22 de noviembre de 2011

Un fracaso más ¿qué importa? Sobre la crisis de Patria Roja en el sindicalismo peruano

Ha finalizado el XIII Congreso Nacional de la CGTP y dentro de poco aparecerán los balances y evaluaciones del mismo. Las presentes líneas son un primer borrador centrado en las correlaciones políticas del evento congresal.

Patria Roja

Como todos deben saber, en la sociedad civil, es el sindicalismo peruano uno de los actores más politizados. Esta situación es el resultado tanto de la necesidad de adquirir una visión integral que articule la acción económica con los espacios políticos donde se define algunas reglas de juego. En general, la organización de los trabajadores ha sido una labor política y de la política de izquierdas, aquí y en todas partes.

En el sindicalismo peruano el partido Patria Roja (PR) ha sido un eje de aglutinación, organización y conducción de importantes sectores laborales desde los años 70s cuando aparecen como una división secundaria de Bandera Roja. Bandera Roja, Puka Llacta y Patria Roja son parte de la tradición "maoista" en la izquierda peruana. El maoísmo como sabemos, es la doctrina política de los seguidores de Mao Zedong, el líder revolucionario chino. Bien, todo esto es necesario señalarlo por que muchos compas en el movimiento sindical no lo saben y es necesario dar las referencias, el mapa político, las coordenadas para que no se pierdan o sean confundidos. 

Patria Roja desde los años 70s ha estado reclutando adeptos entre universitarios, profesores y algunos empleados públicos. Todos sus intentos por organizar o influir en el proletariado industrial, minero, manufacturero o similar han sido un fracaso. Entre el discurso campesinista del maoísmo tradicional y el "estilo" de conducción de los compas de Patria Roja, nunca lograron convencer al proletariado local de manera sostenida.  

El XIII Congreso de la CGTP

El congreso de la CGTP se ha venido preparando desde hace buen tiempo. Se han realizado asambleas, encuentros, discusiones y debates sobre los temas del Congreso. Como hemos señalado en un post anterior habían temas importantes en agenda, así como nuevos actores o más precisamente viejos actores revividos, como el troskismo en todas sus variantes.

El que escribe estas líneas estaba seriamente preocupado -y lo he escrito algunas veces- acerca del crecimiento de un ala "ultra" en el sindicalismo peruano. Una ultraizquierda que de manera voluntarista pretenda convertir la ausencia de partidos en una oportunidad para trastocar a los sindicatos en aparatos partidarios. En general, siempre me ha parecido que tanto el maoísmo como el trotskismo teniendo cosmovisiones en las antípodas, comparten un mismo desprecio por la autonomía sindical. 

En los medios sindicales se especulaba acerca de las fuerzas que podría traer Patria Roja a través de los sindicatos donde tienen mayor presencia, arraigo y seguidores. Ciertamente, el SUTEP es uno de los espacios donde mayor acogida tienen, pero también se contaba a FENTUP, FENDUP, FETRAMUNP, FENUTSA y la CITE entre otras bases. 

El escenario de estas correlaciones se mide en diferentes momentos a lo largo de un congreso. En las elecciones de las mesas directivas, en los debates de comisiones, pero también en los gestos y actitudes. Para nadie es un secreto que Patria Roja llego al Congreso sindical pidiendo el cielo y en actitud desafiante. 

A nombre de tres reconocidos dirigentes del SUTEP y FENDUP fue distribuído un folleto muy bien diseñado e impreso a cada uno de los 615 delegados asistentes al evento. ¿El titulo del documento? Algo así como "Para la reorientación sindical clasista de la CGTP"

Una lectura rápida del mismo dejaba claras las cosas: los compañeros de Patria entraban con perna en alto. La CGTP a juicio de los tres autores había cometido errores de "dirección política", en muchas cosas "no se había avanzando nada", y por lo tanto era "necesario una reorientación clasista" puesto que la dirección política de la CGTP había "desviado del sindicalismo clasista" entre otras frases en el mismo tono y sentido. 

Más allá de los adjetivos, el ataque de Patria Roja era claro y directo: apuntaba a lo que ellos consideran la dirección política del movimiento sindical, es decir al Partido Comunista Peruano. Ya en otros documentos han señalado que el PCP esta en "crisis terminal" o que es "incapaz de renovarse". Algunos de sus voceros incluso insinúa que es PR la que le permite subsistir al PCP. 

La estrategia de PR era sencilla. Contraponer su folleto a las Tesis y Mociones aprobadas por el Consejo Nacional, y desde allí capitalizar una crítica a la dirección sindical, aglutinando a los troskistas, socialistas, independientes de izquierda, etc. Querían ser la cabeza de la oposición crítica en la CGTP. 

Los errores de Patria Roja

Sin embargo, esta estrategia se estrelló contra la realidad de manera rápida y contundente. En primer lugar, cayó bastante mal entre los delegados que se entregue un documento alterno de manera tan "oportuna", justo antes del debate de comisiones. Cuando era evidente que dicho folleto estaba preparado tiempo atrás.    En la Comisión de situación orgánica donde participé, uno de sus autores quiso polemizar con alguien del Consejo Nacional enfrentando un documento contra el otro. 

Pero, y esto lo notaron enseguida los delegados y delegadas sindicales ¿no es el SUTEP y FENTUP parte de la dirección nacional de la CGTP? ¿No son los tres autores de dicho folleto parte del Consejo Nacional de la CGTP? Y si, son parte fundamental de la misma dirección que pretenden cuestionar y "reorientar".

Un viejo delegado sindical me dijo esa mañana -es la misma escopeta de dos cañones que usa Patria Roja toda la vida...      

Pero no acaban allí los traspiés de PR. Mientras los delegados empezaban a hojear estupefactos el folleto alterno, se pasa a la votación de la presidencia de la comisión. Uno de los tres "autores" del folleto es propuesto como candidato por uno de sus seguidores. Una votación. Era el momento de medir fuerzas y ver cómo viene funcionando la estrategia maoísta en el congreso sindical. Mis camaradas proponen con lucidez a un compañero también dirigente sindical y figura reconocida del PCP. 

Los delegados votan. El candidato sindical de Patria Roja recibe 32 votos. El del PCP 123 votos. La asamblea estalla en aplausos y vivas. El rostro del curtido maoísta se ensombrece y nunca sabremos si fue por vergüenza o cólera. Es una derrota aplastante y marcará el tenor en esa y las demás comisiones. 

En una reacción rápida e inteligente, pero igualmente inútil, los maoístas redistribuyen sus fuerzas y se trasladan de las comisiones de normativa laboral y situación internacional concentrándose en la de situación orgánica y situación nacional. Pero aún así son una clamorosa minoría. Y con alegría ciertamente veo que mi organización partidaria ha crecido en el movimiento sindical, tanto en militantes como en influencia. 

Al momento de conformar la lista unitaria de la nueva dirección sindical, era muy notorio ver los rostros preocupados de los operadores de Patria Roja tratando de articular viejas lealtades en Fenutsa, Fetramunp, Fendup pero al parecer con poco éxito. Al final, la "sana hegemonía" que dicen practicar solamente sigue funcionando en el SUTEP y FENTUP. 

A manera de conclusión

¿Qué ha pasado con Patria Roja? es lo que se peguntaba la mayoría de delegados congresales al final de la jornada. Por un lado, los gruesos errores políticos de su dirección, en los últimos años han empezado a pasarle factura. La posición primero contraria y luego ambigua, para luego nuevamente contraria frente al actual gobierno es oro elemento. 

Más de fondo podemos señalar que PR ha tratado de conjugar una acción pragmática en extremo con un discurso radical y dogmático. Esta lógica que cosechaba éxitos en los 80s y parte de los 90s en el movimiento estudiantil, y sirvió de cantera para los cuadros del SUTEP, hoy ya esta agotada. PR ya no tiene la misma presencia en el movimiento estudiantil universitario. 

El otro elemento es la seria crisis de dirección y orgánica que atraviesa el SUTEP. Como lo señalaron varios delegados en el propio congreso, existen en la práctica hasta tres SUTEPs que coexisten con diferente grado de animosidad entre ellos. Y no parece haber manera de resolver esto. También es claro señalar que dicha fractura se explica principalmente por la "sana hegemonía" que ha practicado Patria Roja con el Sindicato docente. Es una buena lección para todos ver que las agrupaciones partidarias que ignoran o maltratan la autonomía sindical, tarde o temprano lo lamentan. Los trabajadores organizados no somos borregos.  

Se nota también la crisis del perfil del dirigente sindical magisterial, que entendemos como parte de la crisis más general de la educación pública peruana. Patria Roja tiene serias dificultades para renovar sus cuadros sindicales. Basta ver un promedio simple de edades entre sus principales representantes. 

Ante una serie de derrotas en la escena política oficial, la pérdida del registro electoral en esa suma de errores y malentendidos con Fuerza Social, la fractura casi irreparable del SUTEP y la pérdida de influencia en bases tradicionales como Fenutsa, Fetramunp, Fendup resultaba estratégico para patria Roja consolidarse en la CGTP. Pero no ha sido así. A nivel de influencia sindical han salido seriamente debilitados. Todos los asistentes al congreso tenemos claro ahora su verdadero y reducido peso en el movimiento sindical. Parafraseando al propio Mao, ha quedado claro que "Patria Roja es un tigre de papel" en el movimiento sindical. 

Ciertamente, la dirección del PCP en el movimiento sindical, demostró madurez y sentido común al apoyar la formación de una lista unitaria y de frente único con todas las fuerzas presentes en el congreso, incluso con los alicaídos compas de PR.  Ahora salimos del congreso con una CGTP más estable, firme, unida y democrática. Es el ejemplo de Mariategui, es la praxis del sindicalismo clasista que nosotros los comunistas defendemos en el movimiento sindical. Que los "reorientadores" se reorienten a sí mismos. 


ACTUALIZACIÓN 01 Diciembre de 2011

Los compas de Patria Roja han dedicado dos artículos en el portal web de su organización política a este humilde servidor. Bueno, es un intento de debate que ojala pueda desarrollarse en base a argumentos y razones. Aqui los enlaces.




Hay  una discusión o más bien un ejercicio de catarsis, de algunos militantes de Patria Roja que andan preocupados por mis estados de ánimo antes que por mis ideas. Lean los comentarios que no tienen desperdicio. Estos temas, compas, deben siempre verse sin perder el buen humor o la perspectiva. Las actitudes de "Lenin indignado" o peor aún de "Mao fruncido" no quedan bien en un blog sindical.


7 de noviembre de 2011

El XIII Congreso de la CGTP: ¿qué es, cómo funciona y qué se discute?

Del 16 al 19 de noviembre se reunirán alrededor de 600 delegados sindicales de todo el país, en la ciudad de Lima. Es el XIII Congreso Nacional Ordinario de la Confederación General de Trabajadores del Perú. Para los sindicalistas en el Perú es un evento fundamental. Pero antes vamos a explicar algunas cosas.

La CGTP tiene unos estatutos. En ellos se establece la forma que se organiza y cómo funciona. Los estatutos son un documento público. Cualquier trabajador puede acceder al mismo. Los estatutos señalan que la instancia máxima de gobierno de la CGTP es su Congreso Nacional. 

El Congreso esta compuesto por los delegados elegidos democráticamente en cada sindicato y federación afiliada a la CGTP. Todos participan. Si un sindicato está afiliado a una federación entonces, participa a través de su federación. Si no tiene federación, participa directamente. Hay federaciones de rama, como la federación minera, SUTEP, FENDUP o FTCCP y federaciones territoriales como la CGTP Cajamarca, FESIDETA de Chimbote, FDTA de Arequipa. 

En ese sentido, el Congreso Nacional de la CGTP debe ser una de las manifestaciones más democráticas y estructuradas de la sociedad civil. Difícilmente hay alguna otra organización popular con la densidad y representación de la CGTP. 

Entonces, el Congreso de la CGTP es la reunión de los delegados de los trabajadores elegidos en asambleas a lo largo y ancho del país. Se reúne cada cinco años. Dura varios días. Esta vez se inaugura el 16 de noviembre y concluye el 19 de noviembre. 

El Congreso de la CGTP tiene dos tareas: En primer lugar, define la línea política-sindical que debe llevar la CGTP durante los próximos cinco años.  En segundo lugar, elige el nuevo Consejo Nacional (dirección sindical compuesto de 45  integrantes) y Consejo de Vigilancia de la CGTP. Obviamente estas son tareas importantes y requieren de una seria reflexión, debate y acuerdos. 

Teniendo esto claro, lo demás es sencillo. Se esperan más de 600 delegados sindicales. Para poder ordenar esta discusión se cuenta con dos documentos claves: el Informe , que es una suerte de balance del periodo anterior y las perspectivas del periodo siguiente. El secretario general, en este caso, el c. Mario Huamán presenta dicho informe en representación del Consejo Nacional. Este es el espacio para un primer debate, con sus aportes, críticas, opiniones y demandas. 

Luego están los documentos de discusión, tesis y mociones. En el Congreso Nacional, el trabajo de los delegados se ordena mediante plenarias y comisiones. En este congreso tendremos cuatro comisiones para ver los temas en debate. Cada comisión elabora un resumen de lo discutido y lo presenta en una plenaria. 

En la última sesión, la del día 19, se presentan las listas para las elecciones. Y cada delegado vota. Bueno, hace ya varios congresos que se presenta una "lista de consenso", es decir, que las diferentes fuerzas políticas en el movimiento sindical se ponen de acuerdo para presentar un conjunto de candidatos que sean de interés de los delegados. 

Es obvio señalar, que en un congreso sindical no se trata de quién grita más fuerte, o quién luce más radical o contestatario. Se trata de saber quienes tienen más luz en la sesera y a la vez, tienen más respaldo detrás suyo. 

¿Y que se va a discutir en este XIII Congreso Nacional?

Bueno, en cada congreso hay temas y temas. Depende mayormente de la coyuntura política. El Congreso sindical define la gran línea de acción colectiva por un periodo largo, por lo que merece una apasionada discusión entre las diferentes miradas. Hay algo así como tres grandes ejes sobre los cuales va a girar buena parte de la discusión. A grandes rasgos son los siguientes:

a.- La crisis mundial
La crisis mundial será el gran telón de fondo de buena parte del debate congresal. Las diferentes lecturas, oscilando desde los más pesimistas (u optimistas depende) que ven ya un colapso capitalista, a los que consideran que en dos años todo regresará a la normalidad. Asimismo, la crisis económica mundial ha hecho como era de esperar, insuflar a los grupos más radicales en sus expectativas "revolucionarias". La posición al respecto de Carlos Tovar por ejemplo, será un referente en el debate sindical. 

b.- La posición frente al gobierno. 
Al parecer será el gran debate del congreso. Hay un grupo pequeño y muy radicalizado que desea una CGTP más opuesta al gobierno, liderando la oposición desde la izquierda y llamando al paro nacional y la revolución cada dos días. Por otro lado, hay una posición diferente para la cual el gobierno si representa una posibilidad de cambio en el dogma neoliberal y que sería absurdo no apoyar las medidas concretas que benefician a trabajadores y ciudadanos. Ambas posiciones van a discutir ampliamente los cuatro días del congreso.

De esta discusión saldrá el tono del movimiento sindical de los próximos años. No se trata como algunos quieren creer de manera simplista entre una posición radical y otra conservadora. A mi me parece más bien, un debate acerca del rol que debe cumplir el sindicalismo en una sociedad democrática, desigual y sin izquierda. Lo más sencillo es reemplazar a los partidos de izquierda con la CGTP, pero con esto ni resolvemos el problema ni avanzamos en algo. 

También hay algo de remanentes de los años 70s en la posición "radical" que insiste en ver al sindicato como el brazo automático de algún partido "correcto". Son posiciones más tradicionales pintadas de radical.  

c.- La Ley General del Trabajo
El marco normativo y las dificultades del movimiento sindical para recuperar derechos y libertades perdidas durante la dictadura es una preocupación constante en la acción sindical. En el congreso, el tema de la futura Ley General de Trabajo (LGT) será un tema clave. Hay una serie de celos y rencillas entre un abogado de la UNMSM con los abogados de la PUCP. Pero más allá de la anécdota, efectivamente hay mucho que discutir acerca de la estrategia adecuada para restablecer un marco normativo equilibrado para los trabajadores.  

Un sector considera que no hay que apoyar ninguna iniciativa en curso para una LGT y que la actual comisión de expertos promovida desde el Ministerio de Trabajo será un fracaso. Este sector ultra, pretende llevar como bandera la derogatoria de la actual legislación y regresar a las normas de los años 80s. Nada más. Eso seria genial. También sería genial que lloviera café y panes con atún. Pero no es así. 

En resumen, hay un sector sindical, que no conoce ni desea conocer a Doña Correlación de Fuerzas y cree que con la señorita Voluntad puede resolver la situación. 

Finalmente, queda la elección del nuevo Consejo Nacional. De ese tema, que tiene que ver más con procesos de renovación y continuidad antes que de personas, hablaré más adelante. 


5 de noviembre de 2011

¿Merecen las mujeres una cuota de género?

Con este post espero iniciar una serie de temas que me provoca presentar a la luz del curso sobre autoreforma sindical que hice hace unas semanas.

El tema de la participación femenina en el movimiento sindical lo he presentado y discutido varias veces. Y generalmente, mi posición es una defensa acérrima por la participación de las mujeres trabajadoras en el sindicato y especialmente en las juntas directivas y en las comisiones negociadoras. Es decir, donde reside el poder sindical. Y para lograrlo, defiendo de manera convencida, la cuota de género.

Hoy en dia ya son pocos los sindicalistas que fruncen el ceño o  reniegan por la presencia de las mujeres en el territorio sindical. Es cierto que son pocos pero son (Vallejo dixit). El discurso actual del machismo sindical, ya no es la negativa firme, sino la resistencia pasiva agresiva del "paternalismo sindical".

"Las mujeres si deben ingresar al sindicato" dicen condescendiente, "pero deben capacitarse antes de asumir un cargo" concluyen. La premisa es que las mujeres son particularmente tontas, por lo que necesitan aprender bien antes de representar a los trabajadores.

Esta forma de paternalismo sindical es un argumento poco pensado pues basta indagar si los sindicalistas varones requieren de una capacitación especial antes de asumir algún cargo. No, en general no. Los hombres tenemos derecho a meter la pata, las mujeres no. Deben estudiar antes. ¿Porqué?

La cuota de género

En el proceso de incorporación de la mujer a la estructura de poder sindical ha tenido un rol fundamental la "cuota de género". A pesar de ser un mecanismo bastante antiguo, resulta cuiriosamente dificil de entender por los sindicalistas varones.

La cuota de genero es un mecanismo de discriminación positiva que permite brindar igualdad de oportunidades en entornos social e históricamente desiguales.

Pongamos un ejemplo: En un sindicato hay 100 afiliados, de los cuales 60 son varones y 40 son mujeres. La junta directiva tiene 10 dirigentes. Durante muchos los dirigentes han sido nueve varones y una mujer que indefectiblemente iba siempre a la secretaria de actas y archivo.  No estaba prohibido hacer otra cosa. Eran buenos dirigentes y las mujeres tenian menos tiempo, sus maridos no andaban muy interesados en que estuvieran metidas en esas reuniones sindicales donde habia tanto varón soltero, no querian ser dirigentas. En fin.

Supongamos que el hada roja de la autoreforma pasará por allí y dejara una cuota de genero del 30% para la junta directiva. ¿Que significa esto? pues que para la proxima junta directiva necesariamente deberia incorporarse por lo menos a tres mujeres entre los diez dirigentes.

Mucha atención a dos cosas: En primer lugar, es una incorporación obligatoria, compulsiva si desean. El sindicato se obliga a si mismo a hacer algo. Lo segundo, es que se trata de "por lo menos" un 30%. Podria ser más.

¿Qué creen que pasó? Primero, no fue fácil buscar tres mujeres disupuestas a asumir un cargo directivo. La gran mayoria no queria. Habia que hablar mucho y persuadirlas. Los cargos que les ofrecian tampoco ayudaban pues eran los más aburridos de la junta directiva.

Pero al final convencieron a tres de ellas. Así , en la siguiente junta directiva se incorporaron tres mujeres. Y durante un tiempo todos las observaron esperando que se equivocaran. Y claro, cometieron errores. Casi tanto como cualquier nuevo dirigente. No más, no menos.

El sindicato empezó a entender que ni era tan difícil ni se caía el cielo por tener mujeres dirigentes. Pero el sindicato gano en representación social de la clase. Era un reflejo más exacto del sujeto social al que se debe. Un sindicato es más democrático cuando representa mejor a sus afiliados. Con el tiempo, se crearía una masa de mujeres con experiencia sindical, ocuparían más cargos, entrarían a negociar los pliegos, aprenderían de sus errores,  y eventualmente tendríamos una secretaria general mujer.

Sin embargo, apareció una voz contraria donde menos se esperaba. La mujer que toda la vida había sido secretaria de actas era curiosamente la que más se oponía a la cuota de género. "Porque ellas entran a la directiva, así tan fácil, sin hacer ningún mérito y yo he tenido que ganarme el puesto con mi trabajo" 

Esta idea la he escuchado cada vez más entre muchas antiguas dirigentas. Es cierto que tiene su mérito ser la pionera en cualquier espacio, pero el compromiso de unas no puede ser usado para deslegitimar la participación de otras.

Es más, muchas mujeres consideran que es mejor eliminar la cuota de género, pues eso obligará a las mujeres a esforzarse más para ser dirigentes. Es claramente una visión elitista y discriminadora del rol del dirigente.

Para nadie es un secreto, que algunos sindicalistas, especialmente entre los dirigentes, consideran que tal condición  -la de ser dirigentes- es una cualidad supernatural, sobrehumana y los coloca casi en el Olimpo de los dioses. Es cierto que la historia ha demostrado que un buen puñado de los dirigentes sindicales han sido personas excepcionales en todo sentido. Héroes reales en la lucha de clases. Pero no son todos. Vamos, la gran mayoría ha hecho y hace su trabajo y eso ya es bastante. Y no olvidemos que bribones también hemos visto.

Algunas mujeres dirigentas se compran este discurso y ennoblecen tanto una labor sindical que resulta poco menos imposible acceder a la misma. Las dirigentas solamente pueden ser las más comprometidas, las más sufridas y abnegadas.  Una élite especial de walkirias o amazonas.

Y no es asi. Ser dirigente sindical, no es a priori, una élite. En verdad, cualquiera puede ser dirigente sindical. No tiene nada de sobrenatural o mágico. Ahora bien, ser un "buen dirigente" sindical ya es otra cosa. Pero incluso esto, tiene sus matices.

Y la única manera que el movimiento sindical tiene para descubrir quienes son "buenos dirigentes" de los simples dirigentes es probando a cada uno de ellos en el trabajo real y práctico. A tientas y errores encontramos a los y las mejores. No hay otra manera.

Y eso es lo que hace la cuota de género. Nos ayuda a encontrar "buenas dirigentas".

A veces me sorprende lo poco que avanzamos en este tema, a pesar de tanta evidencia concluyente a favor de la cuota de género. Incluso dirigentes muy progresistas y de vanguardia, vacilan y retroceden, cuando escuchan "cuota de género".

Pero cada vez sosprecho que la principal razón para que este tema no avance más y más rápido es la increible división de las propias mujeres en este tema. Esta idea del "no queremos nada gratis" como gran argumento para rechazar la cuota de género revela tal ignorancia en lo que significa igualdad de oportunidades en una sociedad estructuralmente desigual, que más parece temor a que le quiten la silla de secretaria de actas y archivo con la cual muchas se sienten tan cómodas.

Mientras las mujeres sigan tan divididas en este tema, el sindicalismo machista puede dormir tranquilo.    

En el próximo congreso de la CGTP las mujeres sindicalistas van apresentar una propuesta para generalizar -radicalizar suena mejor pero asusta mucho- la cuota de género y poner al sindicalismo peruana a la vanguardia en materia de inclusión sindical. Me temo que escucharé los mismos viejos y machistas argumentos en contra. Pero espero sinceramente que no sean las propias mujeres las que se opongan a la única medida real que les permite acceder al poder sindical sin quebrar la unidad. ¿qué les cuesta unirse en el tema de la cuota de género y ya una vez aprobado, tendrán todo el tiempo del mundo -y más dirigentas- para pelearse entre ustedes?.