5 de diciembre de 2012

Dice que es un ministro "técnico"

Las disculpas del día

Hace unas semanas el actual -si, hasta ahora no ha renunciado ni lo han destituido-  ministro de Trabajo José Villena en un evento sobre empleo decente, respondió a unas preguntas del Sindicato de trabajadoras del hogar sobre la ratificación por parte del Estado peruano del convenio internacional 189 que regula la labor de dichas trabajadoras, señalando que quienes preguntaban tal cosa demuestran "ser ignorantes". 

Para el ministro de trabajo es ignorancia creer que dicho convenio significará un cambio sustancial en la vida de las trabajadoras del hogar. "Yo soy un ministro técnico, no soy político. Yo no vengo a dar populismo o palabreria sino a tener datos y cifras" señaló según nos informan las dirigentas del Sindicato de trabajadoras del hogar. . 

El ministro "técnico" de trabajo, días después en una entrevista afirmó que muchos trabajadores estatales "no sabían leer ni escribir". Luego del rechazo de los sindicatos estatales, sus asesores le aconsejaron pedir disculpas. 

Luego, hemos visto los lamentables sucesos en el aeropuerto de Arequipa. El Ministro José Villena llega tarde y pierde el vuelo. Se enfurece. Testigos señalan que zarandea violentamente a la trabajadora Ana Lucía Ramos y amenaza a gritos a un grupo de trabajadores. Si, el ministro de trabajo del Perú amenaza con despedir a trabajadores por no detener el vuelo que había perdido por llegar tarde al aeropuerto.  

Que mejor ejemplo de cómo van las relaciones laborales en el Perú que lo mostrado de manera clara, transparente y didáctica por el ministro José Villena en el Aeropuerto de Arequipa. 


¿Será este el nuevo logo del Ministerio de Trabajo?


Más allá de cuestionarnos las credenciales morales del citado ministro, queda la pregunta simple, ¿cómo un personaje así puede llegar a ser ministro de trabajo? ¿cuáles son los mecanismos de selección de cuadros que tiene el actual gobierno? ¿donde consigue gente así?

Esta lamentable historia retrata el rostro de ese discurso que privilegia la mirada técnica y ve con desdén a la política. La critica a la política ha pretendido hacernos creer que procedimiento es lentitud, razonamiento es palabrería y sensibilidad es ineficiencia.

Se olvida que la acción política es principalmente el ejercicio práctico de virtudes ciudadanas. Resulta obvio que un ministro de Trabajo debe ser fundamentalmente una persona política. Es decir, una persona con valores y no sólo cifras y datos. 

Las relaciones laborales no son una sala de máquinas o un laboratorio de experimentos. Se trata de personas en relaciones de poder que se articulan en una de las principales actividades humanas. El "discurso tecnocrático" del ministro José Villena ha demostrado ser inadecuado, ineficaz y moralmente insolvente. 

Una salida pronta del ministro, hubiera sido un gesto de sentido común para cualquier gobierno con -precisamente- sentido común. Resulta claro que Ollanta y Nadine tienen serias dificultades para encontrar personas capaces que se encarguen de ministerios tan venidos a menos como el de Trabajo. La ausencia de reemplazo es la única manera de explicar por que sigue en una oficina pública un gritón abusivo. 

Ahora, nuevamente sus asesores con la amplia experiencia ganada han preparado un nuevo ritual de disculpas. El ministro Villena ha viajado a Arequipa y se ha reunido con un grupo de trabajadores -con el gerente de la empresa LAN allí presente, garantizando que ningún trabajador se sale del guión- para ofrecer disculpas y negar una vez más que maltrató fisicamente a una trabajadora. Lo técnico se convierte en payasada. ¿En que diccionario tecnócrata es sinónimo de patán?  

Uno ya no sabe qué es más lamentable. Tener un ministro de trabajo que abusa de los trabajadores o tener un gobierno que no le quita el cargo inmediatamente. 


PostData: Y a todo esto, ¿la discusión ética sobre los asesores de alto nivel o directores del ministerio de Trabajo que llegaron con Pablo Checa en que queda? ¿Realmente tiene sentido seguir trabajando para un ministro que hace estos papelones de manera cotidiana? ¿No hay otras maneras menos bochornosas de ganarse la vida? Porque una cosa es asesorar a un ministro y otra es pasarse el tiempo pensando las disculpas del día para dicho ministro.