7 de enero de 2011

La lucha de la FIOM en Italia y las lecciones para acá

El sindicalismo italiano tiene una de las historias más ricas en lecciones de valor, coraje, imaginación, firmeza, inteligencia y solidaridad. Nos ha dado maestros de talla mundial y ejemplos de lucha consecuente. El fundador de la CGTP, José carlos Mariategui, a su paso por Italia en los años 20s quedó marcado por el debate y la praxis del movimiento sindical y de izquierdas. La influencia de Gramsci ha sido decisiva para el marxismo creador, sin calco ni copia de nuestro Mariategui.

Luego los sindicalistas italianos debieron luchar contra el fascismo y lo hicieron con valor y firmeza. Ya en la posguerra, Di Vittorio, lider sindical, cuya vida y pensamiento es imprescindible conocer para cualquiera que quiera llamarse sindicalista, logra reunir a todas las tendencias políticas entre los trabajadores para refundar la CGIL, así reunidos socialistas, demócratas cristianos y comunistas, se construye la herramienta sindical más importante de los trabajadores y trabajadoras.

Ya luego, las tensiones partidarias y los límites de la democracia representativa harán imposible una acción unitaria institucional y cada tendencia querrá tener casa propia, surgiendo así la CISL y la UIL.

Bueno, ahora en tiempos de globalización, el viejo estado benefactor esta siendo atacado por el capital y los gobiernos neoliberales. En Italia está ocurriendo un caso que no puede pasar desapercibido para nosotros.

La empresa trasnacional FIAT informa a los trabajadores de la planta en Pomigliano (cerca a Nápoles)  que piensa cerra la planta y llevar la producción a Polonia, dejando a los trabajadores en la calle. Salvo claro que firmen un acuerdo que entre otras cosas señalaba:

  • Reducción de los descansos.
  • Horas extras compulsivas a petición del director para pedidos de gran volumen.
  • Trabajar tres turnos (en lugar de dos) hasta el domingo por la mañana, renunciando a la semana laboral que finalizaba en viernes.
  • Sanciones contra lo que Fiat considera bajas por enfermedad “inaceptables”.
  • Restricciones en el derecho de huelga.
  • Sistema de trabajo con una computadora que controlaba cada movimiento del obrero (criticado por la propia UE)

Era un claro chantaje. O renuncias a tus derechos o la calle. ¿No nos resulta conocido?  Es el mismo discurso de los empresarios aquí, empleo sin derechos o desempleo.

La FIOM, la federación metalúrgica se opuso a este acuerdo. La patronal decide hacer un referendum, donde cada trabajador debía votar si aceptaba o no el acuerdo. La idea de la patronal era que los trabajadores votarían masivamente por el acuerdo. Las centrales CISL y USIL llamaron a votar por el acuerdo, en un ejercicio de pragmatismo que causa vergüenza.

La FIOM base de la CGIL se opuso y levanbto el lema "Pomigliano non si piega" (Pomigliano no se pliega) . La patronal invirtió mucho dinero en una campaña mediática repartiendo DVD, anunciando en radio, televisión, prensa escrita para que los trabajadores renunciaran a sus derechos y se colocaran las cadenas. Los comunistas de Rifondazione Comunista, plantaron piquetes con volantes, pegatinas, pintas llamando al NO, rechazando el acuerdo y dando la cara.

En esta coyuntura, llegó una carta de solidaridad de los trabajadores de la planta FIAT en Polonia. El internacionalismo de los trabajadores y la conciencia de clase siguen.

El referemdum se realizó el 22 de junio pasado y el NO obtuvo un 40%, cuando semanas antes se pensaba en una victoria aplastante del SI. La acción sindical retoma fuerzas y revela la debilidad de la propuesta patronal.

La lucha sigue en Italia. La patronal quiere eliminar toda posibilidad de protesta laboral limitando seriamente el ejercicio de la huelga. Pero como la FIOM no ha firmado, teme que dicha paz social sea endeble. El Partido Democrático, ese incubo resultado de los cambios de lado diestro del viejo PCI, devenido en PDS y luego en PD, juega a favor de la patronal. Otra coincidencia con  nuestro barrunto. Aquí también muchos ex izquierdistas reconvertidos en demócratas bajo el pretexto de la modernidad, la globalización, el pragmatismo y el fin de las ideologías juegan a favor de los capitales mineros y las inversiones extranjeras desreguladas. Son los nuevos "chicheñó" que relataba don Ricardo Palma.

El objetivo de la patronal es deslegitimar a los sindicatos que luchan. El gobierno discute la posibilidad de que el acuerdo elimine la representación de cualquier sindicato que no se allane al mismo, es decir, "si no firmas, desapareces".  Eliminar el derecho de representación a los disidentes del credo patronal. ¿Otra vez, no parece que estamos en latinoamerica?

Por esta razón un grupo de antiguos pero no inactivos dirigentes sindicales e intelectuales y abogados laboralistas (por que allá los abogados laboralistas firman comunicados junto con los sindicalistas y no se hacen ascos ni morisquetas como por este lado del barrio) han expresado su público apoyo.

También los intelectuales de verdad, lo han hecho como se puede ver aquí.

Si la propuesta de la patronal y el gobierno triunfa, la propia existencia de la FIOM queda en cuestión. Así, la lucha de la FIOM en Italia no es simplemente un conflicto local. Es una de las batallas más importantes en el actual proceso de tercermundialización de la Europa social. Es un reto además para la solidaridad internacional y especialmente para la acción sindical más allá de las lineas imaginarias que aparecen en los mapas. Es un ejemplo de lucha a contracorriente.

Hay una ofensiva patronal en Europa para ya terminar de acabar con lo que queda del pacto social keynesiano y los derechos laborales. La derrota de Europa significaría un grave retroceso para todos los sindicalistas en el mundo. Esa derrota permitiría a la derecha empresarial latinoamerica a recuperar fuerzas y argumentos en su lucha aquí. La acción sindical internacional se vería afectada y regresariamos a luchas locales, dispersas, incomunicadas. El apoyo solidario de los sindicatos europeos ha permitido a los sindicatos de por aquí a resistir mejor la ofensiva empresarial. Sin ese apoyo en el futuro, las cosas serán más difíciles para todos.

El 28 de enero próximo se ha planteado una huelga de 8 horas, por el "derecho de todos" a la representación. Que sea un éxito y que la FIOM no sea derrotada.

Imagino que ese aparato enorme que es la Confederación Sindical Europea debe estar animándose, en dar la lucha. De nada nos sirve tener estructuras gigantescas, cuadros sindicales bien capacitados, funcionarios muy estudiados si no podemos pararle la mano al capital cuando nos quiere golpear.