9 de diciembre de 2010

Evaluación PISA, mercado laboral y sindicalismo

No entiendo porque el ministro de educación se alegra de los últimos resultados de la evaluación PISA. Veamos, hemos pasado del último lugar (puesto 65) al puesto 63, es decir, al antepenúltimo. Lo que no se dice es que el puesto 64 es de Azerbaijan y el 65 de Kyrgyztan. A dicho nivel estamos. Vaya logro. ¿Es motivo de alegría? ¿No debería seguir siendo razón para que el tema de la educación ocupe un lugar central en el debate político?. Más ahora que estamos en campaña electoral podríamos esperar que los candidatos se pronuncien sobre este tema. Hasta ahora ninguno lo ha hecho.

Algunos analistas han desmerecido el avance registrado señalando que en el caso peruano la muestra fue mucho mayor que la última vez; asimismo ha tenido mayor peso lo urbano y los colegios privados. De esta manera, los puntos incrementados no reflejan un cambio real o mejora de la educación peruana sino simplemente una muestra más amplia, donde el peso de la educación urbana privada esta mejor ponderada.

ACTUALIZACIÓN 16 DIC: Como vemos hay un cambio en la relación entre colegios públicos y colegios privados. En la evaluación del 2009 se ha incrementado el número de colegios privados en 7 puntos porcentuales. Es pertinente preguntarse si esta diferencia afecta el resultado obtenido. No es descabellado asumir que un mayor peso de colegios privados va a elevar los resultados.

Pero bueno, PISA no es sólo una tabla de posiciones sino un conjunto de documentos cuyo análisis es necesario revisar.

Todo PISA en PDF (en inglés)

Ahora bien, estamos en el puesto 62 en comprensión lectora, 60 en matemáticas y 63 en ciencias. ¿Por que debemos preocuparnos como sindicalistas por este tema? Vamos, que la educación es un tema fundamental para el mercado laboral, pues supone el nivel de habilidades, competencias y destrezas que va a disponer la fuerza laboral. Así como no es sencillo desarrollar un capitalismo institucional, fuerte y dinámico en Azerbaijan, bueno pues, tampoco lo es en Perú. No basta el rollo del "emprendedor".

Una fuerza laboral escasamente educada, que no entiende lo que lee y difícilmente se desenvuelve con una regla de tres, tiene mínimas posibilidades de contribuir al desarrollo propio y nacional.

De aquí tengo solo dos precisiones y una preocupación.

La educación pública peruana no resulta ser una estrategia viable para salir de la pobreza. Por el contrario sirve para perpetuar las diferencias sociales y económicas. La educación pública, tanto urbana y mucho más la rural son en lenguaje claro y directo, una estafa. Es un engaño que el estado considere que los alumnos de quinto de secundaria de una escuela rural están habilitados para enfrentar los retos del mercado laboral y la vida adulta.

Es muy simple y está en la historia de la revolución industrial. No hay capitalismo sin educación pública universal. Cada máquina nueva tiene un manual de instrucciones. Si el obrero no puede entender lo que lee ¿cómo va a funcionar esa máquina? 

Y claro, aquí la responsabilidad es en primer lugar del Estado y los diferentes gobiernos que han improvisado políticas educativas según modas o intereses privados. Pero también es responsabilidad de la sociedad en su conjunto. Y del sindicalismo en general y del magisterial para ser más precisos.  Todos tenemos parte de responsabilidad en este desastre llamado educación peruana.

Así, no deja de ser curiosa, la completa indiferencia y desinterés de la burguesía local por la educación pública. Para las clases medias limeñas, el tema educativo se limita y resuelve en la educación privada de sus hijos. Colegio privado, universidad privada. Y no tienen la más mínima capacidad para interesarse fuera de ese estrecho marco. El resto -el inmenso resto- no es su problema.

Frente a este problema, la clase política responde como es habitual con tonterías. Vamos a reemplazar una pésima educación pública ¿con qué? Con los "emprendedores" que aprenden técnicas de ventas y autoconfianza en charlas de a sol por asistente. Ahora tenemos incluso un candidato "emprendedor" que claro, fue educado en el sistema privado.

Una educación que no crea competencias formativas mínimas y por lo tanto inhibe cualquier desarrollo personal y económico, es una educación que simplemente esta creando grandes bolsones de frustración.  Y ya sabemos lo que pasa en nuestra sociedad cuando hay desigualdad y frustración en grandes cantidades.