2 de abril de 2016

Sobre el aumento del salario mínimo (RMV)

Hace unos días el gobierno dicto un incremento de la Remuneración Mínima Vital (RMV) que ha pasado de 750 a 850 soles a partir del 1 de Mayo. Hay una dimensión de discusión política alrededor de este tema, en la cual, los intereses de los trabajadores y los intereses de los empresarios son contrapuestos.

Pero creo, que antes de llegar a ese nivel, el debate alrededor del salario mínimo debe sincerar algunas ideas al respecto.

¿Sube demasiado?

Para algunos sectores empresariales, la RMV ya esta demasiado alta. El dirario El Comercio del grupo Miro Quesada presenta un gráfico para dar la idea que la RMV esta subiendo constantemente.

Pero una cosa es el valor nominal y otra es el valor real. Veamos, el valor nominal es el monto tal cual, en este caso 850 soles. Pero otra cosa es la capacidad de compra, es decir, los bienes (comida, ropa, utensilios, etc.) que puedes comprar con determinada cantidad de dinero.

El monto de cosas que puedes comprar cambia por la "inflación". Por la constante subida de precios de las cosas. Las empresas se protegen de la inflación subiendo los precios de sus mercancías. pero la "mercancía trabajo" no puede hacer lo mismo.  Y así, cada mes, cada año, la inflación va quitandole poder adquisitivo a la RMV.

Farid Matuk, señala que en los últimos años el salario mínimo ha perdido alrededor de 10% de su poder adquisitivo. Es decir, que ahora, con los 850 soles compramos un 10% menos que hace cinco años. Para que los trabajadores recuperen el poder de compra, la RMV debería subir aún más.


Fuente: aquí

Por otro lado, otro gráfico publicado en El Comercio muestra que en la región nuestro salario mínimo no es el mejor ni de lejos. Probablemente si el cálculo fuera en base al dólar con paridad del poder adquisitivo (dólar PPA), nuestra situación sería peor. 

¿Afecta el empleo?

El principal argumento de los voceros de las empresas es que el aumento afecta al empleo formal. Que promueve más informalidad. La idea es que al subir el salario mínimo, los empresarios van a despedir trabajadores formales y contratar trabajadores informales. O van a mantener en la informalidad a los trabajadores que ya pensaban registrar formalmente.

Un primer comentario es que la informalidad no debe ser una estrategia de desarrollo económico. No lo ha sido en ningún país y no puede serlo en el Perú.

Desde un punto de vista más técnico, el argumento empresarial es falso. Ahora ya hay un fuerte consenso entre los economistas acerca del impacto nulo con respecto al empleo. Lo  señala el estudio de Miguel Jaramillo de GRADE que analiza 10 años de salarios mínimo e impacto en el empleo formal e informal. Y señala textualmente: "En cuanto a los efectos sobre el empleo, no se encuentra ningún efecto significativo sobre quienes ganan alrededor del salario mínimo."

Pero esto no se limita al Perú, pues como anota Carlos Anderson (curiosamente, en la web de la CONFIEP) citando a John Schmitt, del Center for Economic and Policy Research de Londres, que después de analizar lo publicado sobre el tema desde el 2000 llega a la conclusión que “el peso de la evidencia muestra una reducida o inexistente respuesta del empleo a aumentos modestos del salario mínimo”.

En resumen, los incrementos a la RMV no afectan el empleo. No provocan despidos ni sustituciones de trabajadores formales por informales. 

¿Destruye MYPES?

Finalmente, de lo anterior se puede deducir, que no teniendo un efecto en el empleo, pues tampoco va a significar la bancarrota de las pequeñas o medianas empresas. Es cierto, que este sector es uno de los más vulnerables en la economía. Es también uno de los espacios laborales con menos derechos y mayores abusos laborales. 

Pecisamente por eso, la estrategia no puede ser mantener las PYMES tal como ahora vienen funcionando. La política estatal de establecer una legislación de segundo nivel, con menos derechos como manera de formalizar no funciona, pero eso lo veremos con detalle en otro post. 

Por ahora, lo que podemos señalar, es que no hay evidencia empírica que relacione el colapso de las MYPES a los incrementos del salario mínimo. 

Propuestas

La CGTP ha señalado con claridad que el último incremento es insuficiente, y tiene razón. También ha criticado que se dicte de manera poco técnica. Y nuevamente es cierto. El ministro de trabajo ha señalado que el tema se discutió en el Consejo Nacional de Trabajo, pero no es exacto, salvo que piense en hace más de dos años. 

Lo real es que en otros países hay un debate político sobre el salario mínimo, pero no para discutir el monto, como aquí, sino el mecanismo para calcular el incremento de manera regular. Es un matiz importante. En Chile, Brasil, Colombia y Argentina el incremento es anual. 

En nuestro país, siendo claros, los empresarios no desean discutir ni monto ni mecanismo. desde Pero hay que hacerlo. Es lo más adecuado social y políticamente. Debemos reformar el Consejo Nacional de Trabajo para que los acuerdos puedan ser tomados por mayoría evitando el "consenso obligatorio" que en la práctica ha vuelto inútil al CNT. 

Es también necesario  retomar el acuerdo de la "cláusula gatillo" que establecía un procedimiento técnico para dar incrementos y deberíamos pasar de un ciclo bianual a otro anual.

Estas son claro, tareas que un gobierno progresista puede realizar, un gobierno del Frente Amplio. Pero, en caso que gane la derecha conservadora representada Keiko Fujimori o la versión tecnócrata de Pedro Pablo Kuczynski seguiremos como ahora, sin una política real de aumentos salariales. 

Los empresarios que para estas cosas no tienen nada de tontos, van a votar por la derecha. Precisamente, por eso, los trabajadores y trabajadoras debemos votar por el Frente Amplio. 


Para leer más


Posición de los empresarios sobre la RMV (Un artículo de PODER que no considera pertinente la opinión de los trabajadores)