24 de marzo de 2017

¿Qué cláusulas poner en el Pliego de Reclamos?

Este video lo hemos hecho porque los pliegos de reclamos no pueden limitarse solamente a un aumento económico. La negociación colectiva es mucho más. Si eres dirigente de un sindicato o un trabajador o trabajadora afiliada a un sindicato, tal vez podrías ver el video y sacar algunas ideas para plantearle a tu patrón. No le va a gustar, obviamente, pero el trabajo de un sindicalista no es caerle bien a sus empleadores, sino construir relaciones laborales justas para todos y todas.

El video lo ha hecho el compañero Félix Álvarez, para quien la filmadora y la computadora son su hoz y martillo. 


Despido: ¿qué hacer si te despiden?


Ser despedido del empleo es una de las experiencias más desagradables que puede enfrentar una persona. Más aún cuando tiene responsabilidades familiares y no dispone de otros ingresos. En muchos lugares te van a decir que mires las cosas con optimismo y que si "una puerta se cierra, mil se abren..." y otras tonterías parecidas. Aquí no te vamos a mentir. Ser despedido es una joda. Y ser despedido sin causa es peor.

A pesar de las quejas de empresarios y sus abogados, en el Perú no existe la estabilidad laboral absoluta. Un trabajador puede ser despedido por una razón válida, es decir "causa justa". Generalmente cuando un trabajador se niega a cumplir las tareas definidas en su contrato -salvo razones de seguridad o salud-; un decreciente ritmo de trabajo comprobado en un lapso de tiempo determinado; cuando  es sorprendido robando a la empresa; cuando falta por más de tres días consecutivos sin razón alguna, por actos de violencia -física o verbal- dentro de la empresa o incluso fuera. Aquí se incluye, la toma del local y la retención de los empresarios (que es considerado como  toma de rehenes).

Pero también tenemos un despido "arbitrario" es decir, cuando simplemente, el patrón te bota a la calle sin motivo válido. O una amplia zona gris, donde el empresario piensa que te está despidiendo por una razón ("Estás trabajando menos") mientras que tu consideras que esa causa es falsa.

En estos casos ¿qué debes hacer?

Veamos paso por paso:

Lo primero, es definir la cosas. En el Perú, tenemos en el sector privado, a trabajadores a contrato de plazo indeterminado es decir estables y los trabajadores con contrato a plazo determinado, los conocidos como contratados o temporales. Si eres estable o contratado, es algo que debes saber. La mayoría de trabajadores en el Perú es contratado a plazo fijo. Es decir, tienes un contrato que te dice cuando has ingresado a trabajar y cuando vas a ser despedido. Salvo claro que te renueven el contrato.

Se venció mi contrato ¿estoy despedido?

Si. El contrato temporal supone un despido anticipado que es la fecha de fin del contrato. Los empresarios llaman a eso "no renovación de contrato", pero es un despido legal. Si éste es tu caso, lo usual es que tramites tu liquidación y listo. Salvo en los casos que demuestres que la no renovación del contrato se debe a razones contrarias a la ley se podría ir por la vía judicial, pero aún así, es un camino muy incierto.

Tengo un contrato temporal, pero antes de que se cumpla, no me dejan entrar a mi centro laboral y me dicen que he sido despedido. No he recibido una carta de preaviso de despido. ¿Qué hago?. 

Te corresponde en caso de "despido arbitrario" una indemnización económica. Si eres un trabajador o trabajadora estable te corresponde un sueldo y medio, por cada año que hayas trabajado, hasta un máximo de ocho años es decir, 12 sueldos. Si eres un trabajador contratado, te corresponde un sueldo y medio por cada mes que has dejado de laborar según tu contrato. 

Generalmente, en el Perú los contratos son de tres a seis meses, por lo que para los empleadores resulta más sencillo esperar a que se termine tu contrato antes que pagarte una indemnización. Y así hay abogados que dicen que hay "estabilidad laboral absoluta" en el país. Cinismo puro. 

En el caso de los trabajadores estables, el despido arbitrario se utiliza cuando las empresas buscan cambiar trabajadores estables por nuevos trabajadores con contratos temporales. Los nuevos trabajadores generalmente ingresan con un menor salario y no están sindicalizados, ergo, empresarios felices. 

El caso más común, es el de un trabajador estable que ha sido de pronto despedido. Si quieres exigir tu indemnización por despido arbitrario, vas a tener que iniciar  un proceso judicial. Es decir, ir a un juicio donde la empresa seguramente tratará de demostrar que te ha despedido por alguna razón válida y tú sostendrás lo contrario. Hay una posibilidad de lograr tu reposición en el puesto de trabajo, pero supone un análisis caso por caso. Un buen abogado podrá orientarte en esto. 

Para exigir tu derecho de "indemnización por despido arbitrario" en el caso que el patrón no lo reconozca tienes que presentar una demanda judicial, para esto solamente dispones de 30 días calendarios. Si pasan los 30 días, ya no puedes presentar tu reclamo.

Así que apenas eres despedido debes hacer lo siguiente:

1.- En primer lugar, debes ir a la comisaría para solicitar una constatación de despido. Es decir, pides a un policía, que generalmente ya está designado, para que junto con él, vayan a tu centro laboral a hacer la constatación. Para esto la autoridad interroga al funcionario de la empresa tu situación laboral. Hay empresas que los atienden formalmente y dan la información requerida. Otras empresas ni siquiera abren la puerta al policía. Asimismo, el policía debe tomar también tu testimonio. En esta parte es importante señalar expresamente que no hay un motivo justificado para el cese laboral. Con esta información el policía redacta un acta de constatación. Tu te quedas con una copia.

2.- Luego debes ir al Ministerio de Trabajo (En Lima, es en la Av. Salaverry, en Jesús María. En provincias, en la Dirección Regional de Trabajo respectiva.) para solicitar una verificación del despido arbitrario. Una vez que lo solicitas, el Ministerio va a demorar aproximadamente seis días (06) en coordinar una visita a tu centro laboral. En dicha visita, tu debes asistir. Si te citan dos veces y no asistes, pues se cancela el procedimiento.

Cuando el inspector y el trabajador visitan el centro laboral, en caso que la empresa se niegue a atender dicha visita, el inspector hace un acta y termina el proceso. En la visita, la empresa señalará si hay o no razones para el despido y el inspector preguntará por el procedimiento seguido. Algunos trabajadores tienen la esperanza que con el inspector, la empresa retirará su decisión de despedir al trabajador. En la mayor parte de los casos, no ocurre esto. 

El inspector hace un acta de constatación y te da una copia. Con esto, el procedimiento de constatación ha concluido. Esto es lo más importante, luego muy probablemente la empresa te cite para pagarte tu liquidación. Si se trata de un despido arbitrario debe incluir la indemnización por despido arbitrario. Si no lo hace, debes ponerle una demanda judicial. 

Para esto tienes los documentos recabados (la constatación policial y el acta del Ministerio) que le permiten a tu abogado (debes buscar una bueno) redactar una demanda y así se inicia un proceso judicial que debe terminar cuando el juez ordena a la empresa que se te pague la indemnización. 

Como ves, en la legislación peruana, despedirte es un procedimiento muy sencillo. Lograr que el empresario te pague lo que te debe, es complicado. Defender tu derecho al empleo es casi imposible si actúas sólo. Claro, por eso, los trabajadores y trabajadoras que tienen estabilidad laboral, siempre deben estar afiliados a un sindicato. 

¿Y los contratados? También claro, pero eso lo veremos otro día. 


Más información aquí:



21 de marzo de 2017

¿Hacer más sencillo el despido de trabajadores es una reforma laboral?

Este es el único Estudio de bogas que me cae bien
Mónica Pizarro, socia del afamado Estudio Echecopar escribe el día de hoy en el diario Gestión un artículo titulado "¿Qué le pediríamos a la reforma laboral?".  Allí está el enlace para leerlo completo.

Como sabemos, el Estudio Echecopar es uno de los más reconocidos en derecho laboral de la otra orilla. Es decir, que en una negociación colectiva, suelen asesorar a las empresas y no a los trabajadores. Y bueno, nadie es perfecto. 

Pero por eso, la opinión de una de sus principales voceros es muy importante. Los empresarios y el gobierno escuchan atentamente lo que dicen los abogados del Estudio Echecopar. El artículo crítica amigablemente la propuesta de reforma laboral del Ministerio de Trabajo señalando que debe preocuparse de los problemas prioritarios de la empresa privada. ¿Y qué es lo importante para la empresa privada formal? Pues despedir trabajadores, nos dice Mónica Pizarro.  

En el primer punto de su artículo sugiere "Hacer viable el despido por rendimiento deficiente". Como sabemos, la norma señala que "El rendimiento deficiente en relación con la capacidad del trabajador y con el rendimiento promedio en labores y bajo condiciones similares, para ello el empleador podrá solicitar el concurso de los servicios de la Autoridad Administrativa de Trabajo, así como del Sector al que pertenezca la empresa." Es decir, hay una variable de comparación, tanto con el ritmo habitual del trabajador como con el de sus pares en un lapso de tiempo y en condiciones similares. 

Monica Pizarro explica su posición:
Si bien en el régimen laboral de la actividad privada se establece que es causa justa de despido “El rendimiento deficiente…”, en la práctica cumplir con los requisitos que la norma exige es casi imposible. Sería muy útil contar con algún mecanismo que permitiese determinar de manera objetiva si el trabajador tiene un rendimiento deficiente y proceder al cese.

Como hemos visto, la norma no impone procedimientos "imposibles" sino criterios para establecer adecuadamente un "rendimiento deficiente". Pero claro, Monica Pizarro desea un mecanismo que permita establecer objetivamente, que un trabajador, por ejemplo, el día lunes está laborando a menor ritmo, de manera defectuosa. El procedimiento señalaría: "rendimiento deficiente detectado". Entonces, el martes, el trabajador ya está en la calle. Y así, el empresario puede contratar ese mismo día, a otro trabajador, que sabiendo cómo es la cosa, va a laborar con mayor celeridad.

Bueno, ¿por qué no es conveniente establecer un despido, así sencillo y automático?  

Básicamente, porque "rendimiento deficiente" es una categoría subjetiva. No puede reducirse a un indicador objetivo. Los trabajadores no son máquinas. Una máquina se estropea y se cambia por otra. Si un trabajador un día labora a un menor ritmo, puede deberse a un amplio conjunto de factores: problemas familiares, personales, de salud, stress, en fin.

No basta un mal día para que seas despedido. Tampoco dos días o dos semanas. ¿Cuánto debe ser el tiempo a considerar? Depende, pues. Como hasta el más lento de los gerentes de recursos humanos sabe, cada trabajador es diferente. No es lo mismo un trabajador joven, que uno con varios años de experiencia. Las diferencias de género, edad, carga familiar, estudios, etc. son importantes al evaluar el desempeño laboral. Por eso la norma señala que se debe comparar con el historial del trabajador como con el rendimiento de otros trabajadores en condiciones similares. 

Y ahora pondré aquí, lo que se están preguntando los cuatro empresarios que me leen (los hay, en serio): ¿y por qué no podemos tratar a los trabajadores como si fueran máquinas?

Como sabemos, en el derecho comercial o civil, se parte de una premisa básica y fundamental: los actores son iguales, por lo que la ley debe tratarlos como iguales. Cuando compras un automóvil, por ejemplo, tanto el vendedor como el comprador son más o menos iguales, y deben tener la misma información y las mismas oportunidades de vender o comprar el bien en cuestión.

Pero cuando se trata de derecho laboral, no podemos asumir tal cosa. En el mercado laboral, los empresarios y los trabajadores no son iguales. No disponen de los mismos recursos ni posiciones de poder. Es obvio que los empresarios tienen una posición de ventaja estructural en el mercado, por lo que el derecho laboral, no puede actuar como el procedimiento que norma los intercambios entre iguales. No pues. El iuslaboralismo debe proteger al lado más débil. Y lo protege precisamente de los abusos del lado más fuerte. El principal abuso es precisamente el despido.

¿Y por qué debemos proteger a los trabajadores del despido?

En primer lugar, porque a diferencia de comprar un automóvil, cuando el empresario decide no contratar o despedir a una persona, está afectando las posibilidades de subsistencia de esa persona y su familia. En la sociedad del capital, el acceso a un empleo es la condición básica para el ejercicio de los demás derechos y libertades ciudadanas. Sin trabajo no tienes posibilidades para alimentarte, tener cobijo, vestirte y desarrollarte.

En segundo lugar, porque si el grupo de empresarios utiliza el poder que tiene y despide sistemáticamente a el grupo de los trabajadores, ya no sólo amenaza la subsistencia de las personas afectadas, sino la continuidad de toda la sociedad.

Con todo esto, buscamos demostrar que la propuesta de "Reforma Laboral" que plantea la abogada Mónica Pizarro, no busca resolver los problemas de las relaciones laborales en el país. Un despido sencillo, rápido y en automático -ya sea individual o colectivo- beneficia simplemente a un grupo de empresarios que pretende cambiar trabajadores estables por trabajadores precarios. Menos plata para los trabajadores, más para la empresa...y sus abogados. 

14 de marzo de 2017

A propósito de PPK: ¿qué es un gobierno débil?


Ya es casi un lugar común señalar que estamos frente a un gobierno débil. Y efectivamente todo parece indicar que la fragilidad política del gobierno es su signo más destacado. Pero ¿qué significa un "gobierno débil"? Veamos:

1.- El gobierno no tiene apoyo social

Un gobierno débil no dispone de vínculos con los actores y sectores sociales. No hay voceros de la sociedad, es decir, de la colectividad organizada, como gremios empresariales, sindicatos, asociaciones de comerciantes, estudiantiles, intelectuales, etc., que expresen su apoyo y dispongan de capacidad de movilización para dar soporte a las propuestas y acciones del gobierno. 

Un gobierno débil no cuenta además con medios de prensa explícitamente afines que defiendan sus acciones o golpeen a sus críticos.

2.- El gobierno no tiene respaldo político

De lo anterior se desprende la ausencia de apoyo político. Un gobierno débil supone un partido de gobierno débil o la ausencia de partido de gobierno. Para cualquiera es claro que "Peruanos Por el Kambio" no es ni remotamente un partido. No es ni grupo de presión. No llega ni a colectivo universitario. 

Tampoco cuenta con una bancada. La bancada de gobierno esta dividida en varios grupos que vienen funcionando como grupos de interés, algunos con mayor seriedad que otros. El actual gobierno carece de apoyo político serio. Su principal punto de apoyo es la red de lobbies articulados alrededor del propio Presidente PPK y del  Presidente del Consejo de Ministros, Zavala. Ambos, en caída libre en las encuestas de opinión.   

2.1 El gobierno no cuenta con operadores políticos

Por lo anterior, es claro ver que no existen operadores políticos, es decir, personas que puedan articular acuerdos con otras fuerzas políticas y sociales. Un operador es el que conoce que puertas tocar, a quienes invitar y logra convocar a los actores pertinentes en cada tema, problema o conflicto. 

Bueno, el gobierno no dispone de operadores. Tiene muchos "tecnócratas" con distinto grado de relación con la realidad pero todos en común tienen serias dificultades para convertir un montón de cifras en un discurso político. 

2.2 El gobierno no es atractivo para otros operadores políticos

Por la imagen de inconsistencia y caos que representa el actual gobierno resulta poco atractivo para el amplio conjunto de políticos profesionales y profesionales políticos. Hay un número creciente de puestos del gobierno que siguen en encargaturas porque no se logran conseguir las personas adecuadas a los mismos. Resulta obvio ¿quién quiere ser parte de un gobierno débil, contradictorio, confuso y ambiguo? 

3 El gobierno no cuenta con objetivos o propuestas

Y esta confusión y ambigüedad disfrazada de pragmatismo, se puede entender cuando observamos que el gobierno carece de grandes lineamientos, objetivos o una visión común que ofrecer como propuesta política. Sabemos que es un gobierno de derechas, pero nada más. 

El gobierno actual carece de propuestas concretas. En el caso de trabajo la situación es clamorosa. Al punto que el actual Ministro, Alfonso Grados repite en automático la agenda de la CONFIEP. La propuesta de "reforma laboral" es de los empresarios y aunque PPK se comprometió a no hacer ningún cambio contra la legislación laboral, ahora, el Ministro de Trabajo está empujando la reforma que la CONFIEP quiere. 

¿Qué suele pasar con los gobiernos débiles?

Los gobiernos débiles suelen ser contradictorios. Un día dicen una cosa y al día siguiente se desdicen y hacen lo contrario. No avanzan sino deambulan por el escenario político. Son liberales la víspera y conservadores al día siguiente. Por esto resulta tan azaroso establecer acuerdos con un gobierno débil 

Finalmente, lo más preocupante es que la estabilidad de un gobierno débil depende de factores y actores externos. Son los otros los que definen la agenda, el tiempo político y son otros poderes los que van a resolver la duración de un gobierno débil. 

13 de marzo de 2017

La unidad imposible de la izquierda

"Ensayo de Orquesta" del maestro Fellini. 
¿No es curioso que justo cuando la crisis orgánica de la izquierda está en su punto más álgido, al mismo tiempo las individualidades de izquierda consideran que sus oportunidades para ser alcaldes, concejales, consejeros regionales son mayores?

Hay una relación perversa entre organización y liderazgo individual que más para mal que bien, no hemos logrado resolver. La lealtad se confunde con unanimidad; la disciplina con intolerancia, la amistad con compromiso y la militancia con oportunidades de empleo.

La izquierda no quiere discutir seriamente. El debate político oscila entre denostar al adversario o sacarle un meme. ¿No podríamos discutir, es decir, plantear posiciones diferentes en un espacio donde se contrastan en base a argumentos y datos?

No lo hacemos. Y por eso, la división de la izquierda vino para quedarse. Es como en "Ensayo de Orquesta" la imprescindible película de Fellini, donde cada músico no ve más allá de su instrumento y por destacar su propio rol estropean el esfuerzo colectivo. 

Por eso, no bastan los buenos deseos, los estados de facebook llamando desde las alturas, bajuras o su antípoda. Lo que parece confirmarse es el entrampamiento orgánico de toda la izquierda y un amplio conjunto de antipatías personales. Las amistades de ayer son las facciones de hoy.

En las condiciones actuales, la unidad es imposible.

Esto significa que tendremos diferentes opciones de izquierda y centro izquierda en las elecciones del 2018. Y salvo un cambio sustancial en el escenario las próximas elecciones generales del 2021 pueden darle el triunfo al fujimorismo.

Insisto que buena parte del problema es haber abandonado la relación con un sujeto social concreto y reemplazarlo con la radicalización del discurso liberal en clave izquierdista. Regresar al mundo del trabajo y desde allí mirar los mismos problemas podría ayudar, pero entiendo que no basta.

Algunos compas, consideran que tanto Marco Arana o Verónika Mendoza entre otros, pueden ser candidaturas viables en singular, es decir, que pueden llegar a ser gobierno sin necesidad de la unidad de las izquierdas.

Mi hipótesis es que no. La izquierda dividida no podrá derrotar a la derecha en el 2021. Más allá de discutir la ontología de la "unidad de la izquierda" o reducirla a un cálculo electoral, hay que verla como un mecanismo organicista que nos permite maximizar los escasos, realmente escasos recursos que tenemos para lograr nuestro objetivo central: derrotar a todas las derechas locales y ser alternativa de gobierno.

Y para lo cual necesitamos una estructura política diversa, amplia, plural y gobernada de manera colectiva. Claro, el problema es que eso, es todo lo contrario a cómo estamos haciendo las cosas en la izquierda desde fines del siglo pasado.

11 de marzo de 2017

10 Consejos cuando formas tu sindicato

Varios compañeros y compañeras me piden generalmente esta charla. Aquí una versión resumida de ocho minutos.

La idea es simple, más allá del procedimiento legal, hay una serie de consideraciones que debemos tener en cuenta cuando se constituye un sindicato.



Las sugerencias de temas, al inbox.

23 de febrero de 2017

¿Quieres ganar más? Afiliate a un sindicato


Hace poco, la empresa consultora Mercer, presentó un estudio de convenios colectivos en el Perú, en diferentes sectores realizados durante el 2016. Y señala que en promedio, se registra un incremento del 5.10% en las remuneraciones negociadas en dichos convenios. Esta información proviene de una nota publicada en la prensa que además precisa que el estudio de Mercer se basa en empresas de diversos rubros como Bienes de Consumo (49%), Otros No Industriales (11%), Otros Industriales (11%), Logística (7%), Minería y Metalurgia (7%), Life Sciences (7%), Tecnología (4%) y Energía (4%), con una data salarial de mercado para cinco niveles de cargos.

El estudio no es público al parecer y solamente se distribuye a los suscriptores de la consultora, pero la información que recoge la nota periodística es bastante interesante si comparamos con el 3.23% de inflación en el mismo periodo (2016). 

Un trabajador o trabajadora sin negociación colectiva no ha recibido aumento de remuneraciones durante el 2016 y por efecto de la inflación su poder adquisitivo se ha reducido. En cambio, un trabajador o trabajadora que está afiliado a un sindicato, no sólo se defiende de la inflación, sino que incrementa su poder adquisitivo.

Este incremento de remuneraciones podría tener un mayor impacto en la economía general del país salvo por un detalle: la reducida tasa de afiliación que tiene el país.  En el Perú, de cada 100 trabajadores, no más de 9 cuentan con un sindicato. El resto, es decir, 91 trabajadores no tienen ni sindicato ni negociación colectiva. 

Cualquier política de empleo debe partir de esta situación. Es decir, que la negociación colectiva es un mecanismo eficaz para defender las remuneraciones, pero requiere de apoyo del Estado para extenderse en el mercado laboral. 

Por lo pronto, los trabajadores y trabajadoras deben saber que si desean defender sus ingresos, deben constituir un sindicato. 

22 de febrero de 2017

Traducción de una entrevista al Ministro de Trabajo


El pasado 21 de febrero de 2017, el Ministro de Trabajo, Alfonso Grados dió una entrevista al diario La República. Aquí el enlace: https://goo.gl/IovIQK

La entrevista es significativa por lo que señala el ex-funcionario de la empresa Backus y actual Ministro de Trabajo. Básicamente, anuncia la "reforma laboral" que la derecha empresarial ha estado pidiendo desde inicio del actual gobierno. Una reforma desreguladora que el candidato PPK anunció que NO se iba a dar, pero que ahora, el Presidente PPK, parece interesado en apoyar.

La entrevista no tiene desperdicio. Les adjunto en cursiva, las declaraciones del ministro de trabajo y luego comento (o traduzco) cuando corresponde.

El Ministro dice:
"Trabajamos muchísimos temas, pero con diálogo y acercamiento entre los involucrados a través de mecanismos como el Consejo Nacional del Trabajo, comisiones consultivas, técnicas, bilaterales. Antes de abrir el debate más político, hay que trabajar internamente, y es lo que venimos haciendo."

¿No sería más lógico definir primero el sentido político de los temas y luego ver la parte técnica? El Consejo y las comisiones consultivas, técnicas, bilaterales, etc. han sido el mecanismo utilizado para dilatar el necesario debate político en materia laboral. Lo que no tenemos es precisamente un debate "político" del tema. 

El Ministro dice:
"El trabajador está muy desprotegido y hay que ocuparse de ellos. Sunafil tiene poco tiempo de existencia y es un proceso."

Nótese la perspectiva del Ministro sobre los trabajadores. No son sujetos de derechos sino de conmiseración. El viejo paternalismo de las relaciones laborales. 

Y SUNAFIL existe desde el 2012. Es decir, ya tiene 4 años. Y su la formación fue discutida cerca de dos años. Hay estudios que señalan claramente cuáles son los problemas y limitaciones de dicha institución: Más recursos, más inspectores con mejores remuneraciones y especialmente una política clara de fiscalización.  

El Ministro dice: 
"(Buscamos) la simplificación de regímenes laborales. Que no sean más de tres: un régimen general, respetuoso de derechos sin sobrecargar al empleador; uno promotor de exportaciones; y otro para la micro y pequeña empresa."

Al parecer sólo el primero será respetuoso de los derechos laborales, pero "sin exagerar". Y se mantienen los dos regímenes que más críticas han recibido y cuyos resultados son modestos: el de exportaciones y el de MYPES. En ambos, en base a los contratos temporales, se inhibe el ejercicio de los derechos sindicales.

El Ministro dice:
Otro gran tema es facilitar el ciclo laboral: los mecanismos para contratar mano de obra, desarrollarla y concluir el ciclo laboral."

¿Facilitar el ciclo laboral? Traducción: facilidad para contratar y facilidad para despedir. Más claro: Contratos sin trámites y despidos baratos. Allí está tu reforma CONFIEP. 

Sobre SUNAFIL el Ministro dice: :
"Su presupuesto anual bordea los 90 millones de soles. Hasta fin de año nos gustaría aumentar a 30 millones, con lo que podremos cumplir los objetivos del año. Con mejores resultados, se puede llegar entre 150 y 180 millones en dos o tres años."

SUNAFIL necesita más recursos pero sobre todo una dirección clara centrada en la fiscalización. Y de eso no dice nada el Ministro Grados. Por el contrario, ha declarado en otras entrevistas que más que fiscalizar SUNAFIL debe ser "amigable" con las PYMES, que como señalan muchos estudios, es el sector donde más se vulneran los derechos laborales. 

Finalmente, llama la atención que el Ministro de Trabajo, hablando de una propuesta de "reforma laboral" no menciona a los sindicatos. Señala como un espacio más, sin mucha importancia, al Consejo Nacional de Trabajo donde participan los empresarios y la CGTP (y las otras centrales menores). Pero para el Ministro Grados, el actor sindical es invisible. Lamentable. 

30 de enero de 2017

¿Por qué es importante SUNAFIL?


En algunas horas muy probablemente el gobierno designe a Sylvia Cáceres como nueva Superintendente de la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (SUNAFIL). La CGTP ha expresado su rechazo a dicho nombramiento en base a la experiencia con dicha funcionaria en el Ministerio de Trabajo.

En el Perú se violan sistemáticamente las normas laborales. Las normas que regulan los contratos, que muchas veces son "desnaturalizados", es decir, te contratan para una cosa específica pero terminas haciendo otra, o por otro precio o en otro horario. O no te dan un contrato escrito. O no estas registrado en una planilla. O no pagan lo que te descuentan para ESSALUD. O no te pagan cuando deben hacerlo.

No se respetan las normas sobre salud y seguridad. No se elije al comite paritario, ni se brindan capacitaciones ni implementos de seguridad. Muchos trabajadores y trabajadoras laboran en las mismas condiciones que hace 100 años. Expuestos a sustancias peligrosas.

No se respetan las normas en el pago de remuneraciones, vacaciones, horas extras y gratificaciones. Las empresas aún pagan sin planilla, dinero en mano. Las horas extras no se reconocen. Y muchos empresarios suponen que el periodo de prueba es "gratis".

Pero cuando los trabajadores o trabajadoras quieren organizarse para que se respeten dichas normas, los empresarios violan las normas que protegen la "libertad sindical".

Amenazar a un trabajador por querer formar un sindicato es ilegal. Cambiarlo de puesto, turno o local por la misma razón es ilegal. Dar sobornos para que no se forme un sindicato es ilegal. Un empresario que habla mal de la CGTP ante los trabajadores esta cometiendo un acto ilegal. Despedir a un trabajador o trabajadora por afiliarse a un sindicato es ilegal.

Todas estas acciones conforman decenas de miles de historias verdaderas, de personas reales, de trabajadores y trabajadoras que ven conculcados sus derechos día a día, en todo el país. De Tumbes a Tacna, de Lima a Iquitos, en todo el país, se violan las normas laborales.

Para revertir esta situación se requiere de un sistema de fiscalización laboral que fiscalice de verdad. Que vigile y sancione a las empresas que violan los derechos laborales sin importar el tamaño de la billetera del empresario. En diversos estudios, esta claramente demostrado que los sistemas de fiscalización laboral son eficaces cuando: 
  1. Hay una voluntad política en la dirección de la instancia y el gobierno para fiscalizar a las empresas
  2. Se dispone del personal en cantidad y calidad profesional adecuado. 
  3. La instancia encargada cuenta con recursos materiales adecuados para desarrollar su labor sin interferencias

De estos criterios, el más importante es una decidida voluntad para fiscalizar adecuadamente a las empresas. Para que el gobierno brinde un mensaje claro a los actores del trabajo acerca del sistema de fiscalización. Se requiere que la SUNAFIL este dirigida por una persona que entienda los principios del ius laboralismo y que no tema enfrentarse a los grandes intereses empresariales. Que a la vez, discuta con los sectores pro-empresa en el poder ejecutivo que buscan limitar al ministerio de trabajo, ningunearle el presupuesto y desvirtuar las funciones de la SUNAFIL, para convertirla en una agencia de capacitación laboral. 

Lamentablemente, la trayectoria de Sylvia Cáceres dista mucho de esto. Ella no es la persona indicada. No ha demostrado ni autonomía ni voluntad cuando fue viceministra. Como señala la CGTP, su gestión es recordada como una larga e interminable espera de medidas, normas, reglamentos, revisión de leyes, informes de comisiones que nunca llegaron. Su gestión se caracterizó por dilatar toda decisión importante y en beneficio de los trabajadores. Es lo que se conoce como una gestión "mecedora". 

En materia de relaciones laborales en el país, "mecer a los trabajadores" es decir, la demora, el retraso de una respuesta; el "no hacer olas" frente a los problemas laborales solamente sirve al empresariado. El gobierno señala que es su potestad nombrar al funcionario que desee. Es cierto, pero es también potestad de las organizaciones de trabajadores expresar su malestar. Y entiendo, que el anunciado nombramiento de Sylvia Cáceres en la dirección de SUNAFIL será causa y razón de mayores conflictos laborales. 

25 de enero de 2017

El Partido Conservador avanza y ¿dónde esta la sociedad civil?

Así discute la iglesia católica

La derecha más conservadora avanza cobijada por el fujimorismo y la debilidad de un gobierno de tecnócratas que se imaginan liberales. Y debemos ser claros, esa derecha es una fuerza esencialmente conservadora, reaccionaria, intolerante y violenta. No son mayoría, afortunadamente, pero son un grupo bien organizado, con recursos y muchas puertas abiertas en las empresas y la administración pública. 

La vanguardia de esta derecha conservadora son las iglesias en el Perú. Tanto las múltiples iglesias denominadas evangélicas como la inmensa iglesia católica representan realmente al "Partido Conservador" en nuestro país. 

En la última década, producto del mercado mundial, la globalización y el crecimiento desigual de nuestra economía, se han logrado tímidos avances en el ejercicio de algunos derechos civiles. 

El peruanísimo racismo que practicamos entre nosotros se volvió cada vez más intolerante. El acceso de sectores mestizos con un mayor poder económico a los espacios tradicionalmente "blancos" generan roces y tensiones. Pero el "mercado" no cree en castas ni colores. Más que un avance sustancial de la conciencia ciudadana, los letreros en contra de la discriminación que lucen los establecimientos comerciales en Miraflores o San Isidro son la presión de las fuerzas económicas. Pero da igual. El racismo es cada vez, peor visto y eso esta bien. 

A la luz de estos cambios, se han logrado algunos avances en materia de lucha contra la discriminación étnica, pero también de género y finalmente contra las fobias a la comunidad LGTBI. 

Con el triunfo explícito de la derecha en las ultimas elecciones, el "partido conservador" ha pasado a la ofensiva. Su estrategia es muy perspicaz. Es claro que oponerse al matrimonio igualitario resulta una causa perdida a largo plazo, algo similar pero más lento ocurrirá con la legalización del aborto. 

Pero, aparecer como "los defensores de los niños y niñas" frente a la "perversión" de los contenidos educativos en estos tiempos resulta rentable. Así, curiosamente la principal institución acusada de violentar menores de edad se presenta como defensora de la niñez.  

El "partido conservador" tiene un objetivo bastante claro y concreto. Quiere eliminar el término "genero" del debate público, del discurso oficial, de todo documento estatal. Ahora es el turno del Curriculo Nacional. Este documento representa las líneas generales de los contenidos formativos que debe impartir el sistema educativo nacional. Es entonces, muy importante.  

La defensa del gobierno frente al ataque del "partido conservador" es de pena. PPK cree que puede "negociar" con ellos. Que "cediendo" un poco los va a contentar. Que puede llegar a un punto medio a partir de argumentos, ideas y buenas intenciones. Tonto. 

Los "conservas" no discuten. No negocian. No escuchan. No se contentan con un 50%. Ellos administran una verdad revelada por nada menos que "dios". ¿Cómo discutes con un enviado de dios? O más exactamente ¿cómo discutes con una persona irracional? Ellos quieren todo.  

El gobierno da pena. En eso, estamos de acuerdo. Pero ¿y la sociedad civil? ¿Por qué es tan difícil para los y las feministas organizarnos y dar la pelea frente a los conservas? Hay muchos compas que están discutiendo con las personas que en los paraderos levantan con sus banderolas atorrantes contra la perspectiva de género y repiten dos frases de memoria. Bien, compas
. Buen trabajo. Pero no basta. 

El enemigo es la Iglesia Católica. El enemigo son las iglesias evangélicas. El enemigo son un montón de obispos, es decir un montón de viejos, solteros, que no trabajan y que quieren prohibir la educación sexual en los colegios. O reducirla a "la abstinencia como camino de virtud". Criminales. 

Las ONGs deben hacer eso que saben, sacar comunicados. Los colectivos y partidos deben hacer plantones en las iglesias. Plantones en el Episcopado. Plantones en la Catedral. En las iglesias evangélicas. Los sindicatos deben movilizarse contra el partido conservador. 

Y finalmente ¿dónde están los cristianos de izquierda? ¿No había en el Perú un movimiento y personalidades que defendían la renovación y crítica al lado más oscuro de la iglesia católica? ¿Fueron derrotados?, ¿están escondidos?, ¿o están de acuerdo con eliminar la palabra "género" de nuestro vocabulario? 

Si el Partido Conservador gana esta pelea -y tal como van las cosas, así será- nuestra sociedad estará condenada al oscurantismo, a la mentira, a la superstición por mucho, mucho tiempo. Y es allí, cuando los poderosos resultan más impunes e incuestionables.