25 de julio de 2011

Y los trabajadores, ¿cuándo?.

Hace unas horas, se han anunciado los nombres de los ministros del primer gabinete. En el ministerio de Trabajo aparece Rudecindo Vega, un militante de Perú Posible, la agrupación de centro derecha del ex presidente Toledo. 

Lo que podemos tener en claro, ya con la actual disposición del nuevo gabinete, es que el proceso de viraje iniciado al final de la primera vuelta, continua de manera sostenida. Lo que antes aparecía como un cambio de discurso ahora ya empieza a verse como una orientación que se aleja de la izquierda a pasos acelerados. 

El caso del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo resulta esclarecedor. Una propuesta de izquierda o que por lo menos tenga una agenda de cambio sustancial, pondría especial atención al marco en que se desenvuelven las relaciones laborales. Más aún cuando todos los informes al respecto señalan el clamoroso déficit de equilibrio en perjuicio del trabajador en dicho esquema. 

Para nadie es un secreto, y el candidato Ollanta señaló varias veces que se iban a realizar importantes cambios en la legislación laboral. El candidato Ollanta invitó al movimiento sindical a "cogobernar", pero el presidente Ollanta designa a un completo extraño al mundo laboral como Ministro de Trabajo. 

Así es. Rudecindo Vega NO es la persona adecuada para la difícil cartera de Trabajo. Su nombramiento es expresión del escaso interés del presidente Ollanta por los temas de la reforma laboral. Más importante es afianzar la alianza con Perú Posible (Toledo) que resolver los problemas de los trabajadores. Tal como están las cosas, es incluso probable que el incremento de la Remuneración Mínima Vital sea postergada ¿pues que ministro va a comprarse ese pleito? y el hasta ayer famoso programa de "Pensión 65" se vea reducido a un simple piloto en algunas regiones.

¿Y la izquierda? Bien gracias. Javier Diez Canseco y afines andan muy contentos con el Ministerio de la Mujer donde ha sido nombrada Mocha García Naranjo, ambos conforman el Partido Socialista. Mientras, en mi barrio partidario reina para variar una alegre confusión. Cuando el discurso empezó a cambiar luego de la primera vuelta, me decían que apenas gané el candidato Ollanta, todo volvería a la normalidad. Luego del triunfo, me dijeron que espere al primer gabinete, ahora que ya salio el gabinete, me dicen que la firme es el discurso presidencial del 28 de Julio. Imagino que el 29 de julio me dirán que espere los primeros 100 días y así ad infinitum. 

Recuerdo que los comunistas, luego del golpe a Velasco estuvimos pensando que Morales Bermúdez  era realmente una segunda fase y no la simple contrarrevolución que fue. Dejá Vú.

¿Y el movimiento sindical? Pues debe ir pensando con cabeza propia. Hasta ahora, no tenemos nada salvo las promesas de un candidato y la indiferencia de un nuevo presidente.