12 de julio de 2011

Basta de perder: el sindicalismo peruano y la libertad sindical


Si pues, ya basta de perder. Ya son casi 20 años desde las reformas laborales que dictó Fujimori luego del golpe de estado del 92. Son 20 años que los empresarios han hecho de las suyas sin sonrojarse siquiera. 

Miremos solo unos casos...

Los trabajadores de la empresa TerraCargo se organizan en un sindicato. Son conductores de camiones que llevan carga a nivel internacional, principalmente a Ecuador y  Colombia. 

Las condiciones de trabajo son deplorables según testimonio de los propios trabajadores. La empresa al enterarse del reciente sindicato ha despedido al secretario general. No contenta con eso, personas extrañas han amenazado en la vía pública al citado dirigente con "darle una paliza" si no abandona el sindicato.    

El despido, el mismo día que se informa del registro sindical, es completamente ilegal. ¿Que dice la ley al respecto? Bueno pues, desde hace veinte años el estado peruano tiene un discurso completamente ridículo:

"Existe libertad sindical en el Perú, nadie puede ser despedido por formar o afiliarse a un sindicato. Si eres despedido, puedes reclamar en un proceso judicial tu reposición"

¿Cuánto demora el proceso judicial para reponer a un dirigente sindical injustamente despedido? 

No menos de cuatro años.

Entonces, el mensaje para los empresarios desde hace 20 años es sencillo: "Pueden despedir dirigentes sindicales porque recién en cuatro años podrán regresar, si es que no se han asustado o cansado antes, claro." Es más o menos lo que acaba de decirle un gerente de Atento a un dirigente sindical que ha sido despedido hace unas semanas. 

En los últimos años he visto como han sido despedidos u obligados a renunciar dirigentes sindicales en:


  • CMV Taxi Remisse
  • Boticas FASA
  • Seguros Rimac
  • Iza Motors SAC
  • Mercado de Frutas
  • América Moviles (Claro)
  • Atento del Grupo Telefónica
  • Hermes SA
  • Proseguridad (Prosegur)
  • Translima (Metropolitano)
  • Platería Camusso
  • Ascinsa
  • Confecciones Deafrani
  • Famesa
  • Avícola San Fernando
  • Servicios Cobranzas e Inversiones
  • Teknoquímica
  • Clínica san Juan de Dios
  • Fabinco
  • Icadie SAC
  • Sur Color Star
  • Textil San Cristobal
  • Gloria S.A.
  • Celima
  • Empresas del Zinc
  • Touring Club Automovil
  • FONAFUN
  • Topytop

Y es una lista simple con lo que la memoria recuerda. En la CGTP se tiene una base de datos que podría dar sustento a una lista mucho más grande. 

Cada uno de esos casos encierra una derrota del sindicalismo, pero más grave aún, es una derrota del orden democrático en el país. Cada dirigente amenazado y despedido por su empleador es un testimonio que no existe democracia en el país y que la dictadura de Fujimori sigue funcionando en las relaciones laborales. La dictadura subsiste en las empresas del país.

No faltará un abogado pro patronal que señale que cada dirigente sindical puede demandar su reposición mediante la famosa "vía judicial". ¿Cómo serían las cosas si establecemos por Ley que toda persona que robe un banco será detenida y procesada LUEGO de cuatro años y no antes?, ¿habrían menos robos? 

Es perfectamente posible violar la libertad sindical por que se anuló una constitución y se derogaron las leyes que establecían los contrapesos necesarios para disponer de relaciones laborales equilibradas. Los empresarios querían jugar en una cancha inclinada a su favor y lo han venido haciendo desde hace veinte años. 

Y claro, cada año es menor la negociación colectiva. Lógico, si la ley fujimorista permite que los empresarios dilaten, demoren, obstaculicen y se burlen de la negociación colectiva. la negociación por rama no existe. Antes de Fujimori, la norma decía más o o menos lo siguiente: "el ámbito de la negociación lo establecen las partes. en caso de que no haya acuerdo, deciden los trabajadores".

Vino Fujimori y la dejó asi:  "el ámbito de la negociación lo establecen las partes. en caso de que no haya acuerdo, decide el empleador."  Un sencillo cambio y zas! se borra la negociación colectiva por rama, pues hasta ahora, en veinte años, NUNCA los empleadores han querido negociar por rama (salvo en Construcción Civil y Puertos, donde se mantiene, gracias a huelgas nacionales de más de un mes de duración).

Desde el ministerio de trabajo, hemos visto como los empresarios tomaban la institución, volviéndola mediocre, cortando toda posibilidad de fiscalización, enmarañando los trámites, inventando cualquier pretexto para no opinar, no intervenir, no fiscalizar. 

Para nadie es un secreto. En el Perú, los Ministros de Trabajo los ha puesto la CONFIEP. 

Y a la democracia peruana ni se le mueve un músculo, nadie se escandaliza, nadie se indigna. Salvo claro, los rojos de siempre. Pero como no aparecemos en televisión ni en la prensa, pues ni sindicalistas ni izquierdistas hemos existido estos últimos veinte años.    

Y ahora, nuevamente los lobbys empresariales para cercar al nuevo gobierno. Otra vez, los operadores de la burguesía moviendo sus fichas para poner un ministro empresario, para no cambiar nada, para defender el orden establecido, para seguir despidiendo sindicalistas y destruyendo sindicatos. Nuevamente, los defensores de la competitividad lograda con salarios de hambre, de la sobrexplotación como ventaja comparativa, de la mentira como política de crecimiento empresarial. 

Ya mucho, ya. Ya basta de perder. Ya estamos cansados de perder.

El próximo ministro de trabajo tiene que ser un sindicalista. Y debe derogarse toda la legislación laboral antisindical. Y el estado debe promover la negociación colectiva por rama. Y debe dictarse el aumento general de sueldos y salarios, para todos. Y esto, para empezar. Si no es así, el movimiento sindical saldrá a las calles a pelear por aquello que se prometió en la campaña electoral.