19 de enero de 2010

Cuando un periódico sirve a los empresarios: como se informa sobre construcción civil

En el sector de construcción civil se registran muy altos niveles de violencia. No es ninguna novedad, lamentablemente. Hay grupos de delincuentes que extorsionan a los empresarios. Hay enfrentamientos a mano armada entre grupos de delincuentes. Hay trabajadores sindicalizados que son víctimas de estos ataques.









En portada se implica a la CGTP sin señalar fuente ni sustento. ¿Quién gana? CAPECO










Las razones para los altos niveles de violencia que se registran son diversas. Lamentablemente, la prensa de derechas (es decir, casi toda la prensa existente) no le interesa comprender el problema. No le interesa indagar en las causas. No le interesa informar con objetividad. A la prensa de derechas le basta con hacer la siguiente ecuación:  delincuencia = sindicatos. Así de simple. No hay manera de que sus reportajes o noticias vayan más allá de constatar los actos de violencia y de adjudicarlos a los gremios sindicales. El lenguaje del poder trata de quitarle sentido a las palabras.

¿Pero es muy difícil entender lo que pasa en el sector de construcción civil? ¿Es un mundo cerrado, hermético, que no deja filtrar sus razones? No. Lo que la prensa de derechas nunca informa es curiosamente lo más importante. Veamos:

-Un primer elemento que no siempre se recuerda es la norma legal dictada por Fujimori que promueve el ingreso de ex convictos a las obras de construcción civil. La norma simplemente trataba de remediar la discriminación en el empleo, pero no se analizó los efectos del ingreso de ex delincuentes a las obras de construcción. Así una idea que buscaba ayudar a la resocialización de los ex convictos, terminó siendo desvirtuada y ha logrado que se incrementen los indices de violencia e el sector.

-El otro elemento ha sido el explosivo crecimiento del sector de construcción. Todos vemos la cantidad de obras que se van iniciando en lima y otras ciudades del país. se construyen más edificios y pistas, obras de saneamiento, etc. Este crecimiento explosivo y desordenado ha impedido que las estructuras sindicales puedan mantener la representación gremial.

-Surgen nuevas obras y en ellas aparecen otros grupos que bajo la forma de comités de desocupados o asociaciones de trabajadores de un barrio, tratan de ingresar a las obras. Así tenemos otro elemento en este proceso: el rechazo de los empresarios al Pliego Nacional por Rama. Capeco, que ahora aparece como una víctima de la violencia en las construciones no quiere recordar que muchos empresarios vieron con buenos ojos a los grupos que se formaban por fuera de los sindicatos de construcción civil. Los empresarios trataron de sacar ventaja de estas diferencias y aceptaban a grupos no sindicalizados con la condición que se apliquen tasas diferentes a las del Convenio Colectivo por Rama. 

-La idea de los empresarios era debilitar a la Federación de Trabajadores de Construcción Civil, pero no se dieron cuenta que estaban abriendo una violenta caja de Pandora. Al debilitar a los sindicatos, el sector perdía el único mecanismo de control social. No faltó mucho tiempo para que algunos delincuentes vieran la oportunidad de ganar dinero fácil cobrando cupos. El partido aprista intentó ganar un espacio en este sector. Históricamente los apristas han tenido presencia en la construcción civil desde los años 40s, pero siempre a través de sindicatos amarillos y vendeobreros.

-Luego, se ingreso en una espiral de violencia. Es un proceso de descomposición social, que esta perfectamente retratado en la biografía de Vicente Aponte, expulsado de la FTCCP precisamente por acciones delictivas y actualmente dirigente de la CTP y de una "federación aprista" de construcción civil.    

El rol de la "Federación de Trabajadores de Construcción Civil del Perú" (FTCCP) ha desarrollado desde un inicio una lucha permanente contra la delincuencia y violencia en las obras, precisamente porque estas acciones debilitan la presencia sindical. Los empresarios han tratado de involucrar a la FTCCP y adjudicarles el mismo rol que los grupos violentistas y de seudos sindicatos, con el fin de debilitar la Negociación Colectiva por Rama.  Hay un problema de violencia pero en el fondo se trata de una pugna para debilitar a la representación sindical.

Los medios de prensa no desean ver más allá de sus intereses. Para ellos es fundamental trasmitir la idea que sindicato y chantaje o sindicato y delincuencia son sinónimos. Lo hacen sistemáticamente y confunden a muchos incautos y desinformados.

Peru21 viene desarrollando una campaña en este sentido. Desinforma de manera parcial. Lo hace no por que estos temas sean muy complicados o desconocidos, o porque sus periodistas sean limitados y no puedan entender el fondo del problema; sino se trata simplemente de una manipulación interesada. Señalar que el secretario general de la FTCPP y de la CGTP es parte de las "mafias" del sector es una calumnia. Mezclar datos que no tienen relación con el tema del reportaje es tendencioso y no hay que ser muy zahorí para darse cuenta que responde a los intereses del gobierno y los empresarios.

El informe de Perú21 del día domingo 17 de enero es un buen ejemplo de lo que resulta cuando se unen mediocridad profesional e intereses de clase.

Basta darle una mirada a los siguientes enlaces para tener un panorama completo.