16 de julio de 2015

Apuntes para un balance del Paro Nacional del 09 de Julio de 2015


Hace una semana se realizó el Paro Nacional en Perú. La medida de protesta fue convocada e impulsada por la principal central sindical, la CGTP. 

En el Perú la tasa de afiliación sindical no pasa del 7% en la PEA asalariada del sector privado. En el sector público casi llega a 10%. En términos generales, el Perú tiene una de las tasas de afiliación sindical más pequeñas de América Latina. 

La CGTP tenia claro que el conjunto del movimiento sindical no dispone en la actualidad de capacidad para detener el proceso productivo en el país. No hay condiciones materiales para que masivamente los trabajadores suspendan sus labores un día determinado. Y no es porque no quieran hacerlo, es porque de hacerlo serían despedidos. 

Entonces, ¿Por qué convocar un Paro Nacional? Porque la CGTP es una institución democrática. Más allá de mitos y leyendas en los pasillos de la CONFIEP, el sindicalismo es un espacio de discusión democrática. Dos Asambleas Nacionales de Delegados, una a fines del año pasado y otra en el primer trimestres de este año acordaron por mayoría realizar un Paro Nacional. 

Para garantizar el éxito del Paro era necesario construir la más amplia alianza social y política por fuera del movimiento sindical. Era necesario alianzas viables con los actores que se encuentran en los territorios. Con ese objetivo la CGTP realizó algunas reuniones ampliadas. Lamentablemente, las convocatorias no fueron exitosas.

Ciertamente, un tema que debemos discutir en el movimiento sindical es la manera que nos perciben los demás colectivos sociales. La CGTP representa una fuerza, pero a la vez, parece ser distante en los espacios populares. 

A nivel mediático, la derecha y su gobierno, optaron, sagazmente, por silenciar toda noticia del Paro Nacional. Solamente en el Perú una conferencia de prensa alrededor de las desventuras amorosas de algún personaje de reality show tiene más periodistas y notas que las dos conferencias de prensa convocadas por la CGTP para informar sobre las demandas que justifican el Paro Nacional. 

La opinión pública se pregunta porqué el sindicalismo no informa las razones del Paro. La respuesta es sencilla. Sí lo hace. pero los medios de prensa, empezando por el poderoso Grupo El Comercio, optan por ignorar el Paro Nacional. Se trata simplemente de desinformar a la ciudadanía. 

Con estos avatares y dificultades llegó finalmente el 09 de Julio. El Paro ha consistido básicamente de marchas y movilizaciones en las capitales de región del país y muchas ciudades menores. De alguna manera, sirve para disponer de un mapa de la conflictividad en el país. El sur es muy alto, junto a Oriente, menos en el centro y norte del país. Lima, por su tamaño tiende a ser inasible para la acción sindical. Y esto obliga a discutir más temprano que tarde, la estructura sindical en la capital del país. 

Hace algunos años, en los tiempos de la autoreforma sindical, discutíamos sobre cómo organizar sindicalmente Lima. En la práctica, el local nacional de la CGTP termina asumiendo las tareas de la sede regional de Lima. Esto, claro, sólo ocurre en el Perú. En España, por ejemplo, la sede nacional de CCOO es una y la sede de CCOO Madrid es otra. 

Pero bueno, veamos lo central. Los logros.

El principal logro es político. El Paro logró la movilización de trabajadores y ciudadanos en todo el país alrededor de una plataforma laboral, política y social. Se ha logrado unificar momentáneamente las luchas sectoriales y dar un apoyo a la lucha en el sur del país. Se ha logrado dar un respaldo a las demandas de aumento de salario mínimo en el debate político.

Se ha legitimado a la CGTP en el campo sindical. Los grupos que hace unos meses trataban de construir una "quinta central" hoy lucen desorganizados, sin dirección, agotados en el activismo y refugiados en Facebook. 

Ciertamente, el Paro ha mostrado las limitaciones del movimiento sindical. De aquí podemos sacar varias lecciones. Veamos. Un "paro" entendido como interrupción del proceso productivo no funciona. El sindicalismo con la actual tasa de afiliación del 6% no tiene la capacidad operativa para detener la producción. 

El Paro ha demostrado que muchas federaciones y sindicatos nacionales enfrentan serios problemas internos, que les impide asumir una lucha sindical de alcance político. La Federación Minera viene de una Huelga Nacional que resultó inefectiva. La Federación Textil no tiene capacidad de movilización más allá de la base Topytop. La debilidad de las Federaciones hace que sea más difícil para la CGTP organizar el descontento social.

No se logra romper el cerco mediático. Es muy difícil para el sindicalismo articular los recursos disponibles, para construir una estrategia comunicacional eficaz. Los otros actores urbanos, como las "zonas" los colectivos y partidos políticos han tratado de articular sus acciones pero con poco éxito. La radicalización social en curso no conlleva una respuesta política. El problema sigue estando en las estructuras institucionales ya sea por su debilidad o su inexistencia. 

La paradoja es que el creciente descontento social con el actual gobierno no logra conversar con la principal organización de trabajadores del país alrededor de una protesta colectiva. El descontento no llega a protesta, queda diluido en un malestar general, un dolor gris como el cielo de Lima. 

Finalmente, un balance general puede señalar que los objetivos políticos del Paro Nacional se han cumplido parcialmente. La base sindical que más ha aportado al éxito del Paro ha sido la FTCCP. Las demandas laborales están en la mesa. El gobierno ha mostrado su desinterés e incapacidad. La derecha ha movido sus fichas. 

El próximo periodo requiere de una estrategia más radical y amplia, donde los sindicatos seguirán teniendo un rol central.