13 de mayo de 2010

Crisis y sindicalismo español

La situación del sindicalismo español se torna complicada y esta en la atención de todos los sindicalistas. ¿Qué ocurre? Como sabemos, el gobierno socialdemocráta español ha decretado una serie de medidas para enfrentar la crisis económica. 

Estas medidas que principalmente son una reducción salarial del 5% para todos los empleados públicos, congelamiento de las pensiones y reducción del gasto social entre otras, pues obviamente no han caido bien entre los sindicalistas españoles. 

Lo interesante aquí, visto desde nuestra realidad, es que el partido en el gobierno PSOE tiene una presencia muy fuerte tanto en CCOO como en UGT, las dos centrales sindicales más importantes. Para decirlo claramente, los dirigentes sindicales de CCOO y UGT son en mayoría, militantes del PSOE.   

Entonces, tenemos la complicada figura, de un gobierno PSOE que presionado por Obama y el resto de la UE, aplica medidas típicamente neoliberales, castigando al trabajador y dejando sin tocar al sistema financiero, verdadero responsable de la crisis económica. 

Por otro lado, están los sindicalistas, que ya venían calentándose pues el diálogo social tripartito se había estancado. Los empresarios han aprovechado la crisis económica y más ahora, con lo de Grecia, para tratar de imponer una reforma laboral que básicamente busca flexibilizar el despido. El gobierno de Zapatero ha dudado. Es claro, que la derecha europea aprovecha la coyuntura para ver si puede derribar lo que queda del "pacto benefactor" y de paso cargarse a los sindicatos. 

El último congreso de CCOO elige a Toxo y envía al descanso a Fidalgo, pues lo entiende menos cerca de Zapatero y más autónomo frente al gobierno. Toxo antes de ser secretario general había señalado que CCOO podría hacer una huelga en caso de darse la reforma laboral. 

Ahora Toxo ha declarado:

"No renunciamos al diálogo social; a concretar las reformas necesarias con el Gobierno y las organizaciones empresariales para reformar el mercado laboral o abordar el futuro de los sistemas de protección social. Pero rechazamos las medidas de ajuste anunciadas por el presidente y advertimos que trabajaremos conjuntamente con UGT para responder, sin descartar ningún escenario de movilización."

Lo que le ocurre a los compañeros españoles es importante para nosotros, pues reporta lecciones sobre autonomía sindical, estrategia de lucha y los límites del diálogo social en una democracia. 

¿Qué es más importante, la lealtad partidaria o la lealtad sindical? ¿Debe un sindicato hacerle una huelga a un gobierno de centro izquierda? El dilema no es sencillo y no hay respuestas de manual. En Europa y especialmente España, la medida más fuerte es una Huelga General, es decir l oque aquí llamamos un Paro Nacional. Si bien, ya algunos grupos han empezado a mencionar la necesidad de preparar una Huelga General, aún no hay nada claro. UGT ha llamado a un paro del sector público para el 02 de Junio y CCOO se ha plegado y llamado a movilizaciones previas desde el 20 de Mayo. 



Ignacio Fernández Toxo (CCOO), Cándido Mendez (UGT) fueron convocados por  Zapatero en La Moncloa, para explicarles las medidas tomadas. Foto tomada de aquí.



Una huelga general es la medida pertinente. Pero también sería un duro golpe para la imagen del gobierno del PSOE y Zapatero enfrentar una paralización general. Veremos si los compas de CCOO y UGT se deciden por este paso. Como en toda huelga, debe ser un éxito contundente o no ser. 

Por lo pronto hay mucho malestar en CCOO y UGT:


ACTUALIZACIÓN: 19 DE MAYO

Con alegría veo que el maestro y amigo Pepe López Bulla responde y orienta la pregunta central de este post. Ver el texto aquí

Subrayo esto:

"Lo que esta en cuestión es otra cosa: si hay que ser sujetos subalternos a unos planteamientos políticos que, fundadamente, consideramos no sólo inapropiados sino radicalmente injustos o si hay que ejercer la capacidad de representación como sindicalismo general."


Si pues. Anima ver un sindicalismo con este nivel de autonomía frente a las lógicas partidarias. En la tradición peruana y creo que latinoamericana de sindicalismo, la frontera entre partido y sindicato ha sido bien tenue, a costa del sindicato lamentablemente. Una pregunta local es imaginar si el sindicalismo peruano podría hacerle un "paro nacional" a Ollanta Humala en caso que llegue a ser presidente algún día.

Un abrazo como siempre, maestro.