8 de julio de 2011

¿Juan Sheput al Ministerio de Trabajo?

¿Puede cambiar algo? Creemos que no.
Foto tomada de aquí
Desde hace unos días viene circulando de manera insistente esta noticia. Fuentes en la Comisión de Transferencia correspondiente señalan que arte de los acuerdos entre Perú Posible y Gana Perú incluyen que el Ministerio de Trabajo quedaría en manos de Perú Posible y que el candidato para dicha cartera sería Juan Sheput.

Esta posibilidad, de confirmarse, indicaría lamentablemente que el tema laboral no se esta tomando en serio por parte del nuevo gobierno. Y que las presiones, entre abrazos y sonrisas, de la CONFIEP están teniendo resultado.

En el local de la Federación de Construcción Civil en Lima, durante la pasada campaña electoral, muy claramente el candidato Ollanta Humala señaló que pretendía "cogobernar" con los trabajadores organizados. Esta frase la repitió un par de veces y fue recibida con estruendosos aplausos por parte de los trabajadores allí presentes.

En materia laboral hay un deficit muy grande y serio. Desde el golpe de 1992, las relaciones laborales -sin excepción- han estado marcadas por una preferencia -a veces escandalosa- por los empresarios. En la actualidad no tenemos un sistema de relaciones laorales que pueda parecer siquiera equilibrado.

Tenemos serios problemas en materia de vigencia de derechos y respeto a libertades. El fin de la dictadura fujimorista no ha llegado a las relaciones entre empresarios y trabajadores. En materia de relaciones laborales sigue reinando el pensamiento Fujimori.

Cansados de ver como son despedidos los trabajadores y trabajadoras, de cómo son destruidos los sindicatos y de cómo son entrampadas las negociaciones colectivas es que la CGTP apoyó de manera decidida la candidatura de Ollanta Humala.

Los trabajadores organizados queremos un cambio real y verdadero en materia de relaciones de trabajo. El Sr. Juan Sheput ya ha sido ministro de trabajo y el balance que se ha hecho de su gestión no ha sido positivo. Hay un perfil de "ministro de trabajo"  que se ve a sí mismo como una suerte de "bombero del conflicto laboral".

El bombero deja que los problemas vayan gestándose y solamente interviene cuando las llamas son de intensidad y busca simplemente apagarlas, sin indagar por las causas ni evitar los daños ocasionados, sin sacar lecciones para el futuro, ni castigar las infracciones. Realmente en materia laboral no necesitamos un bombero. Se requiere de una persona con amplia autoridad y con objetivos bastante claros: establecer un sistema de relaciones laborales equilibrado. Y durante la pasada gestión de Juan Sheput eso no se logró ni por asomo, cuando era parte del partido de gobierno. Pensar que ahora podrá, es completamente ingenuo.

Salvo que el mensaje que quiera dar el próximo gobierno sea precisamente ese: señores empresarios, no se preocupen, aquí no va a cambiar nada...

Para evitar esto, el movimiento sindical esta precisando  lo que espera del nuevo gobierno y se prepara para alzar su voz de protesta contra la posible designación de Juan Sheput a dicho Ministerio. Estamos avisados.