26 de julio de 2011

Los jóvenes de Utoya

El pasado viernes un asesino quitó la vida a casi un centenar de personas en Oslo, Noruega. La noticia ha pasado casi desapercibida por la prensa peruana que nuevamente da un ejemplo de provincialismo (realmente necesitamos una prensa con una sección internacional que realmente exista) y falta de criterio.

Un individuo coloca una bomba cerca a edificios de gobierno en oslo. La explosión mata a siete personas. El asesino, aprovecha esto para llegar disfrazado de policia a una pequeña isla llamada Utoya a las afueras de Oslo donde cerca de 500 jóvenes entre 14 y 24 años asistían a un campamento de las juventudes del Partido de los Trabajadores de Noruega. Casi todos esos jóvenes eran activistas sociales, líderes municipales, estudiantiles, futuros políticos de izquierdas.


El asesino pudo pasearse durante hora y media en la pequeña isla de un kilómetro de diámetro y acabar con la vida de 80 jóvenes. Con un rifle de precisión y una pistola automática ha asesinado a sangre fría a los jóvenes laboristas.


Una sobreviviente señala en su blog. "Solo somos adolescentes normales comprometidos con la política. Queremos hacer del mundo un lugar mejor".

El odio y la intolerancia no pueden vencer. No podrán vencer. Más justicia social, más solidaridad, más integración y más diversidad.

Ahora, cuando la vieja política, falaz y cierrapuertas, dude de la juventud, dude de las mujeres y repita como una letanía: "los jóvenes no se comprometen, las mujeres no quieren responsabilidades", ya sabemos que decirles. En Oslo, en esa sociedad de comodidades, 80 adolescentes y jóvenes, varones y mujeres, que bien podrían haberse desinteresado de su prójimo, de la pobreza en el tercer mundo, de las desigualdades sociales y vivir al máximo el individualismo y la indiferencia; asistieron a un campamento para discutir de la democracia, para interpelar la globalización, para recordar la guerra civil española y fueron víctimas del odio, la intolerancia, el fascismo y la muerte.

El movimiento sindical a nivel mundial ha expresado sus condolencias a la sociedad noruega. Aquí las cartas enviada por CCOO de España. Entiendo que la CGTP ya se debe haber pronunciado.

Eran jóvenes con ideales y compromiso. No los olvidaremos.