22 de agosto de 2012

El Congreso de la Federación Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Siderurgicos del Perú

En estos días se viene realizando en la ciudad de Lima el Congreso Nacional Ordinario de la Federación Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Siderurgicos del Perú, la Federación Minera. 

Este es un evento sindical muy importante por que reúne a un sector estratégico del movimiento gremial y de la economía nacional. Es a la vez, un ejercicio de democracia sindical muy interesante. Hay registrados más de 250 delegados plenos, es decir, representantes sindicales debidamente elegidos en sus bases. Si tenemos en consideración que en el anterior congreso asistieron menos de 200 delegados podemos ver que en estos dos años se ha incrementado el número de afiliados. Otro dato: hace 5 años atrás la Federación registraba alrededor de 50 sindicatos afiliados, a la fecha cuenta con alrededor de 110 sindicatos afiliados. 

Este crecimiento tiene que explicarse en parte por las razones estructurales. El incremento de la actividad minera en los últimos años. Pero no es automático. Hay que señalar que la Federación Minera ha desarrollado una intensa labor en los ultimos años por organizar y capacitar a los trabajadores mineros más jóvenes y que generalmente laboran bajo un régimen de contratos temporales. Los denominados "contratas". 

La última década ha dibujado un nuevo mapa social de la presencia minera en el país. Antes, la mina tradicional implicaba un "campamento minero" que muchas veces terminaba siendo una mini ciudad de trabajadores. Jornadas laborales de 8 horas y gran concentración de asalariados. 

Actualmente, con la flexibilidad laboral y las nuevas tecnologías las empresas mineras prefieren modelos diferentes. Jornadas laborales extensas, donde se labora 20 días seguidos en jornadas de doce horas para luego descansar diez días. De esta manera la empresa ya no tiene que construir una ciudad para el trabajador, sino simplemente barracones dormitorios y luego cada trabajador regresa a su pueblo durante los días de descanso. 

Probablemente para la producción este método sea muy eficaz, pero para la acción sindical es un verdadero problema. Después de una jornada laboral de doce horas, nadie quiere ir a una asamblea. Y cuando sales de descanso solamente deseas regresar a tu ciudad. Y los trabajadores vienen de diferentes lugares. A veces sospecho que está es una de las razones para imponer estos modelos organizativos de la producción. 

La percepción de estos cambios varía si eres un trabajador adulto con carga familiar como si eres un trabajador joven y sin hijos. La brecha generacional provoca diferencias de intereses. 

Por eso, la acción de la Federación para informar, educar y organizar a los trabajadores más jóvenes ha sido muy importante. Se han constituido "sindicatos de contratas", en una experiencia casi única en la región latinoamericana. Incluso se ha logrado firmar convenios colectivos por encima del nivel de empresa, entre varias empresas contratistas y los contratados. Es una prueba más que la realidad supera a la normatividad legal, cuando se quiere y cuando se puede. 

Por estas razones, los delegados mineros llegan a su Congreso con muy buenas razones para analizar y discutir su situación y perspectivas. No es un escenario sencillo tampoco. A los cambios socio-demográficos descritos tenemos la tradicional diferenciación entre gran, mediana y pequeña minería. El problema de Doe Run y la permanente tentación de los intereses corporativos. Los conflictos locales con las empresas mineras alrededor de temas ambientales también es una preocupación, en este tema entiendo que se va a constituir un Departamento Sindical de Medio Ambiente y otro de Salud y Seguridad en el Trabajo, dado el número aún elevado de accidentes laborales.  

Hay pues bastante materia para trabajar. Un congreso sindical implica la elaboración de documentos donde se presenta la percepción de la institución sobre la coyuntura internacional, nacional y sectorial. Asimismo, un balance del trabajo realizado y las líneas generales de la estrategia sindical para el próximo periodo. Y así se ha hecho en este caso. 

Y estos días, los delegados mineros están animadamente discutiendo estos documentos. Con críticas, aportes, sugerencias y propuestas. Para eso se establecen comisiones de trabajo, que  se organizan y discuten los documentos propuestos. 

Luego, los resultados de esa debate son llevados a una Plenaria, que los mejora aún más y finalmente los aprueba. Democracia en ejercicio. Y como en todas partes, hay tendencias, posiciones, simpatías y tirrias. Es normal. Una buena discusión es indesligable del verdadero sindicalismo. 

Pero luego viene la unidad. Y todo parece indicar que este Congreso va a ser mucho más unitario que el anterior, lo cual también es un importante logro. Mañana jueves debe concluir el Congreso de los trabajadores mineros con la elección de un nuevo equipo de dirección, que combine experiencia y renovación. Para la democracia peruana es una buena noticia que el gremio minero se fortalezca y consolide, para todos los sindicalistas, un motivo de alegría y confianza.