8 de abril de 2010

Acción sindical internacional: Isidor Boix leído desde aquí

Isidor Boix es un compañero muy estimado por estos lares latinoamericanos. Es un dirigente sindical español especializado en los temas internacionales. Ha viajado mucho y escrito unos reportes sobre el sindicalismo en China y Cuba que son realmente imprescindibles para cualquier sindicalista interesado en estos temas.

Bueno, como deben saber, hace unos años se conformó la Confederación Sindical Internacional a partir de la fusión de la antigua CIOSL y CMT y algunas confederaciones nacionales independientes. Ahora, a nivel internacional hay dos centrales sindicales: la CSI y la FSM. La CGTP esta afiliada a la FSM pero mantiene, les guste o no a unos pocos, buenas relaciones con la CSI.

Hay un articulo del dirigente nacional de la CGTP Oscar Alarcón en su blog que ilustra esto.

Pero bueno, el tema de este post es el debate que ha presentado Isidor al mismo Guy Ryder, secretario general de la poderosa CSI. En junio del presente año se va a realizar el II Congreso de la CSI y será pues un buen momento para discutir los problemas y estrategias del sindicalismo internacional.

Para ir calentando motores, Isidor le hace algunas preguntas, claras y directas como debe ser entre sindicalistas. Un resumen bastante claro de su posición esta aquí. Pero no contento con esto ha puesto un post a manera de "Carta Abierta" a Guy Ryder, que imagino va a contestar de todos modos.










Un sindicato para todos los trabajadores









Isidor parte de entender la acción sindical internacional como un ejercicio de solidaridad. El sindicato es visto como una asociación de intereses colectivos. Esto nos permite pensar en un sujeto colectivo por encima de las fronteras nacionales. Lamentablemente, esta capacidad supranacional del sindicalismo no se ha manifestado en la actual crisis económica, donde lo que han primado son respuestas locales y nacionales desde el campo sindical (también en lo político y en lo empresarial, ciertamente).

El corporativismo ha resurgido en este contexto. Los casos más saltantes han sido la negociación de Magna-Opel en la crisis de General Motors o la huelga xenófoba de la refinería de Lindsey. Una respuesta corporativa, es decir aquella que se fija solamente en la membresía nacional y deja a su suerte a todos los demás, es la negación más clara del internacionalismo sindical. No tiene sentido hablar de sindicalismo mundial si en cada país se va a actuar según intereses nacionales.

En Latinoamérica, el panorama es similar y peor. A nivel nacional no hemos podido coordinar una respuesta única frente a la crisis. En la medida que los despidos se han registrado en sectores desorganizados, el sindicalismo no ha dado una lucha frontal, el gobierno ha usado la violencia para enfrentar toda protesta. A nivel andino tampoco han existido coordinaciones para alguna acción conjunta, a pesar que importantes centrales son afiliadas a la CSI y casi todas las federaciones están articuladas a las Federaciones Sindicales Internacionales (FSI).

Otro tema que resulta muy interesante es el balance que hace Isidor Boix sobre las jornadas mundiales del 7 de octubre. Esto se planteo como una novedad en el primer congreso de la CSI y a mí me parecio una idea muy interesante. Un día de acción mundial sindical. Tiene razón Isidor en señalar que todos los balances tanto del 2008 como del 2009 son condescendientes, optimistas y superficiales. Pone el dedo en la llaga cuando considera que así no se está haciendo una verdadera acción sindical mundial.

En el Perú, ambas jornadas pasaron casi desapercibidas. El problema para la CSI aquí es que sus dos referentes nacionales la CUT y la CATP son centrales de escasa afiliación sindical y menor capacidad de presión. La CUT si bien tiene una o dos bases importantes, una decena de cuadros muy entusiastas y correctos no tiene capacidad de convocatoria de masas por si misma. La CATP, esa iniciativa social cristiana de la guerra fría existe a través de un único dirigente, de avanzada edad, cuyos vaivenes políticos parecen la hoja de un electrocardiograma.

La central sindical con capacidad de movilización es la CGTP que esta afiliada a la FSM. Si bien hemos participado en ambas jornadas ha sido con poco entusiasmo y por cumplir. En parte por que ciertamente, la CSI tampoco ha explicado con claridad qué se quiere con estas jornadas y la sola idea del "trabajo decente" no basta para entusiasmar a una plaza que exige puntos más concretos. Isidor explica el sentido que pueden tener las jornadas mundiales en la construcción de una identidad supranacional del sindicato y suena alentador. Sería cuestión de ver si esta visión encuentra eco en el conjunto del sindicalismo internacional.

Hay un tema que también es importante y muestra un poco las diferencias en ritmo y momento que viven los sindicalismos de allá y de aquí. Isidor entiendo que defiende una alternativa que construya instancias sindicales supranacionales con real capacidad de dirección. Un alto mando sindical de nivel mundial. La idea no es nueva y como siempre suena muy bien. Aquí, la unidad internacional ha sido más materia de discurso de primero de mayo que práctica real y cotidiana.

A nivel de subregión andina hemos pasado del Consejo Consultivo Laboral Andino (CCLA) que era un espacio articulado a la Comunidad Andina a una "Coordinadora de Centrales Sindicales Andinas" (CCSA) . Como dice Isidor, una coordinadora no es un organismo de dirección real. Y sí pues, las instancias nacionales no están interesadas en ceder competencias y potestades que den un contenido de representación a dichas instancias.

En América latina hay tres "coodinadoras" una en centroamérica, otra en la región andina y otra en el cono sur. Cada una con sus particulares y comunes problemas. La (des)ventaja de estas coordinadoras es que no tienen una ligazón orgánica con la Confederación Sindical de las Américas (CSA) que es la instancia orgánica de la CSI, por lo que la CGTP por ejemplo puede participar en la coordinadora sin ser parte de la CSA. Es más hasta hace poco el c. Juan José Gorritti era presidente de la Coordinadora de la región andina.

La CCSA es aún un embrión de coordinadora, con un equipo técnico pero escasa presencia en la región, mucho entusiasmo pero poco impacto. Lo cual no deja de ser curioso, pues el tema internacional, los problemas mundiales, la solidaridad sindical son temas recurrentes en los discursos sindicales locales, pero como dije, nos falta aún pasar del discurso a la práctica.

El tema de la acción sindical internacional no es solamente el recuento del escenario político internacional en un discurso de secretario general. se requiere de una estrategia sindical, y la CGTP puede construir los ejes de dicha estrategia por lo menos a nivel andino.

El debate y propuesta de autoreforma sindical por ejemplo, requiere de una acción regional e internacional, pues de seguirse viendo a nivel nacional no va a llegar muy lejos. Pero bueno, ese es otro tema y ya es muy tarde. Me voy a descansar y los dejo con una canción que tiene mucho que ver con lo de hoy.

La Internacional en la versión de Quilapayun