7 de abril de 2011

Fujimori, nunca más

Despidos arbitrarios
Despidos por formar sindicatos
Despidos por salir embarazada
Despidos por reclamar aumento
Despidos por reclamar pagos a tiempo
Despidos por reclamar contrato
Despidos por ser trabajador estatal
Tercerizaciones
Contratos temporales sin límite
Horas extras que no te pagan
Acoso sexual
Reducción de sindicatos
Trabajar sin contrato
Eliminación de la negociación por rama
Anulación de convenios colectivos
Reducción del salario mínimo
Reducción de vacaciones,
Reducción de indemnización por despido arbitrario
Más accidentes de trabajo
Reducción del derecho de huelga
Hacer inútil al ministerio de trabajo
un Estado que viola sus propias leyes laborales
y
Asesinato de dirigentes sindicales...


Todo esto y mucho más, nos ha dejado el fujimorismo en el campo laboral. Fujimori tuvo como objetivo destruir el sindicalismo y dejar un marco laboral donde  los empresarios tuvieran todas las ventajas, poderes y potestades para acomodar las relaciones laborales a sus gustos e intereses.

Fujimori fue un cuchillo para los trabajadores en general y especialmente para los trabajadores organizados.

Fujimori es el responsable del asesinato de Pedro Huilca y muchos otros dirigentes y activistas sindicales.

Cada abuso, atropello, injuria y maltrato que los empresarios han llevado a cabo contra los trabajadores tiene su origen de manera directa o indirecta en la legislación que nos dejó Fujimori y que ningún presidente desde entonces se ha atrevido a cambiar, para no indisponerse con los empresarios.

Los empresarios estuvieron felices con Fujimori y hasta el día de hoy lo extrañan.

Ahora, la hija del dictador más corrupto en la historia moderna del pais, se presenta como candidata a la presidencia. Keiko Fujimori significa todo lo que ha hecho su padre. Representa nuevamente un cuchillo para los trabajadores.

Los trabajadores no podemos votar por otra Fujimori.

Por los jóvenes que ahora laboran con contratos de un mes, sin pago de horas extras, sin sindicatos, sin negociación, por menos de 220 dólares mensuales, no podemos votar por Fujimori.
  
Por Pedro Huilca, asesinado por el grupo paramilitar Colina, bajo la responsabilidad de Fujimori y Montesinos, no podemos votar por Fujimori.


Por la memoria de todos los trabajadores y trabajadoras despedidos, maltratados, perseguidos y asesinados en la dictadura de Fujimori y gracias a sus leyes laborales, no debemos votar por Fujimori. 


Fujimori, nunca más.