25 de julio de 2016

Sobre el VIII Congreso de la ALAST y la centralidad del trabajo


La Asociación Latinoamericana de Estudios del Trabajo es una de las redes más grandes e importantes que de manera interdisciplinaria investiga y discute sobre el mundo del trabajo. Publica -no con pocas dificultades- la Revista Latinoamericana de Estudios del Trabajo y articula uno de los espacios más grandes de investigadores de diferentes disciplinas (sociólogos, economistas, psicólogos, antropólogos y politólogos) alrededor de los temas laborales. 

Del 3 al 5 de agosto va a realizar su VIII Congreso en la ciudad de Buenos Aires donde se han presentado alrededor de 500 ponencias en 39 mesas de trabajo. Hay un programa muy interesante bajo el tema: "La recuperación de la centralidad del trabajo en América Latina. Actores, perspectivas y desafíos". Una preocupación que viene siendo discutida con rigurosidad y entusiasmo en los espacios académicos, sociales y políticos. Un tema que además no es extraño para los lectores de este modesto blog.

Recuperar la centralidad del trabajo no supone obviar los otros ejes y ámbitos de la vida social. Se trata de volver a entender el papel que cumplen las relaciones laborales en la construcción de la vida social. Ahora bien, es cierto que eso denominado "mundo del trabajo" ha cambiado sustancialmente en las últimas décadas. Probablemente, uno de los cambios más fáciles de observar sea el paso del modelo fordista a las formas de flexibilización organizativa del proceso productivo que se llaman de manera genérica "postfordismo" pero que encierran diferentes matices. 

Otro cambio ha sido el del sujeto trabajador. El tránsito de la clase proletaria homogénea en lo social, económico y a veces también en lo ideológico, a un amplio abanico de asalariados con diferentes relaciones jurídicas, niveles de ingresos y subjetividades. Una estructura económica que produce niveles inimaginables de riqueza material junto con un "precariato" conformado por millones de trabajadores asalariados con reducidas remuneraciones dentro de un sistema de relaciones laborales más duro que el capitalismo salvaje del siglo XIX.  

Pero hay transformaciones más sutiles en la estructura social que afectan las conductas de las personas, sus aspiraciones y problemas. Soy un convencido de la necesidad de mirar con mayor atención al mundo del trabajo. Sus cambios y permanencias, para desde allí -pero no exclusivamente- construir las explicaciones a muchos de los problemas que enfrentamos como sociedad. Hay una agenda de temas y problemas que de ser articulados a una reflexión desde el mundo del trabajo podrían disponer de una mayor rigurosidad e integralidad. 

PD: El autor de este blog se va a la hermosa ciudad de Buenos Aires para asistir al VIII Congreso del ALAST, desde donde piensa compartir con sus lectores las principales discusiones, aportes y debates de dicho evento. 






22 de julio de 2016

¿Si la CGTP hace una marcha y la CONFIEP dice que "irán vestidos de obreros para saber cómo sufren los trabajadores"?


Punto uno

Si la CGTP hace una marcha y la CONFIEP dice que "irán vestidos de obreros para saber cómo sufren los trabajadores" ¿Eso es joda o simple ingenuidad? 

Algo de eso hay en la iniciativa de algunos congéneres de ir "en falda" a la marcha #Niunamenos en contra de la violencia de género y los feminicidios del próximo 13 de agosto en todo el Perú. 

A ver, los hombres somos parte del problema. Vaya, somos la parte principal del problema de violencia contra la mujer. Somos los beneficiarios directos de un sistema patriarcal. Somos tan responsables como un empresario es culpable de quitarle la plusvalía a un obrero. Para empezar.

Como dicen en La Tuerka, los hombres que queremos apoyar a las mujeres en la lucha feminista debemos empezar callándonos y escuchando. Y en la marcha, quienes deben tener la voz y la atención de eso llamado "prensa y medios" deben ser las mujeres. 

Punto dos

Con el facebook y eso llamado cyberactivismo la frontera entre la protesta ciudadana y una performance artística que busca, en otro registro, llamar la atención se vuelve cada vez más compleja. 

Los movimientos sociales tradicionales como el sindical por ejemplo, no tenían este problema. En parte porque la acción de protesta era la consecuencia de una praxis anterior. La organización establece una plataforma y desde allí se realiza una movilización. 

Es la diferencia entre marchar "en contra de los abusos laborales" que marchar "por el derecho a formar sindicatos". Cuando propones, delimitas la cancha y evitas que advenedizos y figuretis aparezcan. 

Pero a la vez, es cierto, esto limita. Cotler, hace muchos años, nos decía que "la política era el arte de sumar intereses en contra de otros intereses". No deberíamos olvidar eso. Toda acción política debe aspirar a sumar más fuerzas en contra de los intereses de nuestros adversarios. Encerrarnos en el plantón testimonial de nuestros principios incólumes no es política. 

Es complejo y no hay recetas. En todo caso, son las mujeres quienes deben decidir cómo, porqué y quiénes deben participar en la Marcha #NiUnaMenos. Los hombres que vamos a ir, haremos lo que ellas digan.   

18 de julio de 2016

San Marcos ha cambiado y nosotros no lo entendemos


En la izquierda tenemos un problema, bueno varios, pero ahora nos fijamos en uno. Para entenderlo, debemos partir de que la sociedad peruana ha atravesado un proceso de cambios que tienen como hitos a Velasco y Fujimori. Dos dictaduras de diferente signo que abren y cierran un ciclo de transformaciones estructurales. 

Este ciclo de cambios estructurales ha reconfigurado la sociedad peruana, especialmente en la base de la pirámide social. Los sectores populares son los que más han cambiado. 

No se trata simplemente de que hay menos pobres o que la pobreza extrema este reduciéndose sustancialmente. En general esto es cierto, pero lo interesante está en los cambios sociales y culturales de este proceso. Seguimos siendo una sociedad desigual y estructuralmente discriminadora e injusta. Aún hay pobres, pero hay nuevas y diferentes maneras de vivir la pobreza. 

Una parte de esos cambios implica que hay sectores populares completamente ajenos a cualquier visión, sensibilidad, imaginario, mentalidad o identidad (para no hablar de ideología) de izquierda. 

No significa que sean insensibles a las injusticias o que les guste la desigualdad. Simplemente, no les interesan las recetas, los discursos o las soluciones que ha venido dando la izquierda para las injusticias y la desigualdad. 

Lo menciono a la luz de los resultados electorales en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En el imaginario de izquierda, es la universidad "contestataria y progresista" por default y las redes sociales ayudan a mantener esa bienintencionada ilusión. 

Pero San Marcos ha cambiado social y culturalmente desde los años 80s en adelante. Sin duda, frente a una dictadura o un abuso descomunal un porcentaje de sus estudiantes saldrá a las calles a protestar, y eso está bien. Y lo harán detrás de las agrupaciones de izquierda que usualmente se movilizan por estas causas. 

Pero al parecer, cuando se trata de elegir autoridades internas, ya no siguen a dichas personalidades o agrupaciones, y votan por las opciones que les garantizan los resultados más pragmáticos: estabilidad en un puesto o culminar los estudios lo más pronto. Esta puede ser una variante del viejo salto fallido de la representación social a la política en el movimiento sindical.  

Y claro, una izquierda desubicada que encima se divide, esta condenada a ver la política desde Facebook.

11 de julio de 2016

¿Manuela García viceministra de Trabajo?

Susana de la Puente: siempre cerca al poder


En las dos últimas décadas y especialmente durante el segundo gobierno de Alan García, el Ministerio de Trabajo ha visto reducidas sus competencias, presupuesto y voz dentro del Poder Ejecutivo.

Los gobiernos neoliberales consideran que el mercado laboral es como un mercado de papas, que puede regularse en automático, así el mérito de los Ministros de Trabajo es hacer el menor ruido político, especialmente con los asustadizos empresarios. En esto, el actual ministro Daniel Maurate es casi insuperable. Podría renunciar el día de hoy y probablemente nos daríamos cuenta el próximo 28 de julio cuando no aparezca en el cambio de gobierno.

En la actual Comisión de Transferencia, nos informan que han asumido vocerías importantes dos profesionales del derecho laboral empresarial: Jorge Toyama y Manuela García. Incluso se señala que Manuela García sería la viceministra de trabajo.

La CGTP señala que durante su gestión aumentaron los conflictos laborales, se estancaron las negociaciones colectivas y se incrementó el número de falsos sindicatos dedicados a la extorsión y la delincuencia. Como señala críticamente Enrique Fernández Maldonado, Manuela García tiene “un estilo duro y autoritario”. 

Por otro lado, Jorge Toyama es abogado socio del famoso Estudio Miranda & Amado. Los sindicatos lo conocen bien de las negociaciones colectivas, pues siempre se ubica al otro lado de la mesa.

La estrategia empresarial en el Ministerio de Trabajo es bastante clara. Se trata de retroceder en los pocos aspectos que se han registrado avances durante los últimos cinco años. Para lo cual, el objetivo es recomponer una red de funcionarios pro empresariales. En los últimos años, varios funcionarios del MTPE fueron investigados por casos de corrupción y separados o amonestados. Al parecer hubo un conciliador que simultáneamente recibía regalos de una empresa trasnacional mientras participaba en la negociación colectiva de dicha empresa. Muchos de estos malos funcionarios esperan su regreso, aprovechando el cambio de gobierno.

Otro objetivo es desarticular el Área de Asesoría Jurídica, reduciendo los márgenes de neutralidad profesional que tiene y que ha significado algunas resoluciones a favor de los sindicatos. Los empresarios creen que dicha área tiene abogados pro-trabajador. La estrategia empresarial es inteligente, pues en las actuales circunstancias, una nueva reforma laboral desreguladora desde el Congreso, es muy difícil políticamente, visto lo ocurrido con la Ley de Promoción del Empleo Juvenil (Ley Pulpin); por otro lado, es fácil de prever que la conflictividad laboral se va a incrementar muy rápidamente. 

Así, el sector Trabajo recibirá muchas presiones. Los empresarios quieren asegurarse que van a controlar completamente el Ministerio de Trabajo. La reforma que pretenden impulsar los empresarios, difícilmente será a través del Congreso; así que la intención es copar el Ministerio de Trabajo con sus operadores y aplicar sus criterios a partir de la propia Autoridad Administrativa. 

Los sindicatos y especialmente la CGTP ya han señalado sus críticas a la presencia de Manuela García en la Comisión de Transferencia y en algún puesto decisivo en el nuevo gobierno. Asimismo, la presencia de Toyama es vista con desconfianza por los gremios sindicales.

3 de mayo de 2016

Aldo Mariátegui y la CGTP


El día de ayer Aldo Mariátegui en su columna del diario Peru21 repite sus habituales críticas a cualquier forma de acción más o menos progresista o solidaria. En esta oportunidad se trata de denostar a la CGTP a la que con soltura califica como "inútil".

Probablemente Aldo Mariátegui sepa mucho de inutilidades, pero con certeza no sabe de relaciones laborales, acción sindical y específicamente de lo que hace y no hace la CGTP.

Le reclama a la central sindical por una serie de temas sobre los cuales aparentemente no tiene opinión, deviniendo por lo tanto en una institución "inútil" a juicio del periodista. Sin embargo, realmente ¿la CGTP no tiene opinión en dichos temas?

Un ciudadano medianamente informado probablemente tendría dificultades para responder esta pregunta. Pero no porque la CGTP permanezca en silencio o se dedique exclusivamente a bloquear calles y realizar marchas. Si ese mismo ciudadano tiene como principal fuente de información al periódico Peru21, es decir el mismo en donde escribe Aldo Mariátegui, pues es comprensible que esté en Babia. Y ahora veremos porqué.

La CGTP tiene, no de ahora, sino desde hace varios años atrás una posición documentada en base a estudios propios, que ha sido discutida y aprobada en reuniones orgánicas. La CGTP no es un grupo de amigos, sino una central sindical que conforme a sus estatutos realiza asambleas, conferencias, congresos donde se discuten los temas y se toman acuerdos de manera democrática.

Pero claro, un lector habitual de Perú21 probablemente ignore todo esto, pues en dicho diario no hay una sola entrevista a un dirigente sindical de la CGTP en los últimos años. Prácticamente, desde que Augusto Alvarez Rodrich salió de la dirección del mismo.

En concreto, Aldo Mariátegui señala cinco temas en donde "no hay una opinión de la CGTP"

1.- Sobre el sistema privado de pensiones
2.- Sobre la reforma de la policía (inseguridad ciudadana)
3.- Sobre temas de medioambiente
4.- Sobre CTS, Pymes y regímenes laborales
5.- Sobre la administración pública

Bueno, veamos:

1.- Sobre el sistema privado de pensiones

La CGTP discute desde el 2011, el tema en sus instancias orgánicas en base a un estudio encargado expresamente a un experto, que luego recoge los aportes de las organizaciones sindicales, en este documento del 2012: 


2.- Reforma de la policía en tema de inseguridad ciudadana

El tema de de la inseguridad ciudadana es muy importante para la CGTP pues son los trabajadores y sus familias generalmente víctimas de la inseguridad, especialmente en el sector de la construcción donde 12 dirigentes sindicales han sido asesinados por las mafias de delincuentes.

Por esto, la CGTP y la FTCCP han promovido la instalación de una Comisión Multisectorial de Alto Nivel para enfrentar el problema de la violencia. No se trata de medidas aisladas sino de diseñar una política integral y consensuada. Esa Comisión ha elaborado un Informe de diagnóstico y propuesta en donde se han recogido buena parte de las propuestas sindicales en temas de reforma de la policía y seguridad ciudadana.

3.- Sobre minería informal y temas de medioambiente

El tema del ambiente se ha desarrollado desde hace buen tiempo. La CGTP cuenta con un Departamento de Ecología y medio Ambiente que desarrolla la posición sindical en este tema. La Propuesta de Política Ambiental de la CGTP fue elaborado a fines del año 2009, entró en discusión en enero del 2010 y fue aprobado en el mes de mayo del mismo año por el Secretariado Ejecutivo Nacional de la CGTP.

4.- Sobre CTS, Pymes y regímenes laborales

Obviamente estos temas, la CGTP tiene opinión, posición y acción sindical. Desde hace más de una década los sindicatos están tratando de ordenar las normas laborales en estos temas. Pero no se trata de modificar unas leyes por aquí y otras por allá. No se trata de poner parches o medidas "temporales" que terminan siendo permanentes. La CGTP está discutiendo una nueva Ley General de Trabajo que sea justa y democrática, y desde allí se construye la opinión sobre los temas coyunturales del escenario laboral. 

5.- Sobre la administración pública

En el sector público, la CGTP tiene tres organizaciones sindicales: CTE, CITE y UNASE. De poner los documentos de cada una, el post sería interminable. Basta colocar este documento que señala los puntos centrales en el tema del empleo público. Y claro, hay muchos más comunicados y pronunciamientos de las organizaciones del sector público. 


Finalmente como vemos, la columna de Aldo Mariátegui resulta desinformada, falaz y malintencionada. Nada de lo cual, ciertamente es una novedad en la trayectoria del periodista cuando se trata del sindicalismo o la izquierda. 

Y es malintencionada porque Aldo Mariátegui sabe que en cualquier país democrático donde la prensa no representa tan directamente los intereses económicos de los propietarios, el debate con los sindicatos -porque lo hay- gira alrededor de las propuestas mismas, las cuales han sido previamente presentadas en las páginas de los diarios. 

Aquí no. El grupo El Comercio en prensa escrita, la totalidad de canales de televisión y la mayoría de las radioemisoras de cobertura nacional censuran sistemáticamente la opinión de la CGTP y de sus principales organizaciones afiliadas. ¿Cuándo fue la última entrevista dedicada a un dirigente sindical en uno de esos medios? Hemos pasado de la invisibilidad en la época del fujimorismo, a la presentación de un estereotipo, en la actualidad. 

Aldo Mariátegui es un buen ejemplo de cómo funciona una parte de la prensa nacional. Construye una caricatura de sus adversarios y luego los denosta. Así siempre termina creyéndose ganador. 

20 de abril de 2016

Orhan Akman, sindicalista expulsado de Perú


Orhan Akman es un activista sindical. El trabaja en Perú para UNI que son las siglas de "Union Network Internacional", que es una federación sindical internacional que agrupa a los sindicatos de los sectores de comercio, telecomunicaciones, gráficos, finanzas, servicios varios entre otros de muchos países. 

UNI apoya a los sindicatos en Perú, en especial en el sector de comercio, es decir Ripley, Wong, Saga entre otros. Los apoya, porque aquí es muy difícil lograr que los trabajadores formen sus sindicatos y consigan mejoras a través de la negociación colectiva.  

Obviamente, el trabajo de un activista sindical es apoyar a los sindicatos. Ya sea compartiendo sus conocimientos mediante charlas, ayudándolos a planificar su trabajo y acompañándolos en las acciones que realiza un sindicato. ¿Y qué acciones realiza un sindicato en el Perú? ¿Huelgas? A veces. No muchas porque la ley es sumamente restrictiva. En general, los sindicatos cuando tienen problemas realizan plantones. 

Hace unos meses, Orhan estaba junto con los trabajadores de Wong (empresa ahora propiedad del grupo CENCOSUD) en un plantón, para apoyar las negociaciones del pliego que estaba siendo discutido. Todo dentro de la ley. Un plantón pacífico. 

La empresa tomó fotos y lo denunció. 

El gobierno peruano en base a esto, ha expulsado a Orhan Akman acusándolo de "alterar el orden público, la tranquilidad y la paz social". Parece un chiste, pero no lo es. 

En el Perú, en pleno siglo XXI, se expulsa a los sindicalistas como si fueran indeseables. 

La CGTP ha denunciado este hecho junto con UNI. A nivel internacional esto es un escándalo y una vergüenza. Imagino que en la próxima Conferencia de la OIT en Ginebra, la delegación peruana algo dirá al respecto. 

Hay una campaña internacional de apoyo, porque este hecho sienta un terrible precedente para la acción sindical. Orhan no es el único compañero que colabora con el sindicalismo peruano. El sindicalismo tiene una larga tradición de cooperación internacionalista. Muchos compañeros y compañeras extranjeros pueden ser expulsados del país simplemente por apoyar la labor de los sindicatos. Hay que subrayar que dicha labor está perfectamente enmarcada dentro de la ley. Un mal precedente para nuestra democracia.

Nuestra solidaridad con Orhan, a quien conocemos de vista nada más, pero sabemos que su trabajo es muy importante para los trabajadores y trabajadoras del país. 

Este viernes 22 de abril, a las 10.00 de la mañana, la CGTP y UNI están llamando a todos los trabajadores y trabajadoras para manifestarse en apoyo y solidaridad con Orhan Akman en la puerta de Migraciones, que queda en Av. España 734 en el distrito de Breña. 



Hay que ir. Hay que gritar. Hoy es Orhan, mañana puedes ser tú. 

Apoyemos también la recolección de firmas que hay en la plataforma Avaaz. Firma aquí


2 de abril de 2016

Sobre el aumento del salario mínimo (RMV)

Hace unos días el gobierno dicto un incremento de la Remuneración Mínima Vital (RMV) que ha pasado de 750 a 850 soles a partir del 1 de Mayo. Hay una dimensión de discusión política alrededor de este tema, en la cual, los intereses de los trabajadores y los intereses de los empresarios son contrapuestos.

Pero creo, que antes de llegar a ese nivel, el debate alrededor del salario mínimo debe sincerar algunas ideas al respecto.

¿Sube demasiado?

Para algunos sectores empresariales, la RMV ya esta demasiado alta. El dirario El Comercio del grupo Miro Quesada presenta un gráfico para dar la idea que la RMV esta subiendo constantemente.

Pero una cosa es el valor nominal y otra es el valor real. Veamos, el valor nominal es el monto tal cual, en este caso 850 soles. Pero otra cosa es la capacidad de compra, es decir, los bienes (comida, ropa, utensilios, etc.) que puedes comprar con determinada cantidad de dinero.

El monto de cosas que puedes comprar cambia por la "inflación". Por la constante subida de precios de las cosas. Las empresas se protegen de la inflación subiendo los precios de sus mercancías. pero la "mercancía trabajo" no puede hacer lo mismo.  Y así, cada mes, cada año, la inflación va quitandole poder adquisitivo a la RMV.

Farid Matuk, señala que en los últimos años el salario mínimo ha perdido alrededor de 10% de su poder adquisitivo. Es decir, que ahora, con los 850 soles compramos un 10% menos que hace cinco años. Para que los trabajadores recuperen el poder de compra, la RMV debería subir aún más.


Fuente: aquí

Por otro lado, otro gráfico publicado en El Comercio muestra que en la región nuestro salario mínimo no es el mejor ni de lejos. Probablemente si el cálculo fuera en base al dólar con paridad del poder adquisitivo (dólar PPA), nuestra situación sería peor. 

¿Afecta el empleo?

El principal argumento de los voceros de las empresas es que el aumento afecta al empleo formal. Que promueve más informalidad. La idea es que al subir el salario mínimo, los empresarios van a despedir trabajadores formales y contratar trabajadores informales. O van a mantener en la informalidad a los trabajadores que ya pensaban registrar formalmente.

Un primer comentario es que la informalidad no debe ser una estrategia de desarrollo económico. No lo ha sido en ningún país y no puede serlo en el Perú.

Desde un punto de vista más técnico, el argumento empresarial es falso. Ahora ya hay un fuerte consenso entre los economistas acerca del impacto nulo con respecto al empleo. Lo  señala el estudio de Miguel Jaramillo de GRADE que analiza 10 años de salarios mínimo e impacto en el empleo formal e informal. Y señala textualmente: "En cuanto a los efectos sobre el empleo, no se encuentra ningún efecto significativo sobre quienes ganan alrededor del salario mínimo."

Pero esto no se limita al Perú, pues como anota Carlos Anderson (curiosamente, en la web de la CONFIEP) citando a John Schmitt, del Center for Economic and Policy Research de Londres, que después de analizar lo publicado sobre el tema desde el 2000 llega a la conclusión que “el peso de la evidencia muestra una reducida o inexistente respuesta del empleo a aumentos modestos del salario mínimo”.

En resumen, los incrementos a la RMV no afectan el empleo. No provocan despidos ni sustituciones de trabajadores formales por informales. 

¿Destruye MYPES?

Finalmente, de lo anterior se puede deducir, que no teniendo un efecto en el empleo, pues tampoco va a significar la bancarrota de las pequeñas o medianas empresas. Es cierto, que este sector es uno de los más vulnerables en la economía. Es también uno de los espacios laborales con menos derechos y mayores abusos laborales. 

Pecisamente por eso, la estrategia no puede ser mantener las PYMES tal como ahora vienen funcionando. La política estatal de establecer una legislación de segundo nivel, con menos derechos como manera de formalizar no funciona, pero eso lo veremos con detalle en otro post. 

Por ahora, lo que podemos señalar, es que no hay evidencia empírica que relacione el colapso de las MYPES a los incrementos del salario mínimo. 

Propuestas

La CGTP ha señalado con claridad que el último incremento es insuficiente, y tiene razón. También ha criticado que se dicte de manera poco técnica. Y nuevamente es cierto. El ministro de trabajo ha señalado que el tema se discutió en el Consejo Nacional de Trabajo, pero no es exacto, salvo que piense en hace más de dos años. 

Lo real es que en otros países hay un debate político sobre el salario mínimo, pero no para discutir el monto, como aquí, sino el mecanismo para calcular el incremento de manera regular. Es un matiz importante. En Chile, Brasil, Colombia y Argentina el incremento es anual. 

En nuestro país, siendo claros, los empresarios no desean discutir ni monto ni mecanismo. desde Pero hay que hacerlo. Es lo más adecuado social y políticamente. Debemos reformar el Consejo Nacional de Trabajo para que los acuerdos puedan ser tomados por mayoría evitando el "consenso obligatorio" que en la práctica ha vuelto inútil al CNT. 

Es también necesario  retomar el acuerdo de la "cláusula gatillo" que establecía un procedimiento técnico para dar incrementos y deberíamos pasar de un ciclo bianual a otro anual.

Estas son claro, tareas que un gobierno progresista puede realizar, un gobierno del Frente Amplio. Pero, en caso que gane la derecha conservadora representada Keiko Fujimori o la versión tecnócrata de Pedro Pablo Kuczynski seguiremos como ahora, sin una política real de aumentos salariales. 

Los empresarios que para estas cosas no tienen nada de tontos, van a votar por la derecha. Precisamente, por eso, los trabajadores y trabajadoras debemos votar por el Frente Amplio. 


Para leer más


Posición de los empresarios sobre la RMV (Un artículo de PODER que no considera pertinente la opinión de los trabajadores)




23 de marzo de 2016

El movimiento sindical peruano y las próximas elecciones presidenciales


La campaña presidencial en el Perú se desarrolla de manera confusa y desordenada. Casi una veintena de candidatos se han presentado para las elecciones del próximo 10 de abril. De todas ellas, solamente tres pueden ser consideradas de izquierda. El resto, representan diferentes matices de la derecha neoliberal. Desde Keiko, la hija del dictador Fujimori que según las encuestas se encuentra en el primer lugar con un 30% de intención de voto hasta candidatos como Julio Guzmán y César Acuña que representan a distintos sectores del empresariado.

Para el movimiento sindical, la situación es más que complicada. El saliente gobierno de Ollanta no realizó ningún cambio sustancial al marco regulatorio de las relaciones laborales que vienen desde la dictadura de Fujimori y tienen el sello neoliberal y desregulador. La principal central sindical, la CGTP ha realizado dos Paros Nacionales durante el gobierno de Ollanta, para presionar en los cambios normativos necesarios pero no ha tenido éxito.

En parte el problema es la debilidad tanto de las estructuras sindicales como de las agrupaciones de izquierda. La política peruana desde el fujimorismo se ha convertido en una red de relaciones clientelares sin ideología. La despolitización de gruesos sectores sociales ha sido el principal logro de la derecha neoliberal en el país de Mariategui. Y esto se representa muy bien en la competencia electoral. El Perú tiene una de las sociedades más desiguales de América latina. A la vez, la economía ha crecido en la última década. Sin embargo, el debate político ignora o elude los temas relacionados al trabajo.

¿Aumento de remuneraciones? Silencio. ¿Garantías para la libertad sindical? Nada. ¿Política de fomento de la negociación colectiva? No opinan. Los temas centrales en cualquier debate político son ignorados en un pacto cómplice entre los candidatos de la derecha y los periodistas de los grandes medios de comunicación. La candidata Verónika Mendoza del Frente Amplio es una solitaria voz tratando de presentar un programa progresista, redistribuidor y democrático. Pero el FA tiene pocos recursos frente a las poderosas maquinarias económicas del fujimorismo, la derecha trasnacional representada por Pedro Pablo Kuczynski o la matonería de Alan García.

El movimiento sindical enfrenta una difícil situación pues un triunfo de la derecha neoliberal representaría la aplicación de mayores políticas desreguladoras. A nivel interno, sus estructuras están agotadas y debilitadas. Se requiere de nuevos equipos de liderazgo sindical donde las mujeres y los jóvenes tengan un rol más preponderante. La CGTP realizará su XIV Congreso Nacional en noviembre de este año, en donde discutirá la estrategia sindical para el siguiente periodo y procederá a la renovación de una parte importante de sus cuadros directivos.

Mientras tanto, el gremio de los empresarios, la CONFIEP ha señalado que no están de acuerdo con incrementar la Remuneración Mínima Vital que equivale a cerca de 185 euros mensuales. Asimismo, plantean que el despido debe ser más rápido y económico. A pesar que ya la legislación laboral peruana es bastante flexible, donde coexiste un amplio sector con mínimos derechos frente a los trabajadores que mediante sus sindicatos y negociación colectiva logran resistir los embates empresariales. Sin embargo, la intención es desaparecer al 6% de la PEA que esta sindicalizada.

Los sindicalistas saben que en la actual coyuntura, el enemigo principal de los trabajadores y trabajadoras organizados es el fujimorismo. El triunfo de la hija del dictador significa el retorno de una mafia política que entre otras cosas es responsable del asesinato del líder sindical Pedro Huilca. Por eso, la estrategia del movimiento sindical y especialmente de la CGTP, la central sindical fundada por José Carlos Mariátegui en 1929, es la de articular todas las luchas en un esfuerzo unitario.

En estas semanas, numerosos jóvenes estudiantes y trabajadores están saliendo a las calles bajo el lema “Keiko no va”. Los partidos políticos de la izquierda, colectivos barriales y zonales junto con intelectuales y sindicalistas están sumando sus luchas para impedir el triunfo de la derecha conservadora, corrupta y clientelar que Keiko Fujimori representa.

30 de diciembre de 2015

Nuevas preguntas de un obrero y una obrera que leen (o los problemas del Frente Amplio para elegir sus candidatos al Congreso)


¿Tienen candidatos al parlamento los trabajadores y trabajadoras?
Si, hace unos días, la "Comisión Laboral" que es parte de la "Comisión de Programa" del Frente Amplio anuncio por Facebook (que es como suele hacer ahora la nueva izquierda) que habían elegido "por mayoría y unanimidad" (sic) a tres candidatos para representar a los trabajadores del país.

¿Y cuántas personas participaron de este importante acuerdo?
Nueve. Sí, nueve personas deciden que tres de ellos serán candidatos. Aún así, la decisión fue por "mayoría y unanimidad" (sic) como indica el texto que entusiastamente han firmado.

¿Son los precandidatos representantes de todos los trabajadores y trabajadoras del país?
No, pues la "Comisión Laboral" sólo funciona en Lima. Es lo que me han informado.

¿Pero han sido elegidos tal vez por delegados de algunas organizaciones sociales, laborales o incluso sindicales?
No. Han sido elegidos por la "Comisión Laboral".

¿Pero la "Comisión Laboral" no es un organismo técnico, para aportar en el capítulo de temas laborales del programa del Frente Amplio?
Si, así es.

¿Entonces que hace promoviendo candidatos al Congreso?
Vaya uno a saber.

¿Quienes son los tres candidatos?
  1. Julio César Bazán. Presidente de la CUT
  2. Tania Turriate, coordinadora de la Red Solidaria
  3. Eleming Valle, abogada laboralista

La Comisión de 9 (8 aquí y uno tomó la foto)
¿Qué problemas supone que una Comisión de nueve personas proponga a tres candidatos?
Bueno, esta penosa situación ilumina problemas tanto en el Frente Amplio como en el espacio sindical. 

Primero lo político. La propuesta del Frente Amplio para seleccionar a sus candidatos al congreso supone dos pasos: uno primero de precandidaturas, donde exigen un número simbólico (350) de firmas como expresión de "respaldo social" y luego unas primarias que deben ser vinculantes y definitorias, el próximo 10 de enero. 

Y claro, uno de los riesgos es que aparezcan así como las mil flores, mil candidaturas. Bueno, esperemos que las primarias sean un mejor filtro.

¿A quién le rendirán cuentas los futuros representantes? 
Buena pregunta. Pensemos en el c. Bazán. No ha sido propuesto por su base sindical, la CUT de la cual es presidente. ¿Curioso, no? En la hipótesis bastante improbable que sea elegido, ¿frente a quien responde? No creo que frente a la Comisión Laboral que pasadas las elecciones muy probablemente deje de funcionar. Tampoco frente a las 350 firmas que debe presentar.

La teoría política dice que no debe haber representación sin rendición de cuentas. Y para que haya rendición de cuentas, el elegido debe saber de donde han salido sus votos. Es decir, quién es el sujeto social que lo respalda.

Por eso, históricamente, las candidaturas "de clase", es decir aquellas que se desarrollan con una agenda clasista, se discutían, acordaban y promovían desde los sindicatos. Y los representantes sabían más o menos con bastante claridad quién era su elector.
 
Nuestros tres compañeros han sido propuestos por una comisión de nueve personas. Honestamente, ellos mismos se han propuesto. Esta bien, es su derecho. Allí están las primarias para ver si logran ingresar a la lista final. 

Pero entonces debemos tener claro que a la fecha, no existen vínculos orgánicos que los identifiquen como "los candidatos de los trabajadores". En todo caso, son "los candidatos de la Comisión Laboral" por más absurdo que esto suene.

Pero sindicalmente, ¿qué nos dice esta extraña anécdota?
Ciertamente, ilumina también la crisis del movimiento sindical peruano. Recordemos que en la Constituyente del 79 y hasta las elecciones del 85, el sindicalismo logro diputaciones y alguna senaduría. Pero desde fines de los 80s ha tenido serias dificultades para convertir los liderazgos sociales en representaciones políticas. El caso de Juan José Gorriti es un buen ejemplo, aunque no el único.

Por eso, en el actual parlamento no hay ningún representante orgánico de los intereses de los trabajadores y trabajadoras del país. Este debe ser un parlamento muy sui generis en cualquier país medianamente capitalista.

Y es una debilidad nuestra. Que tiene que ver -en lo que nos corresponde-, con la despolitización de los sectores laborales, debilidad de los mecanismos de discusión interna, anquilosamiento de algunas estructuras sindicales, dificultades estructurales para la renovación generacional o para incorporar nuevos sectores.

¿Y la candidatura del compañero Bazán será un paso adelante para revertir este proceso?
No, de ninguna manera. Ciertamente, saludamos su audacia y enorme autoestima, considerando que ya fue pre candidato en las Primarias Presidenciales del mismo Frente Amplio, donde a nivel nacional según el último reporte público del CENAFA tenia a nivel nacional: 524 votos. 

Así es, menos de mil votos a nivel nacional. Imaginemos generosamente que todos esos votos son de Lima. Imaginemos que saca en las próximas elecciones, el doble: dos mil votos en Lima al Presidente de la Confederación Unitaria de Trabajadores. ¿Quién pierde con este resultado?  La organización sindical en primer lugar. La legitimidad del sindicalismo se ve cuestionada de manera contundente. 

¿Cómo podemos realmente garantizar mejores representantes de los intereses de los trabajadores y trabajadoras del país en el Parlamento?

Para la izquierda, como lo señale en un comentario de Facebook, las elecciones congresales no pueden ser un concurso de simpatía, ni un premio al sacrificio personal. Una persona puede haber pasado las de Caín, ser un modelo de compromiso militante, tener miles de amistades reales o virtuales, y a la vez puede ser un mal representante político. Ya sea por incapacidad, ineficiencia o por volverse un pillo o pilla.

Por esto es tan importante disponer de mecanismos adecuados de chequeo y control. Uno de ellos es el respaldo y subordinación a una instancia política o social. Y aquí es muy simple, mientras más grande la instancia, mejor. También es más difícil ser promovido por una organización grande, pero como decía el gran Salvor Hardin, es mejor mantener lejos del poder a aquellos que más lo buscan.  

Obviamente, no es lo mismo, ser propuesto por una comisión de nueve personas que por una central sindical. En corto, cada candidato debería ser apoyado -y controlado- por una instancia colectiva social realmente significativa. 

Porque para la izquierda peruana, su principal problema es reconstruir sus vínculos orgánicos con la sociedad realmente existente. Y claro, juntando 350 firmas, no lo estamos haciendo. 


27 de diciembre de 2015

¿Qué debe proponer el Frente Amplio en materia laboral?

Pongo las propuestas al principio, y luego la explicación de las mismas para evitar que mis lectores jóvenes, ávidos y veloces, no se alejen antes de llegar al meollo del tema. 
  1. Estabilidad laboral a los tres meses para todos los trabajadores y trabajadoras cuyo empleo sea una actividad regular y permanente del centro laboral.  
  2. Cada trabajador y trabajadora debe afiliarse a un sindicato. Donde no lo haya, los trabajadores son animados a conformar un sindicato de rama. 
  3. Los dirigentes sindicales no pueden ser despedidos salvo por una sentencia consentida en el Poder Judicial.
  4. La Negociación Colectiva por Rama es obligatoria, salvo acuerdo de partes. 
  5. Se reconocen como legales todas las modalidades pacíficas de huelga. Se ejerce en cualquier momento de la relación laboral. 
  6. Se promulgará una Ley General de Trabajo justa y democrática.
  7. Se eliminan los contratos temporales en el sector de textiles y confecciones así como en las exportaciones no tradicionales. 
  8. Se incrementa a 1,500 soles la Remuneración Mínima Legal y se establece por Ley que la misma será reajustada anualmente, conforme los criterios técnicos establecidos en el Consejo Nacional de Trabajo.  
Bueno, ahora si, paso con calma a explicar, en cuatro movimientos, los ejes centrales de la propuesta que debería levantar el Frente Amplio.

Primer movimiento: Allegro con molto spiritu
Ir más allá del "consenso OIT" en materia de relaciones laborales. En la práctica, la OIT ya no supone una defensa real de los derechos laborales para nuestra situación. Probablemente para los problemas de otros países aún lo sea, pero la OIT en la región andina se ha convertido en productora de sentidos comunes que no trascienden salvo cuando los Estados y los empresarios lo desean, es decir, casi nunca. 

Lo real, es que los últimos avances en materia de derecho y relaciones  laborales se vienen registrando en otros espacios ajenos a los acuerdos de la OIT. Por ejemplo, los Acuerdos Marco Internacionales, que son una suerte de convenios colectivos firmados entre una empresa transnacional y una federación sindical internacional han logrado mayores y más reales avances en la última década que la OIT. Ver el caso de UNI Global Union.

Segundo movimiento: Adagio non troppo
Regresar al "derecho al trabajo". Es decir, discutir en nuestro país el tema de la "estabilidad laboral". Basta ya de aceptar como si fuera natural, que la inmensa mayoría de los empleos en el país estén regulados por contratos de tres meses. ¿Una mujer joven que trabaja en una estación gasolinera debe pasar su vida con contratos de tres meses? Absurdo. 

Debemos proponer "Estabilidad laboral a los tres meses". Para todos los trabajadores y trabajadoras cuyo empleo sea una actividad regular y permanente del centro laboral.  ¿Qué va a pasar? Hay estudios que demuestran que no hay una relación entre descenso de la productividad y estabilidad laboral. 

Tercer movimiento: Allegro molto
Fortalecer a los sindicatos. El Frente Amplio debe reencontrarse con el movimiento sindical. Los sindicatos, específicamente los sindicatos grandes son un aliado estratégico para la izquierda peruana. ¿Por qué alejarse del mismo o alimentar sus conflictos internos?

Para fortalecer los sindicatos hay tres acciones concretas:

a.- Proteger del despido a los dirigentes sindicales. En Chile, para despedir a un dirigente sindical se requiere de una sentencia consentida en el Poder Judicial. Mientras eso no ocurra, el dirigente sigue laborando. ¿Se ha formado una dictadura del proletariado por esta norma en Chile? No.  

b.- Promover activamente la negociación colectiva por rama de actividad. Es decir, el Estado debe obligar a los empresarios a negociar con todos los trabajadores organizados de un sector económico. Por ejemplo, los trabajadores de restaurantes (cocineros, mozos y demás) en el Perú son uno de los sectores más explotados. Ya sea en el restaurante del barrio o en uno de los más famosos de América Latina como es el Restaurante Central

¿Cómo podrían los trabajadores de cada restaurante hacer respetar sus derechos? Pues, actualmente no pueden. Los reportes del Ministerio de Trabajo señalan que uno de "los sectores que registraron menos conflictos laborales fueron hoteles y restaurantes...". Claro, porque no se puede formar sindicatos allí. 

El Estado debe proteger el derecho a formar un sindicato de rama, que reúna a los trabajadores de los restaurantes de Lima, por ejemplo. Este hipotético "Sindicato de trabajadores de restaurantes y afines de Lima" se sentaría a discutir los derechos laborales y las remuneraciones de TODOS los trabajadores del sector con la AHORA (Asociación de Hoteles, Restaurantes y Afines). Ven, ya existe el sujeto negocial por parte de los empresarios, pero no por parte de los trabajadores. ¿Injusto, no?

c.- Fortalecer supone fuerza. ¿De dónde obtienen la fuerza los sindicatos? De sus afiliados. Como decía el viejo Juan: "Sindicato grande, defiende en grande; sindicato pequeño, defiende poquito". Y ¿para qué sirve tener muchos afiliados? Para hacer grandes huelgas. Así de simple. La huelga es el principal y más eficaz mecanismo de presión pacífica que tienen los trabajadores organizados. Pero en el Perú, Fujimori nos quito en la práctica el derecho de huelga. 

El Frente Amplio debe reconocer como legal TODAS las formas de huelga pacífica que los trabajadores desarrollen.  Asimismo debe promover el respeto al más amplio (si, el más amplio) ejercicio del derecho de huelga. Eliminar las trabas y leguleyadas existentes actualmente que en la práctica hacen imposible una huelga legal en el país.   

Con estas tres medidas tendremos sindicatos fuertes. Con sindicatos fuertes, tendremos mejores remuneraciones, un mercado interno más consistente y más ciudadanía. 

Cuarto movimiento: Prestissimo
Promover la discusión y aprobación de una nueva Ley General de Trabajo justa y democrática, como señala muy bien la CGTP. Esta discusión debe realizarse entre los empresarios, el estado y los representantes de los trabajadores organizados. En dicho marco legal ingresan los cambios necesarios para superar la desregulación fujimorista que ha creado desigualdad, precariedad e informalidad. Aquí se eliminan los regímenes especiales en agroindustria y textiles. Se establece un mecanismo automático para el incremento del Salario Mínimo Vital. Se regulan los contratos temporales en los sectores y momentos que sean realmente imprescindibles por razones de organización de la producción. 

Final
Estas son medidas que buscan restablecer los vínculos entre la izquierda expresada en el Frente Amplio y los intereses de los trabajadores expresados en las organizaciones sindicales, especialmente la CGTP.  Ahora, de lo que se trata es de dar la pelea al interior del Frente Amplio para que estas propuestas por lo menos sean discutidas.