10 de septiembre de 2014

Conversando con José Centurión, dirigente del SUTTP sobre amenaza de despido a trabajador sindicalizado

Hace unos días, el compañero Walter Diaz denunció que la empresa Telefónica le había enviado una carta de pre aviso de despido, por dar unas declaraciones a un medio de prensa, donde señalaba la política de discriminación salarial de dicha empresa.

Para completar el panorama hemos conversado con el compañero José Centurión, un viejo amigo y dirigente del "Sindicato Unitario de Trabajadores de Telefónica del Perú" (SUTTP) principal organización sindical en el Grupo Telefónica, a la cual está afiliado el trabajador Walter Diaz. 

Lo primero era preguntar por lo ocurrido. La empresa señala que lo dicho por el trabajador sindicalizado es falso. Es una calumnia e injuria contra la empresa. La respuesta de José Centurión es clara y contundente: 

"Parece que el funcionario que firma la misiva no trabajara en la empresa, ya que nuestra organización ha expresado a través de sus comunicados oficiales que los aumentos y otras dádivas otorgadas de forma unilateral por la empresa a los trabajadores NO sindicalizados, constituyen una práctica discriminatoria contra los sindicalizados. Además hemos anunciado que haremos una demanda judicial, justamente por DISCRIMINACIÓN".  No se trata entonces de una declaración que sea sorpresiva para el poderoso grupo Telefónica.

Más claro aún: "El SUTTP viene insistiendo desde hace años a Telefónica del Perú para que solucione la discriminación salarial existente en la empresa, bajo la crítica objetiva que se ha hecho sobre la administración salarial. La misma que fue destruida por la empresa española. A pesar de la advertencia de nuestra organización, fue un grave error de la empresa incorporar al básico los beneficios colaterales, dejando de lado los regímenes promocionales y escalafones establecidos que permitían al trabajador crecer técnica y profesionalmente, en función de su tiempo de servicio, de su capacitación y de su desempeño laboral" declaró el curtido dirigente sindical.

Antes de la privatización, existía una suerte de política salarial que se aplicaba a los auxiliares, técnicos y analistas. Con los profesionales se desarrolló el plan de "Jóvenes Profesionales en Rotación" para que conozcan las diferentes áreas de la empresa en la perspectiva de que asuman en el futuro cargos de jefaturas, gerencias o responsables de proyectos.

De esta manera, la empresa tenía ordenada la planilla, con funciones y cargos definidos y la valorización del puesto de trabajo con sus respectivos salarios mínimos, medios y máximos. Con la privatización, la empresa desarticula este sistema. Actualmente existe un desorden salarial, que permite arbitrariedades y favoritismos. Esta discriminación se ahonda más con las prácticas anti sindicales de Telefónica, al promover trabajadores no sindicalizados. El ingreso de personal nuevo a diferentes áreas de la empresa con remuneraciones superiores al promedio o muy cercanos a ello, no hace más que evidenciar la poca importancia que la empresa tiene por ordenar la estructura salarial y de cargos. El sindicato considera que a la empresa prefiere el desorden existente en materia salarial. Finalmente, su política salarial para no sindicalizados, no es más que la evidencia de la descarada discriminación con los sindicalizados, que puede haber diálogo y buenas relaciones, pero las decisiones las toma la empresa.

José Centurión nos explica las demandas del Sindicato en este tema:

1. Exigir una regularización salarial, que permita un salario justo y equitativo que permita concertar una estructura salarial y de cargos acorde al desarrollo tecnológico y empresarial, en donde el factor humano sea fundamental.

2. Demandar el reconocimiento y valoración del talento interno, profesional o técnico, donde las oportunidades de capacitación y profesionalismo le permitan crecer y aportar valor a las actividades en Telefónica del Perú.

3. Conminar a las autoridades de la empresa el cese de las prácticas anti sindicales, al pretender enfrentar a sindicalizados con no sindicalizados. No pueden seguir existiendo incrementos diferenciados, ni beneficios diferenciados, menos políticas diferenciadas, Con una estructura salarial, de funciones, y categorías definidas, todos están incluidos y a todos les alcanza la política que se defina.

¿Qué busca la empresa Telefónica con estas bravuconadas?

Todo parece indicar que la empresa le interesa un enfrentamiento frontal con los trabajadores organizados. Como se sabe, el compañero Walter Diaz ha sido crítico de algunas posiciones de la actual dirección sindical, pero eso obviamente no impide que la organización sindical lo defienda frente a la prepotencia de la empresa. Como señala claramente el compañero José Centurión : "La verdad es que la administración ve una oportunidad de seguir creando el conflicto interno y la provocación entre los propios sindicalizados. ¿Cree la empresa que por ser el compañero discrepante con la línea de acción de la actual junta directiva no lo vamos a defender? Se equivoca de lado a lado. Aquí no está en discusión la defensa del sindicalizado, sino algo mayor que eso. El objetivo de la empresa es amordazar y enmudecer a toda la institución sindical y sus afiliados". 

Una situación similar la hemos visto en otros sindicatos, Es claro que en el último año, las empresas han relanzado sus prácticas anti sindicales. En el sector textil, los sindicatos no pueden disponer ni de una simple vitrina, en INDECO se financia un pasquín anti sindical.  

Centurión concluye remarcando la disposición de lucha de su organización sindical: "La administración de Recursos Humanos debe entender de una vez por todas, que no somos un sindicato domesticado como los que está acostumbrado a tratar, por lo tanto exigimos respeto a nuestra institución y a nuestra forma de administrar y luchar contra los abusos de ésta “nueva” manera que Telefónica pretende aplicarnos."