6 de mayo de 2011

Carlos Marx nos sigue enseñando...

Marx en la marcha del pasado
26 de Marzo en Londres.
Foto tomada de aquí
Ayer fue el cumpleaños de Carlos Marx. Con alegría veo que hay más amigos y compañeros que se enteran y recuerdan el día. Hace unos años atrás era casi una fecha esotérica.

Pasé el cinco de mayo trabajando como es habitual en la CGTP. Con algunos dirigentes recordamos la fecha pero nada más. Había mucho trabajo. No sé si por el clima político o el sentido común de la clase, pero muchos más trabajadores están viniendo a formar sus sindicatos.

La esperanza que con Ollanta las cosas cambien o el temor que Keiko Fujimori pinte la situación color de hormiga parecen explicar este súbito crecimiento.

Converso con los trabajadores. Vienen empujados por los maltratos, por el no pago de utilidades mientras el gerente ha comprado un auto nuevo, por la promesa repetida de un aumento que nunca llega, por un accidente laboral donde la patronal no se interesó.

Tienen miedo. No es fácil poner en riesgo el empleo cuando todos saben que la calle esta dura. Hablamos de los problemas, peligros, posibilidades de formar un sindicato. Les cuento cómo lo hacen en otras empresas, les hablo de los sindicatos que funcionan, de la solidaridad de los trabajadores. Hablamos de los salarios, de economía, de las leyes que están en el papel.

Es un ritual. Es lo mismo que se ha venido haciendo desde hace más de trescientos años y quien sabe si más tiempo. Desde Marx que nos enseñó porque las cosas son como son. Que nos enseño que este mundo lo hemos construido nosotros y que así, nos pertenece y debemos cuidarlo. Que nos alejo de rezos y súplicas, de soñar con patrones buenos y bondadosos, que nos enseño que todo esto es una cosa de economía y no de corazones de piedra. Que nos recuerda siempre que juntos podemos todo y separados, vamos a derrota.

No ha sido un camino fácil ni libre de errores. Pero seguimos aquí. Marx sigue vivo más allá de lo que digan los patrones, los gobiernos o el relativismo ilustrado. Ya no sé cuantos años tendrá el buen viejo de Treveris, pero ayer que fue su cumpleaños, estaba más vivo que nunca, enseñando como siempre e iluminando las esperanzas de los explotados en todo el mundo.    

Y en todas partes, los trabajadores hemos aprendido y seguimos aprendiendo.