22 de julio de 2016

¿Si la CGTP hace una marcha y la CONFIEP dice que "irán vestidos de obreros para saber cómo sufren los trabajadores"?


Punto uno

Si la CGTP hace una marcha y la CONFIEP dice que "irán vestidos de obreros para saber cómo sufren los trabajadores" ¿Eso es joda o simple ingenuidad? 

Algo de eso hay en la iniciativa de algunos congéneres de ir "en falda" a la marcha #Niunamenos en contra de la violencia de género y los feminicidios del próximo 13 de agosto en todo el Perú. 

A ver, los hombres somos parte del problema. Vaya, somos la parte principal del problema de violencia contra la mujer. Somos los beneficiarios directos de un sistema patriarcal. Somos tan responsables como un empresario es culpable de quitarle la plusvalía a un obrero. Para empezar.

Como dicen en La Tuerka, los hombres que queremos apoyar a las mujeres en la lucha feminista debemos empezar callándonos y escuchando. Y en la marcha, quienes deben tener la voz y la atención de eso llamado "prensa y medios" deben ser las mujeres. 

Punto dos

Con el facebook y eso llamado cyberactivismo la frontera entre la protesta ciudadana y una performance artística que busca, en otro registro, llamar la atención se vuelve cada vez más compleja. 

Los movimientos sociales tradicionales como el sindical por ejemplo, no tenían este problema. En parte porque la acción de protesta era la consecuencia de una praxis anterior. La organización establece una plataforma y desde allí se realiza una movilización. 

Es la diferencia entre marchar "en contra de los abusos laborales" que marchar "por el derecho a formar sindicatos". Cuando propones, delimitas la cancha y evitas que advenedizos y figuretis aparezcan. 

Pero a la vez, es cierto, esto limita. Cotler, hace muchos años, nos decía que "la política era el arte de sumar intereses en contra de otros intereses". No deberíamos olvidar eso. Toda acción política debe aspirar a sumar más fuerzas en contra de los intereses de nuestros adversarios. Encerrarnos en el plantón testimonial de nuestros principios incólumes no es política. 

Es complejo y no hay recetas. En todo caso, son las mujeres quienes deben decidir cómo, porqué y quiénes deben participar en la Marcha #NiUnaMenos. Los hombres que vamos a ir, haremos lo que ellas digan.