27 de septiembre de 2012

Algunas preguntas sobre las "lecciones" de Tanaka a la izquierda

Hace unos años atrás estaba de moda criticar a la izquierda. Señalar sus errores, limitaciones, trabas y contradicciones. Quedabas muy bien desnudando al socialismo real y sus terribles errores y desmanes. Toda suerte de intelectuales pasó por esta etapa.

Ahora, lo in es dar lecciones y consejos a la izquierda. De pronto, todo el espectro político del centro a la derecha, liberales y conservadores, intelectuales y no tan intelectuales han descubierto que tienen algo que enseñarle a la izquierda local. Y bueno, modestia obliga. Todos los consejos, todas las recomendaciones y hasta las lecciones de toda persona siempre son bien recibidas. De una u otra forma pueden ser útiles para la izquierda.


Martín Tanaka

El artículo de Martín Tanaka, publicado en La República hace unos días por ejemplo. Es muy ilustrativo de cómo el principal cientista político del país entiende a la izquierda peruana y a las organizaciones sociales.

Para Tanaka lo ocurrido en el Mercado de Santa Anita, la reforma del transporte y el intento de revocatoria permite ver que los sectores populares son contradictorios, que la representación no es lo que parece y que la democracia directa no siempre es mejor que la representativa.

Curiosamente una lectura de izquierda podría entender esos hechos sin llegar a las mismas  conclusiones. No hay ningún grupo de izquierda, por pequeño que sea, que este entendiendo a los grupos económicos de La Parada o a los propietarios de las empresas de transporte como reales representantes de los sectores populares. No hay un solo documento de alguna agrupación de izquierda que defina a estos grupos como "sectores populares". ¿Esta Patria Roja en La Parada? No. ¿Ha salido la CGTP a defender a los propietarios de empresas de transporte? Tampoco. Los procesos de estratificación y diferenciación social son temas presentes en la reflexión de izquierdas.  

¿No será que Tanaka ve "sectores populares" donde hay otros actores sociales?

No pretendo dar lecciones sobre tipos de democracia a Martin Tanaka, pero hay mucha distancia entre una revocatoria y un intento fallido y fraudulento de revocatoria. Hasta donde recuerdo falsificar o comprar firmas no es un componente de la democracia directa reivindicada por la tradición de izquierdas. En general, las butifarras electorales son parte del legado "democrático" de la derecha peruana.

¿No será que Tanaka ve "democracia directa" donde hay otras formas de articulación política?

Luego Tanaka nos recuerda la necesidad de entender la sociedad y las dificultades para esto por parte de la izquierda. Literalmente señala:  "El problema es que la visión de ese grupo (los intelectuales de izquierda) aparece cada vez más alejada de lo que sucede en el país". Esta idea es una de las más populares en las facultades de ciencias sociales. Es una suerte de mantra flagelante para cualquier joven que aspira a entender el país.

Vamos a dejar al margen, la yuxtaposición que hace Tanaka entre Ciencias Sociales e intelectuales de izquierda, porque resulta obviamente insostenible, a estas alturas de la vida. Tampoco vamos a caer en la fácil argumentación que los del otro lado, tampoco entienden el país. Bastaría leer cualquier columna de Aldo Mariategui para comprobar que la derecha local ha perdido algo más que la brújula hace buen tiempo. 

Veamos, ¿cómo se puede demostrar en política, que una idea no responde a una realidad social? Pues cuando puesta en práctica, sus resultados son diferentes a lo que se espera. Y si podemos aceptar esto, ¿cuándo desde 1992 las ideas de izquierda se han puesto en práctica? En ningún momento a nivel nacional. Ahora tenemos una gestión municipal en Lima y no le va mal en cuanto a resultados, y la historia aún no termina. Asimismo, en este tiempo han pasado diferentes ministros y más de un viceministro "de izquierdas", así en general. El primer gabinete del actual gobierno exceptuando algunas carteras articuladas desde el todopoderoso MEF tenía muchas figuras de izquierda. ¿Lo hicieron muy mal? No. ¿Salieron por grandes muestras de incompetencia en razón a su visión "cada vez más alejada de lo que sucede en el país"? No.

¿No será que Tanaka ve distancia donde lo que hay es diferencia con su manera de ver la sociedad?

Luego Tanaka termina con consejos sobre la unidad de la izquierda. En general pone en clave de pregunta lo ocurrido en el pasado. Son observaciones sensatas sobre problemas reales en la izquierda. Pero luego nos recomienda "conectar" con una sensibilidad popular que ha sido más bien de derecha y populista. 

Alguien ya ha señalado de manera perspicaz que los últimos tres presidentes electos articularon sus campañas electorales en función del cambio del modelo económico y ya siendo presidentes, trastocaron su agenda. ¿Con cuanto de aprobación electoral han terminado García y Toledo? 

Más aún, ¿qué hay en el escenario político más populista y de derecha que el fujimorismo? Es la derecha populista. Y aún así perdió las elecciones. El mapa electoral de la primera vuelta puede ser un buen indicador para poner en duda la afirmación de Tanaka. La victoria electoral de Susana Villaran es otro elemento. 

No solamente causa duda la afirmación sobre la sensibilidad popular que adjudica Tanaka a la mayoría del país, sino la idea misma de reducir la política de izquierdas a una "conexión" de sensibilidades. Ahora se entiende porque tantos jóvenes cientistas políticos andan repitiendo con entusiasmo: que la izquierda lo que necesita es un operativo de marketing. Entiendo que la izquierda se ve así misma como algo más que una agencia de creativos y publicistas.   

¿No será que Tanaka cuando ve derecha y populismo mira a las clases medias y altas y las confunde con los "sectores populares"?

Como es habitual, todos los consejos se agradecen y las lecciones se estudian. Algo saldrá de ellas. Por ahora, me queda claro que lo que Tanaka entiende por "izquierda" es algo muy, pero muy diferente al cada vez mayor conjunto de hombres, mujeres, jóvenes, asalariados urbanos y rurales, independientes, estudiantes y demás ciudadanos que en colectivos, partidos y movimientos están trabajando, cada uno a su ritmo y según sus luces, por cambiar de verdad este país y construir un país para todos y todas.