12 de marzo de 2014

Perú 2014: siguen asesinando sindicalistas

Saturnino Hugo Rodrguez Santos.
Con su ejemplo, derrotaremos a todas las mafias !!

Saturnino Hugo Rodríguez Santos era un trabajador de construcción civil, esposo y padre de tres hijos menores de edad. Vivia en la UVC200C de Huaycan, un barrio pobre en las afueras de Lima. Hace un par de dias fue asesinado en la puerta de su casa. ¿Por qué razón? Por ser dirigente sindical.

El viernes 07 de marzo es amenazado por unos desconocidos. Le exigen que renuncie al comité de obra. Saturnino Hugo era dirigente del Comité de Obra de Consorcio San Luis, un comité afiliado al Sindicato de Trabajadores en Construcción Civil de Lima y Balnearios, base de la FTCCP.

El dirigente sindical para calmar la preocupación de su familia hizo la denuncia en la Comisaria de Huaycan. Pero lejos de amedrentarse siguió en su puesto y no se dejó intimidar. Los delincuentes quieren que deje el cargo sindical. Quieren que abandone su responsabilidad. Saturnino Hugo le dice a un dirigente del Sindicato: “No voy a renunciar. Ellos quieren entrar a la obra pero no defienden a los trabajadores. Sólo les interesa cobrar cupos a las empresas y a los trabajadores. No me voy a ir”. Se refiere a uno de los grupos de delincuentes que buscan obras de construcción para mediante la extorsión amenazar a empresarios y trabajadores. Son grupos de delincuentes armados que funcionan como mafias.

La policía recibe su denuncia pero es poco lo que puede hacer. No hay voluntad política en las autoridades para enfrentar el problema de las mafias que extorsionan las obras de construcción. Es un problema generalizado, que implica desconocimiento, desinterés y en muchos casos complicidad. La policía no siempre se enfrenta a estos grupos pues termina siendo cooptada por las mafias. Saturnino Hugo sabe todo esto. Pero aún así decide quedarse en su casa, en su puesto de dirigente sindical. Tiene un compromiso con los trabajadores y con el sindicato.

Al día siguiente de las amenazas, el sábado 08 de marzo, alrededor de las diez de la mañana tres sujetos se acercan a su domicilio. Esperan que salga alrededor de las 10.00 de la mañana y le disparan repetidas veces. El dirigente sindical cae herido y entre el caos y la confusión los delincuentes huyen del lugar. Su familia y algunos vecinos lo llevan al hospital de Huaycan y luego a Bravo Chico. Los médicos tratan de salvarle la vida. Lamentablemente al día siguiente Saturnino Hugo fallece.

Era un trabajador de construcción civil, padre de tres menores hijos, esposo y vecino de Huaycán. Era un dirigente sindical. Tenía 38 años, un compromiso con el sindicato, las ganas de aprender y el deseo como todos, de ver crecer a sus hijos, de construir una vida más digna para su familia. Sus asesinos han cortado todo esto. Las mafias dejan tras de si, viudas y huérfanos, vidas truncadas y desconsuelo. Más aún, pretenden destruir todo aquello que Saturnino Hugo defendió con su vida.

Todos aquellos que lo conocieron saben que su ejemplo y sacrificio no será en vano. De la tristeza y el dolor, se pasa a la cólera y la rabia. Es natural y humano. No entendemos tanta insanía. Pero luego, el ejemplo de Saturnino Hugo nos da la confianza y certeza que derrotaremos a las mafias que extorsionan y asesinan en construcción. Los vamos a derrotar. Los culpables serán capturados, juzgados y sancionados. Todas las mafias serán erradicadas y en cada obra tendremos un comité donde los trabajadores en libertad, defenderán sus derechos.

Porque las palabras de Saturnino Hugo no las vamos a olvidar: “Nunca trabajaré con los seudos sindicatos de la zona porque extorsionan a las empresas y trafican con los derechos de los trabajadores. Trabajaré con el Sindicato de Lima para hacer respetar los derechos de los trabajadores y buscar puestos de trabajo para los trabajadores de construcción civil de la zona y todos tengan la oportunidad de trabajar y ganar sus salarios con el sudor de su frente para llevar a sus familias a una vida mejor”.