25 de julio de 2016

Sobre el VIII Congreso de la ALAST y la centralidad del trabajo


La Asociación Latinoamericana de Estudios del Trabajo es una de las redes más grandes e importantes que de manera interdisciplinaria investiga y discute sobre el mundo del trabajo. Publica -no con pocas dificultades- la Revista Latinoamericana de Estudios del Trabajo y articula uno de los espacios más grandes de investigadores de diferentes disciplinas (sociólogos, economistas, psicólogos, antropólogos y politólogos) alrededor de los temas laborales. 

Del 3 al 5 de agosto va a realizar su VIII Congreso en la ciudad de Buenos Aires donde se han presentado alrededor de 500 ponencias en 39 mesas de trabajo. Hay un programa muy interesante bajo el tema: "La recuperación de la centralidad del trabajo en América Latina. Actores, perspectivas y desafíos". Una preocupación que viene siendo discutida con rigurosidad y entusiasmo en los espacios académicos, sociales y políticos. Un tema que además no es extraño para los lectores de este modesto blog.

Recuperar la centralidad del trabajo no supone obviar los otros ejes y ámbitos de la vida social. Se trata de volver a entender el papel que cumplen las relaciones laborales en la construcción de la vida social. Ahora bien, es cierto que eso denominado "mundo del trabajo" ha cambiado sustancialmente en las últimas décadas. Probablemente, uno de los cambios más fáciles de observar sea el paso del modelo fordista a las formas de flexibilización organizativa del proceso productivo que se llaman de manera genérica "postfordismo" pero que encierran diferentes matices. 

Otro cambio ha sido el del sujeto trabajador. El tránsito de la clase proletaria homogénea en lo social, económico y a veces también en lo ideológico, a un amplio abanico de asalariados con diferentes relaciones jurídicas, niveles de ingresos y subjetividades. Una estructura económica que produce niveles inimaginables de riqueza material junto con un "precariato" conformado por millones de trabajadores asalariados con reducidas remuneraciones dentro de un sistema de relaciones laborales más duro que el capitalismo salvaje del siglo XIX.  

Pero hay transformaciones más sutiles en la estructura social que afectan las conductas de las personas, sus aspiraciones y problemas. Soy un convencido de la necesidad de mirar con mayor atención al mundo del trabajo. Sus cambios y permanencias, para desde allí -pero no exclusivamente- construir las explicaciones a muchos de los problemas que enfrentamos como sociedad. Hay una agenda de temas y problemas que de ser articulados a una reflexión desde el mundo del trabajo podrían disponer de una mayor rigurosidad e integralidad. 

PD: El autor de este blog se va a la hermosa ciudad de Buenos Aires para asistir al VIII Congreso del ALAST, desde donde piensa compartir con sus lectores las principales discusiones, aportes y debates de dicho evento.