24 de diciembre de 2009

Huelga en San Fernando: ¿una buena familia?

Hace unos años se formaron dos sindicatos en la empresa San Fernando, la conocida empresa de alimentos (pollos, pavos y embutidos). La empresa decidió destruir los sindicatos. En uno de ellos hostilizó a los trabajadores y finalmente el secretario general fue despedido luego que enviaran a un matón a buscarle un pleito dentro de la empresa. Despedido por falta grave. Su caso está ahora en el poder judicial, algún día en los próximos años tal vez regrese. Así es la libertad sindical en el Perú.

El otro sindicato era de jornaleros y asalariados rurales al norte de Lima. Como era un grupo numeroso no podía hacer lo mismo, así que su estrategia fue diferente. Con engaños firmó un convenio colectivo por diez años. Diez años sin aumentos. El convenio es tan escandaloso que hasta en el ministerio de Trabajo lo miraron con recelo.

Ahora hay un nuevo sindicato, los trabajadores ya conocen más sus derechos, son más desconfiados y por fin se han unido a la CGTP, a través de la Sectorial CGTP Alimentos, bebidas y afines (CGTP ABA).

La empresa insiste en defender el convenio escandaloso de diez años, logrado con engaños y sobornos a malos dirigentes. Se resiste a negociar un pliego más justo.  Por eso el día de ayer, 23 de diciembre los trabajadores de San Fernando han realizado una paralización de labores para expresar su rechazo a la política de la empresa.

Más de doscientos trabajadores deben tomar esta medida de presión ante la negativa de la empresa por restablecer el diálogo. En las vísperas de una fiesta que representa el amor y la paz, más de doscientas familias son lanzadas a la calle a gritar que desean un mejor empleo, un mejor salario, mejores condiciones de trabajo, y especialmente, ser tratados como iguales.



El lema de la empresa es "La buena familia". Vaya, si es de buena familia obligar a los trabajadores a pasar una navidad así. Los afortunados que cenen un pollo, pavo o cerdo de esta empresa, recuerden que su cena ha sido posible gracias al trabajo de doscientos trabajadores que son sistemáticamente mal pagados, maltratados e ignorados por la empresa que te ha vendido dicho pollo, pavo o cerdo. Por eso, yo no pienso cenar nada que diga San Fernando, hasta que la empresa trate bien a sus trabajadores.