25 de enero de 2010

Remuneración Mínima Vital (RMV) es miserable en el Perú



Tomo el titulo de las declaraciones del siempre preciso analista Jorge Bernedo registrada en la siguiente nota de La República. A pesar de los esfuerzos del gobierno por distraer y desviar la atención, el tema de sueldos y salarios ha logrado un espacio en las noticias.

No vamos a repetir aquí los argumentos ya señalados con claridad por expertos y analistas.


De lo que se trata es de establecer la estrategia sindical para lograr el incremento de remuneraciones. Como sabemos hay dos opciones. Por un lado, la negociación colectiva y por otro, una disposición administrativo-legal desde el Estado. Para el movimiento sindical, siempre ha sido claro que lo ideal es que los incrementos salariales se realicen mediante la negociación colectiva. Pues, es en la puja negocial que podemos hallar la manera de alcanzar los aumentos requeridos. Pero para que esto sea así, la negociación colectiva debería ser un mecanismo institucional promovido por el Estado y aceptado por los empresarios y trabajadores. Como sabemos, desde Fujimori, y sin cambio sustancial en los gobiernos de Paniagua, Toledo ni García, la legislación sobre relaciones colectivas sigue limitando y desanimando la negociación colectiva, más aún, la reduce al nivel de empresa tornando el nivel de rama (la verdadera negociación colectiva) en un casi imposible.

Es decir, nos han quitado desde hace tiempo la negociación colectiva. Y ahora, tampoco quieren dejarnos la posibilidad de una medida legal que incremente los salarios.

Seamos claros. No se puede vivir con 550 soles al mes. Se puede sobrevivir en condiciones de precariedad muy duras. Y que son inimaginables para cualquiera de los representantes de la CONFIEP que se asustan cada vez que hablas de incremento salarial. Que traten ellos de vivir con 550 soles. Con esa cifra no hay ahorro, ni educación, ni salud, ni casa posible. Con ese salario ninguna familia puede aspirar a un futuro mejor.


¿Qué demuestra esto?


Los empresarios son completamente irresponsables. Hace treinta años atrás se inicio un periodo de violencia política que entre otras causas tenía la terrible desigualdad y pésima distribución de la riqueza. Esa guerra costo innumerables vidas, destruyó la infraestructura del país y aumento la distancia entre peruanos. Actualmente, la distancia social y económica entre los más ricos y los demás es mayor. Todos los temas vitales tienen una puerta privada donde el dinero es la llave para acceder a educación salud, ambiente, alimentación, recreación de primera calidad, mientras por la otra, la mayoría de compatriotas recibe un sistema educativo en ruinas, pésima cobertura médica, polución y basura, y una vida cultural y recreativa limitada.

Pero ¿esto preocupa a algún empresario? En lo más mínimo. Como digo, son unos completos irresponsables. Si nada cambia, en diez años o antes podríamos enfrentar otra espiral de violencia política. Pero no. Que sigan los sueldos en un nivel miserable. Que sigan los contratos de un mes. Que sigan los despidos indiscriminados.

¿Que hacemos compañeros y compañeras?

El aumento del RMV es un tema político, sindical y técnico. Es político, por que implica una voluntad política de redistribuir las ganancias de los empresarios acumuladas en años anteriores. La política de empleo y remuneraciones debe ser un tema en las propuestas electorales de los candidatos presidenciales. Hay que exigir pronunciamientos claros sobre estos temas.

A nivel sindical, la cosa es simple y clara: tenemos que ganar ese aumento en las calles. No nos dejan otra opción. No nos dejan negociar colectivamente. No nos dejan acordarlo en el Consejo Nacional de Trabajo. Todos los trabajadores que ganan menos de 600 soles deben salir a las calles en las próximas movilizaciones de la CGTP. El otro eje de presión es la negociación colectiva. Necesitamos ir construyendo más y mejores convenios colectivos, que amplien el rango de su intervención. Y si no hay solución, pues haremos huelgas.

Desde un punto de vista técnico no hay razones, como señala el Dr. Bernedo para negarse al aumento. Lo que usan los empresarios y sus voceros son pretextos para impedir el aumento.

Por lo pronto, ya la confederación mariateguista esta organizando a las bases en conflicto y problemas, para juntos coordinar la estrategia sindical de resistencia. Y debemos empezar desde ahora, pues como lo he dicho antes, la derecha nos va a gobernar cinco años más.