13 de julio de 2009

¿Porqué no podemos llenar la Plaza Dos de Mayo?

Este es un intento de balance de la jornada nacional de protesta del 8 de Julio. No es un balance completo, porque no se profundiza en las lógicas regionales.

Lo obvio: Hay dos tiempos políticos claramente diferenciados. Lima y provincias. Lima es conservadora y casi reaccionaria. Las provincias son más reacias a la acción gubernamental y tienen una agenda de reclamos más activa. Ciertamente, el panorama regional ahora esta mucho más matizado: oriente, sur andino, norte, sierra central empiezan a tener sus propias dinámicas y actores.

La protesta popular se ubica en zonas específicas:

REGIONES EN PARO

Pasco, Junín, Huánuco, Ancash, Huancavelica, Ayacucho, Arequipa, Puno acordaron realizar paros regionales el 8 de Julio pasado. En el resto del país, marchas de regular consistencia. Hay un patrón geográfico, pero lo analizaremos en otro post.

EN LIMA

En Lima se planteó un mitín en la Plaza Dos de Mayo a partir del mediodía del 8 de Julio. La idea era llenar la Plaza y demostrar convocatoria y respaldo. La CGTP como siempre, junto a la CUT llevan la tarea más pesada. Los partidos y grupos se reunen ahora en el "Frente por la Vida y la Soberanía Nacional", simpático nombre poara definir una especie de CPS plus, es decir, la Coordinadora Político Social + Conacami, CONAI, Aidesep, Cumbre de los Pueblos y algunos troskos.

Como en toda planificación de alguna medida de lucha, los ultras desean radicalizar la protesta como una forma de provocar mayores tensiones que tengan un efecto de politización en nuevos ciudadanos; el otro lado, prefiere objetivos más modestos para no caer en abismos que nos hagan perder lo acumulado anteriormente. Asi, la idea de un paro de tres dias devino en una jornada nacional de protesta de un dia.

Una cosa es clara: esto de "Jornada Nacional de Protesta" el ciudadano común y corriente no lo entiende. Es una frase tan ambigua que no explica nada. Y actualmente, no tenemos la capacidad comunicativa para explicarle a la gente nuestras sutilezas organizativas (el portal web de la CGTP otra vez esta fuera de circulación).

Deberíamos ir pensando en llamar a las cosas por su nombre. Paro es paro, huelga es huelga y mitín es mitín. Y deberíamos imaginar otras formas de presión política que se articulen a las ya conocidas: paros regionales, huelgas intempestivas, paros por horas, etc.

Pero bueno, el dia 8 de Julio, la Plaza no se llenó. En su mejor momento estuvo a medio llenar (o medio vacía si eres pesimista). A pesar que desde la CGTP se hicieron importantes esfuerozs para convocar al mayor número de trabajadores. No es a nuestro juicio, un problema de convocatoría. La mayoría de peatones y gente en la calle en ese momento, sabía de la manifestación, ergo, no es un problema de información. La plataforma era clara y articulada, por lo que no es un problema de propuestas.

¿Por que no se llena la Plaza Dos de Mayo?

A nuestro juicio, se trata de una confusión en las lógicas de funcionamiento de una movilización y un mitín. Y esta confusión radica en lo ambiguo de una "Jornada Nacional de Protesta", pues no dice con claridad, que es lo que se va a hacer. Se mezcla marcha, mitin, paro todo revuelto y nada queda claro.

En realidad una cosa es una marcha y otra es un mitin. Son lógicas diferentes. Una marcha o movilización es una acción que tiene un objetivo definido. Es la acción colectiva frente a una autoridad, de l oque se trata es de presentarse ante una autoridad para exigir algo, un cambio de política, la derogartoria de una ley, la firma de otra o una obra. En la marcha particpan los que estan de acuerdo con el objetivo planteado, los convencidos. En una marcha entonces hay tres actores diferenciados; la autoridad a la que se le exige algo, los convendios que son los que particpan de dicha marcha y los espectadores que presencian la marcha o movilización.

En un mitín la lógica es diferente. En un mitín la idea es transmitir un mensaje. El sujeto social o político tiene un discurso, una idea, algo que desea comunicar, ya sea para responder, confrontar, exigir o explicar, pero su referente no es alguna autoridad específica, sino la opinión pública, la sociedad en su conjunto. A lo largo del discurso probablemente se dirija al poder formal, al poder real o al ciudadano común y corriente. Al militante y al simpatizante.

Eso implica por lo tanto, que un mitin está dirigido a ampliar el radio de influencia de los adherentes. Los mitines buscan abrir espacios de comunicación. Si esto es asi, el mitin debe adecuarse para dar facilidades al no-convencido a participar. Los mitines no están dirigidos a los convencidos, sino para trasmitir un mensaje a futuros adherentes.

La dirección nacional sindical opta ahora por combinar marchas y mitines. Esta es una decisión correcta. No todo puede ser marcha y movilización. La acción colectiva no se agota en marchas a Palacio o al Congreso. Por eso desde hace un buen tiempo hemos empezado a hacer mítines. Desde el 2008 se ha vuelto a conmemorar el 1 de mayo con un mitín.

En la última jornada nacional de protesta del 8 de julio último, una de las metas trazadas era llenar de extremo a extremo la Plaza Dos de Mayo. No lo logramos. En su mejor momento, la Plaza estuvo a la mitad. Incluso con la llegada del SUTEP, cuya división ya es clara, pues se presentó tanto el Sutep "oficial" como el SUTEP CONARE; o con los cc. de Construcción Civil que ciertamente no trajeron a todas sus fuerzas.

Pero ese punto me parece que precisamente es el tema en cuestión. El dia 08, los dirigentes iban llamando por teléfono a las bases, para confirmar quiénes venían y quiénes no. Para muchos dirigentes, un mitin tiene la misma lógica que una marcha. Estamos tratando de llenar la Plaza con convencidos, con activistas, con militantes. Y no es posible. Los sindicatos de empresa recien formados en los dos últimos años tienen pocos afiliados, escasa experiencia en medidas de presión y lucha, escaso compromiso político, por estas razones, invocar una participación en un mitín en función a la "lealtad" es una mala estrategia de convocatoria.

Los mitines deben orientarse para los no tan convencidos, para los que desean conocer la opinión de la dirección sindical. No tiene sentido hacer un mitin al mediodia cuando a esa hora los nuevos afiliados están trabajando, y no tienen manera real de hacerse presentes. Solamente hacemos mítines para los trabajadores de construcción civil, los gremios en problemas y los dirigentes con licencia sindical. Asi nunca vamos a llenar la Plaza Dos de Mayo.

Los mitines deberían ser en la tarde noche, luego de la jornada laboral. Cuando era joven trabajé en una fábrica de la carretera central. Durante el día, como a muchos de mis compañeros, me era imposible asistir a un mitín. En esa época los mitines eran en la noche, ya sea los de Izquierda Unida (Si, una vez la izquierda estuvo unida en el Perú, no mucho, pero por lo menos era izquierda) en la Av. Grau, como los de la CGTP en la Plaza San Martín o Plaza Dos de Mayo. Al final de la chamba, en grupo se bajaba a los mitines. ¿No puede ser igual ahora?

¿Por qué no se hace así?

Por desconfianza básicamente. Para una parte de la dirección sindical -y las direcciones políticas- es más seguro programar mitines en la mañana, pues se cuenta con un público cautivo: gremios en conflicto y construcción civil. Es mejor, piensan ellos, poco pero seguro, que muchos pero improbable. Es el Síndrome del Terror a la Plaza Vacía. Como saben, algunos dirigentes no desean hablar a una plaza a medio llenar. Es una opción pretenciosa y equivocada, asumir que solamente debemos aparecer cuando hay una masa multitudinaria. "Cuidar la imagen" le dicen, pero lo que hacen es distanciar al lider de sus adherentes a partir de un criterio que privilegia el interés individual sobre el colectivo. Mucho marketing y poco sindicalismo.

En resumen: más mítines si, pero en la tarde noche. Sin miedo a plazas medio llenas. Total, eso ya lo vemos. El último mitin estuvo medio llena/medio vacia la plaza. Y no pasó nada. No es el fin del mundo. Ahora bien, programar un mitin digamos a las 7.00 pm de un jueves, implica otro tipo de trabajo de organización. No basta llamar a los sindicatos cercanos. hay que visitar las asambloeas, lograr acuerdos de particpación. Volantear, perifonear, de manera más sistemática que los simples spot radiales en RPP (que tampoco es nuestro público objetivo).

Lo imporante, es confiar en la clase, en los trabajadores y trabajadoras y preparar un buen discurso: claro, ordenado, sin gritar, menos demagogía y más pedagogía. Con un remate que pueda servir de titular al día siguiente.

Algo más práctico, sería plantarlo en la Plaza San Martín, más segura y menos agreste que nuestra Plaza Dos de Mayo, que en la noche, -me consta por que allí trabajo- adquiere los rasgos del video Thriller del difunto Michael Jackson.