11 de diciembre de 2007

Huelga de portuarios y negociación por rama

Quería escribir hace mucho sobre la huelga de los estibadores y otros temas, pero algunos viajes de trabajo y las tareas burocráticas me lo han impedido.

Luego de finalizada la huelga de trabajadores portuarios podemos tener en claro algunas cosas. El tema central aquí, es si se negocia por rama o por empresa. A primera vista puede parecer que es un tema irrelevante, pero para los sindicalistas es muy importante. Veamos: en todo proceso de negociación colectiva se miden las fuerzas de empresarios y trabajadores. La negociación no es cosa sencilla, requiere de información, recursos, cuadros, estrategias, etc. Cuando en un mercado laboral predominan las negociaciones por empresa, la correlación de fuerzas de los trabajadores es relativa, pues depende de la situación de cada empresa. En algunas, los convenios firmados serán adecuados y tal vez hasta generosos. En los centros de trabajo donde impera el abuso y la sobre explotación no se podrá negociar colectivamente o de lograrse los resultados serán magros y escasos.

Esta situación se vuelve más compleja cuando la actividad económica es temporal, por lo que hay alta rotación en el empleo y existen muchas empresas de diverso tamaño y capacidad económica. En estas condiciones, establecer acuerdos por empresa se vuelve un trámite lento y engorroso. La negociación por rama, es la manera más adecuada para resolver estos problemas. La organización que representa a los trabajadores de toda la rama negocia con la organización de los empresarios. En las negociaciones de rama se alcanzan acuerdos marco, que son los que regulan los estándares mínimos de la actividad económica. Es el caso de construcción civil, donde la federación negocia con CAPECO las remuneraciones del sector.

Mediante la negociación por rama, la fuerza de los trabajadores se suma y por lo tanto es posible obtener mejoras sustanciales mayores a las de la negociación por empresa. Es también una expresión de solidaridad, pues los sindicatos más fuertes apoyan a los más débiles.

Los empresarios tienen muy claro esto, por eso hacen todo lo posible por evitar la negociación por rama. Con la reforma laboral fujimorista casi la desaparecieron. Pero si recordamos, veremos que en el Perú, los textiles, mineros, griferos, trabajadores de restaurantes y hoteles, trabajadores de construcción civil, obreros de las cervezas y gaseosas, trabajadores de supermercados y empleados bancarios tuvieron negociación colectiva por rama.

Hace poco el asesor legal de los empresarios portuarios declaró que ellos no negociaban por rama “por una cuestión de principios”. Es claro, que van a tratar de mantener la legislación actual para impedir toda posibilidad de negociar por rama. Actualmente fuera del sector estatal, solamente negocian por rama de actividad, los trabajadores de la construcción civil, a través de su Federación Nacional.

La CGTP esta tratando de impulsarla también en la agroindustria. A pesar de que los trabajadores comprenden y comparten la necesidad de alcanzar dicho nivel de negociación, muchas veces otros intereses impiden esto. Por un lado, ya vemos que los empresarios no desean discutir el tema. Por otro, algunas ONGs laboralistas prefieren que los sindicatos de empresa negocien separadamente pues eso responde mejor a sus intereses particulares (más asesorías, mayor autonomía de la confederación, etc.) y finalmente, existen liderazgos sindicales caudillistas que gobiernan plácidamente en los centros laborales y no ven con buena cara una negociación por rama que reduciría algunas cuotas de poder.

Lo que queda claro, luego de la huelga de los portuarios, es que más allá de intereses particulares es imprescindible poner en la agenda sindical, la elaboración de una estrategia para recuperar la negociación por rama en todos los sectores económicos.