7 de noviembre de 2011

El XIII Congreso de la CGTP: ¿qué es, cómo funciona y qué se discute?

Del 16 al 19 de noviembre se reunirán alrededor de 600 delegados sindicales de todo el país, en la ciudad de Lima. Es el XIII Congreso Nacional Ordinario de la Confederación General de Trabajadores del Perú. Para los sindicalistas en el Perú es un evento fundamental. Pero antes vamos a explicar algunas cosas.

La CGTP tiene unos estatutos. En ellos se establece la forma que se organiza y cómo funciona. Los estatutos son un documento público. Cualquier trabajador puede acceder al mismo. Los estatutos señalan que la instancia máxima de gobierno de la CGTP es su Congreso Nacional. 

El Congreso esta compuesto por los delegados elegidos democráticamente en cada sindicato y federación afiliada a la CGTP. Todos participan. Si un sindicato está afiliado a una federación entonces, participa a través de su federación. Si no tiene federación, participa directamente. Hay federaciones de rama, como la federación minera, SUTEP, FENDUP o FTCCP y federaciones territoriales como la CGTP Cajamarca, FESIDETA de Chimbote, FDTA de Arequipa. 

En ese sentido, el Congreso Nacional de la CGTP debe ser una de las manifestaciones más democráticas y estructuradas de la sociedad civil. Difícilmente hay alguna otra organización popular con la densidad y representación de la CGTP. 

Entonces, el Congreso de la CGTP es la reunión de los delegados de los trabajadores elegidos en asambleas a lo largo y ancho del país. Se reúne cada cinco años. Dura varios días. Esta vez se inaugura el 16 de noviembre y concluye el 19 de noviembre. 

El Congreso de la CGTP tiene dos tareas: En primer lugar, define la línea política-sindical que debe llevar la CGTP durante los próximos cinco años.  En segundo lugar, elige el nuevo Consejo Nacional (dirección sindical compuesto de 45  integrantes) y Consejo de Vigilancia de la CGTP. Obviamente estas son tareas importantes y requieren de una seria reflexión, debate y acuerdos. 

Teniendo esto claro, lo demás es sencillo. Se esperan más de 600 delegados sindicales. Para poder ordenar esta discusión se cuenta con dos documentos claves: el Informe , que es una suerte de balance del periodo anterior y las perspectivas del periodo siguiente. El secretario general, en este caso, el c. Mario Huamán presenta dicho informe en representación del Consejo Nacional. Este es el espacio para un primer debate, con sus aportes, críticas, opiniones y demandas. 

Luego están los documentos de discusión, tesis y mociones. En el Congreso Nacional, el trabajo de los delegados se ordena mediante plenarias y comisiones. En este congreso tendremos cuatro comisiones para ver los temas en debate. Cada comisión elabora un resumen de lo discutido y lo presenta en una plenaria. 

En la última sesión, la del día 19, se presentan las listas para las elecciones. Y cada delegado vota. Bueno, hace ya varios congresos que se presenta una "lista de consenso", es decir, que las diferentes fuerzas políticas en el movimiento sindical se ponen de acuerdo para presentar un conjunto de candidatos que sean de interés de los delegados. 

Es obvio señalar, que en un congreso sindical no se trata de quién grita más fuerte, o quién luce más radical o contestatario. Se trata de saber quienes tienen más luz en la sesera y a la vez, tienen más respaldo detrás suyo. 

¿Y que se va a discutir en este XIII Congreso Nacional?

Bueno, en cada congreso hay temas y temas. Depende mayormente de la coyuntura política. El Congreso sindical define la gran línea de acción colectiva por un periodo largo, por lo que merece una apasionada discusión entre las diferentes miradas. Hay algo así como tres grandes ejes sobre los cuales va a girar buena parte de la discusión. A grandes rasgos son los siguientes:

a.- La crisis mundial
La crisis mundial será el gran telón de fondo de buena parte del debate congresal. Las diferentes lecturas, oscilando desde los más pesimistas (u optimistas depende) que ven ya un colapso capitalista, a los que consideran que en dos años todo regresará a la normalidad. Asimismo, la crisis económica mundial ha hecho como era de esperar, insuflar a los grupos más radicales en sus expectativas "revolucionarias". La posición al respecto de Carlos Tovar por ejemplo, será un referente en el debate sindical. 

b.- La posición frente al gobierno. 
Al parecer será el gran debate del congreso. Hay un grupo pequeño y muy radicalizado que desea una CGTP más opuesta al gobierno, liderando la oposición desde la izquierda y llamando al paro nacional y la revolución cada dos días. Por otro lado, hay una posición diferente para la cual el gobierno si representa una posibilidad de cambio en el dogma neoliberal y que sería absurdo no apoyar las medidas concretas que benefician a trabajadores y ciudadanos. Ambas posiciones van a discutir ampliamente los cuatro días del congreso.

De esta discusión saldrá el tono del movimiento sindical de los próximos años. No se trata como algunos quieren creer de manera simplista entre una posición radical y otra conservadora. A mi me parece más bien, un debate acerca del rol que debe cumplir el sindicalismo en una sociedad democrática, desigual y sin izquierda. Lo más sencillo es reemplazar a los partidos de izquierda con la CGTP, pero con esto ni resolvemos el problema ni avanzamos en algo. 

También hay algo de remanentes de los años 70s en la posición "radical" que insiste en ver al sindicato como el brazo automático de algún partido "correcto". Son posiciones más tradicionales pintadas de radical.  

c.- La Ley General del Trabajo
El marco normativo y las dificultades del movimiento sindical para recuperar derechos y libertades perdidas durante la dictadura es una preocupación constante en la acción sindical. En el congreso, el tema de la futura Ley General de Trabajo (LGT) será un tema clave. Hay una serie de celos y rencillas entre un abogado de la UNMSM con los abogados de la PUCP. Pero más allá de la anécdota, efectivamente hay mucho que discutir acerca de la estrategia adecuada para restablecer un marco normativo equilibrado para los trabajadores.  

Un sector considera que no hay que apoyar ninguna iniciativa en curso para una LGT y que la actual comisión de expertos promovida desde el Ministerio de Trabajo será un fracaso. Este sector ultra, pretende llevar como bandera la derogatoria de la actual legislación y regresar a las normas de los años 80s. Nada más. Eso seria genial. También sería genial que lloviera café y panes con atún. Pero no es así. 

En resumen, hay un sector sindical, que no conoce ni desea conocer a Doña Correlación de Fuerzas y cree que con la señorita Voluntad puede resolver la situación. 

Finalmente, queda la elección del nuevo Consejo Nacional. De ese tema, que tiene que ver más con procesos de renovación y continuidad antes que de personas, hablaré más adelante.