21 de enero de 2015

Balance 15E: Comentarios y precisiones


Siempre es interesante un debate o una discusión, más aún cuando se trata de entender procesos políticos cercanos. Hace unos días el c. César Cornejo ha publicado su balance personal de la última marcha contra el Régimen Laboral Juvenil. Ha sido ampliamente compartido en Facebook.

Me parece un buen signo que cada vez haya más discusión sobre temas políticos desde la izquierda y mejor entre gente joven. Necesitamos más opiniones y aportes sobre aspectos nuevos de la protesta social.

Sin embargo, hay algunos puntos del análisis del c. Cornejo que sin embargo me interesa discutir. Entiendo, ciertamente que ambos compartimos un espacio político común: las izquierdas. Pero obviamente, hay diferentes matices y acentos para comprender la realidad. Y como ejercicio de transparencia, dejo claro que soy militante de un partido de izquierda y que estoy cerca al movimiento sindical desde hace casi 20 años, ergo no soy nada joven. Mi opinión aspira a ser informada pero no necesariamente es representativa ni institucional.

Veamos las diferencias

Un primer tema es el de la autonomía. Cornejo opone autonomía a usurpación. Y no me queda claro de dónde sale esa disyuntiva. Al parecer, la discusión de fondo es ¿quién aparece en la foto cargando la banderola?. Definitivamente esa pregunta no ilustra mucho sobre la manera que las personas construyen espacios de autonomía.

Si me queda claro, en cambio, en el caso específico de la CGTP, que con sus limitaciones y errores, en sus más de 70 años, es el espacio de auto emancipación de los trabajadores y trabajadoras más eficaz que han construido. Ningunearla es tarea habitual de la derecha empresarial, no de un joven de izquierdas.

Cornejo critica a la CGTP y a los sindicatos en general al punto de preguntarse si hubo una traición por el hecho que los sindicatos no se quedaron para mediante la "autodefensa" enfrentarse a los policías presentes en el centro de Lima.

Luego, alude a "otras fuentes" que le permiten conocer lo que pensaban los dirigentes de la CGTP sobre el objetivo de la marcha. Entiéndase que para Cornejo el "objetivo de la marcha" es el lugar de destino de la movilización. Un lugar físico, no un objetivo político. De allí denuncia un doble discurso y el "intento de manipulación permanente" (sic) de los sindicatos y los partidos políticos sobre las masas juveniles y populares.

Concluye de manera clara: "...son sus dirigentes eternos, sus burócratas acostumbrados a la negociación bajo la mesa. Esos sujetos y organizaciones representan un escollo que el pueblo debe superar."

No pues. Una movilización no se mide por si llego o no a su destino. No se mide por el número de policías heridos o por los detenidos y golpeados. La política, como lo recordaba el viejo Cotler, es "el arte de organizar intereses en contra de otros intereses". Una movilización se valora políticamente cuando precisamente suma más intereses ciudadanos.

El "objetivo de la marcha" políticamente hablando, no es llegar al Congreso. El objetivo es lograr que cada vez más jóvenes, trabajadores, mujeres, estudiantes, ciudadanos en general participen de la movilización contra el régimen laboral juvenil hasta que la ley sea derogada. Y "participar activamente" no es agarrarse a piñazos con la policía. Terminar con la cabeza rota no te hace más revolucionario. Romperle la cabeza a otra persona tampoco. Parece obvio pero lamentablemente hay personas y colectivos que entienden la política como un ejercicio estético, un llamado al heroísmo individual, un culto a la violencia per se.

El enemigo no son los sindicatos, los partidos o sus direcciones. En los 80s Carlín si mal no recuerdo hizo una caricatura para Monos y Monadas, en ella se veía una marcha de trabajadores con un cartel que decía "viva la unidad del pueblo"  Y un par de participantes trataban de quitarle la banderola a otros dos con la leyenda "ustedes no son el pueblo". Y así estamos, de nuevo.

Estamos de acuerdo con Cornejo en la necesidad de construir organización. La protesta será efímera si no logramos construir organización con representaciones legítimas. Y estamos de acuerdo que tanto en los espacios estudiantiles, sindicales y barriales hay mucho por renovar. Me queda claro que las "Zonas" son el inicio de algo nuevo e interesante. Ojala sean también espacios democráticos, bien organizados y no solamente el trampolín para los deseos de figuración de algunos compas.   

Y claro, seguir pensando que los dirigentes sindicales son "un escollo que debemos superar" porque la lucha sindical funciona diferente al activismo de los colectivos resulta poco unitario por decir lo menos. Muchos hoy nos hablan de autonomía, de colectivo, de organización pero al final todo se reduce a quien sale en la foto cargando la banderola.