1 de julio de 2009

Empleo, crisis y negociación colectiva

La crisis económica es la incómoda alfombra sobre la cual se mueven los actores de la escena política. El tema en la política es si podremos resistir la crisis. Si el crecimiento de los años anteriores nos ha dejado alguna estructura económica capaz de sortear el fantasma de la recesión. En el ámbito económico la discusión sobre dicho impacto varía de mes a mes.

Richard Webb -hace más de un mes- alerta sobre una casi recesión. A pesar que algunos economistas dicen lo contario. Curiosamente, como señala Webb son los organismos financieros los más interesados en dar miradas optimistas. Ver la nota de La República. Al parecer el crecimiento de mayo es un "efecto estadístico" que parece ser una manera de decir que han estado jugando con los números para que les salga positivo.

Las exportaciones, por el contrario, por más juegos de números que se hagan siguen con problemas. Lo dice ADEX. La fragilidad de la economía peruana, -dejando aparte las fantasias de García- se explica en primer lugar por su articulación a un modelo que nos articula al mercado externo de manera precaria, privilegiando exportaciones con escaso valor agregado, a un número reducido de mercados, sin articular espacios regionales y subregionales, descuidando el mercado interno, debilitando a las clases medias, pauperizando a los trabajadores y renunciando a toda idea de industrialización y capitalización interna.

Desde el sindicalismo un periodo de crisis económica son siempre "nubes oscuras en el horizonte". El desgaste económico tiene un efecto devastador en el tejido social y si bien, en un primer momento las relaciones de solidaridad permiten estrategias de resistencia, a la larga, todo el tejido social se desbarata.

Un empresario ve señales de crisis en su futuro comercial. Sus ganancias se reducen mes a mes. OJO: sus ganancias. ¿Qué hace? Despide trabajadores o para decirlo como los empresarios de Yobel Costume Jewelry SCM que han lanzado a la calle a 156 familias en los tres últimos meses: "no es despido, es no renovación de contratos".

La situación es complicada como señala la OIT. Los principales perjudicados han sido los trabajadores de la agroindustria donde la CGTP calcula alrededor de 15 mil trabajadores cesados en los valles de Ica, Lambayeque, La Libertad y Lima. También en confecciones donde la confederal y la Federación textil señalan más de 10 mil despedidos de enero a la fecha. pero no son los únicos. En el comercio también hay despidos como señala esta noticia que toma como fuente a un trabajador de Saga Falabella. En general, más allá de juegos estadísticos, el empleo se esta reduciendo. No es momento para minimizar nada ni para optimismos alanistas.

Ya hemos señalado lo absurdo que es discutir si se trata de despidos o no renovación de contratos. El resultado es el mismo. Y sostener de manera cínica que las empresas tienen derecho a desentenderse de miles de trabajadores para defender sus tasas de ganancias es poco menos que inmoral. En Camusso, por ejemplo, una Fábrica de artículos de Plata, -que funciona desde mediados de los años 40s en la ciudad de Lima- ha tenido en la última década con el precio de la plata por las nubes, importantes ganancias. Sus funcionarios se elevaron los sueldos. La empresa comro franquicias, alquila locales en el Jockey Plaza. Pero, seguro ya adivinaron lo que sigue: en cinco años no han aumentado las remuneraciones de los trabajadores. Han despedido a seis trabajadores (una dirigenta sindical) hace un par de meses y amenazan con despedir a once trabajadores más estas semanas. ¿Por que? Para mantener las tasas de ganancia similares al periodo de crecimiento.

El gobierno, se ha caracterizado por enfrentar esta crisis pensando desde el lado de los empresarios y los intereses de las grandes financieras. No ha tenido voluntad para enfrentar el problema a tiemp ni de hacer previsiones. La única cifra la soltó Garcia señalando que durante el año se producirían 200 mil despidos. Con el desparpajo que lo caracteriza señala que 200 mil trabajadores no son nada comparados los 14 millones que conforman el mercado laboral. ¿Se puede hacer política así? ¿Cuántos deberían ser los despedidos para empezar a preocupar al mandatario?

Bueno, 200 mil despedidos en todo el país no son poca cosa. Ni desde un punto de vista ético ni político. La polarización que se observa en el escenario político, tiene un sustento en los actuales mecanismos para enfrentar la crisis. Si las empresas siguen usando los despidos como respuesta general a la situación mundial, pues estan creando las condiciones para mayores conflictos. Tal vez por eso, aparece el ministro de Trabajo tratando de calmar las aguas, con poco éxito ciertamente. Trata de convencernos que la economía puede "desacelerarse" y ala vez crecer el "empleo formal". El movimiento sindical debe pedir la renuncia del ministro Villasante. Hace tiempo que debió irse a su casa.

Salidas a la crisis desde el sindicalismo

La CGTP presentó una propuesta hace unos meses atrás. El ministro Villasante no cumplió su promesa de recibirla y dejó plantada a la dirección sindical. Mala educación que significa algo más. Otros economistas han presentado aportes y sugerencias. La propuesta sindical ha pasado desapercibida en la escena política y ciertamente, dentro del movimiento sindical no la hemos articulado tanto como debiéramos. Un problema ha sido la distancia entre una propuesta técnica y la cotidianeidad de la lucha sindical. Nos falta hacer una versión de masas, con argumentos concretos frente a las sinrazones de la patronal que busca despedir por despedir. ¿Reducción de sueldos a altos funcionarios? ¿Reducción de jornada laboral con mismo salario? ¿jornada laboral de seis horas y cuatro turnos? ¿negociación colectiva por rama? ¿cómo dice? Si, negociación colectiva y por rama además.

Bueno, uno de los grandes ausentes de la "política sindical" es la negociación colectiva. ¿Porque? Pues parece ser un tema muy mundano, muy específico y prosaico. La legislación fujimorista la ha limitado mucho y educido casi a lo indispensable. Los abogados laboralistas cercanos al movcimiento sindical ya se han acostumbrado a dichas limitaciones y nadie parece aspirar a una reforma en las relaciones laborales. El fracaso total de la Ley General del trabajo parece haber desanimado a muchos acerca de lo posible en la escena política actual.

Pero la reforma legal no es el único camino. El camino de la negociación colectiva también es posible. Los compas de Comisiones Obreras de España, han presentado un "manifiesto" de principios, acerca del papel central del trabajo en el desarrollo económico y la demcoracia. Más que una propuesta frente a la crisis, dan una línea de principios para abordar las respuestas a la situación internacional. Vale la pena leerlo completo en el blog del maestro López Bulla. Fue debatido por la derecha incluso. Allá la derecha discute con el sindicalismo.

Lo interesante aqui, es el papel central que tiene la negociación colectiva por rama como una estrategia para enfrentar el impacto de la crisis.

Algo asi necesitamos. la Confederal debe revalorar el proceso de negociación colectiva y darle un rol fundamental en su estrategia. La negociación colectiva por rama no la vamos a recuperar en el legislativo sino en las calles, por la fuerza de nuestra razón.

Hay que presentar pliego más ambiciosos, con aumentos y defensa irrestricta del empleo. Con mayores comisiones paritarias para incrementar la particpación de los trabajadores organizados en la vida interna de la empresa. Con mayores licencias sindicales. Con articulaciones hacia el nivel de rama. Imagino un escenario, donde a través de los convenios, -en una suerte de guerra de guerrillas laboral- de cada empresa vamos conquistando y defendiendo los derechos laborales, el empleo y remuneraciones. Luego, es posible presionar con firmeza para desarrollar pliegos sectoriales, de rama. ¿Será dificil? Para eso, disponemos de una ola de huelgas intempestivas pero articuladas, con objetivos claros y precisos. Necesitamos huelgas en el aparato productivo. Golpear el bolsillo de los empresarios. Esa es la estrategia para detener a un gobierno de empresarios que nos quiere hacer pagar la crisis mientras ellos, bien gracias.