18 de abril de 2017

Una nueva Ley Pulpin o los problemas del empleo juvenil

El actual gobierno ha presentado al Congreso un proyecto de Ley de Empleo Juvenil que busca "promover el empleo juvenil". lo esta presentando como una solución novedosa y adecuada para resolver el "problema del empleo juvenil"

El citado proyecto lo único que hace es subsidiar el aporte del empresario a ESSALUD que es el 9% de la remuneración. Es decir, los empresarios que contraten jóvenes se ahorraran ese monto. Los jóvenes no recibirán ni un sol más y el estado no los subsidia pues ellos si seguirán aportando el 13% a ESSALUD. 

¿Esta medida tendrá algún impacto en el empleo juvenil? Difícilmente. Todos los estudios sobre empleo juvenil en el país señalan que los principales problemas son la informalidad del empleo juvenil y por ende bajas remuneraciones y malas condiciones de trabajo

En esta línea también tenemos el tema de la productividad. Efectivamente, como los jóvenes son generalmente poco calificados su productividad suele ser baja. Es cierto que esto tiene relación también con la informalidad. 

Entonces, en el mercado laboral juvenil hay una muy importante cantidad de jóvenes que por carecer de estudios técnicos e incluso secundarios, se ven obligados a laborar sin contrato de trabajo, por lo que ganan por debajo del sueldo mínimo y sin seguridad social, ni los demás derechos. En este escenario, la medida del gobierno no tendrá ningún efecto. 

Diversos estudios también señalan que el primer empleo influye y casi determina los circuitos laborales por dónde se va a desarrollar el o la joven. Por esto es vital discutir el tema de la formación secundaria y especialmente de la formación técnico profesional.

Una ley de empleo juvenil debería tener el acento en la parte de capacitación y formación. A la vez, como se trata de jóvenes de sectores pobres económicamente, debería definirse que sea el Estado y los empresarios quienes asuman los costos de dicha formación y capacitación.

Asimismo, debe legislarse con claridad el tema de la capacitación en el centro laboral. En general, los datos existentes señalan que las empresas capacitan poco a sus trabajadores y cuando lo hacen es fuera del horario de trabajo y el costo lo asume el trabajador. Mal, pues. La capacitación debe ser dentro del horario de trabajo y el costo lo debe asumir el empresario, el estado y el trabajador. 

Finalmente, si el problema principal son los cientos de miles de jóvenes que laboran sin contrato, sin derechos, con salarios por debajo del Mínimo Legal, lo que se requiere es un Estado que fiscalice realmente. Pero el actual gobierno ya declaró en repetidas oportunidades que no tiene como prioridad fiscalizar a las empresas. A las MYPES porque son muy pequeñas y a las grandes, pues porque son grandes. Tenemos pues, un gobierno de empresarios que utiliza bufones en el MTPE. 

La CGTP está organizando junto con el Despacho del congresista Dammert un Foro sobre este tema con la mirada de los trabajadores jóvenes. Hay que ir