3 de julio de 2013

4 de Julio: Jornada Nacional de Lucha

Un 4 de Julio de 1776, un grupo de patriotas estadounidenses firman la Declaración de Independencia de los EEUU. Liderados por verdaderos revolucionarios como Jefferson, Washington y Adams entre otros, consagran en este acto de rebeldía, el inicio de un nuevo Estado inspirado en los principios de libertad e igualdad.

El próximo 4 de julio se va a realizar en todo el Perú, una Jornada Nacional de Lucha. Podría parecer extraño, pero entre ambos actos hay un lazo que supera la distancia en el tiempo. La común aspiración humana por la libertad y la igualdad. 

La Asamblea Nacional de Delegados de la CGTP es una de las instancias democráticas más representativas de la sociedad civil en el Perú actual. Reúne a más de 300 delegados y delegadas de todos los sindicatos del país. Hace unos meses acordó realizar una jornada de protesta ciudadana contra las políticas del actual gobierno.

En estos meses, se ha formado una amplia alianza de fuerzas sociales del campo popular y de la izquierda, que se han sumado a la convocatoria de la central sindical. Se ha formado un Comité Nacional Unitario de Lucha integrado por organizaciones sociales como la CUT-Perú Construcción Civil, los gremios de trabajadores estatales, la federación minera, trabajadores municipales, Comité de Vaso de Leche, Movimiento Sin Techo, Frentes Regionales, la izquierda ahora reunida en el Frente Amplio de Izquierda, entre otros.

Esta Jornada de Lucha es importante por varias razones. Una primera es que marca en los hechos, el proceso de ruptura de las fuerzas populares y de izquierda con el gobierno de Ollanta Humala. Ya no debe quedar duda para nadie que el actual gobierno ha abandonado todo contenido progresista. Queda como tema de discusión para los analistas políticos las razones que expliquen el viraje sostenido del actual mandatario. En la actualidad, lo claro es que el gobierno de Ollanta se ha propuesto defender, sostener y continuar las políticas neoliberales impuestas desde los años 90s.

Ha sido claro Mario Huamán al señalar el pacto que el gobierno y los empresarios han realizado en contra de los trabajadores y trabajadoras del país.  Para nadie es un secreto, que la agenda de la derecha empresarial es ampliar los efectos de la Ley Mypes al conjunto de la fuerza laboral.

Hay un sector de políticos y empresarios que considera necesario reducir los derechos de los trabajadores, para mantener las cifras de crecimiento económico. Para ellos, recortar las vacaciones a 15 días, reducir la indemnización por despido arbitrario, la compensación por tiempo de servicio y el salario mínimo son requisitos imprescindibles para mantener sana la economía del país. Menuda lógica la de esta derecha empresarial.

Se trata simplemente de la defensa de sus particulares intereses de clase. El empresariado local no quiere que se toquen sus ganancias. No desea redistribuir riqueza. No le interesa extender la ciudadanía. Y hace todo lo posible para mantener el actual orden establecido. El orden neoliberal.

La democracia peruana está en peligro. Si los empresarios logran imponer su agenda política, si Ollanta cumple bien su papel como intermediario de dichos intereses, lo poco que queda de la democracia peruana terminará por caerse. Para los empresarios y la derecha, el resto de peruanos no tenemos derechos. No podemos reclamar. No somos ciudadanos.

Es por eso tan importante la Jornada Nacional de Lucha. Porque representa una aspiración de libertad e igualdad. Representa la defensa de la democracia frente a los intereses privados. Porque representa el derecho de las mayorías a participar del crecimiento económico.

Desde hace unas semanas vemos a los trabajadores estatales marchar juntos y de manera decidida contra el proyecto de Ley SERVIR que pretende negar derechos tan básicos como la negociación colectiva. Hace unos meses, un grupo numeroso de trabajadores que laboran en el centro comercial Jockey Plaza se organizó en un sindicato. Dicho centro comercial es uno de los más grandes y más rentables del país. Las tiendas más exclusivas tienen sus locales allí. ¿Es tan difícil aceptar un sindicato? ¿Pone en peligro de quiebra un sindicato de los trabajadores de mantenimiento, limpieza y administración de dicho centro comercial? No, claro que no. Supone, que la Administración va a tener que negociar colectivamente y elevar las remuneraciones de los trabajadores, muchos de los cuales ganan el salario mínimo. 

Pero mientras el BID señala que en el Perú el 70% de la población pertenece a la clase media, la administración del Jockey Plaza nos recuerda que realmente somos una sociedad de señores y siervos. Los trabajadores han sido amenazados, hostilizados y finalmente despedidos por formar un simple sindicato. La misma historia que se repite desde los 90s.

Libertad e igualdad fueron las consignas el 4 de julio de 1776 en EEUU. Libertad e igualdad serán nuestras consignas este 4 de Julio en todo el Perú.