22 de octubre de 2012

La censura al arte es también nuestro problema

Dos hechos que no pueden pasar desapercibidos para el movimiento sindical a pesar de no ocurrir en el medio habitual de nuestras preocupaciones. En el distrito de Miraflores, bajo la presión de un grupo religioso conservador católico, se ha despedido al crítico de arte Luis Lama, encargado de la Secretaría Cultural de dicho distrito. La razón es una exposición de la artista Cristina Planas que "ofende" la sensibilidad religiosa de un grupo de vecinos.   

En las antípodas de Miraflores, en el distrito de Villa El Salvador, la exposición "20 año en la historia del Perú" a cargo de la curadora Karen Bernedo ha sufrido el retiro de una docena de imágenes hechas por los artistas Álvaro Portales, Juan Acevedo, Jesús Cossio y Mauricio Delgado. La autoridad que ha retirado arbitrariamente parte de la exposición es el Ministerio de Justicia.

¿Qué tiene que ver esto con el movimiento sindical? Pues mucho. La libertad sindical se basa entre otras cosas en la libertad de creencias y en la libertad de expresión. Todo atentado contra ellas, es un atentado en ciernes contra los trabajadores organizados. 

Resulta significativo que los actos de censura e intolerancia ocurran en los distritos representativos de dos rostros tan diferentes de Lima. También que en un caso se trata de un poder local (la alcaldía) y en otro del poder estatal (un ministerio). Es como si tanto geográfica como institucionalmente, las lógicas autoritarias se expresaran con fluidez en nuestro país. En todo caso, con mayor soltura que los esfuerzos por el respeto democrático. 


Llama también la atención la escasa capacidad de reacción de la sociedad civil democrática frente a estos atentados. ¿No deberían los partidos políticos democráticos -para no dejarle la tarea solamente a la izquierda- decir algo?. La ciudadanía no es sólo un concepto, es principalmente una praxis cotidiana. Es la defensa de las libertades ciudadanas frente a los abusos de cualquier poder arbitrario. ¿Porqué razón no hay un colectivo llamando a un plantón en la Municipalidad de Miraflores o el Ministerio de Justicia? Ni siquiera se trata de política, sino simplemente de ejercer la ciudadanía. 

Y esto nos compete también a nosotros, sindicalistas. El movimiento sindical también debe expresar su malestar con la censura y su solidaridad con los afectados. Estoy seguro que muchos sindicatos van a hacerlo. 

Si los ciudadanos nos movilizáramos de manera inmediata cada vez que estos abusos ocurren, el poder de la intolerancia sería cada vez menor. Esta es una verdad digna del Capitán Obvio, pero parece que en nuestro país, siempre es necesario señalar lo evidente.

Más información

Nota sobre las censuras en el Blog de Gustavo Faveron

Nota sobre la exposición a cargo de Karen Bernedo en Diario 16

Iniciativa de firmas contra  la censura de muestras de arte.