19 de abril de 2017

Ruptura en el sindicalismo de las Américas

El sindicalismo en las Américas tiene dos organizaciones representativas. Por un lado esta la plataforma "Encuentro Sindical Nuestra América" (ESNA) como un espacio donde se reúnen las centrales sindicales más a la izquierda, que reivindican el "sindicalismo clasista". ESNA esta pensada como un espacio de encuentro, antes que una instancia supranacional. Por lo que no se exige afiliación, lo que le ha permitido reunir a centrales afiliadas a la CSA y algunas independientes.  

Luego tenemos precisamente a la Confederación Sindical de las Américas (CSA) que es la instancia orgánica de la Confederación Sindical Internacional (CSI). Ellos se definen como parte de un "sindicalismo sociopolítico". 

En América, la CSA es el resultado de un proceso de unificación entre la vieja ORIT y la CLAT. El año pasado, a fines de abril realizó su tercer Congreso ordinario. Según informes de algunos delegados participantes, el mismo se desarrollo con mayores tensiones a las habituales en estos eventos. 

En la CSA han coexistido dos corrientes claramente identificables. Por un lado, posiciones más a la izquierda, identificadas con un discurso renovador y contrario a las políticas neoliberales. Por otro lado, una corriente conservadora, con rezagos del anticomunismo que alimentó a la ORIT. Digamos que allí había un debate que nunca se dio abiertamente. Habían varios temas en discusión uno de los cuales era el de la autoreforma sindical y otro es la posición de la CSA frente a los gobiernos progresistas de la región. 

Los compas señalan que en el III Congreso ya se insinuaba una ruptura, pues el ala derecha de la CSA no estaba muy contenta con mantener un periodo más a Víctor Baez. A pesar de eso, Doña Correlación de fuerzas le permitió a Baez ser reelegido.  

Del 16 al 21 de este mes, en la ciudad de Bogotá, se están reuniendo alrededor de 25 centrales sindicales de América latina para conformar una nueva confederación que se denominará "Alternativa Democrática Sindical" (ADS). Me indican que en esta ruptura participan principalmente las centrales que venían de la antigua CLAT (social cristianas) junto con centrales independientes y de menor tamaño. 

¿Qué los divide?

Al parecer hay tres temas que son centrales en esta ruptura. Uno primero es la distribución de cargos y responsabilidades entre las centrales que venían de la ORIT y las que venían de la CLAT. El peso de la ORIT siempre fue mayor y le permitió administrar con soltura el poder en la organización, creando descontentos entre las antiguas centrales pertenecientes a la CLAT. 

Un segundo tema es la posición de la CSA frente a los gobiernos progresistas y especialmente Venezuela. Para un sector del sindicalismo -encabezado por la CTV (Venezuela)- la posición de la CSA debió ser más dura frente al proceso venezolano. Esto puede dar indicios del carácter más derechista de los rupturistas. 

Para completar la escena, la CTM y CROC de México participan de esta escisión al parecer incómodos por la preocupación que ha mostrado la CSA por los contratos de protección patronal que predominan en dicho país. Como sabemos la CTM es la central mexicana vinculada al PRI y a esa nefasta tradición del sindicalismo denominada "charrismo".

Perspectivas

Toda ruptura en el movimiento sindical es un paso atrás. Es cierto que en el último periodo el sindicalismo desde la CSA mostraba señales de debilidad. En general, salvo en el cono sur, el sindicalismo en América ha registrado un retroceso. En toda América, la crisis económica ha golpeado a los trabajadores y trabajadoras. La propuesta de la autoreforma sindical no ha mostrado los resultados que se esperaban. La escisión debilita aún más al sindicalismo en la región y especialmente al liderazgo de Baez, precisamente en un momento que requiere mayor cohesión. 

De Perú se ha sumado la CTP aprista y la CATP. La mayoría de los lectores debe ignorar quienes son y a quienes representan estas siglas. Ambas son centrales mínimas, con una escasa representatividad y con un historial muy discutible. Todo sindicalista peruano sabe que la CTP es una extensión de los intereses del partido aprista y varias veces ha cobijado a personas cuestionadas por la ley. Que estas centrales de papel, participen en la aventura de la Alternativa Democrática Sindical, grafica muy bien el tenor de la nueva confederación.