15 de octubre de 2014

La receta empresarial: menos derechos para los trabajadores y trabajadoras

La crisis económica mundial y su impacto en el país es un tema político central. En general debería significar un debate social de alternativas políticas. En el Perú, sin embargo, los empresarios no quieren discutir el tema. Les basta copar el gobierno, los principales ministerios y los medios de prensa. Desde allí plantean una receta simplista: "para garantizar la inversión y el crecimiento debemos reducir los sobrecostos laborales".  Y claro, para los empresarios es cómodo recortar derechos ajenos. 

La "receta empresarial" es así:

a.- Postergar todo incremento de remuneraciones
b.- Hacer sencillo y barato el despido arbitrario,
c.- Reducir las vacaciones a 7 días al año
d.- Extender los "contratos temporales" a todos los trabajadores y trabajadoras
e.- Eliminar la fiscalización a las empresas, para que puedan violar la legislación laboral con tranquilidad
f.- Eliminar toda legislación (como la de Salud y seguridad) laboral que otorgue derechos a los trabajadores.
g.- Mantener una estructura tributaria que castigue a los trabajadores y premie a los empresarios.
h.- Finalmente, pero no menos importante, impedir u obstaculizar el ejercicio de la libertad sindical.

Como los lectores habituales del blog saben muy bien, para los empresarios, menos sindicatos es mejor.

Por eso, un grupo de abogados y abogadas laboralistas han elaborado un comunicado bastante claro y contundente sobre estos temas. Es un buen punto de partida y expresa una posición clara en el mundo del derecho. Esta bien, pues no todo puede ser Toyama y flexiseguridad.

Mejor aún, los expertos han preparado un video, donde se explican las desigualdades en materia laboral y se desarman los argumentos empresariales. Muy buena iniciativa. Aquí el vídeo. Hay que verlo y pasar la voz. 




26 de septiembre de 2014

Huelga en Papelera Nacional: otra escena de la lucha de clases en el Perù

Todos hemos usado alguna vez un cuaderno JUSTUS o LORO, o usado el papel GRAPHOS o SURCO. Son productos de muy buena calidad. Todos están hechos en la misma fabrica que pertenece a una importante empresa llamada PAPELERA NACIONAL S.A. 

Los cuadernos son usados en todo el territorio nacional e incluso se exporta al área andina. La empresa dispone de casi la totalidad del mercado nacional. 

Bueno, hace unos tres años, los trabajadores y trabajadoras de dicha empresa formaron su sindicato. A la fecha, el Sindicato tiene cerca de 400 afiliados en dos plantas. Una esta en el Callao y la otra en Barranca (Paramonga). 

Han firmado dos convenios colectivos en un buen clima de diálogo entre el sindicato y la empresa. Todo parecía indicar que se iba a desarrollar un buen marco de relaciones laborales. Lamentablemente, la empresa decidió contratar a un bufete de abogados con una vocación anti sindical. El resultado es que la actual negociaciòn colectiva ya va durando SEIS MESES. 

La empresa Papelera Nacional no desea dialogar, no desea discutir seriamente un aumento y se rehúsa a participar en las reuniones convocadas por el Ministerio de trabajo. ¿Què esta buscando la empresa Papelera Nacional? Pues lo que quiere es destruir al sindicato, asì de simple. 

Los compas de la Junta Directiva son un equipo joven de mujeres y varones sindicalistas. Ellos me informan de algunas medidas que la empresa ha tomado: 

A. INCUMPLIMIENTO DEL CONVENIO COLECTIVO. La Empresa ha decidido “olvidarse” de varias cláusulas en el convenio colectivo vigente. Con esto sienta un pésimo precedente pues demuestra que la Empresa no tiene palabra.

B. HORARIOS ABUSIVOS.  La Empresa decide cambiar sin consultar con los trabajadores, los turnos de trabajo, para que la salida sea a las 03.00 o 04.00 horas de la madrugada. Esta situación pone en riesgo a los trabajadores, que pueden ser asaltados o atacados por la delincuencia que opera a esas horas. 

C. ANULACIÓN DE LAS LICENCIAS SINDICALES.  La Empresa ha decidido no dar licencias sindicales, señalando que están se han agotado. En toda empresa moderna y racional, se respetan las licencias. Las que se utilicen ahora son a cuenta del nuevo Convenio Colectivo. La Empresa no se perjudica con las licencias, por el contrario, si los dirigentes se capacitan, estudian o se preparan su labor será mejor y todos se benefician de esto.

D. AMEDRENTAMIENTO A LOS AFILIADOS CON CARTAS NOTARIALES. Ahora la Empresa dice que no tiene dinero para dar aumentos pero gasta recursos enviando por cualquier motivo cartas notariales a los trabajadores. Con esto solamente quieren crear temor entre los trabajadores.

E. INASISTENCIA A LAS REUNIONES DE EXTRA PROCESO EN EL MINISTERIO DE  TRABAJO. La Empresa dice que el Sindicato no quiere “dialogar” pero la realidad es que es la EMPRESA la que no asiste a las reuniones. El Ministerio la cita pero ella se rehúsa. Es la Empresa la que no tiene voluntad de diálogo.

F.  INCUMPLIMIENTO DE PAGOS DE LA HORA 49 Y UTILIDADES JUSTAS. La empresa no cumple con estos reclamos justos.

G. PROPAGAR COMUNICADOS QUE CARECEN DE VERACIDAD. La Empresa esta siendo muy mal asesorada. Sus asesores le dicen que mienta y la empresa miente. Ya son varios los “comunicados” de la Empresa que solamente son un listado de falsedades. Ya los trabajadores y trabajadoras saben que los comunicados de la Empresa no tienen ningún valor.

H. INCUMPLIMIENTOS A LAS NORMAS DE SEGURIDAD Y SALUD. La Empresa pretende entregar uniformes de pésima calidad, pero peor aún, no quiere que los trabajadores pasen el examen de despistaje del TBC. Esta peligrosa enfermedad puede crecer entre los trabajadores pero a la Empresa parece no importarle. 

Por estas razones, los trabajadores y trabajadoras han decidido ir a la huelga. No es una medida sencilla. Una huelga es cosa seria. Pero me queda claro que en este caso, la Empresa ha obligado a los trabajadores y trabajadoras a tomar esta decisión con su política anti laboral. 

Es claro que la Empresa no tiene voluntad de diálogo, falta a las reuniones, provoca a los trabajadores sindicalizados, hostiliza a los dirigentes, maltrata a las mujeres trabajadoras y amenaza a diestra y siniestra. 

Pero el Sindicato de Trabajadores de Papelera Nacional esta bien preparado. El SINDICATO esta unido, preparado para esta difícil trance. Sus dirigentes son jóvenes y entusiastas, cuentan con el pleno respaldo de la CGTP, con la experiencia de dirigentes nacionales importantes y una defensa legal sólida. Tienen la solidaridad de muchos sindicatos. 

En unas semanas empezará la huelga. Allí tenemos al compañero Armando Pikette que será "corresponsal de huelga" y que nos va a enviar reportes diarios de cómo va el desarrollo de la huelga.  Con gusto, este blog va a publicar los reportes del mencionado compañero. Desde ya les deseamos éxito y les expresamos toda nuestra solidaridad de clase.

A los demás sindicatos, colectivos, partidos de izquierda y personas de buena voluntad les decimos que vayan preparando la solidaridad efectiva, militante con esta huelga. 


18 de septiembre de 2014

Cambios tecnológicos, capacitación y acción sindical

En los últimos 20 años el sector de la construcción ha registrado una serie de cambios importantes tanto en la manera de organizar el trabajo como en el uso de nuevas tecnologías. Estos cambios están configurando un nuevo rostro a la actividad de la construcción.

Las nuevas tecnologías se aplican al uso de materiales, donde podemos ver cambios significativos, como por ejemplo los prefabricados como el drywall y similares. También han afectado a los procedimientos donde nuevas maquinarias vienen a reducir los tiempos de construcción como el número de trabajadores necesarios para una obra.

El proceso de renovación tecnológica es parte del desarrollo del capital. Lo hemos visto en otras industrias y actividades económicas. El capitalismo busca reducir el tiempo de producción, abaratar la mano de obra y elevar la productividad de todo el proceso.

En el caso de la construcción, las nuevas tecnologías permiten procesos de construcción más rápidos, mayor empleo de trabajo calificado, mayor peso de la fuerza de trabajo intelectual frente a la fuerza física, y por ende mayor heterogeneidad del sujeto laboral. Un efecto inmediato de estos cambio ha sido por ejemplo el reconocimiento de los “operarios de alta calificación” en nuestro sector, asimismo la presencia cada vez mayor de trabajadoras mujeres realizando tareas cada vez más complejas.

Estos cambios como sabemos bien, no implican necesaria ni automáticamente una mejora para los trabajadores. Carlos Tovar siguiendo a su tocayo Marx, ha explicado bien que todo desarrollo tecnológico incrementa la productividad y podría permitir una reducción de las horas de trabajo, sin embargo la historia del capitalismo muestra que no ha ocurrido esto salvo cuando los trabajadores se han organizado y luchado por ello.

Uno de los principales retos que estos cambios representan para los trabajadores tiene que ver con la capacitación técnica. Para decirlo claramente: en los próximos años, el mercado laboral de la construcción va a requerir trabajadores cada vez más calificados. Ya sea en un escenario de crecimiento económico que mantiene el boom de la construcción como en el más probable contexto de una desaceleración, los trabajadores que dispongan de acreditaciones técnicas tendrán mayores oportunidades de acceder a un puesto de empleo.

El problema de esta situación es que en el país, no existe una política articulada de formación técnica. En este espacio hay una diversa oferta de formación técnica para la construcción desde el sector privado, cuya calidad es discutible. En el sector público tenemos a SENCICO cuya lógica ha sido muchas veces competir con la oferta privada antes que desarrollar una política nacional de formación técnica para la construcción.

El gremio de los empresarios tampoco tiene una posición clara en este aspecto. No existe un diagnóstico sobre los requerimientos de trabajo especializado que demanda el sector de la construcción. Como es habitual, hay mucha improvisación. En las grandes obras, se califica a los trabajadores según las necesidades del momento, cuando alguna especialidad no se encuentra en el mercado local pues se contrata trabajadores de otro país. Se resuelve así un problema con salidas inmediatistas.

El Estado a lo largo de la última década ha tratado con poco éxito de establecer un sistema de certificación de las competencias laborales, peor aún las disputas entre los Ministerios de Educación y de Trabajo han hecho que sea un proceso lento y confuso.

Para la organización sindical esta situación es de mucha preocupación. Se trata de construir entre Estado, trabajadores y empresarios de la construcción una política de formación técnica que responda a las necesidades del mercado nacional y permita disponer de trabajadores y trabajadoras calificados en la industria de la construcción. Esta política debe dar un nuevo impulso a SENCICO, actualizando su matriz curricular, ampliando su radio de intervención, orientando los canales de formación a los sectores más necesitados y articulándose a la vez, al sistema de educación superior. Se debe fiscalizar además la oferta privada para garantizar niveles de calidad adecuados.


En este proceso, la FTCCP es un actor clave e indispensable. Como lo demuestra la experiencia de otros países como España o Argentina, el establecimiento de un sistema exitoso de formación técnica debe contar con la participación de las organizaciones sindicales. De esta manera se garantiza que el proceso de formación atienda tanto a las necesidades del mercado como a las aspiraciones de los trabajadores. 

15 de septiembre de 2014

Las perspectivas de la formación sindical en el Perú

El sindicalismo peruano tiene desde sus lejanos orígenes anarcosindicalistas una orientación claramente centrada en la formación y capacitación. Para los padres del sindicalismo, la educación obrera era una piedra fundamental. La ignorancia era entendida como uno de los grandes enemigos de los trabajadores.  Nuestro fundador, José Carlos Mariátegui se preocupó por establecer una cultura sindical que apreciara el estudio y la reflexión junto con el espíritu militante.

Desde entonces hemos tenido escuelas sindicales y círculos de estudio obreros en diferentes momentos de nuestra historia sindical. No ha sido un proceso sencillo, pues ha enfrentado los problemas del sindicalismo en general. Las persecuciones, prohibiciones y censuras de los diferentes gobiernos  de turno han obstaculizado el desarrollo de un sistema de formación sindical más o menos institucional.

En el sindicalismo clasista desde la CGTP, que es en la práctica lo único realmente existente en materia gremial, lo que tenemos es básicamente un conjunto de escuelas sindicales, entendidas como instancias organizadoras de cursos, charlas y actividades similares.

Pero este esfuerzo siendo importante, no es suficiente. De lo que se trata es de construir un sistema de formación sindical que articule a la CGTP con las diferentes Federaciones y sindicatos de base. Este sistema debe definir una política educativa nacional, distribuir roles y funciones, proponer un currículo básico y discutir sobre métodos y metodologías.

Se discute mucho acerca de la “institucionalización de la formación sindical”, pero se entiende de diferentes maneras.  Una escuela institucional no es simplemente aquella que utiliza los mismos materiales o presentaciones, ni aquella que homogeniza algún color característico. Esta es una visión reducida y reduccionista del problema. Es la forma más sencilla de hacer algo, para efectivamente no hacer nada.

Institucionalizar es en primer lugar, definir el rol de la formación en el sindicalismo y su articulación con otras áreas. Implica además, construir un aparato técnico. En los años 70s se pensaba que los mejores profesores eran los más antiguos dirigentes. Esto tiene algo de verdad, pero a la vez, es cierto que la administración educativa resulta hoy mucho más compleja y requiere de un personal adecuado. El uso de la informática y el dominio del inglés por ejemplo resultan indispensables. Construir una institución educativa en el ámbito sindical supone además definir un sistema de normas y procedimientos que vayan desde el comité de obra, pase por el sindicato y la federación para culminar en la confederación.

Comprende además un aspecto que ha sido descuidado en la última década y es la relación con los intelectuales. Para esto es importante recordar la manera que Mariátegui se relaciona con el sindicalismo. Sin ser dirigente gremial logra discutir de igual a igual con los líderes del anarcosindicalismo y se convierte en el principal portavoz de los trabajadores. Su presencia animó a muchos intelectuales a articularse al movimiento obrero. Allí fueron bien recibidos por los trabajadores. En los años 70s tenemos diversos grupos culturales que trabajan junto a sindicatos llevando poesía, teatro, literatura entre otras actividades, de manera simultánea se formaban círculos de estudios y escuelas sindicales donde jóvenes profesionales compartían lo que sabían con jóvenes dirigentes sindicales.

En algún momento de los años 80s esta buena herencia se pierde. La relación con los intelectuales se llena de desconfianzas y desencantos mutuos.  En el mundo académico esta situación llegó a un extremo con los discursos locales sobre el “fin del sindicalismo clasista”. En el terreno sindical, la contraparte fue la extendida idea que “el dirigente sindical lo sabe todo y nunca se equivoca”.    Afortunadamente ambos extremos hoy están en franco retroceso.

Uno de los principales retos que tenemos entonces, es construir un sistema de formación sindical que articule dos miradas. Por un lado, la perspectiva profesional y científica, que busque darle solidez, rigurosidad y consistencia a los contenidos y competencias que deben aprenderse para la acción sindical. Por otro, el aporte sindical que debe dar los valores, principios y experiencia para que los conocimientos no sean sólo técnica sino herramienta eficaz en la lucha de clases. Estas dos miradas son necesarias e imprescindibles para el trabajo de la formación sindical.

Para lograrlo se requiere del esfuerzo conjunto de las diferentes organizaciones sindicales, articulas a nuestra CGTP. Hace algunos meses, la Secretaría de Educación y Cultura de la central mariateguista convocó a las diferentes escuelas sindicales a un primer encuentro que permitió un intercambio de experiencias provechoso. Se trata de continuar este proceso definiendo los roles de las diferentes instancias educativas.

Desde la FTCCP, se está apostando por un trabajo institucional en el terreno educativo. La dirección nacional tiene claro que este eje es vital para el fortalecimiento gremial.  La Secretaría de Educación y Cultura lidera un equipo de técnicos dedicados a la formación sindical.  Difícilmente hay otro ejemplo similar en el sindicalismo peruano. Es una experiencia novedosa e importante que viene desarrollando con diferente éxito, las labores encargadas por la dirección sindical de la FTCCP. 


10 de septiembre de 2014

Conversando con José Centurión, dirigente del SUTTP sobre amenaza de despido a trabajador sindicalizado

Hace unos días, el compañero Walter Diaz denunció que la empresa Telefónica le había enviado una carta de pre aviso de despido, por dar unas declaraciones a un medio de prensa, donde señalaba la política de discriminación salarial de dicha empresa.

Para completar el panorama hemos conversado con el compañero José Centurión, un viejo amigo y dirigente del "Sindicato Unitario de Trabajadores de Telefónica del Perú" (SUTTP) principal organización sindical en el Grupo Telefónica, a la cual está afiliado el trabajador Walter Diaz. 

Lo primero era preguntar por lo ocurrido. La empresa señala que lo dicho por el trabajador sindicalizado es falso. Es una calumnia e injuria contra la empresa. La respuesta de José Centurión es clara y contundente: 

"Parece que el funcionario que firma la misiva no trabajara en la empresa, ya que nuestra organización ha expresado a través de sus comunicados oficiales que los aumentos y otras dádivas otorgadas de forma unilateral por la empresa a los trabajadores NO sindicalizados, constituyen una práctica discriminatoria contra los sindicalizados. Además hemos anunciado que haremos una demanda judicial, justamente por DISCRIMINACIÓN".  No se trata entonces de una declaración que sea sorpresiva para el poderoso grupo Telefónica.

Más claro aún: "El SUTTP viene insistiendo desde hace años a Telefónica del Perú para que solucione la discriminación salarial existente en la empresa, bajo la crítica objetiva que se ha hecho sobre la administración salarial. La misma que fue destruida por la empresa española. A pesar de la advertencia de nuestra organización, fue un grave error de la empresa incorporar al básico los beneficios colaterales, dejando de lado los regímenes promocionales y escalafones establecidos que permitían al trabajador crecer técnica y profesionalmente, en función de su tiempo de servicio, de su capacitación y de su desempeño laboral" declaró el curtido dirigente sindical.

Antes de la privatización, existía una suerte de política salarial que se aplicaba a los auxiliares, técnicos y analistas. Con los profesionales se desarrolló el plan de "Jóvenes Profesionales en Rotación" para que conozcan las diferentes áreas de la empresa en la perspectiva de que asuman en el futuro cargos de jefaturas, gerencias o responsables de proyectos.

De esta manera, la empresa tenía ordenada la planilla, con funciones y cargos definidos y la valorización del puesto de trabajo con sus respectivos salarios mínimos, medios y máximos. Con la privatización, la empresa desarticula este sistema. Actualmente existe un desorden salarial, que permite arbitrariedades y favoritismos. Esta discriminación se ahonda más con las prácticas anti sindicales de Telefónica, al promover trabajadores no sindicalizados. El ingreso de personal nuevo a diferentes áreas de la empresa con remuneraciones superiores al promedio o muy cercanos a ello, no hace más que evidenciar la poca importancia que la empresa tiene por ordenar la estructura salarial y de cargos. El sindicato considera que a la empresa prefiere el desorden existente en materia salarial. Finalmente, su política salarial para no sindicalizados, no es más que la evidencia de la descarada discriminación con los sindicalizados, que puede haber diálogo y buenas relaciones, pero las decisiones las toma la empresa.

José Centurión nos explica las demandas del Sindicato en este tema:

1. Exigir una regularización salarial, que permita un salario justo y equitativo que permita concertar una estructura salarial y de cargos acorde al desarrollo tecnológico y empresarial, en donde el factor humano sea fundamental.

2. Demandar el reconocimiento y valoración del talento interno, profesional o técnico, donde las oportunidades de capacitación y profesionalismo le permitan crecer y aportar valor a las actividades en Telefónica del Perú.

3. Conminar a las autoridades de la empresa el cese de las prácticas anti sindicales, al pretender enfrentar a sindicalizados con no sindicalizados. No pueden seguir existiendo incrementos diferenciados, ni beneficios diferenciados, menos políticas diferenciadas, Con una estructura salarial, de funciones, y categorías definidas, todos están incluidos y a todos les alcanza la política que se defina.

¿Qué busca la empresa Telefónica con estas bravuconadas?

Todo parece indicar que la empresa le interesa un enfrentamiento frontal con los trabajadores organizados. Como se sabe, el compañero Walter Diaz ha sido crítico de algunas posiciones de la actual dirección sindical, pero eso obviamente no impide que la organización sindical lo defienda frente a la prepotencia de la empresa. Como señala claramente el compañero José Centurión : "La verdad es que la administración ve una oportunidad de seguir creando el conflicto interno y la provocación entre los propios sindicalizados. ¿Cree la empresa que por ser el compañero discrepante con la línea de acción de la actual junta directiva no lo vamos a defender? Se equivoca de lado a lado. Aquí no está en discusión la defensa del sindicalizado, sino algo mayor que eso. El objetivo de la empresa es amordazar y enmudecer a toda la institución sindical y sus afiliados". 

Una situación similar la hemos visto en otros sindicatos, Es claro que en el último año, las empresas han relanzado sus prácticas anti sindicales. En el sector textil, los sindicatos no pueden disponer ni de una simple vitrina, en INDECO se financia un pasquín anti sindical.  

Centurión concluye remarcando la disposición de lucha de su organización sindical: "La administración de Recursos Humanos debe entender de una vez por todas, que no somos un sindicato domesticado como los que está acostumbrado a tratar, por lo tanto exigimos respeto a nuestra institución y a nuestra forma de administrar y luchar contra los abusos de ésta “nueva” manera que Telefónica pretende aplicarnos."

4 de septiembre de 2014

Telefónica le tiene miedo a un trabajador sindicalizado

La empresa Telefónica es una de las más grandes corporaciones en el país. registra una sólida situación económica con muy grandes ganancias en el mercado peruano. Tiene un área de responsabilidad social empresarial muy activa e interesada en los más pobres o la educación y el arte. La empresa invierte mucho en su imagen, sus campañas publicitarias. Todo muy bien, muy moderno. 

Pero si uno empieza a observar más allá de su publicidad, de sus relucientes edificios y de sus balances económicos, si nos detenemos en su política laboral, es decir, en la manera que tratan y se relacionan con sus trabajadores, ya no todo va a ser deslumbrante, ni moderno, ni correcto. 

En el mundo sindical es bien sabido que Telefónica es una empresa bastante difícil. La empresa ha desarrollado diversas políticas antisindicales a lo largo de su presencia en el Perú. Ha aprovechado al máximo las ambigüedades, libertades y vacios de la legislación laboral para obtener una posición de ventaja en las relaciones laborales. Ha tercerizado todo lo que ha podido. Ha subcontratado con entusiasmo áreas completas, se ha fraccionado para debilitar a los sindicalizados y en los procesos de negociación colectiva con el Sindicato ha asumido posiciones cerradas, exageradas e intolerantes.

Uno podría pensar que ya nada nos puede sorprender de una transnacional poderosa que mantiene en una posición difícil al Sindicato y a los miles de trabajadores directos e indirectos. Sin embargo, cual coloso con pies de barro, la inmena empresa transnacional Telefónica del Perú se siente amenazada por la sencilla opinión de un sindicalista. 

Walter Diaz de la Vega es trabajador en la empresa Telefónica.  Es decir, tiene un contrato, por el cual dedica una jornada laboral a cumplir las tareas que la empresa determina y para las cuales Walter se encuentra preparado. Más allá de las 08 horas de trabajo diario, no hay nada que vincule a la empresa con el trabajador. El vínculo que une a una persona jurídica como telefónica con una persona natural como Walter es estrictamente económico, más precisamente laboral. 

Esto es así en cualquier sociedad capitalista moderna. Fuera del ámbito del trabajo, el obrero es libre para disponer de su tiempo, de sus opiniones, de su vida como mejor le parezca y pueda segun sus condiciones materiales. 

En el medioevo no era así. Si Telefónica fuera un señor feudal podría exigir una servidumbre total a Walter. podría obligarlo a trabajar a cualquier hora, podría quitarle su descanso, pero más aún, podría obligarlo a profesar una fe determinada, a defender una doctrina específica, podría dictarle lo que debe de pensar y decir. Podría castigarlo por hablar fuera de los cánones establecidos por el propio señor feudal. 

Y así de absurdo como parece, lamentablemente ocurre. La empresa Telefónica, símbolo de modernidad, de globalización y tecnología; se comporta como un simple señor feudal que disciplina a un díscolo siervo. 

Walter Diaz de la Vega, afiliado al sindicato SUTTP, declara en un medio de prensa sobre la política remunerativa de Telefónica. No dice nada nuevo, pues lo que señala se encuentra en los comunicados del Sindicato. 

¿Que hace Telefónica? Pues le ha enviado una carta de pre aviso de despido. Así es. En el Perú, la empresa Telefónica va a despedir a un dirigente sindical por criticarla en un periódico. ¿Y que ha dicho Walter Diaz? Tampoco nada muy original. Ha señalado que la empresa Telefónica prefiere dar mayores beneficios a los trabajadores no sindicalizados que a los del sindicato. Que barbaridad. 

Realmente la empresa Telefónica cree que los peruanos somos poco menos que idiotas, ¿no?. En el Perú, todas las empresas tienen como parte del ABC de sus relaciones laborales, desincentivar la afiliación sindical. Cualquier abogado pro patronal lo primero que recomienda es precisamente, que todo aumento para el sindicato sea extensivo a todos los demás trabajadores. También que los no que no están afiliados al sindicato reciban algunos "estímulos", "reconocimientos", etc. 

Lo que pretende hacer la empresa Telefónica no solamente viola todo el orden jurídico laboral internacional y nacional, sino que nos retrae a los periodos previos de la modernidad. Así son las relaciones laborales en el Perú, en estos tiempos. Una de las empresas más poderosas del país se indigna, asusta y castiga a un dirigente sindical simplemente por decir aquello que todos sabemos. 


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19 de agosto de 2014

Del discurso entusiasta al desinterés político: ambivalencias del gobierno en materia laboral

El gobierno de Ollanta ha recorrido casi todo el abanico de posiciones políticas en el tema de las relaciones laborales. En la época de la candidatura, llego a decir que su gobierno sería el “gobierno de los trabajadores”, un par de años después queda claro que la agenda presidencial en materia laboral responde exclusivamente a la CONFIEP.

Los diferentes enfoques en materia laboral son un buen mapa de las oscilaciones que ha venido sufriendo la administración de Ollanta. El mismo gobierno que dicta una norma progresista y moderna como la Ley de Salud y Seguridad en el trabajo, luego la modifica recortando sus funciones y limitando su alcance conforme los reclamos empresariales.

En diferentes ámbitos la conducta del gobierno ha sido la misma. El discurso progresista que apoya algunas acciones moderadas cede sin mayor debate, casi de manera automática frente a la presión de los poderes fácticos. Para nadie es un secreto, que apenas dictada la Ley de Salud y seguridad en el Trabajo, los intereses empresariales expresaron su incomodidad y rechazo. La existencia de una norma legal que da a los sindicatos un reconocimiento y funciones claras dentro de la organización productiva era demasiado para la CONFIEP. La responsabilidad penal de los empresarios cuando ocurre un accidente mortal en un centro de trabajo es una medida ampliamente registrada en la legislación de muchos países, pero en el Perú resulta intolerable para la patronal.

Desde un inicio el lobby empresarial que funciona de manera entusiasta en el Congreso de la república estuvo trabajando para derogar o modificar la norma. Se dieron diferentes argumentos para que al final, el gobierno escuchara a aquellos que señalan que la Ley impone mayores costos a la producción. En un contexto de crisis mundial y desaceleración era necesario eliminar todo aquello que puede asustar a los empresarios.

De esta manera el mensaje es claro. La vida de los trabajadores es menos importante que la tranquilidad del poder empresarial. Pero el exitoso lobby empresarial no es el único síntoma de los cambios en la política gubernamental. Uno más claro es la relación de ministros de trabajo del actual gobierno. ¿Cuál ha sido el último ministro de trabajo que realmente esté vinculado o siquiera informado de la problemática laboral?

El largo proceso de decadencia del Ministerio de Trabajo continúa imparable en el actual gobierno. Cada año recibe menos presupuesto, por lo que los funcionarios realmente capaces no permanecen mucho tiempo. La precariedad de la administración de trabajo es tal que todos los procesos son lentos para defender a los trabajadores pero ágiles y expeditos cuando se trata de cuidar a los empresarios. Los últimos ministros de esta cartera han sido personajes desconocidos en el mundo laboral o simples operadores empresariales. El MTPE ha devenido en un ministerio “de paso”, transitorio. Algunas reformas como la creación de SUNAFIL se desvirtúan rápidamente cuando se limita su labor fiscalizadora. En el Perú, un empresario tiene que violentar la legislación laboral tres veces antes que la autoridad considere siquiera ponerle una multa.

En el terreno laboral podemos describir tres niveles que definen las relaciones laborales. Un primer nivel base es la permanente alianza entre poder económico y poder político. Aunque una mirada más atenta podría observar que se trata más de una relación de subordinación. La premisa básica de esta relación es garantizar que la economía siga funcionando sin mayores sobresaltos. El requisito es defender la normatividad laboral que favorece a los empresarios. Un segundo nivel se encuentra en el espacio del centro de trabajo. Aquí poco ha cambiado en la última década. La empresa sigue siendo un coto cerrado del poder patronal. En la amplia mayoría no existe la más remota posibilidad de construir un contrapoder laboral. Entre la precariedad productiva, el centralismo limeño, las leyes vigentes y los contratos temporales los trabajadores peruanos están más cerca del siglo XIX que del presente.

Ahora existen más sindicatos ciertamente, pero son pequeños, débiles y no logran mayores resultados. Muchos desarrollan una resistencia casi heroica frente a los maltratos empresariales. Esta situación lejos de ser estable, agudiza la desigualdad y el descontento. Una década de crecimiento desigual no ha logrado construir estructuras sólidas en la economía ni la sociedad. El consumismo de vitrina que algunos resaltan depende de ingresos irregulares, ausencia de planillas, inseguros mercados externos y abuso del crédito de consumo. El tercer nivel es el de la institucionalidad desarrollada alrededor del capital y el trabajo. Es un lugar común criticar a las organizaciones sindicales o a la CGTP. Pero si se observa a los gremios empresariales, más allá del poder real que detentan la CONFIEP, la Sociedad de Industrias, Sociedad Minera o el Comité Textil, las organizaciones empresariales son precarias, poco representativas, con liderazgos sobre ideologizados sin mayor agenda que la defensa inmediatista de intereses económicos. Como ya alguien lo señaló hace muchos años, siguen siendo una clase dominante pero incapaz de ser clase dirigente.

En esta coyuntura los retos para la institucionalidad sindical son enormes. La defensa solidaria a los cientos de pequeños sindicatos que vienen dando una lucha tenaz por un trabajo en condiciones de dignidad, la lucha contra las políticas neoliberales que desde el gobierno se siguen aplicando, la construcción de propuestas económicas, laborales, sociales y políticas alternativas al modelo imperante.

30 de abril de 2014

Ranking de empresas más antisindicales en Perú 2014


No aparecen en los diarios ni en los noticieros. No se discuten sus problemas en los programas políticos. Sus voceros no son escuchados en radios o televisión. Sin embargo,  el último año, los conflictos laborales han venido creciendo de manera sostenida.

En las calles de Lima o cualquier otra ciudad del país podemos ver a trabajadores en huelga, en movilizaciones o en piquetes frente a una empresa reclamando por despidos injustificados, por amenazas al sindicato o por aumentos de sueldos.

Ollanta cuando era candidato señaló que su gobierno sería el gobierno de los trabajadores.  Bueno, luego de dos años resulta claro que éste es otro gobierno más de los empresarios.

Seamos claros. Durante la última década los empresarios han mantenido una sistemática política antisindical que ha contado y cuenta con la complicidad de los diferentes gobiernos incluido el actual. Esta política busca destruir sindicatos, debilitar la negociación colectiva e impedir las huelgas. Es una política completamente ilegal pero que logra resultados a favor de las grandes empresas. Se ha agudizado en los últimos meses ante la pasividad del Ministerio de Trabajo para frenar las violaciones a los derechos laborales por parte de las empresas e instituciones; el incremento de despidos, endurecimiento de posiciones en las negociaciones colectivas, persistencia en desnaturalización de los contratos temporales, incumplimiento de las normas de seguridad y salud en el trabajo y otros de similar daño para nuestras organizaciones sindicales. Estas amenazas no respetan género ni edad. Mujeres y jóvenes sindicalistas son constantemente amenazados y presionados.

No hemos encontrado mejor manera de recordar el Día Internacional de los Trabajadores y Trabajadoras que poniendo en claro cuáles son las empresas más antisindicales,  aquellas que explotan con mayor encono,  que vulneran derechos y en resumidas cuentas no les importa la libertad sindical, los derechos laborales, el Ministerio de Trabajo, la Constitución, los Convenios de la OIT y cualquier otra cosa que no sean ganancias y más ganancias.

El Ranking

Las que amenazan y hostilizan

En este grupo tenemos a aquellas que realizan sistemáticamente actos de hostilidad a los trabajadores y dirigentes sindicales. Son las empresas que entorpecen la negociación colectiva y se resisten al diálogo con la organización de los trabajadores.

El 15avo lugar es para el INSTITUTO CATASTRAL DE LIMA (ICL) pretende desconocer a la organización sindical y peor aún paralelizarla y en donde también la institución hace caso omiso a las propias resoluciones del MTPE.

El 14avo lugar es para el HOSPITAL DE LA SOLIDARIDAD - SISOL, donde labora personal sin contratos y CAS  Desnaturalizados y se denuncia el entrampamiento en la Negociación Colectiva.

El 13avo lugar es para el BANCO DE LA NACION bajo una mal llamada “alianza” (tercerización) viene entregando agencias a nivel nacional a las empresas Hermes y Prosegur. Desde el año 2006 no se incrementa el Cuadro de Asignación de Personal a pesar del incremento de Agencias en el ámbito nacional. Malas condiciones de trabajo y políticas antisindicales.

El 12avo lugar es para el El BANCO CENTRAL DE RESERVA tiene a más de 100 trabajadores beneficiarios de la Ley 27803 laborando con medidas cautelares sin acatarlas a cabalidad y pese a la existencia de plazas presupuestadas vacantes los mantiene FUERA del BCR, con el consecuente maltrato y recorte de sus derechos laborales.

El 11avo lugar es para la empresa REFRACTARIOS PERUANOS por la dilación en su negociación Colectiva. Así como el incumpliendo en el pago del derecho de la asignación familiar de todos sus trabajadores. Así como el cabal cumplimiento a de la Ley de seguridad y salud en el trabajo.

El puesto 10 es para la empresa textil HILANDERIA DE ALGODÓN PERUANO – HIALPESA tiene dos mil contratos desnaturalizados.  En cuatro inspecciones realizadas desde 2009, el Ministerio ha encontrado que la empresa incumple con los requisitos de la Ley de Exportaciones no Tradicionales y ha exigido la regularización de los contratos. La empresa en represalia – y con total impunidad- ha decidido cerrar la planta donde se encuentran la mayoría de los trabajadores sindicalizados, para poder deshacerse de ellos.

El noveno lugar es para la empresa PROSEGURIDAD SA que promueve prácticas antisindicales y actos de hostilidad en contra de sus trabajadores. Hay un conjunto de acciones que buscan retrasar, entorpecer e impedir la Negociación Colectiva.

El octavo lugar es para una de las “caseritas” en este grupo; la empresa TOPY TOP donde los supervisores y jefes de área hostilizan regularmente a los afiliados al sindicato. Se mantienen los contratos desnaturalizados y se hacen los suecos con el pago de las utilidades.   

El séptimo lugar es para la empresa PAPELERA NACIONAL que también ha despedido a trabajadores sindicalizados en su planta de Paramonga mientras viene incumpliendo el Convenio Colectivo vigente, se ponen límites a las licencias sindicales, una posible tercerización fraudulenta y una constante actitud hostil frente a la organización sindical.

El sexto lugar es para PALMAS E INDUSTRIAS DEL ESPINO del Grupo Romero de la Región San Martín, por haber oficializado como política la discriminación, las practicas anti sindicales, mantiene la desnaturalización de  más de 1900 contratos de trabajo, incumple convenios colectivos, en los procesos de negociaciones colectivas impone S/ 1.00  de incremento a los trabajadores afiliados a los sindicatos siendo empresas rentables. Desconoce normas de Seguridad y Salud en el Trabajo, incluidas las del SCTR,  lo cual ha tenido como consecuencia ya 03 accidentes fatales en los últimos 4 meses. Se ha denunciado penalmente a 29 dirigentes de los sindicatos por haber ejercido su derecho a Huelga. El proceso  penal se encuentra ante el Fiscal de Uchiza.


Las que despiden a sindicalistas

Empresas que buscan destruir al sindicato y proceden a despedir a dirigentes o afiliados. Algunas inventan un pretexto otras ni se preocupan por ese detalle. Aquí las empresas para las cuales no existe el fuero sindical.

Empatan el quinto lugar B. BRAUN MEDICAL PERU,  INDUSTRIAS DEL PAPEL y BRAEDT SA donde hay despidos de dirigentes sindicales y afiliados. En estas empresas además se hostiliza a los afiliados, se amenaza a las mujeres y a los jóvenes. A través de sanciones a los afiliados crean un clima de temor entre los trabajadores.

El cuarto lugar es para la EMPRESA DE SEGURIDAD, VIGILANCIA Y CONTROL SAC – “ESVICSAC” ha despedido al secretario general y a otro dirigente sindical más.

El tercer lugar es para la empresa EMUSA PERU SAC que ha despedido a 12 trabajadores cuyo único “delito” ha sido la formación de un sindicato.

El segundo lugar es para la empresa PROSEGUR de capital español que se encuentra haciendo caso omiso a la autoridad de trabajo y desconociendo el derecho a más de 220 trabajadores con contratos desnaturalizados. Más aún ha despedido a más de 17 trabajadores con este derecho ganado.

Las más más antisindicales

Aquí están las tres empresas que han logrado prácticamente violar todas las disposiciones que protegen la libertad sindical. Unas verdaderas joyitas del capitalismo local. La burguesía peruana en todo su esplendor.

Las siguientes tres empresas empatan de manera reñida y difícil el PRIMER LUGAR a la empresa más antisindical:

Primer lugar a empresa antisindical: la empresa FIBRAS MARINAS S.A. donde se ha despedido a seis de los siete miembros de la Junta Directiva. Es decir se ha despedido prácticamente a toda la junta directiva del sindicato.  Mientras los demás afiliados son amenazados y hostilizados.

Primer lugar a empresa antisindical: la empresa INDECO SA filial de la trasnacional francesa NEXANS. Esta empresa obligó al sindicato a realizar una huelga de 30 días en el 2012 y desde entonces  viene desarrollando todo un plan a cargo del sociólogo Juan Infante (de la PUCP) para destruir el sindicato. La empresa financia un Boletín donde se denigra al sindicato, se alienta la desafiliación y se caricaturiza literalmente al secretario general del sindicato. Antes Infante entregaba dicho boletín en la empresa pero al ver que los trabajadores tiraban al tacho el pasquín decidió enviarlo por courier al domicilio de los trabajadores.  Hay una inspección laboral en curso para investigar dicho boletín y otras prácticas antinsindicales.

Primer lugar a empresa antisindical: es para la empresa CAMPOSOL SA. Una vieja conocida en el Ministerio de trabajo y muy recordada por los sindicalistas peruanos. En esta empresa no se respetan los derechos fundamentales de los trabajadores, se utiliza  contratos intermitentes ilegalmente, se suspende las labores de trabajadores principalmente a los afiliados al sindicato, se incumple el convenio colectivo y tampoco respeta la ley de Seguridad y Salud en el Trabajo. Esta empresa se ufana de crear más de 10,000 puestos de trabajo, pero se trata de empleo completamente precario, sin los servicios mínimos para los trabajadores: comedores, traslado de alimentos.  Para que no queden dudas la empresa ha despedido al Secretario General del Sindicato y a doce afiliados SIN MOTIVO. La empresa Camposol es de las mayores  exportadoras de productos agroindustriales, pero mantiene una política al margen de la responsabilidad social. Actualmente viene siendo investigada por SUNAFIL.


Estas tres empresas han convertido sus locales en verdaderos campos de concentración donde los trabajadores sindicalizados son vigilados, perseguidos y castigados por el más mínimo detalle para luego chantajearlos exigiéndoles su renuncia al sindicato.


NOTA: La información de las empresas proviene de los reportes del Departamento de Defensa Laboral de la CGTP. 





31 de marzo de 2014

03 de abril: Marcha por la vida, la paz y la seguridad ciudadana


Una persona sale a trabajar. Mediante su esfuerzo logra mantenerse así mismo y a su familia. Pero en su centro de trabajo una mafia extorsiona a trabajadores y empleadores. Personas con armas le obligan a pagar cupos mientras los delincuentes cobran semanalmente sin trabajar. 

El Sindicato trata de defender a los trabajadores. Trata de que se respete lo que manda la legislación laboral. Entonces, las mafias asesinan a los dirigentes sindicales. 

Es una historia repetida, que ya tiene más de una década entre nosotros. Las mafias son más numerosas y buscan extender su control a cada vez más actividades económicas. Empiezan en las obras de construcción pero luego amenazan a comerciantes, restaurantes, negocios. La ciudadanía ve crecer la incertidumbre y la inseguridad. 

Durante un buen tiempo, este problema era visto como algo extraño, ajeno, un problema en las obras de construcción y nada más. Pero el número de víctimas, el incremento de los costos de las obras de construcción por efecto de repetidas extorsiones, las demoras en las mismas obras y la inseguridad generalizada nos han obligado a entender que se trata de un problema común, una amenaza general. 

La FTCCP ha logrado articular un amplio frente de organizaciones civiles preocupadas por los derechos humanos y la seguridad ciudadana. Este 03 de abril, movidos por la defensa de la vida, la paz y la seguridad ciudadana decenas de miles de trabajadores y ciudadanos van a movilizarse en Lima y casi todas las capitales de región.  Desde los sectores más progresistas de la Iglesia Católica, hasta los partidos políticos pasando por las organizaciones de derechos humanos van a movilizarse en todo el país. No se trata de una marcha sindical en sentido estricto. Es algo más. Es una manifestación realmente cívica y democrática, para demostrarle a las mafias que los trabajadores de la construcción no están solos. Que Los sindicatos son un baluarte de ciudadanía que no puede ser avasallado por dichas mafias. 

La violencia en las obras de construcción tiene como objetivo destruir a las organizaciones realmente sindicales. a los representantes de los trabajadores que si defienden los derechos laborales- Son más de una decena de dirigentes sindicales que han sido asesinados en todo el país. 

El gobierno ha hecho a la fecha poco o nada por defender a los trabajadores y ciudadanos de las acciones de las mafias. Hay muchas declaraciones y gestos altisonantes, pero pocos resultados. Los grupos delictivos que constituyen seudo sindicatos -con la indiferencia de muchos funcionarios en el Ministerio de trabajo- para extorsionar a las empresas constructoras no pueden ser derrotados con operativos policiales de corto plazo. Se requiere de una paciente labor de investigación, inteligencia, seguimiento y captura de los cabecillas de estas mafias. Asimismo, no basta detenerlos si el mPoder Judicial no logra elaborar un caso sólido, que los procese de manera eficaz logrando que los culpables cumplan sus condenas en prisión. 

Es una labor complicada que implica una fuerte voluntad política. Por eso es tan importante la movilización de este jueves 03 de abril. Los ciudadanos vamos a expresar ante el gobierno y el resto de la opinión pública la necesidad de construir dicha voluntad política. Se trata precisamente de articular en una sola preocupación, los diferentes problemas y niveles de inseguridad que en casi todos los ordenes de la vida social, venimos enfrentando. 

Para los sindicalistas es vital apoyar y participar de la movilización del 03 de abril. Muchas de las víctimas son activistas y dirigentes sindicales. Pero esta marcha es también para todos los ciudadanos, hombres y mujeres, trabajadores, empresarios, estudiantes, obreros, empleados y todas las personas que enfrentan día a día la acción impune de la delincuencia organizada. 




28 de marzo de 2014

¿Por qué es importante Wayka para el movimiento sindical?



Rael Mora es comunicador. Es un compa con ideas bastante claras. El año pasado fue parte de los docentes en la Escuela Nacional Sindical "Pedro Huilca Tecse" de la FTCCP (La Federación de Construcción Civil).  La primera vez que conversamos me explicó que tenía una idea de formar un periódico que le de voz a los grupos y asociaciones de la gente de base, sindicatos, comités, asociaciones que luchan cotidianamente, pero que no logran que sus demandas aparezcan en los grandes medios de información.

Una buena idea, claro. Las luchas populares y los puntos de vista de la izquierda casi no tienen cabida en la televisión ni la prensa escrita. Pero fundar un periódico no es una tarea sencilla. Se requiere de mucho dinero para empezar y no es una inversión segura. Menos una prensa alternativa.

En un principio, las ideas de Rael me parecieron bien intencionadas pero algo idealistas. Hay muchos compas que comparten esa idea, en verdad, todos soñamos con una prensa que nos de voz y espacio para nuestras luchas. Y generalmente nuestras ideas no pasan de allí. Pero Rael no se quedó en las palabras y los buenos deseos. Ha estado madurando la idea y junto con un grupo muy entusiasta de jóvenes profesionales ha logrado definir un proyecto de periódico que promete ser una real alternativa a la cada vez más deplorable prensa que tenemos.

El proyecto se  llama WAYKA. Se trata de un periódico realmente independiente. Una prensa comunitaria sin fines de lucro. Suena bien y más en una ciudad donde todos andan en una carrera de acumulación de dinero y ascenso social. En un país donde la mayor parte de la prensa escrita nacional esta en manos de un sólo grupo económico. En dónde la derecha empresarial silencia sistemáticamente la voz de los sindicatos.

Wayka será un periódico que se distribuye de manera gratuita y se sostiene por medio de publicidad, la cual será debidamente evaluada. Rael y sus compas piensan empezar a distribuirla en los paraderos del Tren Eléctrico. Allí dónde cientos de miles de trabajadores, oficinistas, amas de casa, estudiantes transitan diariamente será distribuido gratuitamente un periódico de calidad.

Es un modelo de negocio que ha funcionado en algunos países del norte. Ciertamente por aquí se ha ensayado un par de veces y de manera local. No ha tenido mucho éxito, pero si pensamos que tendrá una orientación a los temas de la comunidad, a lo social y político, puede encontrar un espacio, un nicho, una demanda.

Una de las preguntas que hemos tenido ha sido esa precisamente ¿es viable una prensa de izquierdas en Lima? ¿Una prensa que no ponga la atención en los temas de farándula o fútbol, en las denuncias amarillistas de la política o los crímenes más morbosos puede ser atractiva para el lector limeño?

Me permito ser optimista. Los trabajadores y trabajadoras, en mi experiencia, desean estar informados. desean que sus problemas sean conocidos y que los temas serios puedan ser discutidos seriamente. Probablemente Wayka empiece repartiéndose en los paraderos del Tren Eléctrico pero igual me la imagino luego en las puertas de muchos centros de trabajo, en los talleres, en algún piquete de huelga y acompañando nuestras marchas, pasando de mano en mano y discutiéndose en grupo.

Y de eso se trata. Los diferentes actores sociales, como el sindicalismo deben ver a Wayka como un potencial aliado. Un aliado estratégico. Un nuevo medio que se compromete a dar espacio a nuestras luchas y demandas. Y eso es importante y necesario.

Muchos compas piensan que con Internet y sus herramientas -como este blog, por ejemplo- podemos prescindir de la prensa escrita e incluso de los medios masivos de información. Y no es así. Facebook, Twitter o La Mula no son aún medios capaces de llegar a un sector mayoritario de los ciudadanos y ciudadanas, y menos al grueso de la fuerza laboral en el país. Son valiosos complementos ciertamente, pero nada más. Incluso, como señalan algunos compas más a la izquierda, el "activismo virtual" termina siendo un pretexto para la inacción en el mundo real.

Por eso es vital e importante disponer de medios impresos y de amplia circulación. El papel impreso distribuido directamente en los sectores que nos interesan, sigue siendo un medio idóneo para la difusión de nuestras ideas, de nuestras luchas, de nuestras victorias.

Ahora bien, como dije al principio, hacer un periódico requiere de un buen equipo, ideas claras, entusiasmo y claro, capital. Para resolver este tema, Rael y los demás compas están usando un método nuevo por estos lares. Se llama "crowdfunding". Bueno, básicamente significa que pones tu proyecto en una página de Internet y solicitas el dinero desde allí. La gente en cualquier lugar puede ver tu proyecto y si le parece pertinente, simpático, viable, pues colabora. Es un método que combina la solidaridad, con las nuevas tecnologías. Alli Wayka debe conseguir 20 mil dólares. Ya casi esta llegando a la mitad.

Muchos compas de sindicatos y federaciones siempre nos cuentan los problemas de no contar con un medio de prensa cuando hacen sus huelgas o marchas, cuando hay abusos y nadie quiere publicar sus denuncias o sus propuestas. Bueno, allí tenemos a Wayka. Hay que apoyarla. Las organizaciones sindicales deberían hacer un aporte económico a este proyecto. Es solidaridad, pero también es una apuesta estratégica para construir un espacio donde los sindicatos vamos a tener voz.

Allí les dejo los enlaces. Hay un video donde Rael explica mejor las cosas.
Pasa la voz y apoyemos Wayka.

Wayka, un periódico comunitario