12 de enero de 2010

Algo sobre las pintas...

Un sindicato que no hace pintas es como un pirata que no tiene su lorito. Le falta algo que parece accesorio pero define una personalidad.

Una pinta es simplemente colocar un eslogan, una consigna en una pared de la vía pública para que la mayor cantidad de personas o trabajadores la vea, es parte de la propaganda sindical. Un "graffiti" es otra cosa. En el grafito lo que predomina es la parte estética. Lo visual o artístico es más importante. Algunos grafitos son visualmente muy llamativos aunque no se entiende lo que quieren decir. En la "pinta" lo visual es secundario, lo que importa es el mensaje.

El sindicato tiene varios medios para comunicarse con sus afiliados y trabajadores. Las asambleas y reuniones, los boletines periódicos, los volantes, pero también pude usar los afiches y las pintas.
Una pinta como hemos dicho es básicamente una frase u oración contundente que expresa un  momento generalmente de conflicto, donde se expresa una denuncia: "Empresa abusiva, basta de despidos", un reclamo general: "Empresa xxxx paga a los trabajadores", "Empresa xxxx  despedidos reposición" o señala una posición sindical: "Si no hay solución todos a la huelga", "Fulano de tal, enemigo de los trabajadores".

La pinta tiene un alto valor sicológico en la medida que es un mensaje amplio, abierto, contundente. Por eso el lugar donde se coloca es muy importante. Lo más cerca de la empresa o de las rutas por donde transitan los trabajadores y/o pasan los gerentes en sus autos.








Un Grafiti en la ciudad de Barcelona. Muchos colores y altos contrastes.


















Pintas anticlericales y de izquierdas con spray. En Buenos Aires.



















Pinta aprista. Alquilaron la pared, hicieron un fondo blanco y colocaron su consigna. Lima. 















Pinta sindical. "Fabrica cerrada, fábrica tomada". Buenos Aires. Con spray y firma a dos colores.















Pinta política de izquierdas. Brocha. Dos colores sobre fondo blanco. Centroamérica.