Agroindustria: ¿Cómo debe organizarse el sector?

Nuevamente el debate sobre el modelo organizativo de los trabajadores de la agroindustria está en discusión. No es un debate abierto y transparente lamentablemente. Muchos son los actores involucrados y todos quieren dar una opinión. Lamentablemente, los propios sujetos, es decir, los trabajadores de la agroindustria por el escaso nivel de experiencia sindical no tienen las cosas muy claras. Construir la organización sindical que sea eficaz para los intereses de los trabajadores y trabajadoras de la agroindustria es pues un proceso lento. No será tan rápido como pensamos hace algunos años.

Como cualquier lector regular de este blog sabe, en este tema tengo una posición clara y nunca la he ocultado. en los espacios que me corresponde la he defendido a titulo personal y cuando ha sido la opinión institucional con mayor razón. Existen algunos personajes en el universo sindical que un día dicen una cosa y dos pasos más allá opinan lo contrario, según como sople el viento o un dirigente de mayor grado.

Las propuestas en este "debate" a medias son bien conocidas. Frente a la pregunta ¿cómo organizar el sector? Tenemos tres respuestas

  1. .- Sindicato de empresas y Federaciones regionales:
  2. .- Sindicatos de empresa y Federación nacional
  3. .- Sindicato Nacional de Rama y secciones sindicales de empresa y territorio
¿Cuál es el criterio para determinar que modelo de organización es el adecuado?

Al parecer para muchos el único criterio válido es la costumbre. Lo que se hizo antes, se debe seguir haciendo ahora. Es parte de una tradición conservadora dentro del sindicalismo nacional. Sus principales defensores son lógicamente viejos dirigentes que crecieron bajo la sombra del gobierno de Velasco y la "primavera" sindical de esa época. Para ellos, el sindicato de empresa es la base de todo modelo organizativo. No pueden ver más allá de eso.

Pero bueno, el argumento que señalan es "La gente esta acostumbrada a su sindicato de empresa, no quieren otra cosa". ¿Pero no será tarea de un "dirigente" precisamente "dirigir" a sus afiliados por un camino mejor al que la simple inercia de la costumbre los lleva? Digo, para algo se es dirigente, ¿no?

Otra razón es lo que señala la legislación. Y efectivamente, la legislación laboral peruana es claramente promotora de los sindicatos de empresa y no de las organizaciones de rama. Toda la vida ha sido así y responde claramente a intereses de clase del empresariado y el estado peruano.

Un axioma del sindicalismo mundial, cualquiera sea su color, es que los sindicatos de rama son más eficaces que los sindicatos de empresa. Pero también es claro que construir un buen sindicato de rama demanda más esfuerzo y dedicación que un sindicato de empresa.

Decía que un argumento es la tradición y las leyes. Pero permitanme dudar de estos argumentos. Y tratar de buscar otro criterio más útil a nuestro interés.

En ese sentido la estructura de las relaciones laborales puede ser un mejor indicador del modelo organizativo que requerimos. es decir, si en una industria cualquiera predominan las empresas medianas o grandes, con trabajadores estables, con un vinculo laboral permanente en el tiempo, inmersos en la formalidad económica y administrativa, resulta obvio que allí van a florecer muchos sindicatos de empresa, más aún si el caudillismo es parte de la cultura popular.

Pero ¿cómo son las relaciones laborales en la agroindustria? Básicamente son relaciones precarias. Predomina la informalidad, la temporalidad y la movilidad geográfica. Hay muchas empresas de diferente tamaño. Recuerdo hace años cuando estuve en Ica tratando de organizar lo que hoy es el sindicato nacional, como los trabajadores eran contratados semana a semana, a viva voz llamados por capactaces que los subían en camiones. Ningún contrato, sólo la promesa verbal de un pago a fin de semana. Se estima que en los valles agrícolas de la Libertad existen más de 300 empresas agroindustriales. Algo mayor es el número en Ica.

Lo central aquí es la alta rotación y temporalidad de los contratos. El grueso del empleo va cambiando de empresa según los productos, temporadas y zonas. Algo similar a construcción civil.

En la empresa Agrokasa existen menos de 200 trabajadores estables, de los cuales cerca de 86 son afiliados al sindicato. En las temporadas de cosecha, Agrokasa emplea a más de tres mil trabajadores. Son los famosos "temporeros". Como es obvio, son el eslabón más débil de la cadena de explotación agraria.

El Sindicato (el de los 86) acaba de firmar un "convenio colectivo" de tres años, sin aumento de salario y solamente con un bono anual. Se dice que esto es lo mejor que se podia lograr. Claro, es lo mejor que 86 afiliados al sindicato de empresa, de más de tres mil trabajadores pueden lograr. Asi no vamos a ir muy lejos.

En el norte la empresa Agrícola EQUZ SAC en el valle de Virú, acaba de cerrar aparentemente por motivos financieros. Los trabajadores señalan que la empresa se ha descapitalizado de manera sospechosa simplemente para cambiar de razón social/giro y de paso deshacerse del sindicato de empresa que allí existía. Es decir, la empresa desaparece y con ella el sindicato. Claro, hay un juicio de por medio, pero todos sabemos que en el mejor de los casos los trabajadores lograran cobrar la deuda laboral pero en cuanto a organización sindical. Ya no hay. Murió.

Los sindicatos de empresa en el sector agrario son un modelo organizativo que no puede organizar, defender, representar ni dirigir la lucha de los trabajadores y trabajadoras del sector. Por esta razón, insistir en el modelo de sindicato por empresa no es lo adecuado. Es como proponer sindicatos de empresa en cada obra de construcción. Absurdo.

La lucha de los trabajadores de la agroindustria tiene dos ejes fundamentales: la derogatoria/modificatoria de la Ley 27360, lo cual les permitiría fortalecer sus organizaciones sindicales al eliminar la inestabilidad estructural con la que trabajan; y por otro lado, el tema construir procesos de negociación colectiva eficaces que permitan mejorar ingresos y condiciones de trabajo.

A mi me sigue pareciendo, cada vez con mayor claridad, que solamente una organización de rama puede alcanzar estos objetivos. Para organizar la gran huelga agraria, donde todos los trabajadores, de Ica, Trujillo y demás valles costeños, ya sean estables, contratados o temporeros abandonen el trabajo de manera masiva y contundente, se requiere de una organización de rama.

Los sindicatos de empresa, por las distancias, dificultades de comunicación y autonomías locales son incapaces de articular una lucha común y conjunta. Una "federación" tradicional basada en sindicatos de empresa débiles nunca podrá ser una federación "fuerte". Una "federación" tradicional será la coartada para que algunos dirigentes despedidos sigan siendo dirigentes. Nada más. Basta ver el caso de los textiles para entender esto. Lamentablemente las CGTP Regionales involucradas no están muy interesadas en cambiar las cosas sino en administrar la inercia de lo pequeño.

El escenario es ciertamente sombrío. Lo que ha pasado con los trabajadores de Agrícola EQUZ y Agrokasa es lo que va a terminar ocurriendo con todos los sindicatos de empresa que aún sobreviven. Débiles convenios colectivos y/o la desaparición de la organización gremial.

Tal vez sea un proceso de aprendizaje necesario. Muchos trabajadores en el sector a pesar de todos los esfuerzos siguen sin representación ni defensa. ¿Cuánto tiempo pasará antes que los propios trabajadores descubran que mediante una organización de rama pueden defender sus intereses de manera eficaz y organizar la gran huelga agraria que necesitan? No lo sé. Sin embargo, tengo claro, que si las direcciones sindicales con más experiencia orientarán este proceso el tiempo sería menor.

Comentarios

  1. Hola Carlos, a los tiempos.

    Saludo tu iniciativa de seguir de cerca el caso de los trabajadores/as agroindustriales. Un sector por demás representativo de las contradicciones del capitalismo neoliberal en el ámbito de trabajo. La bonanza económica experimentada en este sector no estuvo correspondida con una mejora proporcional en los niveles de ingreso de las regiones implicadas, y tampoco se mejoraron las condiciones laborales, aún precarias a pesar del boom exportador reciente.

    Ahora viene la crisis internacional y toda la papelería sobre RSE que promovieron estas mismas empresas que mencionas en un post anterior (Viru, etc.... sería interesante indagar en qué andan actualmente las empresas premiadas por Perú 2021, sobre todo en relación al empleo..), resultan tan solo palabras que se las lleva el viento.

    Algunos apuntes al paso:

    1. Sin duda resulta importante promover la sindicalización por rama, por todas las razones que expresas. El Sindicato Nacional es un avance importante en ello. Me pregunto por qué razones (además de las culturales, que no son pocas...) llevan a los companeros de Agrokasa (empresa de Pepé Climper, ex ministro de agricultura fujimorista, mentor de la Ley de Promoción Agrícola que reduce derechos laborales en el sector, el bandolero armado que amenazó con balear a los trabajadores portuarios, y hoy participa en el directorio del BN...)a no recurrir al Sindicato nacional para afrontar su negociación colectiva? Estoy seguro que me pierdo, desde acá, de muchos detalles, pero sería interesante (por lo menos para mi) conocer los motivos (de fondo, si los hay..) de tal decisión....

    2. El problema, sigue siendo, la legislación laboral vigente; específicamente, las leyes promocionales (en pymes y sector agrario), que restringen un serie de derechos laborales y sindicales. En materia sindical, se debe apuntar a cambiar la Ley de Relaciones Colectivas de Trabajo que condiciona la puesta en marcha de procesos de negociación colectiva por rama de actividad a la venia de los empleadores. Para ello es necesaria una nueva Ley General del trabajo, tal como se "consensuó" en el Acuerdo Nacional (y restituir el rol tuitivo del Estado en las relaciones laborales). Sin embargo, tengo la impresión (sólo eso), de que la CGTP no la tiene entre sus banderas. Sí, es cierto que la Confederación estuvo en el CNT proponiendo y negociando la aprobación de un proyecto que incorpora todos estos asuntos. TAmbién es cierto que tiene un proyecto interesante, discutido con académicos y especialistas en el tema. Pero también es cierto (o no?) que como central que representa a los trabajadores, tuvieron un serio reves al no poder impedir que se aprobará la Ley Mypes (y anteriormente la prorroga del régimen promocional agrario) que constituye, en la práctica, la LGT que tanto se necesita (y sigue esquiva). Que era díficil impedirlo en la actual coyuntura política y social, no lo dudo. Pero también es cierto que tampoco tuvieron una posición clara al respecto y, sobre todo, una acción contundente (como, por ejemplo, la tienen los pobladores de la amazonía respecto al mismo paquete legislativo que pone en cuestión su derecho a la autodeterminación) que hubiera frenado la aprobación de dichas leyes. Que el sector mype es un sector complejo y heterogeneo, díficil de articular y representar. Bueno pues, ahí un reto. El tema es que, situaciones como las que suceden en la agroindustria y que tu bien denuncias, seguirán sucediendo en la medida que los trabajadores estén desprotegidos (en lo legal, por medio de leyes que restringen sus derechos) y en lo político-cultural (al no estar debidamente formados y capacitados, lo cual acrecienta su debilidad).

    3. También continuarán de no existir una verdadera vocación fiscalizadora por parte del Estado. Ica - que es donde opera Agrokasa - cuenta con sólo (por lo menos hasta hace un par de anos..) 2 inspectores de trabajo para toda la región. Alguna vez tuve oportunidad de conversar con uno de ellos, allá mismo, y me comentó que para ir a realizar su trabajo a los fundos agroindustriales tenían que solicitar - !a la propia empresa! - movilidad para llegar a sus instalaciones. Y ni qué decir la implementación de las oficinas del MINTRA en que me atendieron (mejor trabajar en una cabina de internet). Esa es la realidad que también hay que enfrentar.

    4. Es necesario desenmascarar las relaciones de explotación y expropiación que hay en estos sectores beneficiados con la bonanza económica de los últimos anos. Y eso supone un trabajo de "inteligencia", si quieres, económica: averiguar (no sólo a través de la empresa) cuánto se produce y exporta, y cuánto se gana por eso; la evolución de los precios y las utilidades generadas por las empresas; a qué países exportan y cuáles son sus socios en el exterior; qué organizaciones abogan por el consumo responsable y pudiesen convertirse en aliados en el exterior; tener un registro sistematizado de los salarios, trabajadores por tipo de contrato, horas extras impagas, etc. etc. La idea que sugiero es contar con la mayor cantidad de información posible para poder actuar en diversos ámbitos donde se puede presionar a la empresa. Esto supone un trabajo persistente, organizado y con mucha imaginación. Estoy seguro que los companeros del campo - con el apoyo de la CGTP y los amigos/as de Aurora (Plades y Cedal, que también están en estos temas...)- se le puede imprimir otra impronta a la lucha del sindicato agroindustrial.

    Bueno estimado, recibe un abrazo,
    seguimos en contacto,
    quique

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  2. Muy importante lo que dice Quique, los que estamos en el sector agrario conocemos las barbaridades de Agrokasa, que parece que hace escuela, aqui en Chincha esta Jimy Bosworth ex gerente de agrokasa que hace barbaridad y media en los fundos de los Brescia acompañado de otro par de matones Magin Sole y Victor Guillermo, decir que abusan de la gente es poco.

    Por que no hacen un censo, entrevistan esa gente y forman un solo sindicato?

    Hasta cuando vamos a seguir teniendo señores feudales como Magin Sole, Victor Guillermo y ni que decir de Bosword.

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