3 de mayo de 2016

Aldo Mariátegui y la CGTP


El día de ayer Aldo Mariátegui en su columna del diario Peru21 repite sus habituales críticas a cualquier forma de acción más o menos progresista o solidaria. En esta oportunidad se trata de denostar a la CGTP a la que con soltura califica como "inútil".

Probablemente Aldo Mariátegui sepa mucho de inutilidades, pero con certeza no sabe de relaciones laborales, acción sindical y específicamente de lo que hace y no hace la CGTP.

Le reclama a la central sindical por una serie de temas sobre los cuales aparentemente no tiene opinión, deviniendo por lo tanto en una institución "inútil" a juicio del periodista. Sin embargo, realmente ¿la CGTP no tiene opinión en dichos temas?

Un ciudadano medianamente informado probablemente tendría dificultades para responder esta pregunta. Pero no porque la CGTP permanezca en silencio o se dedique exclusivamente a bloquear calles y realizar marchas. Si ese mismo ciudadano tiene como principal fuente de información al periódico Peru21, es decir el mismo en donde escribe Aldo Mariátegui, pues es comprensible que esté en Babia. Y ahora veremos porqué.

La CGTP tiene, no de ahora, sino desde hace varios años atrás una posición documentada en base a estudios propios, que ha sido discutida y aprobada en reuniones orgánicas. La CGTP no es un grupo de amigos, sino una central sindical que conforme a sus estatutos realiza asambleas, conferencias, congresos donde se discuten los temas y se toman acuerdos de manera democrática.

Pero claro, un lector habitual de Perú21 probablemente ignore todo esto, pues en dicho diario no hay una sola entrevista a un dirigente sindical de la CGTP en los últimos años. Prácticamente, desde que Augusto Alvarez Rodrich salió de la dirección del mismo.

En concreto, Aldo Mariátegui señala cinco temas en donde "no hay una opinión de la CGTP"

1.- Sobre el sistema privado de pensiones
2.- Sobre la reforma de la policía (inseguridad ciudadana)
3.- Sobre temas de medioambiente
4.- Sobre CTS, Pymes y regímenes laborales
5.- Sobre la administración pública

Bueno, veamos:

1.- Sobre el sistema privado de pensiones

La CGTP discute desde el 2011, el tema en sus instancias orgánicas en base a un estudio encargado expresamente a un experto, que luego recoge los aportes de las organizaciones sindicales, en este documento del 2012: 


2.- Reforma de la policía en tema de inseguridad ciudadana

El tema de de la inseguridad ciudadana es muy importante para la CGTP pues son los trabajadores y sus familias generalmente víctimas de la inseguridad, especialmente en el sector de la construcción donde 12 dirigentes sindicales han sido asesinados por las mafias de delincuentes.

Por esto, la CGTP y la FTCCP han promovido la instalación de una Comisión Multisectorial de Alto Nivel para enfrentar el problema de la violencia. No se trata de medidas aisladas sino de diseñar una política integral y consensuada. Esa Comisión ha elaborado un Informe de diagnóstico y propuesta en donde se han recogido buena parte de las propuestas sindicales en temas de reforma de la policía y seguridad ciudadana.

3.- Sobre minería informal y temas de medioambiente

El tema del ambiente se ha desarrollado desde hace buen tiempo. La CGTP cuenta con un Departamento de Ecología y medio Ambiente que desarrolla la posición sindical en este tema. La Propuesta de Política Ambiental de la CGTP fue elaborado a fines del año 2009, entró en discusión en enero del 2010 y fue aprobado en el mes de mayo del mismo año por el Secretariado Ejecutivo Nacional de la CGTP.

4.- Sobre CTS, Pymes y regímenes laborales

Obviamente estos temas, la CGTP tiene opinión, posición y acción sindical. Desde hace más de una década los sindicatos están tratando de ordenar las normas laborales en estos temas. Pero no se trata de modificar unas leyes por aquí y otras por allá. No se trata de poner parches o medidas "temporales" que terminan siendo permanentes. La CGTP está discutiendo una nueva Ley General de Trabajo que sea justa y democrática, y desde allí se construye la opinión sobre los temas coyunturales del escenario laboral. 

5.- Sobre la administración pública

En el sector público, la CGTP tiene tres organizaciones sindicales: CTE, CITE y UNASE. De poner los documentos de cada una, el post sería interminable. Basta colocar este documento que señala los puntos centrales en el tema del empleo público. Y claro, hay muchos más comunicados y pronunciamientos de las organizaciones del sector público. 


Finalmente como vemos, la columna de Aldo Mariátegui resulta desinformada, falaz y malintencionada. Nada de lo cual, ciertamente es una novedad en la trayectoria del periodista cuando se trata del sindicalismo o la izquierda. 

Y es malintencionada porque Aldo Mariátegui sabe que en cualquier país democrático donde la prensa no representa tan directamente los intereses económicos de los propietarios, el debate con los sindicatos -porque lo hay- gira alrededor de las propuestas mismas, las cuales han sido previamente presentadas en las páginas de los diarios. 

Aquí no. El grupo El Comercio en prensa escrita, la totalidad de canales de televisión y la mayoría de las radioemisoras de cobertura nacional censuran sistemáticamente la opinión de la CGTP y de sus principales organizaciones afiliadas. ¿Cuándo fue la última entrevista dedicada a un dirigente sindical en uno de esos medios? Hemos pasado de la invisibilidad en la época del fujimorismo, a la presentación de un estereotipo, en la actualidad. 

Aldo Mariátegui es un buen ejemplo de cómo funciona una parte de la prensa nacional. Construye una caricatura de sus adversarios y luego los denosta. Así siempre termina creyéndose ganador. 

20 de abril de 2016

Orhan Akman, sindicalista expulsado de Perú


Orhan Akman es un activista sindical. El trabaja en Perú para UNI que son las siglas de "Union Network Internacional", que es una federación sindical internacional que agrupa a los sindicatos de los sectores de comercio, telecomunicaciones, gráficos, finanzas, servicios varios entre otros de muchos países. 

UNI apoya a los sindicatos en Perú, en especial en el sector de comercio, es decir Ripley, Wong, Saga entre otros. Los apoya, porque aquí es muy difícil lograr que los trabajadores formen sus sindicatos y consigan mejoras a través de la negociación colectiva.  

Obviamente, el trabajo de un activista sindical es apoyar a los sindicatos. Ya sea compartiendo sus conocimientos mediante charlas, ayudándolos a planificar su trabajo y acompañándolos en las acciones que realiza un sindicato. ¿Y qué acciones realiza un sindicato en el Perú? ¿Huelgas? A veces. No muchas porque la ley es sumamente restrictiva. En general, los sindicatos cuando tienen problemas realizan plantones. 

Hace unos meses, Orhan estaba junto con los trabajadores de Wong (empresa ahora propiedad del grupo CENCOSUD) en un plantón, para apoyar las negociaciones del pliego que estaba siendo discutido. Todo dentro de la ley. Un plantón pacífico. 

La empresa tomó fotos y lo denunció. 

El gobierno peruano en base a esto, ha expulsado a Orhan Akman acusándolo de "alterar el orden público, la tranquilidad y la paz social". Parece un chiste, pero no lo es. 

En el Perú, en pleno siglo XXI, se expulsa a los sindicalistas como si fueran indeseables. 

La CGTP ha denunciado este hecho junto con UNI. A nivel internacional esto es un escándalo y una vergüenza. Imagino que en la próxima Conferencia de la OIT en Ginebra, la delegación peruana algo dirá al respecto. 

Hay una campaña internacional de apoyo, porque este hecho sienta un terrible precedente para la acción sindical. Orhan no es el único compañero que colabora con el sindicalismo peruano. El sindicalismo tiene una larga tradición de cooperación internacionalista. Muchos compañeros y compañeras extranjeros pueden ser expulsados del país simplemente por apoyar la labor de los sindicatos. Hay que subrayar que dicha labor está perfectamente enmarcada dentro de la ley. Un mal precedente para nuestra democracia.

Nuestra solidaridad con Orhan, a quien conocemos de vista nada más, pero sabemos que su trabajo es muy importante para los trabajadores y trabajadoras del país. 

Este viernes 22 de abril, a las 10.00 de la mañana, la CGTP y UNI están llamando a todos los trabajadores y trabajadoras para manifestarse en apoyo y solidaridad con Orhan Akman en la puerta de Migraciones, que queda en Av. España 734 en el distrito de Breña. 



Hay que ir. Hay que gritar. Hoy es Orhan, mañana puedes ser tú. 

Apoyemos también la recolección de firmas que hay en la plataforma Avaaz. Firma aquí


2 de abril de 2016

Sobre el aumento del salario mínimo (RMV)

Hace unos días el gobierno dicto un incremento de la Remuneración Mínima Vital (RMV) que ha pasado de 750 a 850 soles a partir del 1 de Mayo. Hay una dimensión de discusión política alrededor de este tema, en la cual, los intereses de los trabajadores y los intereses de los empresarios son contrapuestos.

Pero creo, que antes de llegar a ese nivel, el debate alrededor del salario mínimo debe sincerar algunas ideas al respecto.

¿Sube demasiado?

Para algunos sectores empresariales, la RMV ya esta demasiado alta. El dirario El Comercio del grupo Miro Quesada presenta un gráfico para dar la idea que la RMV esta subiendo constantemente.

Pero una cosa es el valor nominal y otra es el valor real. Veamos, el valor nominal es el monto tal cual, en este caso 850 soles. Pero otra cosa es la capacidad de compra, es decir, los bienes (comida, ropa, utensilios, etc.) que puedes comprar con determinada cantidad de dinero.

El monto de cosas que puedes comprar cambia por la "inflación". Por la constante subida de precios de las cosas. Las empresas se protegen de la inflación subiendo los precios de sus mercancías. pero la "mercancía trabajo" no puede hacer lo mismo.  Y así, cada mes, cada año, la inflación va quitandole poder adquisitivo a la RMV.

Farid Matuk, señala que en los últimos años el salario mínimo ha perdido alrededor de 10% de su poder adquisitivo. Es decir, que ahora, con los 850 soles compramos un 10% menos que hace cinco años. Para que los trabajadores recuperen el poder de compra, la RMV debería subir aún más.


Fuente: aquí

Por otro lado, otro gráfico publicado en El Comercio muestra que en la región nuestro salario mínimo no es el mejor ni de lejos. Probablemente si el cálculo fuera en base al dólar con paridad del poder adquisitivo (dólar PPA), nuestra situación sería peor. 

¿Afecta el empleo?

El principal argumento de los voceros de las empresas es que el aumento afecta al empleo formal. Que promueve más informalidad. La idea es que al subir el salario mínimo, los empresarios van a despedir trabajadores formales y contratar trabajadores informales. O van a mantener en la informalidad a los trabajadores que ya pensaban registrar formalmente.

Un primer comentario es que la informalidad no debe ser una estrategia de desarrollo económico. No lo ha sido en ningún país y no puede serlo en el Perú.

Desde un punto de vista más técnico, el argumento empresarial es falso. Ahora ya hay un fuerte consenso entre los economistas acerca del impacto nulo con respecto al empleo. Lo  señala el estudio de Miguel Jaramillo de GRADE que analiza 10 años de salarios mínimo e impacto en el empleo formal e informal. Y señala textualmente: "En cuanto a los efectos sobre el empleo, no se encuentra ningún efecto significativo sobre quienes ganan alrededor del salario mínimo."

Pero esto no se limita al Perú, pues como anota Carlos Anderson (curiosamente, en la web de la CONFIEP) citando a John Schmitt, del Center for Economic and Policy Research de Londres, que después de analizar lo publicado sobre el tema desde el 2000 llega a la conclusión que “el peso de la evidencia muestra una reducida o inexistente respuesta del empleo a aumentos modestos del salario mínimo”.

En resumen, los incrementos a la RMV no afectan el empleo. No provocan despidos ni sustituciones de trabajadores formales por informales. 

¿Destruye MYPES?

Finalmente, de lo anterior se puede deducir, que no teniendo un efecto en el empleo, pues tampoco va a significar la bancarrota de las pequeñas o medianas empresas. Es cierto, que este sector es uno de los más vulnerables en la economía. Es también uno de los espacios laborales con menos derechos y mayores abusos laborales. 

Pecisamente por eso, la estrategia no puede ser mantener las PYMES tal como ahora vienen funcionando. La política estatal de establecer una legislación de segundo nivel, con menos derechos como manera de formalizar no funciona, pero eso lo veremos con detalle en otro post. 

Por ahora, lo que podemos señalar, es que no hay evidencia empírica que relacione el colapso de las MYPES a los incrementos del salario mínimo. 

Propuestas

La CGTP ha señalado con claridad que el último incremento es insuficiente, y tiene razón. También ha criticado que se dicte de manera poco técnica. Y nuevamente es cierto. El ministro de trabajo ha señalado que el tema se discutió en el Consejo Nacional de Trabajo, pero no es exacto, salvo que piense en hace más de dos años. 

Lo real es que en otros países hay un debate político sobre el salario mínimo, pero no para discutir el monto, como aquí, sino el mecanismo para calcular el incremento de manera regular. Es un matiz importante. En Chile, Brasil, Colombia y Argentina el incremento es anual. 

En nuestro país, siendo claros, los empresarios no desean discutir ni monto ni mecanismo. desde Pero hay que hacerlo. Es lo más adecuado social y políticamente. Debemos reformar el Consejo Nacional de Trabajo para que los acuerdos puedan ser tomados por mayoría evitando el "consenso obligatorio" que en la práctica ha vuelto inútil al CNT. 

Es también necesario  retomar el acuerdo de la "cláusula gatillo" que establecía un procedimiento técnico para dar incrementos y deberíamos pasar de un ciclo bianual a otro anual.

Estas son claro, tareas que un gobierno progresista puede realizar, un gobierno del Frente Amplio. Pero, en caso que gane la derecha conservadora representada Keiko Fujimori o la versión tecnócrata de Pedro Pablo Kuczynski seguiremos como ahora, sin una política real de aumentos salariales. 

Los empresarios que para estas cosas no tienen nada de tontos, van a votar por la derecha. Precisamente, por eso, los trabajadores y trabajadoras debemos votar por el Frente Amplio. 


Para leer más


Posición de los empresarios sobre la RMV (Un artículo de PODER que no considera pertinente la opinión de los trabajadores)




23 de marzo de 2016

El movimiento sindical peruano y las próximas elecciones presidenciales


La campaña presidencial en el Perú se desarrolla de manera confusa y desordenada. Casi una veintena de candidatos se han presentado para las elecciones del próximo 10 de abril. De todas ellas, solamente tres pueden ser consideradas de izquierda. El resto, representan diferentes matices de la derecha neoliberal. Desde Keiko, la hija del dictador Fujimori que según las encuestas se encuentra en el primer lugar con un 30% de intención de voto hasta candidatos como Julio Guzmán y César Acuña que representan a distintos sectores del empresariado.

Para el movimiento sindical, la situación es más que complicada. El saliente gobierno de Ollanta no realizó ningún cambio sustancial al marco regulatorio de las relaciones laborales que vienen desde la dictadura de Fujimori y tienen el sello neoliberal y desregulador. La principal central sindical, la CGTP ha realizado dos Paros Nacionales durante el gobierno de Ollanta, para presionar en los cambios normativos necesarios pero no ha tenido éxito.

En parte el problema es la debilidad tanto de las estructuras sindicales como de las agrupaciones de izquierda. La política peruana desde el fujimorismo se ha convertido en una red de relaciones clientelares sin ideología. La despolitización de gruesos sectores sociales ha sido el principal logro de la derecha neoliberal en el país de Mariategui. Y esto se representa muy bien en la competencia electoral. El Perú tiene una de las sociedades más desiguales de América latina. A la vez, la economía ha crecido en la última década. Sin embargo, el debate político ignora o elude los temas relacionados al trabajo.

¿Aumento de remuneraciones? Silencio. ¿Garantías para la libertad sindical? Nada. ¿Política de fomento de la negociación colectiva? No opinan. Los temas centrales en cualquier debate político son ignorados en un pacto cómplice entre los candidatos de la derecha y los periodistas de los grandes medios de comunicación. La candidata Verónika Mendoza del Frente Amplio es una solitaria voz tratando de presentar un programa progresista, redistribuidor y democrático. Pero el FA tiene pocos recursos frente a las poderosas maquinarias económicas del fujimorismo, la derecha trasnacional representada por Pedro Pablo Kuczynski o la matonería de Alan García.

El movimiento sindical enfrenta una difícil situación pues un triunfo de la derecha neoliberal representaría la aplicación de mayores políticas desreguladoras. A nivel interno, sus estructuras están agotadas y debilitadas. Se requiere de nuevos equipos de liderazgo sindical donde las mujeres y los jóvenes tengan un rol más preponderante. La CGTP realizará su XIV Congreso Nacional en noviembre de este año, en donde discutirá la estrategia sindical para el siguiente periodo y procederá a la renovación de una parte importante de sus cuadros directivos.

Mientras tanto, el gremio de los empresarios, la CONFIEP ha señalado que no están de acuerdo con incrementar la Remuneración Mínima Vital que equivale a cerca de 185 euros mensuales. Asimismo, plantean que el despido debe ser más rápido y económico. A pesar que ya la legislación laboral peruana es bastante flexible, donde coexiste un amplio sector con mínimos derechos frente a los trabajadores que mediante sus sindicatos y negociación colectiva logran resistir los embates empresariales. Sin embargo, la intención es desaparecer al 6% de la PEA que esta sindicalizada.

Los sindicalistas saben que en la actual coyuntura, el enemigo principal de los trabajadores y trabajadoras organizados es el fujimorismo. El triunfo de la hija del dictador significa el retorno de una mafia política que entre otras cosas es responsable del asesinato del líder sindical Pedro Huilca. Por eso, la estrategia del movimiento sindical y especialmente de la CGTP, la central sindical fundada por José Carlos Mariátegui en 1929, es la de articular todas las luchas en un esfuerzo unitario.

En estas semanas, numerosos jóvenes estudiantes y trabajadores están saliendo a las calles bajo el lema “Keiko no va”. Los partidos políticos de la izquierda, colectivos barriales y zonales junto con intelectuales y sindicalistas están sumando sus luchas para impedir el triunfo de la derecha conservadora, corrupta y clientelar que Keiko Fujimori representa.

30 de diciembre de 2015

Nuevas preguntas de un obrero y una obrera que leen (o los problemas del Frente Amplio para elegir sus candidatos al Congreso)


¿Tienen candidatos al parlamento los trabajadores y trabajadoras?
Si, hace unos días, la "Comisión Laboral" que es parte de la "Comisión de Programa" del Frente Amplio anuncio por Facebook (que es como suele hacer ahora la nueva izquierda) que habían elegido "por mayoría y unanimidad" (sic) a tres candidatos para representar a los trabajadores del país.

¿Y cuántas personas participaron de este importante acuerdo?
Nueve. Sí, nueve personas deciden que tres de ellos serán candidatos. Aún así, la decisión fue por "mayoría y unanimidad" (sic) como indica el texto que entusiastamente han firmado.

¿Son los precandidatos representantes de todos los trabajadores y trabajadoras del país?
No, pues la "Comisión Laboral" sólo funciona en Lima. Es lo que me han informado.

¿Pero han sido elegidos tal vez por delegados de algunas organizaciones sociales, laborales o incluso sindicales?
No. Han sido elegidos por la "Comisión Laboral".

¿Pero la "Comisión Laboral" no es un organismo técnico, para aportar en el capítulo de temas laborales del programa del Frente Amplio?
Si, así es.

¿Entonces que hace promoviendo candidatos al Congreso?
Vaya uno a saber.

¿Quienes son los tres candidatos?
  1. Julio César Bazán. Presidente de la CUT
  2. Tania Turriate, coordinadora de la Red Solidaria
  3. Eleming Valle, abogada laboralista

La Comisión de 9 (8 aquí y uno tomó la foto)
¿Qué problemas supone que una Comisión de nueve personas proponga a tres candidatos?
Bueno, esta penosa situación ilumina problemas tanto en el Frente Amplio como en el espacio sindical. 

Primero lo político. La propuesta del Frente Amplio para seleccionar a sus candidatos al congreso supone dos pasos: uno primero de precandidaturas, donde exigen un número simbólico (350) de firmas como expresión de "respaldo social" y luego unas primarias que deben ser vinculantes y definitorias, el próximo 10 de enero. 

Y claro, uno de los riesgos es que aparezcan así como las mil flores, mil candidaturas. Bueno, esperemos que las primarias sean un mejor filtro.

¿A quién le rendirán cuentas los futuros representantes? 
Buena pregunta. Pensemos en el c. Bazán. No ha sido propuesto por su base sindical, la CUT de la cual es presidente. ¿Curioso, no? En la hipótesis bastante improbable que sea elegido, ¿frente a quien responde? No creo que frente a la Comisión Laboral que pasadas las elecciones muy probablemente deje de funcionar. Tampoco frente a las 350 firmas que debe presentar.

La teoría política dice que no debe haber representación sin rendición de cuentas. Y para que haya rendición de cuentas, el elegido debe saber de donde han salido sus votos. Es decir, quién es el sujeto social que lo respalda.

Por eso, históricamente, las candidaturas "de clase", es decir aquellas que se desarrollan con una agenda clasista, se discutían, acordaban y promovían desde los sindicatos. Y los representantes sabían más o menos con bastante claridad quién era su elector.
 
Nuestros tres compañeros han sido propuestos por una comisión de nueve personas. Honestamente, ellos mismos se han propuesto. Esta bien, es su derecho. Allí están las primarias para ver si logran ingresar a la lista final. 

Pero entonces debemos tener claro que a la fecha, no existen vínculos orgánicos que los identifiquen como "los candidatos de los trabajadores". En todo caso, son "los candidatos de la Comisión Laboral" por más absurdo que esto suene.

Pero sindicalmente, ¿qué nos dice esta extraña anécdota?
Ciertamente, ilumina también la crisis del movimiento sindical peruano. Recordemos que en la Constituyente del 79 y hasta las elecciones del 85, el sindicalismo logro diputaciones y alguna senaduría. Pero desde fines de los 80s ha tenido serias dificultades para convertir los liderazgos sociales en representaciones políticas. El caso de Juan José Gorriti es un buen ejemplo, aunque no el único.

Por eso, en el actual parlamento no hay ningún representante orgánico de los intereses de los trabajadores y trabajadoras del país. Este debe ser un parlamento muy sui generis en cualquier país medianamente capitalista.

Y es una debilidad nuestra. Que tiene que ver -en lo que nos corresponde-, con la despolitización de los sectores laborales, debilidad de los mecanismos de discusión interna, anquilosamiento de algunas estructuras sindicales, dificultades estructurales para la renovación generacional o para incorporar nuevos sectores.

¿Y la candidatura del compañero Bazán será un paso adelante para revertir este proceso?
No, de ninguna manera. Ciertamente, saludamos su audacia y enorme autoestima, considerando que ya fue pre candidato en las Primarias Presidenciales del mismo Frente Amplio, donde a nivel nacional según el último reporte público del CENAFA tenia a nivel nacional: 524 votos. 

Así es, menos de mil votos a nivel nacional. Imaginemos generosamente que todos esos votos son de Lima. Imaginemos que saca en las próximas elecciones, el doble: dos mil votos en Lima al Presidente de la Confederación Unitaria de Trabajadores. ¿Quién pierde con este resultado?  La organización sindical en primer lugar. La legitimidad del sindicalismo se ve cuestionada de manera contundente. 

¿Cómo podemos realmente garantizar mejores representantes de los intereses de los trabajadores y trabajadoras del país en el Parlamento?

Para la izquierda, como lo señale en un comentario de Facebook, las elecciones congresales no pueden ser un concurso de simpatía, ni un premio al sacrificio personal. Una persona puede haber pasado las de Caín, ser un modelo de compromiso militante, tener miles de amistades reales o virtuales, y a la vez puede ser un mal representante político. Ya sea por incapacidad, ineficiencia o por volverse un pillo o pilla.

Por esto es tan importante disponer de mecanismos adecuados de chequeo y control. Uno de ellos es el respaldo y subordinación a una instancia política o social. Y aquí es muy simple, mientras más grande la instancia, mejor. También es más difícil ser promovido por una organización grande, pero como decía el gran Salvor Hardin, es mejor mantener lejos del poder a aquellos que más lo buscan.  

Obviamente, no es lo mismo, ser propuesto por una comisión de nueve personas que por una central sindical. En corto, cada candidato debería ser apoyado -y controlado- por una instancia colectiva social realmente significativa. 

Porque para la izquierda peruana, su principal problema es reconstruir sus vínculos orgánicos con la sociedad realmente existente. Y claro, juntando 350 firmas, no lo estamos haciendo. 


27 de diciembre de 2015

¿Qué debe proponer el Frente Amplio en materia laboral?

Pongo las propuestas al principio, y luego la explicación de las mismas para evitar que mis lectores jóvenes, ávidos y veloces, no se alejen antes de llegar al meollo del tema. 
  1. Estabilidad laboral a los tres meses para todos los trabajadores y trabajadoras cuyo empleo sea una actividad regular y permanente del centro laboral.  
  2. Cada trabajador y trabajadora debe afiliarse a un sindicato. Donde no lo haya, los trabajadores son animados a conformar un sindicato de rama. 
  3. Los dirigentes sindicales no pueden ser despedidos salvo por una sentencia consentida en el Poder Judicial.
  4. La Negociación Colectiva por Rama es obligatoria, salvo acuerdo de partes. 
  5. Se reconocen como legales todas las modalidades pacíficas de huelga. Se ejerce en cualquier momento de la relación laboral. 
  6. Se promulgará una Ley General de Trabajo justa y democrática.
  7. Se eliminan los contratos temporales en el sector de textiles y confecciones así como en las exportaciones no tradicionales. 
  8. Se incrementa a 1,500 soles la Remuneración Mínima Legal y se establece por Ley que la misma será reajustada anualmente, conforme los criterios técnicos establecidos en el Consejo Nacional de Trabajo.  
Bueno, ahora si, paso con calma a explicar, en cuatro movimientos, los ejes centrales de la propuesta que debería levantar el Frente Amplio.

Primer movimiento: Allegro con molto spiritu
Ir más allá del "consenso OIT" en materia de relaciones laborales. En la práctica, la OIT ya no supone una defensa real de los derechos laborales para nuestra situación. Probablemente para los problemas de otros países aún lo sea, pero la OIT en la región andina se ha convertido en productora de sentidos comunes que no trascienden salvo cuando los Estados y los empresarios lo desean, es decir, casi nunca. 

Lo real, es que los últimos avances en materia de derecho y relaciones  laborales se vienen registrando en otros espacios ajenos a los acuerdos de la OIT. Por ejemplo, los Acuerdos Marco Internacionales, que son una suerte de convenios colectivos firmados entre una empresa transnacional y una federación sindical internacional han logrado mayores y más reales avances en la última década que la OIT. Ver el caso de UNI Global Union.

Segundo movimiento: Adagio non troppo
Regresar al "derecho al trabajo". Es decir, discutir en nuestro país el tema de la "estabilidad laboral". Basta ya de aceptar como si fuera natural, que la inmensa mayoría de los empleos en el país estén regulados por contratos de tres meses. ¿Una mujer joven que trabaja en una estación gasolinera debe pasar su vida con contratos de tres meses? Absurdo. 

Debemos proponer "Estabilidad laboral a los tres meses". Para todos los trabajadores y trabajadoras cuyo empleo sea una actividad regular y permanente del centro laboral.  ¿Qué va a pasar? Hay estudios que demuestran que no hay una relación entre descenso de la productividad y estabilidad laboral. 

Tercer movimiento: Allegro molto
Fortalecer a los sindicatos. El Frente Amplio debe reencontrarse con el movimiento sindical. Los sindicatos, específicamente los sindicatos grandes son un aliado estratégico para la izquierda peruana. ¿Por qué alejarse del mismo o alimentar sus conflictos internos?

Para fortalecer los sindicatos hay tres acciones concretas:

a.- Proteger del despido a los dirigentes sindicales. En Chile, para despedir a un dirigente sindical se requiere de una sentencia consentida en el Poder Judicial. Mientras eso no ocurra, el dirigente sigue laborando. ¿Se ha formado una dictadura del proletariado por esta norma en Chile? No.  

b.- Promover activamente la negociación colectiva por rama de actividad. Es decir, el Estado debe obligar a los empresarios a negociar con todos los trabajadores organizados de un sector económico. Por ejemplo, los trabajadores de restaurantes (cocineros, mozos y demás) en el Perú son uno de los sectores más explotados. Ya sea en el restaurante del barrio o en uno de los más famosos de América Latina como es el Restaurante Central

¿Cómo podrían los trabajadores de cada restaurante hacer respetar sus derechos? Pues, actualmente no pueden. Los reportes del Ministerio de Trabajo señalan que uno de "los sectores que registraron menos conflictos laborales fueron hoteles y restaurantes...". Claro, porque no se puede formar sindicatos allí. 

El Estado debe proteger el derecho a formar un sindicato de rama, que reúna a los trabajadores de los restaurantes de Lima, por ejemplo. Este hipotético "Sindicato de trabajadores de restaurantes y afines de Lima" se sentaría a discutir los derechos laborales y las remuneraciones de TODOS los trabajadores del sector con la AHORA (Asociación de Hoteles, Restaurantes y Afines). Ven, ya existe el sujeto negocial por parte de los empresarios, pero no por parte de los trabajadores. ¿Injusto, no?

c.- Fortalecer supone fuerza. ¿De dónde obtienen la fuerza los sindicatos? De sus afiliados. Como decía el viejo Juan: "Sindicato grande, defiende en grande; sindicato pequeño, defiende poquito". Y ¿para qué sirve tener muchos afiliados? Para hacer grandes huelgas. Así de simple. La huelga es el principal y más eficaz mecanismo de presión pacífica que tienen los trabajadores organizados. Pero en el Perú, Fujimori nos quito en la práctica el derecho de huelga. 

El Frente Amplio debe reconocer como legal TODAS las formas de huelga pacífica que los trabajadores desarrollen.  Asimismo debe promover el respeto al más amplio (si, el más amplio) ejercicio del derecho de huelga. Eliminar las trabas y leguleyadas existentes actualmente que en la práctica hacen imposible una huelga legal en el país.   

Con estas tres medidas tendremos sindicatos fuertes. Con sindicatos fuertes, tendremos mejores remuneraciones, un mercado interno más consistente y más ciudadanía. 

Cuarto movimiento: Prestissimo
Promover la discusión y aprobación de una nueva Ley General de Trabajo justa y democrática, como señala muy bien la CGTP. Esta discusión debe realizarse entre los empresarios, el estado y los representantes de los trabajadores organizados. En dicho marco legal ingresan los cambios necesarios para superar la desregulación fujimorista que ha creado desigualdad, precariedad e informalidad. Aquí se eliminan los regímenes especiales en agroindustria y textiles. Se establece un mecanismo automático para el incremento del Salario Mínimo Vital. Se regulan los contratos temporales en los sectores y momentos que sean realmente imprescindibles por razones de organización de la producción. 

Final
Estas son medidas que buscan restablecer los vínculos entre la izquierda expresada en el Frente Amplio y los intereses de los trabajadores expresados en las organizaciones sindicales, especialmente la CGTP.  Ahora, de lo que se trata es de dar la pelea al interior del Frente Amplio para que estas propuestas por lo menos sean discutidas. 


16 de diciembre de 2015

Críticas y aportes al Programa Laboral del Frente Amplio

El Frente Amplio ha presentado hace unas semanas sus lineamientos programáticos. Ciertamente, no es un documento completo aún, pues entiendo que la comisión responsable sigue trabajando. Bien. Todos debemos leerlo y por suerte aquí esta

Obviamente me interesa el capítulo referente al trabajo, empleo y derechos laborales. Me han informado que el coordinador de dicha comisión laboral es el c. Alvaro Vidal, buen amigo y conocido abogado laboralista de la Pontificia Universidad Católica del Perú. 

Con la confianza que da la amistad y el compartir ideales comunes me permito decirle que lo presentado hasta el momento esta mal enfocado, es insuficiente y necesita precisiones claves para ser el documento que una agrupación de izquierdas requiere como aporte programático en una campaña electoral. 

Espero que estas críticas no lastimen susceptibilidades. Tampoco deben ser motivo para perder amistades. Se trata de un aporte público a un documento público. Ciertamente, mi mirada, es la de un sociólogo metido al sindicalismo por la parte de la capacitación, organización y la negociación colectiva, lo cual implica matices y prioridades diferentes. Pero la idea es enriquecer la discusión.   

Para empezar, veamos rápidamente el texto elaborado por la comisión que preside Alvaro Vidal: 

7. Empleo Digno con Derechos y Seguridad Social
a) Empleo digno y de calidad con iguales oportunidades y remuneraciones para los trabajadores y trabajadoras sin distinción, garantizando los derechos laborales y el fortalecimiento de la actividad sindical con la negociación por rama, a través de una nueva Ley General de Trabajo en concordancia con los convenios de la OIT
b) Eliminación de los regímenes laborales especiales discriminatorios y los services, y reconocimiento y apoyo del Estado a los trabajadores independientes o auto empleados y a las micro y pequeñas empresas para que accedan a la seguridad social.
c) Aumento y actualización permanente de la Remuneración Mínima Vital de acuerdo al costo de vida y la productividad.
d) Formación de capacidades para que los jóvenes accedan al mercado laboral, ligados a programas especiales de asistencia a jóvenes mujeres en caso de embarazo.
e) Incremento de licencias por paternidad y situaciones análogas, para promover la participación de los hombres en tareas de cuidado y domesticas no remuneradas, y así como flexibilidad, disminución y nuevas formas de jornadas de trabajo.
f) Sistema universal de pensiones justas a cargo del Estado, manteniendo las AFP como sistema complementario y voluntario.

Sin sujeto social no hay programa de izquierdas
Tengo críticas generales y particulares al texto. Hay temas que ni se mencionan y son centrales en las propuestas laborales mirada desde los sindicatos. 

Lo general

Primero, el texto queda corto. El trabajo en la sociedad es central, no accesorio, pues supone no sólo una condición básica para cualquier tipo de desarrollo económico, sino también el ejercicio básico de la ciudadanía. El desempleo y la informalidad debilitan y carcomen los derechos ciudadanos. El texto comparado con otros temas del mismo documento tiene una extensión menor y aparece como una pieza más dentro de un mosaico sin centralidad. ¿Desde dónde esta escrito? ¿Quién es el sujeto social cuyos intereses defiende el texto?

En segundo lugar, hay un problema con el enfoque general que subyace al texto y que esta claramente expresado en su primer párrafo. El texto señala que la garantía para el empleo digno y el fortalecimiento sindical es una nueva Ley General de Trabajo (LGT). Bueno, ¿no es una visión legalista del tema de las relaciones laborales? A ver, desde la izquierda escribimos cientos de hojas sobre el "poder popular". Y en el texto, nuestro garantía a todo es la LGT. No pues. 

Me parece bien que la comisión laboral asuma la reivindicación de una LGT -sabiendo que algunos de sus integrantes pensaban diferente hasta no hace poco- pero debemos entender que las leyes son el resultado de las correlaciones sociales y políticas, no al revés. 

Para la izquierda, lo primero debe ser el poder social. En este caso, el sujeto principal para el cambio de las relaciones laborales es el sindicato, no una norma legal. Entiendo que Alvaro por ser abogado y no tener experiencia en negociación colectiva, tiene un énfasis más jurídico y académico al tema. Pero de lo que se trata es de incorporar una mirada más social y sindical.

Tercero, el texto se ubica en algo que podemos llamar "el pensamiento OIT". Es decir, el conjunto de supuestos y consensos basados en acuerdos expresos e implícitos sobre el tema laboral. ¿Por qué asumirlo de manera acrítica? 

En la izquierda sindical tenemos muchas y muy fuertes críticas al rol de la OIT en la última década. A su excesiva burocracia e inoperancia para proteger aquello que debe proteger. Esta mal que un programa de izquierda prefiera buscar cobijo allí y no vaya más allá. 

En cuarto lugar, el texto carece de una visión "transformadora" de las relaciones laborales. Se trata de mitigar los problemas y de acercarse a través de las propuestas de siempre, que ya han sido bendecidas por la OIT. Ni aparece el tema de la "precariedad". No pues. 

Uno podría esperar más del programa del "referente político de la izquierda" como ha afirmado don Julio César Bazán, secretario general de la CUT y ex candidato en las primarias presidenciales del Frente Amplio.

Y no sólo es posible plantear más, es imprescindible hacerlo pues tienes 2.4% de intención de voto. 

Lo específico

¿Cómo se fortalecen los sindicatos?
El texto alude a lo sindical desde la negociación colectiva por rama (NCR). Más precisamente, señala que se va a fortalecer a los sindicatos mediante la NCR. Bueno, esto en nuestra realidad, es poner el coche delante de los caballos. Lo que la historia y la data existente demuestran es que son los sindicatos fuertes los que logran conseguir la NCR y no al revés. 

Para no ir muy lejos, podemos mirar el caso peruano. La FTCCP tiene NCR por ser una organización fuerte y disciplinada. Durante la dictadura fujimorista le fue arrebatada mediante un artilugio legal y luchó durante cerca de ocho años para recuperarla. Se realizaron huelgas nacionales, marchas de sacrificio y hasta una huelga de hambre. Y esa lucha creó la fortaleza que conquista derechos, que luego son sancionados legalmente. No al revés. 

¿Y la libertad sindical?
En el Perú hay más de 500 dirigentes despedidos en los últimos años y el estado no tiene capacidad ni voluntad política para defender la libertad sindical. pero el documento no propone nada sobre el derecho de afiliación sindical. Tampoco sobre el recortado y ridículo derecho de huelga que tenemos. Es como si los autores desconfiaran de los sindicatos. 

Nada. Un programa de izquierda debe poner en primer lugar al sindicato y en las medidas concretas para -no sólo garantizar-, sino promover y fomentar activamente la sindicalización de todos los trabajadores y trabajadoras del país. Todo trabajador y trabajadora debe estar afiliado a un sindicato y si es de rama, mejor. Sindicatos fuertes, punto.   

Y eso se logra con sanciones reales a los empresarios antisindicales, reforma del estado para empoderar al Ministerio de trabajo y más huelgas legales. Un gobierno de izquierda debe facilitar que los trabajadores hagan huelgas. Es decir, un gobierno de izquierdas debe darle herramientas de lucha a los trabajadores. Darles más poder. 

¿Cómo resolver la puja salarial?
El documento propone concertar de manera técnica el incremento de la remuneración mínima. Nada más. Y eso ¿acaso no esta ya acordado en el Consejo Nacional de trabajo? ¿Y ha funcionado? No, no ha funcionado. Los empresarios se han opuesto con el aval del Ministerio de trabajo. ¿Y que demuestra eso? Que los acuerdos formales sin un respaldo de fuerza son papel de viento. ¿Y que propone el documento? Otro papel. 

El tema del salario mínimo fue una salida cuando la negociación colectiva pierde cobertura. Por ejemplo, ahora la DGB alemana ha cambiado su posición histórica y acepta salarios mínimos legales, porque la crisis y el descenso de afiliación no le da otra salida.

Nosotros debemos proponer un piso salarial. Salario mínimo a 1,800 soles. Un mecanismo legal para dar incrementos anuales automáticos. Que la CONFIEP grite, que importa. Hasta los candidatos de derecha están planteando cifras. 

¿Y el Ministerio de Trabajo?
Uno de los problemas centrales en las relaciones de trabajo es que el ministerio de trabajo se ha convertido en la mesa de partes de la CONFIEP. Hay poco presupuesto, poca autoridad, pocas luces en sus funcionarios, corrupción y una burocracia mediocre que raya en lo kafkiano. Y eso Alvaro lo sabe, pues ha trabajado allí, por eso sorprende que no se mencione. 

¿Y la estabilidad laboral?
Es un programa de izquierdas que no menciona la estabilidad laboral ni como derecho al trabajo. Ya pues. No basta eliminar los regímenes laborales textil y agroindustrial. Hay que ir a por los contratos temporales. Somos una alianza de izquierdas. Defendemos a los trabajadores y trabajadoras.

Hay que proponer: Estabilidad laboral a los tres meses. ¿Que va a pasar? Que la CONFIEP demuestre que no es viable. Que la Cámara de Comercio explique porque sería el fin del mundo. ¿Más informalidad? Ya tenemos casi 90% de informalidad. A dónde más va a llegar. Y si es así, más estado fuerte. Inspecciones laborales para todos. 

¿Papas con manzanas?
Un ejemplo de la ausencia de una mirada articulada y central en la reflexión que subyace al texto es colocar al mismo nivel medidas administrativas como las licencias de paternidad (que son necesarias e importantes pero no son pues, urgentes) con la reforma del sistema de pensiones y la formación técnica.

En materia de pensiones, ¿Por qué no poner la reforma total del sistema?. La propuesta debe ser el fin de las AFPs y el fortalecimiento de la ONP sobre nuevas bases, pero manteniendo la solidaridad como principio. ¿No podemos ir más allá de la complementaridad que ha terminado siendo un sentido común OIT?

Por allí aparece la palabra "flexibilidad" que para los sindicalistas supone despidos, abusos y maltrato, de manera discreta e innecesaria. hay en los espacios académicos desde hace buen tiempo un rollo con la "flexiseguridad" que es como una "flexibilidad buena". Vaya timo.   

Finalmente
Mi impresión final es que efectivamente, como me ha comentado en privado Alvaro, este es un documento inicial y en proceso. Me parece bien que compañeros y compañeras estén trabajando este tema con compromiso y empeño. Pero eso no niega que hayan confusiones, ausencias y errores en la propuesta.  

Realmente, ¿por qué tener cuidado de hacer propuestas confrontacionales, contundentes, que golpeen a los poderes reales? ¿por qué no proponer aquello que asusta a la CONFIEP?, ¿por qué ese hálito de mesura, diplomacia y ambigüedad técnica? Compañeros y compañeras, un programa de gobierno para la izquierda es una herramienta en la lucha política, en la lucha social, en la lucha de clases. Además, tenemos 2.4% de intención de voto. ¿Qué podemos perder?


9 de diciembre de 2015

Cinco puntos luego del descalabro de Unidad Democrática

Descalabro: Deterioro, pérdida, daño o perjuicio muy grave producido por un contratiempo.

Hay que empezar por lo obvio. Las acciones desarrolladas por una parte de la izquierda (Únete por otra democracia, es decir el PCP, Patria Roja, Fuerza Social y Ciudadanos por el Cambio) desde su ruptura con el Frente Amplio han significado un conjunto de errores que terminan en un clamoroso descalabro.

Casi siempre en la izquierda hablamos de evaluaciones que nunca llegan o que terminan siendo entendidas como diatribas que buscan demoler a una o varias personas en específico. No vamos a ir por allí. Nos interesa discutir seriamente los problemas y dificultades de nuestras izquierdas. Afortunadamente no somos los únicos. Por ejemplo, un buen aporte es el post del compa Lucho Garate 

Sin ánimo de polemizar con el conocido compañero de Patria Roja, sino de complementar, me permito colocar algunas ideas, que podemos sacar en claro de las diferentes acciones de nuestras izquierdas y sus respectivos desvelos.

Por lo menos él sabia que se quedó congelado...

1.- El país cambio y no nos dimos cuenta

La candidatura de Verónica Mendoza (a la que apoyo con entusiasmo) permanece en 2% desde hace buen tiempo, demasiado tiempo realmente. Como señala con bastante razón, Alvaro Campana, se trata de una campaña electoral austera, sin muchos recursos económicos, humanos y que busca presencia en un espacio controlado por la derecha mediática. 

Pero aún así, algo no está bien en la manera de entender y desarrollar la campaña de Verónica Mendoza. Paramio hablaba de la disonancia cognitiva que ocurría con algunos colectivos sociales que enfrentaban cambios estructurales y quedaban descolocados. En este trance no era inusual caer en el radicalismo de la tradición. Me queda claro, que una buena parte de nuestra izquierda, aún no desprende las consecuencias de los cambios sociales y culturales operados desde los 90s en adelante. Más aún cuando provienes de medios universitarios donde la ideología es pan de cada día. Hablar desde allí a una sociedad desideologizada, arribista, conservadora e inmediatista puede ser muy confuso.   

2.- Una izquierda sin base social

Lo hemos dicho ya varias veces. Las izquierdas en el Perú han dejado de hablar "desde un sujeto social" y elaboran su discurso desde la "agenda importada" del progresismo internacional. En general, es una buena agenda. Se trata de reivindicaciones sobre libertades y derechos fundamentales, claves, imprescindibles y necesarios. Pero cuyos sujetos no están claramente dibujados en el mapa  social del país. Por ejemplo, la crítica al extractivismo ¿desde que sujeto social se construye? ¿quién lo defiende más allá del sentido común?

En esa línea: ¿cuáles son las demandas políticas de los trabajadores organizados? ¿de los trabajadores rurales? ¿de los autoempleados? ¿de los empleados públicos? ¿de los pequeño comerciantes? ¿quien habla políticamente por ellos? Hemos pasado de partidos de trabajadores a partidos de emprendedores sin darnos cuenta que son cosas radicalmente diferentes. Una mirada desde y hacia las clases sociales no le vendría mal a nuestras izquierdas. 

3.- No tenemos operadores

Casi dos décadas de colectivos y la falta de renovación en los partidos ha hecho que nos quedemos sin operadores políticos que articulen lo social con lo político más allá del ámbito local/amical/familiar. La política es sumar intereses en contra de otros intereses. Ya pues, nuestras izquierdas no logran identificar intereses más allá de los inmediatos. No logramos entender los intereses de nuestros aliados y mucho menos logramos articularlos. 

Sólo dos preguntas: ¿Cómo conversan los intereses de las comunidades campesinas con los del proletariado minero? ¿Los trabajadores formales con los informales?  

4.- Unos miran al largo plazo y otros al día siguiente

En los 70s las diferencias en las izquierdas se expresaban como la oposición entre reformistas y revolucionarios. Ahora, casi las mismas personas, los extremos aluden a aquellos que apuestan por el proyecto de largo plazo y los que están apurados por las elecciones del 2016. Cada opción supone una línea política con diferentes prioridades y contenidos.

Al igual que en los 70s nos encontramos con un falso dilema. Pensar que las elecciones del 2016 no son definitivas y que estamos trabajando para el largo plazo resulta tan errado como asumir que la batalla final se da el 2016. 

¿Porque no construir un proyecto político de las izquierdas, que empiece asumiendo con seriedad las próximas elecciones generales? Un proyecto de largo plazo sin exclusiones. No se trata solamente de una básica racionalidad política, sino también de la responsabilidad que tenemos con la gente que va a estar más jodida si gana Alan García o Keiko Fujimori. 

5.- No hay autoridad política sin responsabilidad política. 

Toda dirección política que conduce a un traspiés debe ser evaluada. Hace unos meses, un sector de la izquierda se separó del Frente Amplio por una serie de discutibles razones. Luego de unos meses, se nos dice que vamos a regresar al mismo Frente Amplio. Si hubiéramos permanecido juntos todo este tiempo  ¿qué sería diferente?

Un elemento fundamental para la renovación imprescindible que requieren nuestras izquierdas es establecer los mecanismos de accountability que todo colectivo, partido o alianza política debe asumir. Es necesario contar con más liderazgos de jóvenes y mujeres, pero no basta. Necesitamos que todos los que dirigen sean responsables políticamente. Y si nos equivocamos, debemos rendir cuentas. 

A manera de conclusión: la unidad si importa

En la otra tienda, muchos compañeros y compañeras han señalado que la unidad de las izquierdas es un tema que no los desvela. Que su proyecto esta mejor solo. Que lo viejo ya fue. Sin embargo, los más despiertos viendo los porcentajes que no suben a pesar de las buenas intenciones, de todo el amor y ternura puestas, empiezan a preocuparse y a valorar lo que las viejas maquinarias de los viejos partidos de la vieja izquierda puede significar. Y es que, más allá de simpatías y tirrias, la unidad si importa. 





9 de octubre de 2015

Dilemas y lecciones para todos después de las elecciones ciudadanas del Frente Amplio

Las elecciones ciudadanas del Frente Amplio representan un paso importante en la reconstrucción de una izquierda política y social. Muchos militantes de los partidos que no están en el Frente Amplio hemos votado por alguno de los candidatos. La fuerza de este proceso ha sido tal, que ningún partido de izquierda pudo siquiera discutir la posibilidad de oponerse al mismo.

No voy a repetir más elogios a la participación joven y entusiasta que se observo el pasado 04 de octubre. La alegría de las elecciones duro poco lamentablemente.

El Frente Amplio enfrenta problemas y dilemas que no pueden ser disimulados. Al igual que en Únete, la inestabilidad es el precio por establecer alianzas desiguales. La pregunta permanente es si logrará mantener una difícil unidad luego que el CENAFA logre resolver las impugnaciones y denuncias.

Es claro que un reglamento electoral más minucioso podría haber evitado buena parte de los problemas existentes.

La demora en resolver estos problemas poco tiene que ver con dificultades técnicas de transporte y entrega de actas como alegan los voceros oficiales. Se trata de problemas políticos. Y estos se resuelven en ausencia de reglas comunes, por un ejercicio de fuerzas.

La votación hasta ahora ha mostrado más que tendencias políticas, la fragmentación del trabajo político. En los 70s la izquierda era un archipiélago social: obreros en el PC Unidad, maestros en Patria Roja, campesinos con VR y PCR y así. Ahora, lo que tenemos son bolsones geográficos que representan algún tipo de trabajo proselitista. El triunfo de Bacacorzo en Iquitos es un buen ejemplo. Lo de Pomalca, a su modo, es lo mismo.  

Al no haber tendencias nacionales, cada grupo va a querer hacer respetar su región, provincia o distrito que ha conseguido.

Queda claro también que la demora en el CENAFA se debe esta instancia no tiene poder real para resolver problemas políticos. Es decir, para construir reglas ad hoc. Para establecer una lógica de toma y daca y asumir las consecuencias.

Es que probablemente, más allá de las buenas intenciones, de los discursos participativos e hiper democráticos, tanto Sembrar como Tierra y Libertad dependen de la palabra de su respectivo líder.

Probablemente resolver los impasses suponga que Marco Arana y Veronika Mendoza conversen directamente y acuerden una salida política a la situación actual. Entiendo, que algo así va en contra del discurso anti cúpulas, anti caudillos, anti componendas, que ambas agrupaciones han venido repitiendo con entusiasmo.

Una lección para todos, incluso para nosotros en Únete es entonces, que la participación supone un arreglo institucional previo. En este caso, un buen reglamento electoral y funcionarios con plenos poderes.  
¿Podrá sobrevivir el Frente Amplio a los resultados de sus elecciones primarias? En estos momentos es difícil de señalar. El compromiso demostrado de miles de activistas y simpatizantes es una esperanza firme. Ya la demora ha desdibujado muchas sonrisas y enfriado algunos entusiasmos. 

Ojalá no se rompa, y que el vencedor o vencedora de las elecciones del 04 de octubre entienda su triunfo como un mandato a la unidad mayor y no como simple resultado de la fuerza propia.









1 de octubre de 2015

¿Tiene esquizofrenia la SNMPE?

Realmente, ¿son esquizos las grandes empresas mineras que operan en el país y están reunidas en la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía? 

Todos más o menos conocemos a la SNMPE. Aquí esta su actual presidente de Directorio, Carlos Galvez Pinillos.  


El gremio de los empresarios mineros es uno de los más poderosos del país. Allí predominan las grandes corporaciones mineras y es la defensa cerrada de sus intereses la guía para sus acciones y pronunciamientos. 

Hace unos años publicaron muy entusiastas un "Código de conducta" en la línea de eso que se llama Responsabilidad social corporativa. Aquí esta el documento tomado de su página web:



Escueto pero claro. Luce propio de un gremio minero que se interesa por el impacto de su actividad en las localidades donde opera. No es mucho, pero, algo es algo. 

Ayer, el mismo gremio ha publicado este comunicado:





Ven. ¿Tiene la SNMPE algún desorden de personalidades múltiples? El comunicado de ayer parece redactado por la intolerancia derechista más simplona y corta de vista. es la defensa visceral de la billetera y nada más. ¿Quién asesora a este gremio de empresarios?

¿Qué le pasa a los gremios empresariales de este país? Un día dicen la tierra es redonda y un tiempo después pasan a la tierra es plana como una mesa sin inmutarse. Sin explicar. Sin razonamiento alguno que justifique tales bandazos.

Y claro, todo esto en el marco de los terribles sucesos ocurridos en Apurímac que han dejado hasta el momento cuatro ciudadanos muertos por balas de la policía, según los reportes periodísticos.

Aquí más información sobre lo ocurrido

Más allá de los desordenes mentales de las grandes empresas, esta lo que pregunte modestamente ayer en mi twitter: ¿cuántas muertes se necesitan en este país para que un ministro renuncie? Al parecer más de 49, que son los civiles muertos en protestas. Y ningún ministro se sonroja.