30 de diciembre de 2015

Nuevas preguntas de un obrero y una obrera que leen (o los problemas del Frente Amplio para elegir sus candidatos al Congreso)


¿Tienen candidatos al parlamento los trabajadores y trabajadoras?
Si, hace unos días, la "Comisión Laboral" que es parte de la "Comisión de Programa" del Frente Amplio anuncio por Facebook (que es como suele hacer ahora la nueva izquierda) que habían elegido "por mayoría y unanimidad" (sic) a tres candidatos para representar a los trabajadores del país.

¿Y cuántas personas participaron de este importante acuerdo?
Nueve. Sí, nueve personas deciden que tres de ellos serán candidatos. Aún así, la decisión fue por "mayoría y unanimidad" (sic) como indica el texto que entusiastamente han firmado.

¿Son los precandidatos representantes de todos los trabajadores y trabajadoras del país?
No, pues la "Comisión Laboral" sólo funciona en Lima. Es lo que me han informado.

¿Pero han sido elegidos tal vez por delegados de algunas organizaciones sociales, laborales o incluso sindicales?
No. Han sido elegidos por la "Comisión Laboral".

¿Pero la "Comisión Laboral" no es un organismo técnico, para aportar en el capítulo de temas laborales del programa del Frente Amplio?
Si, así es.

¿Entonces que hace promoviendo candidatos al Congreso?
Vaya uno a saber.

¿Quienes son los tres candidatos?
  1. Julio César Bazán. Presidente de la CUT
  2. Tania Turriate, coordinadora de la Red Solidaria
  3. Eleming Valle, abogada laboralista

La Comisión de 9 (8 aquí y uno tomó la foto)
¿Qué problemas supone que una Comisión de nueve personas proponga a tres candidatos?
Bueno, esta penosa situación ilumina problemas tanto en el Frente Amplio como en el espacio sindical. 

Primero lo político. La propuesta del Frente Amplio para seleccionar a sus candidatos al congreso supone dos pasos: uno primero de precandidaturas, donde exigen un número simbólico (350) de firmas como expresión de "respaldo social" y luego unas primarias que deben ser vinculantes y definitorias, el próximo 10 de enero. 

Y claro, uno de los riesgos es que aparezcan así como las mil flores, mil candidaturas. Bueno, esperemos que las primarias sean un mejor filtro.

¿A quién le rendirán cuentas los futuros representantes? 
Buena pregunta. Pensemos en el c. Bazán. No ha sido propuesto por su base sindical, la CUT de la cual es presidente. ¿Curioso, no? En la hipótesis bastante improbable que sea elegido, ¿frente a quien responde? No creo que frente a la Comisión Laboral que pasadas las elecciones muy probablemente deje de funcionar. Tampoco frente a las 350 firmas que debe presentar.

La teoría política dice que no debe haber representación sin rendición de cuentas. Y para que haya rendición de cuentas, el elegido debe saber de donde han salido sus votos. Es decir, quién es el sujeto social que lo respalda.

Por eso, históricamente, las candidaturas "de clase", es decir aquellas que se desarrollan con una agenda clasista, se discutían, acordaban y promovían desde los sindicatos. Y los representantes sabían más o menos con bastante claridad quién era su elector.
 
Nuestros tres compañeros han sido propuestos por una comisión de nueve personas. Honestamente, ellos mismos se han propuesto. Esta bien, es su derecho. Allí están las primarias para ver si logran ingresar a la lista final. 

Pero entonces debemos tener claro que a la fecha, no existen vínculos orgánicos que los identifiquen como "los candidatos de los trabajadores". En todo caso, son "los candidatos de la Comisión Laboral" por más absurdo que esto suene.

Pero sindicalmente, ¿qué nos dice esta extraña anécdota?
Ciertamente, ilumina también la crisis del movimiento sindical peruano. Recordemos que en la Constituyente del 79 y hasta las elecciones del 85, el sindicalismo logro diputaciones y alguna senaduría. Pero desde fines de los 80s ha tenido serias dificultades para convertir los liderazgos sociales en representaciones políticas. El caso de Juan José Gorriti es un buen ejemplo, aunque no el único.

Por eso, en el actual parlamento no hay ningún representante orgánico de los intereses de los trabajadores y trabajadoras del país. Este debe ser un parlamento muy sui generis en cualquier país medianamente capitalista.

Y es una debilidad nuestra. Que tiene que ver -en lo que nos corresponde-, con la despolitización de los sectores laborales, debilidad de los mecanismos de discusión interna, anquilosamiento de algunas estructuras sindicales, dificultades estructurales para la renovación generacional o para incorporar nuevos sectores.

¿Y la candidatura del compañero Bazán será un paso adelante para revertir este proceso?
No, de ninguna manera. Ciertamente, saludamos su audacia y enorme autoestima, considerando que ya fue pre candidato en las Primarias Presidenciales del mismo Frente Amplio, donde a nivel nacional según el último reporte público del CENAFA tenia a nivel nacional: 524 votos. 

Así es, menos de mil votos a nivel nacional. Imaginemos generosamente que todos esos votos son de Lima. Imaginemos que saca en las próximas elecciones, el doble: dos mil votos en Lima al Presidente de la Confederación Unitaria de Trabajadores. ¿Quién pierde con este resultado?  La organización sindical en primer lugar. La legitimidad del sindicalismo se ve cuestionada de manera contundente. 

¿Cómo podemos realmente garantizar mejores representantes de los intereses de los trabajadores y trabajadoras del país en el Parlamento?

Para la izquierda, como lo señale en un comentario de Facebook, las elecciones congresales no pueden ser un concurso de simpatía, ni un premio al sacrificio personal. Una persona puede haber pasado las de Caín, ser un modelo de compromiso militante, tener miles de amistades reales o virtuales, y a la vez puede ser un mal representante político. Ya sea por incapacidad, ineficiencia o por volverse un pillo o pilla.

Por esto es tan importante disponer de mecanismos adecuados de chequeo y control. Uno de ellos es el respaldo y subordinación a una instancia política o social. Y aquí es muy simple, mientras más grande la instancia, mejor. También es más difícil ser promovido por una organización grande, pero como decía el gran Salvor Hardin, es mejor mantener lejos del poder a aquellos que más lo buscan.  

Obviamente, no es lo mismo, ser propuesto por una comisión de nueve personas que por una central sindical. En corto, cada candidato debería ser apoyado -y controlado- por una instancia colectiva social realmente significativa. 

Porque para la izquierda peruana, su principal problema es reconstruir sus vínculos orgánicos con la sociedad realmente existente. Y claro, juntando 350 firmas, no lo estamos haciendo. 


27 de diciembre de 2015

¿Qué debe proponer el Frente Amplio en materia laboral?

Pongo las propuestas al principio, y luego la explicación de las mismas para evitar que mis lectores jóvenes, ávidos y veloces, no se alejen antes de llegar al meollo del tema. 
  1. Estabilidad laboral a los tres meses para todos los trabajadores y trabajadoras cuyo empleo sea una actividad regular y permanente del centro laboral.  
  2. Cada trabajador y trabajadora debe afiliarse a un sindicato. Donde no lo haya, los trabajadores son animados a conformar un sindicato de rama. 
  3. Los dirigentes sindicales no pueden ser despedidos salvo por una sentencia consentida en el Poder Judicial.
  4. La Negociación Colectiva por Rama es obligatoria, salvo acuerdo de partes. 
  5. Se reconocen como legales todas las modalidades pacíficas de huelga. Se ejerce en cualquier momento de la relación laboral. 
  6. Se promulgará una Ley General de Trabajo justa y democrática.
  7. Se eliminan los contratos temporales en el sector de textiles y confecciones así como en las exportaciones no tradicionales. 
  8. Se incrementa a 1,500 soles la Remuneración Mínima Legal y se establece por Ley que la misma será reajustada anualmente, conforme los criterios técnicos establecidos en el Consejo Nacional de Trabajo.  
Bueno, ahora si, paso con calma a explicar, en cuatro movimientos, los ejes centrales de la propuesta que debería levantar el Frente Amplio.

Primer movimiento: Allegro con molto spiritu
Ir más allá del "consenso OIT" en materia de relaciones laborales. En la práctica, la OIT ya no supone una defensa real de los derechos laborales para nuestra situación. Probablemente para los problemas de otros países aún lo sea, pero la OIT en la región andina se ha convertido en productora de sentidos comunes que no trascienden salvo cuando los Estados y los empresarios lo desean, es decir, casi nunca. 

Lo real, es que los últimos avances en materia de derecho y relaciones  laborales se vienen registrando en otros espacios ajenos a los acuerdos de la OIT. Por ejemplo, los Acuerdos Marco Internacionales, que son una suerte de convenios colectivos firmados entre una empresa transnacional y una federación sindical internacional han logrado mayores y más reales avances en la última década que la OIT. Ver el caso de UNI Global Union.

Segundo movimiento: Adagio non troppo
Regresar al "derecho al trabajo". Es decir, discutir en nuestro país el tema de la "estabilidad laboral". Basta ya de aceptar como si fuera natural, que la inmensa mayoría de los empleos en el país estén regulados por contratos de tres meses. ¿Una mujer joven que trabaja en una estación gasolinera debe pasar su vida con contratos de tres meses? Absurdo. 

Debemos proponer "Estabilidad laboral a los tres meses". Para todos los trabajadores y trabajadoras cuyo empleo sea una actividad regular y permanente del centro laboral.  ¿Qué va a pasar? Hay estudios que demuestran que no hay una relación entre descenso de la productividad y estabilidad laboral. 

Tercer movimiento: Allegro molto
Fortalecer a los sindicatos. El Frente Amplio debe reencontrarse con el movimiento sindical. Los sindicatos, específicamente los sindicatos grandes son un aliado estratégico para la izquierda peruana. ¿Por qué alejarse del mismo o alimentar sus conflictos internos?

Para fortalecer los sindicatos hay tres acciones concretas:

a.- Proteger del despido a los dirigentes sindicales. En Chile, para despedir a un dirigente sindical se requiere de una sentencia consentida en el Poder Judicial. Mientras eso no ocurra, el dirigente sigue laborando. ¿Se ha formado una dictadura del proletariado por esta norma en Chile? No.  

b.- Promover activamente la negociación colectiva por rama de actividad. Es decir, el Estado debe obligar a los empresarios a negociar con todos los trabajadores organizados de un sector económico. Por ejemplo, los trabajadores de restaurantes (cocineros, mozos y demás) en el Perú son uno de los sectores más explotados. Ya sea en el restaurante del barrio o en uno de los más famosos de América Latina como es el Restaurante Central

¿Cómo podrían los trabajadores de cada restaurante hacer respetar sus derechos? Pues, actualmente no pueden. Los reportes del Ministerio de Trabajo señalan que uno de "los sectores que registraron menos conflictos laborales fueron hoteles y restaurantes...". Claro, porque no se puede formar sindicatos allí. 

El Estado debe proteger el derecho a formar un sindicato de rama, que reúna a los trabajadores de los restaurantes de Lima, por ejemplo. Este hipotético "Sindicato de trabajadores de restaurantes y afines de Lima" se sentaría a discutir los derechos laborales y las remuneraciones de TODOS los trabajadores del sector con la AHORA (Asociación de Hoteles, Restaurantes y Afines). Ven, ya existe el sujeto negocial por parte de los empresarios, pero no por parte de los trabajadores. ¿Injusto, no?

c.- Fortalecer supone fuerza. ¿De dónde obtienen la fuerza los sindicatos? De sus afiliados. Como decía el viejo Juan: "Sindicato grande, defiende en grande; sindicato pequeño, defiende poquito". Y ¿para qué sirve tener muchos afiliados? Para hacer grandes huelgas. Así de simple. La huelga es el principal y más eficaz mecanismo de presión pacífica que tienen los trabajadores organizados. Pero en el Perú, Fujimori nos quito en la práctica el derecho de huelga. 

El Frente Amplio debe reconocer como legal TODAS las formas de huelga pacífica que los trabajadores desarrollen.  Asimismo debe promover el respeto al más amplio (si, el más amplio) ejercicio del derecho de huelga. Eliminar las trabas y leguleyadas existentes actualmente que en la práctica hacen imposible una huelga legal en el país.   

Con estas tres medidas tendremos sindicatos fuertes. Con sindicatos fuertes, tendremos mejores remuneraciones, un mercado interno más consistente y más ciudadanía. 

Cuarto movimiento: Prestissimo
Promover la discusión y aprobación de una nueva Ley General de Trabajo justa y democrática, como señala muy bien la CGTP. Esta discusión debe realizarse entre los empresarios, el estado y los representantes de los trabajadores organizados. En dicho marco legal ingresan los cambios necesarios para superar la desregulación fujimorista que ha creado desigualdad, precariedad e informalidad. Aquí se eliminan los regímenes especiales en agroindustria y textiles. Se establece un mecanismo automático para el incremento del Salario Mínimo Vital. Se regulan los contratos temporales en los sectores y momentos que sean realmente imprescindibles por razones de organización de la producción. 

Final
Estas son medidas que buscan restablecer los vínculos entre la izquierda expresada en el Frente Amplio y los intereses de los trabajadores expresados en las organizaciones sindicales, especialmente la CGTP.  Ahora, de lo que se trata es de dar la pelea al interior del Frente Amplio para que estas propuestas por lo menos sean discutidas. 


16 de diciembre de 2015

Críticas y aportes al Programa Laboral del Frente Amplio

El Frente Amplio ha presentado hace unas semanas sus lineamientos programáticos. Ciertamente, no es un documento completo aún, pues entiendo que la comisión responsable sigue trabajando. Bien. Todos debemos leerlo y por suerte aquí esta

Obviamente me interesa el capítulo referente al trabajo, empleo y derechos laborales. Me han informado que el coordinador de dicha comisión laboral es el c. Alvaro Vidal, buen amigo y conocido abogado laboralista de la Pontificia Universidad Católica del Perú. 

Con la confianza que da la amistad y el compartir ideales comunes me permito decirle que lo presentado hasta el momento esta mal enfocado, es insuficiente y necesita precisiones claves para ser el documento que una agrupación de izquierdas requiere como aporte programático en una campaña electoral. 

Espero que estas críticas no lastimen susceptibilidades. Tampoco deben ser motivo para perder amistades. Se trata de un aporte público a un documento público. Ciertamente, mi mirada, es la de un sociólogo metido al sindicalismo por la parte de la capacitación, organización y la negociación colectiva, lo cual implica matices y prioridades diferentes. Pero la idea es enriquecer la discusión.   

Para empezar, veamos rápidamente el texto elaborado por la comisión que preside Alvaro Vidal: 

7. Empleo Digno con Derechos y Seguridad Social
a) Empleo digno y de calidad con iguales oportunidades y remuneraciones para los trabajadores y trabajadoras sin distinción, garantizando los derechos laborales y el fortalecimiento de la actividad sindical con la negociación por rama, a través de una nueva Ley General de Trabajo en concordancia con los convenios de la OIT
b) Eliminación de los regímenes laborales especiales discriminatorios y los services, y reconocimiento y apoyo del Estado a los trabajadores independientes o auto empleados y a las micro y pequeñas empresas para que accedan a la seguridad social.
c) Aumento y actualización permanente de la Remuneración Mínima Vital de acuerdo al costo de vida y la productividad.
d) Formación de capacidades para que los jóvenes accedan al mercado laboral, ligados a programas especiales de asistencia a jóvenes mujeres en caso de embarazo.
e) Incremento de licencias por paternidad y situaciones análogas, para promover la participación de los hombres en tareas de cuidado y domesticas no remuneradas, y así como flexibilidad, disminución y nuevas formas de jornadas de trabajo.
f) Sistema universal de pensiones justas a cargo del Estado, manteniendo las AFP como sistema complementario y voluntario.

Sin sujeto social no hay programa de izquierdas
Tengo críticas generales y particulares al texto. Hay temas que ni se mencionan y son centrales en las propuestas laborales mirada desde los sindicatos. 

Lo general

Primero, el texto queda corto. El trabajo en la sociedad es central, no accesorio, pues supone no sólo una condición básica para cualquier tipo de desarrollo económico, sino también el ejercicio básico de la ciudadanía. El desempleo y la informalidad debilitan y carcomen los derechos ciudadanos. El texto comparado con otros temas del mismo documento tiene una extensión menor y aparece como una pieza más dentro de un mosaico sin centralidad. ¿Desde dónde esta escrito? ¿Quién es el sujeto social cuyos intereses defiende el texto?

En segundo lugar, hay un problema con el enfoque general que subyace al texto y que esta claramente expresado en su primer párrafo. El texto señala que la garantía para el empleo digno y el fortalecimiento sindical es una nueva Ley General de Trabajo (LGT). Bueno, ¿no es una visión legalista del tema de las relaciones laborales? A ver, desde la izquierda escribimos cientos de hojas sobre el "poder popular". Y en el texto, nuestro garantía a todo es la LGT. No pues. 

Me parece bien que la comisión laboral asuma la reivindicación de una LGT -sabiendo que algunos de sus integrantes pensaban diferente hasta no hace poco- pero debemos entender que las leyes son el resultado de las correlaciones sociales y políticas, no al revés. 

Para la izquierda, lo primero debe ser el poder social. En este caso, el sujeto principal para el cambio de las relaciones laborales es el sindicato, no una norma legal. Entiendo que Alvaro por ser abogado y no tener experiencia en negociación colectiva, tiene un énfasis más jurídico y académico al tema. Pero de lo que se trata es de incorporar una mirada más social y sindical.

Tercero, el texto se ubica en algo que podemos llamar "el pensamiento OIT". Es decir, el conjunto de supuestos y consensos basados en acuerdos expresos e implícitos sobre el tema laboral. ¿Por qué asumirlo de manera acrítica? 

En la izquierda sindical tenemos muchas y muy fuertes críticas al rol de la OIT en la última década. A su excesiva burocracia e inoperancia para proteger aquello que debe proteger. Esta mal que un programa de izquierda prefiera buscar cobijo allí y no vaya más allá. 

En cuarto lugar, el texto carece de una visión "transformadora" de las relaciones laborales. Se trata de mitigar los problemas y de acercarse a través de las propuestas de siempre, que ya han sido bendecidas por la OIT. Ni aparece el tema de la "precariedad". No pues. 

Uno podría esperar más del programa del "referente político de la izquierda" como ha afirmado don Julio César Bazán, secretario general de la CUT y ex candidato en las primarias presidenciales del Frente Amplio.

Y no sólo es posible plantear más, es imprescindible hacerlo pues tienes 2.4% de intención de voto. 

Lo específico

¿Cómo se fortalecen los sindicatos?
El texto alude a lo sindical desde la negociación colectiva por rama (NCR). Más precisamente, señala que se va a fortalecer a los sindicatos mediante la NCR. Bueno, esto en nuestra realidad, es poner el coche delante de los caballos. Lo que la historia y la data existente demuestran es que son los sindicatos fuertes los que logran conseguir la NCR y no al revés. 

Para no ir muy lejos, podemos mirar el caso peruano. La FTCCP tiene NCR por ser una organización fuerte y disciplinada. Durante la dictadura fujimorista le fue arrebatada mediante un artilugio legal y luchó durante cerca de ocho años para recuperarla. Se realizaron huelgas nacionales, marchas de sacrificio y hasta una huelga de hambre. Y esa lucha creó la fortaleza que conquista derechos, que luego son sancionados legalmente. No al revés. 

¿Y la libertad sindical?
En el Perú hay más de 500 dirigentes despedidos en los últimos años y el estado no tiene capacidad ni voluntad política para defender la libertad sindical. pero el documento no propone nada sobre el derecho de afiliación sindical. Tampoco sobre el recortado y ridículo derecho de huelga que tenemos. Es como si los autores desconfiaran de los sindicatos. 

Nada. Un programa de izquierda debe poner en primer lugar al sindicato y en las medidas concretas para -no sólo garantizar-, sino promover y fomentar activamente la sindicalización de todos los trabajadores y trabajadoras del país. Todo trabajador y trabajadora debe estar afiliado a un sindicato y si es de rama, mejor. Sindicatos fuertes, punto.   

Y eso se logra con sanciones reales a los empresarios antisindicales, reforma del estado para empoderar al Ministerio de trabajo y más huelgas legales. Un gobierno de izquierda debe facilitar que los trabajadores hagan huelgas. Es decir, un gobierno de izquierdas debe darle herramientas de lucha a los trabajadores. Darles más poder. 

¿Cómo resolver la puja salarial?
El documento propone concertar de manera técnica el incremento de la remuneración mínima. Nada más. Y eso ¿acaso no esta ya acordado en el Consejo Nacional de trabajo? ¿Y ha funcionado? No, no ha funcionado. Los empresarios se han opuesto con el aval del Ministerio de trabajo. ¿Y que demuestra eso? Que los acuerdos formales sin un respaldo de fuerza son papel de viento. ¿Y que propone el documento? Otro papel. 

El tema del salario mínimo fue una salida cuando la negociación colectiva pierde cobertura. Por ejemplo, ahora la DGB alemana ha cambiado su posición histórica y acepta salarios mínimos legales, porque la crisis y el descenso de afiliación no le da otra salida.

Nosotros debemos proponer un piso salarial. Salario mínimo a 1,800 soles. Un mecanismo legal para dar incrementos anuales automáticos. Que la CONFIEP grite, que importa. Hasta los candidatos de derecha están planteando cifras. 

¿Y el Ministerio de Trabajo?
Uno de los problemas centrales en las relaciones de trabajo es que el ministerio de trabajo se ha convertido en la mesa de partes de la CONFIEP. Hay poco presupuesto, poca autoridad, pocas luces en sus funcionarios, corrupción y una burocracia mediocre que raya en lo kafkiano. Y eso Alvaro lo sabe, pues ha trabajado allí, por eso sorprende que no se mencione. 

¿Y la estabilidad laboral?
Es un programa de izquierdas que no menciona la estabilidad laboral ni como derecho al trabajo. Ya pues. No basta eliminar los regímenes laborales textil y agroindustrial. Hay que ir a por los contratos temporales. Somos una alianza de izquierdas. Defendemos a los trabajadores y trabajadoras.

Hay que proponer: Estabilidad laboral a los tres meses. ¿Que va a pasar? Que la CONFIEP demuestre que no es viable. Que la Cámara de Comercio explique porque sería el fin del mundo. ¿Más informalidad? Ya tenemos casi 90% de informalidad. A dónde más va a llegar. Y si es así, más estado fuerte. Inspecciones laborales para todos. 

¿Papas con manzanas?
Un ejemplo de la ausencia de una mirada articulada y central en la reflexión que subyace al texto es colocar al mismo nivel medidas administrativas como las licencias de paternidad (que son necesarias e importantes pero no son pues, urgentes) con la reforma del sistema de pensiones y la formación técnica.

En materia de pensiones, ¿Por qué no poner la reforma total del sistema?. La propuesta debe ser el fin de las AFPs y el fortalecimiento de la ONP sobre nuevas bases, pero manteniendo la solidaridad como principio. ¿No podemos ir más allá de la complementaridad que ha terminado siendo un sentido común OIT?

Por allí aparece la palabra "flexibilidad" que para los sindicalistas supone despidos, abusos y maltrato, de manera discreta e innecesaria. hay en los espacios académicos desde hace buen tiempo un rollo con la "flexiseguridad" que es como una "flexibilidad buena". Vaya timo.   

Finalmente
Mi impresión final es que efectivamente, como me ha comentado en privado Alvaro, este es un documento inicial y en proceso. Me parece bien que compañeros y compañeras estén trabajando este tema con compromiso y empeño. Pero eso no niega que hayan confusiones, ausencias y errores en la propuesta.  

Realmente, ¿por qué tener cuidado de hacer propuestas confrontacionales, contundentes, que golpeen a los poderes reales? ¿por qué no proponer aquello que asusta a la CONFIEP?, ¿por qué ese hálito de mesura, diplomacia y ambigüedad técnica? Compañeros y compañeras, un programa de gobierno para la izquierda es una herramienta en la lucha política, en la lucha social, en la lucha de clases. Además, tenemos 2.4% de intención de voto. ¿Qué podemos perder?


9 de diciembre de 2015

Cinco puntos luego del descalabro de Unidad Democrática

Descalabro: Deterioro, pérdida, daño o perjuicio muy grave producido por un contratiempo.

Hay que empezar por lo obvio. Las acciones desarrolladas por una parte de la izquierda (Únete por otra democracia, es decir el PCP, Patria Roja, Fuerza Social y Ciudadanos por el Cambio) desde su ruptura con el Frente Amplio han significado un conjunto de errores que terminan en un clamoroso descalabro.

Casi siempre en la izquierda hablamos de evaluaciones que nunca llegan o que terminan siendo entendidas como diatribas que buscan demoler a una o varias personas en específico. No vamos a ir por allí. Nos interesa discutir seriamente los problemas y dificultades de nuestras izquierdas. Afortunadamente no somos los únicos. Por ejemplo, un buen aporte es el post del compa Lucho Garate 

Sin ánimo de polemizar con el conocido compañero de Patria Roja, sino de complementar, me permito colocar algunas ideas, que podemos sacar en claro de las diferentes acciones de nuestras izquierdas y sus respectivos desvelos.

Por lo menos él sabia que se quedó congelado...

1.- El país cambio y no nos dimos cuenta

La candidatura de Verónica Mendoza (a la que apoyo con entusiasmo) permanece en 2% desde hace buen tiempo, demasiado tiempo realmente. Como señala con bastante razón, Alvaro Campana, se trata de una campaña electoral austera, sin muchos recursos económicos, humanos y que busca presencia en un espacio controlado por la derecha mediática. 

Pero aún así, algo no está bien en la manera de entender y desarrollar la campaña de Verónica Mendoza. Paramio hablaba de la disonancia cognitiva que ocurría con algunos colectivos sociales que enfrentaban cambios estructurales y quedaban descolocados. En este trance no era inusual caer en el radicalismo de la tradición. Me queda claro, que una buena parte de nuestra izquierda, aún no desprende las consecuencias de los cambios sociales y culturales operados desde los 90s en adelante. Más aún cuando provienes de medios universitarios donde la ideología es pan de cada día. Hablar desde allí a una sociedad desideologizada, arribista, conservadora e inmediatista puede ser muy confuso.   

2.- Una izquierda sin base social

Lo hemos dicho ya varias veces. Las izquierdas en el Perú han dejado de hablar "desde un sujeto social" y elaboran su discurso desde la "agenda importada" del progresismo internacional. En general, es una buena agenda. Se trata de reivindicaciones sobre libertades y derechos fundamentales, claves, imprescindibles y necesarios. Pero cuyos sujetos no están claramente dibujados en el mapa  social del país. Por ejemplo, la crítica al extractivismo ¿desde que sujeto social se construye? ¿quién lo defiende más allá del sentido común?

En esa línea: ¿cuáles son las demandas políticas de los trabajadores organizados? ¿de los trabajadores rurales? ¿de los autoempleados? ¿de los empleados públicos? ¿de los pequeño comerciantes? ¿quien habla políticamente por ellos? Hemos pasado de partidos de trabajadores a partidos de emprendedores sin darnos cuenta que son cosas radicalmente diferentes. Una mirada desde y hacia las clases sociales no le vendría mal a nuestras izquierdas. 

3.- No tenemos operadores

Casi dos décadas de colectivos y la falta de renovación en los partidos ha hecho que nos quedemos sin operadores políticos que articulen lo social con lo político más allá del ámbito local/amical/familiar. La política es sumar intereses en contra de otros intereses. Ya pues, nuestras izquierdas no logran identificar intereses más allá de los inmediatos. No logramos entender los intereses de nuestros aliados y mucho menos logramos articularlos. 

Sólo dos preguntas: ¿Cómo conversan los intereses de las comunidades campesinas con los del proletariado minero? ¿Los trabajadores formales con los informales?  

4.- Unos miran al largo plazo y otros al día siguiente

En los 70s las diferencias en las izquierdas se expresaban como la oposición entre reformistas y revolucionarios. Ahora, casi las mismas personas, los extremos aluden a aquellos que apuestan por el proyecto de largo plazo y los que están apurados por las elecciones del 2016. Cada opción supone una línea política con diferentes prioridades y contenidos.

Al igual que en los 70s nos encontramos con un falso dilema. Pensar que las elecciones del 2016 no son definitivas y que estamos trabajando para el largo plazo resulta tan errado como asumir que la batalla final se da el 2016. 

¿Porque no construir un proyecto político de las izquierdas, que empiece asumiendo con seriedad las próximas elecciones generales? Un proyecto de largo plazo sin exclusiones. No se trata solamente de una básica racionalidad política, sino también de la responsabilidad que tenemos con la gente que va a estar más jodida si gana Alan García o Keiko Fujimori. 

5.- No hay autoridad política sin responsabilidad política. 

Toda dirección política que conduce a un traspiés debe ser evaluada. Hace unos meses, un sector de la izquierda se separó del Frente Amplio por una serie de discutibles razones. Luego de unos meses, se nos dice que vamos a regresar al mismo Frente Amplio. Si hubiéramos permanecido juntos todo este tiempo  ¿qué sería diferente?

Un elemento fundamental para la renovación imprescindible que requieren nuestras izquierdas es establecer los mecanismos de accountability que todo colectivo, partido o alianza política debe asumir. Es necesario contar con más liderazgos de jóvenes y mujeres, pero no basta. Necesitamos que todos los que dirigen sean responsables políticamente. Y si nos equivocamos, debemos rendir cuentas. 

A manera de conclusión: la unidad si importa

En la otra tienda, muchos compañeros y compañeras han señalado que la unidad de las izquierdas es un tema que no los desvela. Que su proyecto esta mejor solo. Que lo viejo ya fue. Sin embargo, los más despiertos viendo los porcentajes que no suben a pesar de las buenas intenciones, de todo el amor y ternura puestas, empiezan a preocuparse y a valorar lo que las viejas maquinarias de los viejos partidos de la vieja izquierda puede significar. Y es que, más allá de simpatías y tirrias, la unidad si importa. 





9 de octubre de 2015

Dilemas y lecciones para todos después de las elecciones ciudadanas del Frente Amplio

Las elecciones ciudadanas del Frente Amplio representan un paso importante en la reconstrucción de una izquierda política y social. Muchos militantes de los partidos que no están en el Frente Amplio hemos votado por alguno de los candidatos. La fuerza de este proceso ha sido tal, que ningún partido de izquierda pudo siquiera discutir la posibilidad de oponerse al mismo.

No voy a repetir más elogios a la participación joven y entusiasta que se observo el pasado 04 de octubre. La alegría de las elecciones duro poco lamentablemente.

El Frente Amplio enfrenta problemas y dilemas que no pueden ser disimulados. Al igual que en Únete, la inestabilidad es el precio por establecer alianzas desiguales. La pregunta permanente es si logrará mantener una difícil unidad luego que el CENAFA logre resolver las impugnaciones y denuncias.

Es claro que un reglamento electoral más minucioso podría haber evitado buena parte de los problemas existentes.

La demora en resolver estos problemas poco tiene que ver con dificultades técnicas de transporte y entrega de actas como alegan los voceros oficiales. Se trata de problemas políticos. Y estos se resuelven en ausencia de reglas comunes, por un ejercicio de fuerzas.

La votación hasta ahora ha mostrado más que tendencias políticas, la fragmentación del trabajo político. En los 70s la izquierda era un archipiélago social: obreros en el PC Unidad, maestros en Patria Roja, campesinos con VR y PCR y así. Ahora, lo que tenemos son bolsones geográficos que representan algún tipo de trabajo proselitista. El triunfo de Bacacorzo en Iquitos es un buen ejemplo. Lo de Pomalca, a su modo, es lo mismo.  

Al no haber tendencias nacionales, cada grupo va a querer hacer respetar su región, provincia o distrito que ha conseguido.

Queda claro también que la demora en el CENAFA se debe esta instancia no tiene poder real para resolver problemas políticos. Es decir, para construir reglas ad hoc. Para establecer una lógica de toma y daca y asumir las consecuencias.

Es que probablemente, más allá de las buenas intenciones, de los discursos participativos e hiper democráticos, tanto Sembrar como Tierra y Libertad dependen de la palabra de su respectivo líder.

Probablemente resolver los impasses suponga que Marco Arana y Veronika Mendoza conversen directamente y acuerden una salida política a la situación actual. Entiendo, que algo así va en contra del discurso anti cúpulas, anti caudillos, anti componendas, que ambas agrupaciones han venido repitiendo con entusiasmo.

Una lección para todos, incluso para nosotros en Únete es entonces, que la participación supone un arreglo institucional previo. En este caso, un buen reglamento electoral y funcionarios con plenos poderes.  
¿Podrá sobrevivir el Frente Amplio a los resultados de sus elecciones primarias? En estos momentos es difícil de señalar. El compromiso demostrado de miles de activistas y simpatizantes es una esperanza firme. Ya la demora ha desdibujado muchas sonrisas y enfriado algunos entusiasmos. 

Ojalá no se rompa, y que el vencedor o vencedora de las elecciones del 04 de octubre entienda su triunfo como un mandato a la unidad mayor y no como simple resultado de la fuerza propia.









1 de octubre de 2015

¿Tiene esquizofrenia la SNMPE?

Realmente, ¿son esquizos las grandes empresas mineras que operan en el país y están reunidas en la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía? 

Todos más o menos conocemos a la SNMPE. Aquí esta su actual presidente de Directorio, Carlos Galvez Pinillos.  


El gremio de los empresarios mineros es uno de los más poderosos del país. Allí predominan las grandes corporaciones mineras y es la defensa cerrada de sus intereses la guía para sus acciones y pronunciamientos. 

Hace unos años publicaron muy entusiastas un "Código de conducta" en la línea de eso que se llama Responsabilidad social corporativa. Aquí esta el documento tomado de su página web:



Escueto pero claro. Luce propio de un gremio minero que se interesa por el impacto de su actividad en las localidades donde opera. No es mucho, pero, algo es algo. 

Ayer, el mismo gremio ha publicado este comunicado:





Ven. ¿Tiene la SNMPE algún desorden de personalidades múltiples? El comunicado de ayer parece redactado por la intolerancia derechista más simplona y corta de vista. es la defensa visceral de la billetera y nada más. ¿Quién asesora a este gremio de empresarios?

¿Qué le pasa a los gremios empresariales de este país? Un día dicen la tierra es redonda y un tiempo después pasan a la tierra es plana como una mesa sin inmutarse. Sin explicar. Sin razonamiento alguno que justifique tales bandazos.

Y claro, todo esto en el marco de los terribles sucesos ocurridos en Apurímac que han dejado hasta el momento cuatro ciudadanos muertos por balas de la policía, según los reportes periodísticos.

Aquí más información sobre lo ocurrido

Más allá de los desordenes mentales de las grandes empresas, esta lo que pregunte modestamente ayer en mi twitter: ¿cuántas muertes se necesitan en este país para que un ministro renuncie? Al parecer más de 49, que son los civiles muertos en protestas. Y ningún ministro se sonroja.

4 de agosto de 2015

Poner el trabajo en la agenda política

La frivolidad del poder. Para no olvidar. 

Ciertamente, los trabajadores y trabajadoras del país esperaban poco del discurso presidencial. El gobierno de Ollanta recibe desde el movimiento sindical el calificativo de "traidor" y no es en vano.

El candidato Ollanta propuso una serie de cambios sustanciales para mejorar las condiciones de los trabajadores. Aumentos regulares del Salario Mínimo, un rol más activo del Ministerio de Trabajo basado en la fiscalización de los abusos laborales, apoyo a la negociación colectiva, reorientar el Consejo Nacional de Trabajo para que salga del marasmo en que se encontraba, poner el "empleo decente" en el centro de las preocupaciones en materia laboral.

Bueno, ninguna de estas líneas ha sido siquiera abordada por el actual gobierno.

El Ministerio de trabajo recibe una parte menor del Presupuesto de la República. En el 2011, el entonces ministro de Trabajo, Rudecindo Vega señaló que el ministerio en 5 años había visto reducido su presupuesto en 61%. Era el resultado de la política aprista de limitar la acción ministerial. Lamentablemente el actual gobierno no ha variado de manera significativa esta situación.

Actualmente, no tenemos suficientes inspectores de trabajo. Los existentes, están mal pagados y con contratos que ameritan una inspección. Una propuesta que se desarrollo era la de SUNAFIL, una superintendencia que iba a permitir mayor autonomía para las inspecciones laborales. Sin embargo, el gobierno ha limitado tanto los recursos para SUNAFIL que en la práctica resulta inoperante. Finalmente, el perfil de los funcionarios que están en el MTPE se ha desdibujado, predominando ahora argollas y clientelas poco profesionales.

En materia de agenda laboral, los resultados son igual de desastrosos. No existe nada que pueda llamarse "política de empleo". Los programas existentes, carecen de presupuesto, de cuadros técnicos, de planes operativos. El Consejo nacional de Trabajo funciona como herramienta de distracción de los empresarios y plataforma de fotos para los representantes de la CATP y la CTP, las dos mini centrales sindicales. No es un espacio de dialogo social. El actual ministro lo utiliza para derivar allí cualquier tema que le resulta incómodo o difícil de entender. Y son muchos.

Un buen ejemplo es el aumento de la remuneración Mínima Vital (RMV) o Salario Mínimo. Hace unos años, el CNT acordó luego de mil vueltas, un mecanismo para establecer los incrementos. Como sabemos, las remuneraciones no pueden permanecer fijas por toda la eternidad aunque así quisieran los empresarios, pues la inflación por un lado y el incremento de la productividad, obligan a reajustarla. Si no se hace, los trabajadores reciben menos dinero por su trabajo.

Bueno, la CNT acordó un mecanismo. Los empresarios aceptaron el mismo. Cada dos años debía reajustarse. Ya pasaron tres años. Los empresarios de la CONFIEP y especialmente la Cámara de Comercio de Lima, han expresado su negativa a incrementar la RMV. Se trata básicamente de romper un acuerdo institucional. El gobierno de Ollanta, no tiene la voluntad política de discutir el tema y en el mensaje presidencial no hubo ninguna alusión al incremento, a una política de empleo y mucho menos a la Ley General del Trabajo.

La Ley General de Trabajo es otro buen ejemplo de la incapacidad del gobierno de Ollanta para pensar el país más allá de programas sociales y gasto realizado. La sociedad necesita discutir los mecanismos para regular las relaciones laborales. es un tema pendiente desde el final de la dictadura fujimorista. Sin embargo, ningún gobierno quiere incomodar a los señores empresarios. Entonces, el tema de la LGT se encarpeta, se pasea, se dilata. 

Para la política local, el mundo del trabajo es negado sistemáticamente. Las élites empresariales no desean discutir las relaciones laborales, ni los temas de empleo. Así, el trabajo ha sido eliminado de la esfera política. Se trata de una cultura aristocrática. La vieja nobleza europea entendía que trabajar era algo humillante, sucio, despreciable. El trabajo manual no era reconocido. Los trabajadores eran invisibles. Y efectivamente, en nuestro país, si uno ve los noticieros de televisión, la prensa escrita y buena parte de los programas radiales, pues notará que los temas laborales y mucho más los sindicales no existen. 

La élite empresarial quiere vivir en un mundo donde las desigualdades sean atendidas con programas sociales asépticos, técnicos y distantes. No existen ciudadanos con intereses diferentes. El temor absoluto al conflicto que implica su negación paranoica, cuyo mejor exponente es la Cámara de Comercio de Lima. 

Los trabajadores organizados, si queremos construir una sociedad democrática debemos insistir para que la agenda laboral -es decir, las reivindicaciones económicas, sociales y políticas de los trabajadores y trabajadoras del país- se discuta en el espacio público. Para que el gobierno se pronuncie sobre ellas. Para que los empresarios se sienten a discutir realmente y que los acuerdos se respeten. Más aún, el trabajo debe ser nuevamente un tema central en el debate político.

Para la izquierda, el mundo del trabajo es un espacio idóneo para reconstruir sus relaciones con la sociedad. Las banderas de ciudadanía, desarrollo, igualdad, modernidad entre otras pueden articularse desde el mundo del trabajo. El derecho real a tener un sindicato a todo trabajador o trabajadora cualquiera sea su tipo de contrato, sería en si misma una medida transformadora. Un Estado que garantiza el ejercicio de negociaciones colectivas de rama, sería otro eje sustancial de desarrollo democrático. Alrededor de estas banderas, pueden articularse muchos más ciudadanos en tanto trabajadores o futuros trabajadores. Las movilizaciones contra la denominada Ley Pulpin son un buen ejemplo.

17 de julio de 2015

Izquierda Desunida siempre vencida


Tenemos a Tierra y Libertad junto con Sembrar que conforman el Frente Amplio. Luego están el Partido Humanista, Partido Comunista, Patria Roja, Ciudadanos por el Cambio y Fuerza Social que conforman UNETE y ahora el Bloque Nacional Popular, el Partido Democracia Directa (Fonavistas) junto al grupo #MerecemosMas  que conforman una alianza electoral. Y claro, también esta el Más de Gregorio Santos que a veces está con Patria Roja y otras veces no.

Estos grupos tienen tres condiciones en común. En primer lugar, señalan que la unidad de las izquierdas es una preocupación fundamental. Segundo, hacen todo lo posible por evitar dicha unidad. Tercero, electoralmente cada una está por debajo del 2%. 

¿Va a cambiar esta situación de aquí a agosto/setiembre, cuando el plazo electoral para establecer listas concluya? No. No va a cambiar. 

Las izquierdas van a ir desunidas al próximo escenario electoral. No habrá unidad mágica ni de último momento. 

Todos tienen argumentos para razonar y defender las diferentes posiciones que hacen imposible la unidad. Lo real es que no existe voluntad política para establecer un proyecto unitario. 

Un frente político unitario no cae del cielo. No se establece en automático con aquellos que ya están convencidos. Se trata de "hacer política" es decir, de crear las condiciones para que los demás estén interesados, casi obligados a entrar en el proyecto unitario. Se trata de discutir y derrotar a los separatistas, de aislarlos si es posible. 

Ya estoy viejo y siempre tengo una anécdota de Lenin a mano para ilustrar casi cada cosa. La alianza de los bolcheviques con los eseristas de izquierda en 1918 fue precisamente un proceso de construcción. Implico aislar al ala derecha, luego dividir al gran Partido Social Revolucionario para poder hacer una alianza con su ala izquierda. En resumen, "hacer política". 

Las actuales direcciones políticas locales no hacen nada de esto. Cada una esta esperando en su escritorio que "los otros" vengan a ellos. Están esperando detrás de Mesas que realmente son rituales para justificar luego el discurso "hicimos lo posible pero no se pudo, por lo que nos vamos por nuestra cuenta". Lo cual no estaría mal, si no fuera porque supone la derrota de todos. 

Las izquierdas -si van desunidas- van a perder estrepitosamente las elecciones. 

La situación es tal como la describía un personaje de la serie Lost: "O aprendemos a vivir juntos, o morimos solos". Así de claro.

Las tres agrupaciones de izquierda que a la fecha existen NO están en condiciones reales, objetivas, sensatas de sacar más del 2%. La política no es un juego de azar. No se trata de "probemos a ver que pasa".  No hay los suficientes lazos sociales, espacios institucionales, operadores políticos, ni recursos humanos o económicos para trascender el cerco y campaña de la derecha. 

Y el próximo gobierno será aún más de derecha. Más neoliberal, más antilaboral, antisindical, más criminalizar la protesta, más mercado sin controles, más despidos arbitrarios, más tolerancia con las corporaciones extranjeras, más extractivismo. Todo lo actual, pero peor. 

Ojalá me equivoque. Pero a la fecha, esto parece una profecía autocumplida. 

Por eso, si las izquierdas no se unen, si las izquierdas pierden electoralmente; sus direcciones políticas -todas- deben renunciar al día siguiente de las elecciones. 

Es un tema de "responsabilidad política". En cualquier sociedad democrática, cuando los líderes de un grupo político enfrentan una derrota electoral, lo que se hace, es renunciar. Ni siquiera esperar a que una asamblea lo pida. Se renuncia y listo. 

Y de eso se trata. Si las direcciones políticas de toda la izquierda, asumieran la responsabilidad de las decisiones que están tomando, tal vez se lo pensarían dos veces antes de embarcarse en apuestas electorales de incierto resultado. 

También puede ayudar, si, la militancia (nosotros) deja en claro que toda derrota electoral trae consecuencias. Si las izquierdas no se unen, si las izquierdas son apabulladas electoralmente, debemos exigir la renuncia de todos nuestros dirigentes. Para empezar.





16 de julio de 2015

Apuntes para un balance del Paro Nacional del 09 de Julio de 2015


Hace una semana se realizó el Paro Nacional en Perú. La medida de protesta fue convocada e impulsada por la principal central sindical, la CGTP. 

En el Perú la tasa de afiliación sindical no pasa del 7% en la PEA asalariada del sector privado. En el sector público casi llega a 10%. En términos generales, el Perú tiene una de las tasas de afiliación sindical más pequeñas de América Latina. 

La CGTP tenia claro que el conjunto del movimiento sindical no dispone en la actualidad de capacidad para detener el proceso productivo en el país. No hay condiciones materiales para que masivamente los trabajadores suspendan sus labores un día determinado. Y no es porque no quieran hacerlo, es porque de hacerlo serían despedidos. 

Entonces, ¿Por qué convocar un Paro Nacional? Porque la CGTP es una institución democrática. Más allá de mitos y leyendas en los pasillos de la CONFIEP, el sindicalismo es un espacio de discusión democrática. Dos Asambleas Nacionales de Delegados, una a fines del año pasado y otra en el primer trimestres de este año acordaron por mayoría realizar un Paro Nacional. 

Para garantizar el éxito del Paro era necesario construir la más amplia alianza social y política por fuera del movimiento sindical. Era necesario alianzas viables con los actores que se encuentran en los territorios. Con ese objetivo la CGTP realizó algunas reuniones ampliadas. Lamentablemente, las convocatorias no fueron exitosas.

Ciertamente, un tema que debemos discutir en el movimiento sindical es la manera que nos perciben los demás colectivos sociales. La CGTP representa una fuerza, pero a la vez, parece ser distante en los espacios populares. 

A nivel mediático, la derecha y su gobierno, optaron, sagazmente, por silenciar toda noticia del Paro Nacional. Solamente en el Perú una conferencia de prensa alrededor de las desventuras amorosas de algún personaje de reality show tiene más periodistas y notas que las dos conferencias de prensa convocadas por la CGTP para informar sobre las demandas que justifican el Paro Nacional. 

La opinión pública se pregunta porqué el sindicalismo no informa las razones del Paro. La respuesta es sencilla. Sí lo hace. pero los medios de prensa, empezando por el poderoso Grupo El Comercio, optan por ignorar el Paro Nacional. Se trata simplemente de desinformar a la ciudadanía. 

Con estos avatares y dificultades llegó finalmente el 09 de Julio. El Paro ha consistido básicamente de marchas y movilizaciones en las capitales de región del país y muchas ciudades menores. De alguna manera, sirve para disponer de un mapa de la conflictividad en el país. El sur es muy alto, junto a Oriente, menos en el centro y norte del país. Lima, por su tamaño tiende a ser inasible para la acción sindical. Y esto obliga a discutir más temprano que tarde, la estructura sindical en la capital del país. 

Hace algunos años, en los tiempos de la autoreforma sindical, discutíamos sobre cómo organizar sindicalmente Lima. En la práctica, el local nacional de la CGTP termina asumiendo las tareas de la sede regional de Lima. Esto, claro, sólo ocurre en el Perú. En España, por ejemplo, la sede nacional de CCOO es una y la sede de CCOO Madrid es otra. 

Pero bueno, veamos lo central. Los logros.

El principal logro es político. El Paro logró la movilización de trabajadores y ciudadanos en todo el país alrededor de una plataforma laboral, política y social. Se ha logrado unificar momentáneamente las luchas sectoriales y dar un apoyo a la lucha en el sur del país. Se ha logrado dar un respaldo a las demandas de aumento de salario mínimo en el debate político.

Se ha legitimado a la CGTP en el campo sindical. Los grupos que hace unos meses trataban de construir una "quinta central" hoy lucen desorganizados, sin dirección, agotados en el activismo y refugiados en Facebook. 

Ciertamente, el Paro ha mostrado las limitaciones del movimiento sindical. De aquí podemos sacar varias lecciones. Veamos. Un "paro" entendido como interrupción del proceso productivo no funciona. El sindicalismo con la actual tasa de afiliación del 6% no tiene la capacidad operativa para detener la producción. 

El Paro ha demostrado que muchas federaciones y sindicatos nacionales enfrentan serios problemas internos, que les impide asumir una lucha sindical de alcance político. La Federación Minera viene de una Huelga Nacional que resultó inefectiva. La Federación Textil no tiene capacidad de movilización más allá de la base Topytop. La debilidad de las Federaciones hace que sea más difícil para la CGTP organizar el descontento social.

No se logra romper el cerco mediático. Es muy difícil para el sindicalismo articular los recursos disponibles, para construir una estrategia comunicacional eficaz. Los otros actores urbanos, como las "zonas" los colectivos y partidos políticos han tratado de articular sus acciones pero con poco éxito. La radicalización social en curso no conlleva una respuesta política. El problema sigue estando en las estructuras institucionales ya sea por su debilidad o su inexistencia. 

La paradoja es que el creciente descontento social con el actual gobierno no logra conversar con la principal organización de trabajadores del país alrededor de una protesta colectiva. El descontento no llega a protesta, queda diluido en un malestar general, un dolor gris como el cielo de Lima. 

Finalmente, un balance general puede señalar que los objetivos políticos del Paro Nacional se han cumplido parcialmente. La base sindical que más ha aportado al éxito del Paro ha sido la FTCCP. Las demandas laborales están en la mesa. El gobierno ha mostrado su desinterés e incapacidad. La derecha ha movido sus fichas. 

El próximo periodo requiere de una estrategia más radical y amplia, donde los sindicatos seguirán teniendo un rol central.  


2 de julio de 2015

Todo sobre el Paro Nacional del 09 de Julio de 2015



¿Qué es un Paro Nacional?
Un Paro Nacional es el nombre que recibe una "huelga general" en el Perú. Se trata de una paralización de labores como medida de protesta contra la política de un gobierno.

¿Quién decide que haya Paro?
El Paro Nacional no es una protesta improvisada. En realidad, este Paro se viene discutiendo desde mediados del año pasado. Generalmente, por tratarse de uyna medida de protesta laboral, quien convoca al paro Nacional es la CGTP a través de su Asamblea Nacional de Delegados que reúne más de 300 dirigentes sindicales de todo el país.

El Paro del 09 de Julio fue propuesta, discutido y aprobado en dos Asambleas Nacionales realizadas en octubre del año pasado y febrero del presente año.

De esta manera, se tiene el respaldo de casi la totalidad de las organizaciones sindicales del país. Numerosas organizaciones de la sociedad civil han expresado que van a participar de la protesta. Se trata de unir las diferentes luchas a a nivel nacional.

¿Por qué razones se realiza el Paro Nacional del 09 de julio?
Como en toda protesta nacional hay una Plataforma muy amplia, que es la suma de todas las luchas. La Plataforma completa la puedes ver aqui.

Pero básicamente hay tres temas principales:
  • Aumento de sueldos, salarios y pensiones. Especialmente de la Remuneración Mínima Vital.
  • Derogatoria de leyes que afectan a los trabajadores del sector privado y público.
  • Cancelación del proyecto minero Tía María

¿Que ocurrirá el día del paro?
Lo ideal es que las ciudades amanezcan paralizadas tal como relata Jack London en su historia "La Huelga General". Pero claro, con una tasa de afiliación sindical alrededor del 7% dificilmente vamos a lograrlo.

Con seguridad, en el sur del país se realizaran amplias movilizaciones de protesta. Con menor intensidad en el norte y con más fuerza en el centro y oriente del país. En todas las ciudades capitales de región tendremos una movilización, ya sea un mitin o una marcha (o ambas cosas) de protesta.

En algunas ciudades, muy probablemente el transporte estará paralizado. Diversos mercados y centros de abastos han anunciado que van a cerrar. Los colegios públicos muy probablemente no funcionen puesto que el Sindicato de profesores (SUTEP) se ha plegado al Paro. No parece ser un buen día para hacer compras o salir a pasear con la familia.

En Lima, resulta difícil paralizar una ciudad de cerca de 10 millones de habitantes. Al parecer, los sindicatos y los comités de barrio se están organizando aceleradamente para establecer piquetes en zonas estratégicas de la capital. Avenidas principales y centros comerciales de los conos de la ciudad serán escenario de protestas ciudadanas. También los paraderos del Tren eléctrico y Metropolitano.

Al mediodía, los trabajadores y todos los ciudadanos que deseen protestar contra el gobierno acudirán a la Plaza Dos de Mayo donde se realizará una concentración y mitin. Lo usual es que luego del mitin, las masas deseen movilizarse y la dirección de la CGTP ha señalado que el destino es Palacio de Gobierno. Así pues, muy temprano en la mañana y con certeza a partir del mediodía, el centro de Lima será intransitable. Estamos avisados.

¿Cómo apoyo el Paro Nacional?

Hay muchas maneras de apoyar el Paro. La idea es expresar de manera clara y firme la protesta contra el gobierno. Ollanta es un presidente errático, cuyo gobierno denota inseguridad, ausencia de brújula, completamente sometido a los dictados de la CONFIEP y las grandes empresas. Un gobierno seducido por la frivolidad del poder, las banalidades del dinero y la atención pública. 

Si quieres unirte a la mayoría que va a protestar, pues antes del Paro, pasa la voz. Los medios de derecha (El Comercio y sus amigos) quieren ocultar o mentir acerca del Paro Nacional. 

En las redes sociales (Facebook, Twitter, blogs y afines) estamos dando una dura batalla para promover el Paro Nacional. Apoya, comparte y difunde. 

El día del Paro, únete a los piquetes en los conos y luego ven a la Plaza Dos de Mayo. Trae tu pancarta, tu banderola, tu demanda y protesta junto a los trabajadores y trabajadoras del país.