24 de julio de 2012

El "Movimiento Laboral" de Rendón Vásquez

Desde hace un buen tiempo un grupo de sindicatos se ha estado reuniendo con el abogado Jorge Rendón Vásquez para estudiar y discutir la legislación peruana. Por su lado, el mencionado abogado ha escrito públicamente sobre su posición frente al anteproyecto de Ley General de Trabajo. Ha desarrollado una intensa labor en Internet para hacer públicas sus ideas, argumentos y posiciones. En el movimiento sindical ya se conoce el debate alrededor de este tema. Es indudable su influencia entre algunos sindicalistas. 
Ahora hace unos días aparece un comunicado de un “Movimiento Laboral” que suscribe el pensamiento Rendón Vasquez in toto.  

Hacer público un comunicado de varias organizaciones sindicales, criticando lo actuado por las centrales sindicales del país y hacer un llamado a organizarse alrededor de dicho “Movimiento Laboral”, amerita por lo menos un comentario. Y lo hago como simple sindicalista, interesado en entender lo que pasa y ayudar a no cometer errores pasados.

En primer lugar, en cuanto a la CGTP que es la organización que más conozco, lo que plantea ese comunicado es tan inexacto que linda con la falsedad.  El comunicado del “Movimiento Laboral” pretende contraponer “otra estrategia”. Priorizar la derogatoria o modificatoria de un conjunto de leyes laborales. Pero eso es precisamente lo que viene haciendo la CGTP desde hace mucho más tiempo, incluso desde cuando el abogado Rendón Vasquez guardaba profundo silencio.

El comunicado señala que las centrales sindicales habrían consensuado el 85% de ese proyecto de ley y en ese porcentaje se encontraban temas contrarios a los trabajadores. Nada más falso. Precisamente, los temas que no se lograron consensuar eran los más sensibles para el movimiento sindical.

La propuesta de Rendón Vásquez leída ahora a través del “Movimiento Laboral” pretende ser más eficaz y consecuente que lo actuado por las “centrales sindicales”.  

Lo cierto es que la CGTP tiene en su Plataforma de Lucha, discutida en las cuatro últimas Asamblea Nacional de Delegados y en el último Congreso Nacional del año pasado, al que asistieron más de 500 delegados representativos de sindicatos, el acuerdo de luchar por todos los puntos que señala el comunicado del movimiento laboral y muchos otros más.

En ningún documento orgánico se va a encontrar que la estrategia de la CGTP -y me parece que tampoco en la CUT- sea reducir la recuperación de derechos laborales y libertades sindicales a la promulgación de una nueva Ley General de Trabajo. Inducir a pensar eso es no entender la lucha sindical o querer engañar a quienes efectivamente no la entienden.



¿Qué es lo que está en discusión realmente aquí?
En el pasado, buena parte de la discusión sindical se limitaba a una diatriba de epitetos entre reformistas y revolucionarios, entre clasistas y revisionistas. Estas visiones duales, basadas en una interpretación reduccionista de la política, ocasionaron muchos desencuentro, fracturas y rencillas completamente inútiles y estériles en el movimiento sindical.

La herencia de esa época ha sido la terrible atomización y dispersión del sindicalismo peruano. Tenemos en el papel cinco centrales sindicales, pero no por tener más centrales somos más fuertes. Todo lo contrario. Para nadie es un secreto la distancia en cuanto a afiliación, representación e influencia que dispone la CGTP en el movimiento sindical con respecto a las otras cuatro centrales.

Que nadie piense que esto es una casualidad o un “regalo del cielo”. Ha significado un proceso de madurez política y sindical donde todos los dirigentes de la CGTP y sus bases han sabido dejar de lado diferencias formales, ideológicas, personales en aras de una unidad más amplia y más fuerte. Y esto ha podido ser así, porque el tema de la autonomía sindical, ha dejado de ser una simple etiqueta y es ahora parte del ADN de todos los cegetepistas.

Y el sindicato ha aprendido a ser autónomo tanto de los partidos como de los abogados que pretenden conducir al movimiento sindical. No es la primera vez que un abogado pretende organizar a los sindicatos que atiende de manera regular. En general esa experiencia ha terminado mal.  

El otro tema depende de lo que se entiende por la acción sindical y cuál debería ser su objetivo principal. Lo que el comunicado señala es que las centrales sindicales se han equivocado al apostar por una nueva LGT. El supuesto error ha sido consensuar un proyecto que no comprende todos los temas que queremos ver resueltos. Como es incompleta, entonces no debe ser reconocida.

Para ser más precisos. Como las centrales no han logrado obtener todos sus objetivos, entonces no se debe consensuar ni acordar. O todo o nada. Y claro, cuando lo dice un abogado senior a dirigentes jóvenes y despolitizados, pues parece muy sensato.

Pero no lo es. El movimiento sindical responde a una representación social sustancialmente diferente a la representación política. Es cierto, que entre la política de izquierdas y el sindicalismo siempre van a existir canales de diálogo, intercambio e incluso de complementariedad, pero no podemos reducir uno al otro ni confundirlos.

Cuando se hace política, es posible y a veces necesario adoptar posiciones maximalistas. Todo o nada. Patria o muerte. Porque en política los resultados simbólicos son muy importantes. Se pueden perder las elecciones y salir fortalecidos moralmente. Muy bien. El respaldo político alude principalmente a un conjunto de valores e ideales antes que a mejoras materiales. O por lo menos, así debería ser.  

Pero en el sindicalismo, las cosas son diferentes. El sindicato se mueve en lo contingente, en lo material, en el resultado pronto. Y es así porque la función del sindicato no es cambiar la sociedad, sino mejorar las condiciones materiales de los trabajadores. Obviamente, en ese proceso, muchas veces si no siempre, se van transformando las reglas y condiciones sociales. La acción sindical transforma efectivamente el mundo, aunque no sea su objetivo fundamental.

Y esto, que parece tan aburrido es necesario señalar, para que se entienda lo siguiente. La acción sindical está obligada a dialogar. Estamos fuertemente condicionados para llegar a acuerdos. Los afiliados requieren de resultados concretos, así sean menores. ¿Qué es sino la negociación colectiva sino un gran acuerdo? del cual dicho sea de paso, generalmente salimos descontentos.  

Se imaginan un sindicato que en la mesa donde se discute el aumento dijera “Queremos todo o nada”. ¿Ya empieza a sonar absurdo, no?. Claro que una posición así depende. Depende de un elemento que Rendón Vásquez y sus actuales seguidores no quieren aludir: la correlación de fuerzas.

El movimiento sindical clasista ha venido actuando para obtener las mayores conquistas posibles en el estado de fuerzas existente. Es cierto que hemos perdido muchísimos derechos, y los perdimos cuando los abogados como Rendón Vásquez asesoraban a muchos sindicatos.

La crisis del sindicalismo significó para muchos de esos abogados simplemente un cambio de giro, un reacomodo de oficina, perder algunos asistentes, hacer más asesorías individuales y menos negociaciones colectivas. Pero para la CGTP representó el asesinato de muchos dirigentes como Walter Alarcón, Hilario Ayuque, Saúl Cantoral, Enrique Castilla y claro nuestro Pedro Huilca Tecse.

Cuando el grupo autodenominado “Movimiento Laboral” desconoce esto no solamente esta siendo desmemoriado sino profundamente injusto con el sacrificio de nuestros mártires.

El movimiento sindical tiene una responsabilidad con sus afiliados y cuando se es representativo, como la CGTP, entiendo que las cosas no pueden tomarse a la ligera. Como me decía un viejo dirigente sindical, ni llorando ni gritando se hace más sindicalismo. Se hace sindicalismo con análisis, propuestas, organización y presión social.

Y el mejor ejemplo lo da la FTCCP. Nadie puede negar que ha sido uno de los gremios más golpeados por la ofensiva patronal y gubernamental. hasta hace muy poco un presidente de la república se reunía con delincuentes para conspirar contra el gremio de la construcción.

La última movilización de la FTCCP para presentar el pliego por rama registro más de veinte mil trabajadores del sector movilizados en la ciudad de Lima. Y toda esa fuerza social es usada no para imponer, no para decir “todo o nada” sino para discutir, de igual a igual con el gremio de los empresarios, CAPECO.   

Para nadie es un secreto que el joven Sindicato de Ripley es uno de los más entusiastas seguidores del abogado Rendon Vásquez. Aunque tal vez sea más exacto hablar de algunos dirigentes de dicho sindicato. Es un sindicato en un sector que se transformó en las últimas décadas y esta reingresando al mundo sindical. El sindicato de Ripley o más bien algunos de sus dirigentes nunca han querido afiliarse a la CGTP. Prefieren ser “independientes”. Y esta bien, es su opción y todos en el mundo sindical la respetamos.

Ahora aparecen liderando este “Movimiento Laboral” y es válido preguntarse ¿dónde quedó la tan reclamada “independencia”? Al parecer no se trata de ser independientes sino de la ambición por liderar un movimiento, aunque sea reducido.



¿Estamos ad portas de una nueva central sindical? ¿Es esa la verdadera estrategia de Rendón Vásquez? En todo caso, resulta lamentable que compañeros y compañeras que siempre tuvieron las puertas abiertas y el apoyo solidario de la CGTP, pero nunca quisieron exponer abiertamente puntos de vista, prefieran armar tienda aparte sin mayores razones que las ambiciones de un abogado en el otoño de su vida, que busca el reconocimiento que cree merecer.