18 de octubre de 2010

Autoreforma sindical e instancias sectoriales

El proceso de autoreforma sindical, es decir, la adecuación de la estructura y la acción sindical al nuevo escenario económico y social, tiene en las instancias sectoriales uno de sus más importantes espacios de trabajo. 

Como sabemos, en el caso peruano, una de las características distintivas del sindicalismo es su dispersión y atomización. Tenemos muchos sindicatos de empresas, de diferente tamaño, predominando los sindicatos con menos de cincuenta afiliados.  En los años 70s, esta situación se formaron un número muy alto de federaciones de rama, como una manera de articular la acción sindical. tenemos así el triangulo básico que parte del trabajador, luego viene el sindicato, luego la federación y en la cúspide esta la Confederación. 

De esta manera, las federaciones de rama son una instancia intemedia entre el sindicalismo de base y la acción colectiva nacional. De allí radica su importancia. 

En el Perú hemos tenido muchas federaciones. Muchas más que las propias actividades económicas de nuestro endeble capitalismo. cuando era pequeño me acuerdo de las grandes federaciones como los bancarios, gráficos, los pescadores, construcción civil, mineros, pero también habían otras como los hoteleros, restaurantes y cenas, federación de supermercados donde estaban los sindicatos de Monterrey (donde trabaje un tiempo), Oeschle y Tía; federación de molineros, gaseosas y los de cerveceros, federación de plásticos donde estaban los sindicatos de Basa, Carlos Koch & Prattes entre otros, la federación de papeleros, en fin, podría seguir, pero creo que la idea ya está señalada. habían muchas federaciones. 

Con la crisis de los años 90s prácticamente la totalidad de estas federaciones desapareció.  

La autoreforma señala que es necesario y vital reconstruir esta parte del tejido sindical. pero obviamente no podemos reproducir tal cual la estructura anterior. Ahora, se trata de establecer federaciones sectoriales, es decir, grandes organizaciones que reúnan a varios subsectores. Aquí algunas ideas de sentido común:
  • Sindicatos débiles construyen federaciones débiles
  • Pocos sindicatos construyen federaciones poco democráticas
  • Generalmente, es mejor ser cola de león que cabeza de ratón
  • No es lo mismo ser dirigente de base que dirigente de federación
  • Entre el sindicato y la federación hay una articulación mutua: ambos se necesitan.
La CGTP, ha establecido luego de un amplio debate alrededor de 16 grandes sectoriales. No es mucho si consideramos que en los años 70s existían aproximadamente 52 federaciones de rama. 

En este proceso tenemos experiencias exitosas como la muy conocida de CGTP ABA, que reúne a los sindicatos de alimentos, bebidas y afines. Antes se habrían formado cuatro o cinco federaciones medianas, pero ahora tenemos una sola federación que cada día crece y se consolida. 

Bueno, ¿todo esto para qué? Pues para avisarles que hemos iniciado el largo camino de constituir la CGTP SIMA, es decir, la Federación Sectorial de Trabajadores del Sector de la Industria Manufacturera. Allí estarán todos los nuevos sindicatos que hemos ayudado a formar y algunos más antiguos. Allí están las combativas compañeras de Yobel Costume, los experimentados sindicalistas de Camusso, los compas de los sindicatos de Josfel, CHR Hansen, Reicolite, Fabinco, Nicoll entre otros. 

No será un camino sencillo, pues todo aprendizaje y construcción orgánica tiene sus ritmos y sus inercias, pero estoy seguro que llegará a buen puerto. Lo más interesante, nuevo y vital del sindicalismo peruano esta en gran parte allí. 

PD. Adjunto el primer volante, -que algún día será histórico- de los primeros cursos y talleres que se van a dictar.