27 de diciembre de 2007

Año Nuevo....

Todo fin de año es motivo de balances y recuentos. En la CGTP, la dirección se prepara para lo mismo, mientras los empresarios revisan sus cuentas y el gobierno cambia algunos ministros acentuando su derechismo empresarial. Para los sindicalistas, este año que empieza será difícil. Ya todos han señalado lo que puede significar el Dr. Pasco Cosmopolís en el Ministerio de Trabajo. No podemos hacernos muchas ilusiones allí.

Este año que empieza debemos tener claro que:

a.- No habrá Ley General de Trabajo

b.- Continuaran los despidos antisindicales

c.- Tendremos una legislación para las Pymes pero en verdad será para todos los asalariados y tendrá menores derechos laborales.

d.- Las pocas negociaciones que se alcancen serán por empresa, debilitándonos más como clase.

Al parecer voy a dedicarme más a las labores de organización este año, es lo que señala nuestra dirección sindical. Allí tenemos un terreno muy grande para hacer cosas. No es un secreto que no existen muchos cuadros con licencia completa, tampoco recursos en exceso. La presión de la coyuntura nos ha impedido desarrollar una política sindical en el tema de organización. Es ahora un buen momento para construir una política sindical en materia de organización.


¿Cuál debe ser la orientación de los trabajadores en la organización sindical? El proceso de reestructuración que desarrolla la CGTP desde hace unos años avanza de manera aún lenta y con resultados diversos. Este año debemos de darle más velocidad y consistencia. Necesitamos respuestas organizativas para la actual ofensiva patronal. Formar un sindicato de empresa en nuestro país es una tarea clandestina, pues cualquier descuido antes del registro sindical termina en el despido de los trabajadores. La actual dispersión sindical nos debilita, necesitamos CGTP sectoriales fuertes. La negociación por empresa es pobre y sirve casi como una defensa exclusiva del ingreso salarial. Necesitamos negociaciones por rama. Las luchas locales y nacionales no logran articular a nivel internacional una red de apoyo más grande en este mundo mal globalizado.

Esperamos seguir compartiendo desde aquí algunos apuntes de ideas, muchas denuncias y llamados de acción así como las diversas frustraciones propias de esta labor. Decir “Feliz año” puede parecer un exceso sabiendo que decenas de miles de trabajadores y trabajadoras estarán laborando mal pagados y en pésimas condiciones cuando estemos contando los segundos que faltan para recibir el 2008. Sin mucha alegría pero con la esperanza –que siempre esta allí- alimentada por el ejemplo de consecuencia, solidaridad y entrega generosa de mis compañeros sindicalistas como Oscar, Víctor, Gisella, Pablo, María, Cutipa, Manuel, Oroya entre otros, me despido hasta el próximo año.