22 de abril de 2015

La crisis del empresariado


Es un lugar común señalar la crisis del sindicalismo. Pero ¿Y los gremiso empresariales? y la CONFIEP ¿está en crisis?

Hablemos de la crisis del empresariado. La idea es sencilla. El gremio empresarial enfrenta una crisis de identidad y representatividad. 

Hace unos días el vicepresidente de la CONFIEP, Lelio Balarezo ha sido sentenciado a prisión por delitos tributarios que representan una evasión de impuestos que algunos señalan en 6 millones y otros en 8 millones de soles. Ahora parece que nadie sabe donde anda el mencionado dirigente empresarial.

Los estatutos de CONFIEP señalan que un directivo no puede tener procesos judiciales en curso, sin embargo, Lelio Balarezo fue designado vicepresidente de CONFIEP cuando ya tenía bien avanzado su juicio. Es decir, para los directores de la CONFIEP lo que señalan sus propios estatutos no era un acuerdo vinculante, una norma obligatoria. ¿Puede una institución obviar el cumplimiento de sus propios estatutos?

Pero el tema no se puede reducir a la conducta de un directivo. Veamos algunos aspectos poco conocidos del gremio empresarial.  ¿Cuál es el promedio de edad de sus cuadros directivos? ¿Cuál es la participación de las mujeres en los puestos de dirección?

La CONFIEP tiene alrededor de 32 "Directores Titulares". El promedio de edad se encuentra de lejos por encima de los 50 años. Y de ese total sólo 01 es mujer. Se trata de una directiva compuesta por adultos mayores y varones. 

No hay que ser muy malpensado para señalar que la CONFIEP no es el rostro de los empresarios o "emprendedores" del país. Realmente no representa los intereses de las empresas pequeñas y medianas, tampoco los intereses del capital "nacional". Representa los intereses puntuales de un grupo de grandes empresas multinacionales que se articula con  la vieja tradición empresarial machista y oligárquica del país. 

Hay una crisis en el empresariado que opera en el país. Claro, gracias al poder que detenta la cúpula que dirige la CONFIEP pueden ocultar y disfrazar esta crisis. Así el caso de Balarezo es solamente la punta del iceberg que enfrenta dicha institución.