El Paro Textil: una buena señal


El 31 de diciembre se dicta el DS 345-2018 EF que establece la Política Nacional de Competitividad y Productividad (PNCP). En esta política, el equipo liderado por funcionarios del ministerio y Economía han plasmado los objetivos generales del programa neoliberal en nuestro país. Hace unos años, mencionar esta palabra "neoliberal" era suficiente para que los tecnócratas y algunos liberales dejaran de leer y fruncieran el ceño.

Hoy, cuando desde The Guardian hasta el New York Times señalan los límites y problemas de las políticas neoliberales, resulta imposible negar lo evidente. La economía y la política de nuestro país se ha conducido por este programa desde inicios de la década de los 90, con el fujimorismo. Se trata de un modelo que no es liberal, sino más bien conservador en lo político, neoliberal en lo económico y autoritaria en lo social. 

En el capítulo 5 del Decreto Supremo mencionado, se detalla un diagnóstico y objetivos acerca del mercado laboral. Tampoco hay nada nuevo. Se repiten los mantras de la tecnocracia neoliberal de la última década: el principal problema es la informalidad en general; el mercado tiene sobrecostos y rigideces; despedir es muy complicado y caro; contratar es muy difícil pues la estabilidad laboral impide la flexibilidad; la sentencia del TC sobre Telefónica restablece la estabilidad laboral absoluta. 

Diversos analistas y expertos han demostrado que estas afirmaciones son sesgadas y mayormente inexactas. Pero los funcionarios y técnicos del MEF, y detrás de ellos, la poderosa CONFIEP pretenden una reforma laboral que permita el despido arbitrario, elimine derechos y reduzca vacaciones.  

Obviamente, los sindicatos han salido a las calles a protestar. A pesar de su debilidad estructural y liderados por la CGTP se ha realizado una importante marcha el pasado 15 de enero. Alrededor de 20 mil trabajadores recorrieron las calles del centro de Lima. El silencio de los medios de prensa opaco el éxito de la movilización. Por su parte, el gobierno da señales confusas. Por un lado, no parece muy entusiasmado con la reforma laboral, pero al mismo tiempo el MEF y los voceros de la CONFIEP insisten en el tema.  

En este contexto, la Federación Nacional de Trabajadores Textiles del Perú (FNTTP) lanzó una audaz propuesta y convocó a un Paro sectorial para el día de hoy. La FNTTP es una organización de larga data, que atravesó una seria crisis entre fines de los 80 y los 90. Pero en los últimos años se ha venido renovando de manera lenta pero sostenida. Actualmente, debe ser la federación nacional con el secretario general más joven, el compañero Huber Amed Albújar. Amed proviene de la empresa Topytop, que hace una década fue muy conocida por la lucha de sus trabajadores, en dónde precisamente, realizó sus primeros pasos sindicales. 

Tenemos así, una federación que sale del letargo y se renueva en sus cuadros directivos. Tiene una importante participación femenina y ha logrado defender y organizar a diversas bases sindicales del sector textil. Lo cual tiene más mérito, pues como sabemos, en dicho sector impera un "régimen especial" precisamente de esos que agradan tanto a los neoliberales; por el cual, gozan de menos derechos y estabilidad laboral. 

En este contexto, la Federación Textil hace lo que debe hacer una federación: movilizar a sus bases. El Paro se realiza bajo una plataforma general, en donde el objetivo principal es derogar el Decreto Supremo 345-2018 EF, así como alertar sobre los peligros de la reforma laboral que afectan a todos los trabajadores y trabajadoras. Probablemente, se extraña alguna reivindicación más sectorial, como la prima textil o el pliego por rama; pero entendemos que la urgencia de la convocatoria definió una plataforma general. 

Durante el día de hoy, se ha desarrollado el Paro Textil y podemos señalar que es un importante paso adelante. Por la situación específica del sector, es muy difícil realmente paralizar la producción, pero sabemos que muchas empresas han sentido la ausencia de cientos de trabajadores que de manera disciplinada han acatado el Paro.  

La movilización se ha registrado en el norte del país así como en Arequipa, una región con fuerte presencia textil. En Lima, los trabajadores y trabajadoras se han movilizado todo el día. Y terminan la jornada con un fuerte plantón en la puerta del Ministerio de Economía y Finanzas; es decir, en la casa de los autores de la reforma laboral desreguladora.  

Muy bien en varios niveles. A nivel sindical, porque mantiene la capacidad de respuesta rápida que requiere la actual coyuntura y que la Confederación no puede lograr por la necesidad de consulta orgánica. Efectivamente, en unas semanas, la CGTP va a realizar su Asamblea Nacional de Delegados, en dónde debe discutir la pertinencia de un Paro Nacional, esta vez si general.  

A nivel político también, porque en claro, el Paro Textil es la expresión del sector más a la izquierda en el movimiento sindical. Los objetivos son bien políticos: derogar la norma. Así como la identificación del contrario: el MEF y la CONFIEP. Ha aglutinado a las bases y grupos de izquierda más radicales. Y esta bien esto, pues sirve como ejemplo y presión para que los sectores más remolones del sindicalismo presten atención. 

De esta manera, la próxima Asamblea Nacional de Delegados de la CGTP debe discutir la pertinencia de un Paro Nacional. Los textiles han demostrado que están dispuestos a salir a las calles por la defensa de intereses "de clase". No sólo con discursos incendiarios sino con organización y movilización.   

Lo ideal sería que otras federaciones siguieran el ejemplo de la FNTTP y movilizaran a sus bases en contra de la reforma laboral, lo más pronto posible. No es sencillo, pues si algo es débil en el sindicalismo, es precisamente el conjunto de federaciones sectoriales. Pero, sabemos que la derrota de la reforma laboral en curso, no será ni sencilla ni rápida.  


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