30 de mayo de 2011

FUJIMORI Y LA DESTRUCCIÓN DEL DERECHO DEL TRABAJO



Ante la actual coyuntura electoral, los abajo firmantes, profesores, profesionales y estudiantes vinculados a la defensa de los derechos laborales, creemos necesaria hacer una reflexión, junto con los trabajadores peruanos, sobre lo que representa la propuesta fujimorista en materia laboral. Es importante recordar que durante la década fujimorista se implementó de manera autoritaria una reforma que precarizó las condiciones de trabajo de millones de peruanos. Esta degradación de derechos se expresa en que: 

1. Se estableció una legislación que amplió la posibilidad de contratar temporalmente, permitió jornadas extensas y facilitó el despido individual y colectivo. Herencia de ello es que actualmente el 70% de los trabajadores sea contratado temporalmente. Que tengamos las jornadas laborales más extensas de Latinoamérica y el 37% de trabajadores labore más de 60 horas a la semana, en muchos casos sin el pago correspondiente. 

2. Se implementaron mecanismos de “formación laboral” que permiten hasta el día de hoy el trabajo juvenil sin derechos laborales ni protección adecuada. La legislación fujimorista permitió el despido arbitrario afectando la dignidad de los ciudadanos en sus centros de trabajo. Muchos de estos trabajadores fueron despedidos a una edad avanzada y sin contar con derecho a una pensión. 

3. En materia de derechos colectivos, se limitó abusivamente la actividad de los sindicatos. Datos para Lima Metropolitana dan cuenta que la afiliación sindical cayó de 22% en 1990 a menos del 5% en la actualidad. Se afectó sustancialmente la negociación colectiva, de 2000 pliegos presentados en 1990 se cayó a alrededor de 500 en el 2010. No olvidemos que fueron más de 2600 las denuncias internacionales por trabajadores despedidos antisindicalmente. Una causa importante de que el crecimiento económico no beneficie a la mayoría de los peruanos reside en que la negociación colectiva es limitada y en la mayoría de sectores inexistente. 

4. Luego de restarle competencias y presupuesto al Ministerio de Trabajo, estuvo a punto de ser eliminado. La mayoría de servidores estatales, entre ellos los propios inspectores de trabajo, no tenían reconocidos sus derechos laborales. Se privatizó la seguridad social, con un efecto negativo en la cobertura de los sistemas de salud y pensiones. Solamente uno de cada cuatro peruanos tiene cobertura en pensiones y uno de cada tres en salud. Varios de los funcionarios que implementaron estas políticas fueron sancionados por delitos de corrupción. 

La propaganda electoral de la candidata Fujimori plantea incentivos para el trabajo juvenil (programa mi primera chamba) y la creación de una superintendencia de derechos laborales, estos planteamientos no están considerados en su plan de gobierno. Al contrario, el plan de gobierno de la candidata Keiko Fujimori tiene como eje central en materia laboral “Flexibilizar el Empleo”. Dice literalmente “tomaremos medidas inmediatas destinadas a hacer que los costos que las empresas deben pagar al contratar trabajadores se reduzcan considerablemente” ¿A qué costos laborales se refiere? ¿Es necesaria una mayor flexibilización laboral? ¿Qué tipo de empleos plantea para los jóvenes? 

Conocidos los efectos negativos de la flexibilización y desregulación fujimorista en las condiciones de trabajo y vida de los peruanos, lo que se requiere ahora es lograr un mayor equilibrio social y económico. Buscar mediante el diálogo social empleos dignos y seguros, con remuneraciones adecuadas, jornadas de trabajo decentes y protección social para todas y todos. El fomento de los derechos colectivos, entre ellos la negociación colectiva, permitirá una mayor equidad en los ingresos y más democracia en las empresas y organizaciones. Por ello, llamamos a un voto reflexivo contra el grave riesgo que representa el proyecto fujimorista para los ciudadanos y trabajadores peruanos. Afirmamos un voto en defensa de la democracia, la memoria y la dignidad. 

Javier Neves Mujica
Wilfredo Sanguineti Raymond 
Alfredo Villavicencio Ríos 
Álvaro Vidal Bermúdez 
Edgardo Balbín Torres 
Carlos Mejía Alvites 
Christian Sánchez Reyes 
Paúl Paredes Palacios 
Mario Atarama Cordero 
Guillermo Miranda Hurtado 
Luis Mendoza Choque 
Carlos Felipe Ledesma Céspedes 
Willman Mélendez Trigoso 
Diego Motta Villegas 
Kenny Díaz Roncal 
Luis Mendoza Legoas 
Mariela Belleza Salazar 
Jorge Castillo Guzmán 
Gerson Merma Abad 
Grabriela Soto Hoyos 
María Belén Gallardo Rivas 
 Carmela Vildoso Chirinos 
Guillermo Boza Pró 
Giovanna Larco Drouilly 
David Lovatón Palacios 
Javier Mujica Petit 
Augusto Carrillo Salazar 
Karla Canova Talledo 
Víctor Renato Sarzo Tamayo 
Zoila Vanessa Almeida Briceño 
Aracelli Morales Arenas 
Gianina Echevarría Gutarra 
Luciana Guerra Rodríguez 
Enrique Arias Díaz 
Karen Marquina Gutiérrez 
Liliana Solano Nole 
María del Carmen Ormeño Negrón 
Javier Paitán Martínez 
Carlos Valdivia Bahamodes 
Carlos Palomino Paredes 
Pedro Homero Díaz Rodríguez
 siguen adherentes . . .