26 de julio de 2010

¿Qué han hecho los sindicatos por nosotros? Un vídeo australiano

Hace unas semanas comente acerca de este video. Y ahora, un compañero sindicalista le ha puesto subtitulos en castellano. Es muy bueno y nos permite recordar que efectivamente la legitimidad sindical se ha construido a través de luchas por objetivos concretos, por resultados tangibles que han cambiado la vida de muchos hombres y mujeres.

Los compañeros de COMFIA que es la Federación de banca, seguros y finanzas de CCOO de España nos avisan del mismo y aquí lo ponemos para ustedes. Es, repito, muy bueno, se trata de una reunión donde un "boss", es decir un jefe empresario y sus funcionarios discuten su estrategia en la negociación colectiva.

El video ha sido realizado por la ACTU, la central sindical australiana que viene desarrollando una labor mediática muy interesante.





25 de julio de 2010

Luis Corvalán

Cuando era joven, escuche el nombre de Luis Corvalán y su compromiso particular por construir un camino pacífico al socialismo. La "vía chilena". Era la época cuando pasé muchas noches de debate y discusión acalorada con otros jóvenes camaradas alrededor de la trágica historia del proceso chileno liderado por Salvador Allende. Como deben saber ha fallecido Luis Corvalán, ex secretario general del Partido Comunista Chileno.  

Luis Corvalán era el símbolo de lo que podía ser un partido comunista. Grande, institucional  y revolucionario. Era también el ejemplo de responsabilidad política y compromiso. En una época en que el maximalismo se confundía con marxismo, el rol del PC Chileno durante el gobierno de Allende venía a demostrar que el carácter revolucionario no depende de quien grita más fuerte o quien pide la huelga más indefinida, sino del análisis real de la correlación de fuerzas. 

¡Qué podemos decir a alguien que dedico generosamente toda su vida a los mismos ideales que tenemos?  Nada, por que tampoco lo hacen por nuestro agradecimiento. Sólo queda tratar de hacer las cosas bien y no rendirse. 

Lecciones de la huelga en Ripley

El pasado 16 de Julio decenas de trabajadores de la empresa RIPLEY realizaron un plantón en la puerta de la tienda en San Isidro. La protesta ha tenido una buena cobertura de prensa en diarios y televisión. Esto ha motivado una oportuna -oportunista, más bien- intervención de la Ministra de Trabajo para fiscalizar la conducta laboral de la empresa y aparecer como mediadora eficaz en el conflicto laboral.

Lo ocurrido en Ripley nos permite discutir la relación que existe entre los procesos de flexibilización y la estructura sindical así como su efecto en la representación de intereses.









Esta fue una anterior movilización en el 2008. Foto tomada de aquí






Desde hace unos años, el sector de comercio, especialmente el de venta por departamentos, viene creciendo significativamente. Cada año se inauguran nuevas tiendas en los llamativos "malls" o centros comerciales en Lima y otras ciudades del país. este crecimiento sin embargo no es parejo. Las cifras del MINTRA sobre remuneraciones en el sector señalan altos niveles de desigualdad salarial. Es decir, la distancia entre el trabajador con menor salario y el ejecutivo con mayor sueldo es mucho más amplia que en otros sectores como manufacturas o construcción.

Asimismo, en las tiendas por departamentos se dan diferentes modalidades contractuales. Para empezar; no todos los trabajadores que se encuentran en una tienda Ripley o Saga laboran para Ripley o Saga. Muchos de ellos trabajan para las "marcas" que se venden en esas tiendas. En la sección de colchones por ejemplo, cada marca dispone de un empleado que se encarga de la venta de los conchones de su "empresa". Normalmente, los trabajadores de las "marcas" tienen un ingreso mayor o mejores comisiones para incentivar las ventas.

El otro tema es precisamente las "comisiones". Los trabajadores de ventas, disponen de contratos que buscan incentivarlos precisamente a "vender" los productos. Así, el sueldo básico es generalmente reducido, y luego hay una tabla de "comisiones" por las ventas realizadas. Este sistema, se aplicaba antiguamente a los vendedores de "puerta por puerta" y buscaba precisamente garantizar que los vendedores recorran activamente la ciudad ofertando sus productos.

No es un sistema pensado para tiendas por departamentos. El proceso de ventas en una tienda por departamentos es radicalmente diferente al de ofertar puerta a puerta. Pero como este sistema permite disponer de trabajadores a tiempo completo por un salario reducido, pues los empresarios lo utilizan y no pretenden cambiarlo.

Más aún, es un modelo que se está extendiendo a muchas actividades que no son ventas de puerta a puerta. Por ejemplo, los trabajadores de farmacias, que por disposiciones legales deben disponer de estudios superiores como técnicos en farmacia, son considerados "vendedores". La lógica empresarial equipara la venta de lapiceros con la de medicinas.

En el caso de Ripley y Saga, los empleados disponen de un salario básico que no sobrepasa la Remuneración Mínima Vital. Y las "comisiones" por venta realizada se definen de manera arbitraria, cambian según la temporada, de manera tal que por más esfuerzos realizados las remuneraciones no sobrepasen un monto. Más aún, existen muchas penalidades, como tardanzas, que automáticamente hacen que se pierda la prima remunerativa. De esta manera, la empresa garantiza que los empleados compitan entre si.

Ha ocurrido muchas veces que un empleado labore cabalmente sus ocho horas diarias pero no logre vender el monto mínimo necesario para acceder a las comisiones, así, su remuneración es reducida al mínimo o menos incluso.

Este es un tema crucial. Desde nuestro punto de vista, una tienda por departamentos no puede considerar vendedores a sus empleados y condicionar la parte sustancial de sus remuneraciones al éxito en la venta. De esta manera se escamotea un trabajo real realizado por los empleados que queda sin pago cotidianamente.

Ahora bien, estando así las cosas, viene el tema de la estructura organizativa. hace varios años atrás un grupo de trabajadores de la tienda de Ripley en el distrito de San Isidro, cansados de este absurdo régimen laboral inicio el proceso de formar un sindicato. Fue un proceso lento pues a pesar de las condiciones precarias de trabajo, los empleados subjetivamente no se consideraban asalariados sindicalizables. Bien es sabido, que para muchos decir "sindicato" es casi una mala palabra. Empiezan a imaginarse llantas quemadas y acciones violentas. Es parte del cuento que han construido los medios de prensa empresariales.

Por esta razón el sindicato existente se ha mantenido como "independiente"  es decir, no está afiliado a ninguna federación o confederación. La CGTP ha hecho diversos esfuerzos para acercarse a los compañeros de Ripley, en la lógica de la unidad y solidaridad sindical. Y si bien existen relaciones cordiales, aún no se animan a afiliarse. Esta bien, es su derecho.

Pero a veces la soledad tiene un precio. A lo largo del  tiempo, cuando un sector no tradicional de trabajadores asalariados, auto identificado con las clases medias, decide sindicalizarse, imagina que va a desarrollar un "nuevo sindicalismo" sin protestas, reclamos, marchas sino mediante el diálogo, las propuestas, la discusión civilizada y el respeto mutuo.  Muy bonito. Pero esto dura un par de meses. La realidad, siempre les da en la cara. No basta tener buenas intenciones cuando la otra parte, no desea dialogar, no desea reconocerte como igual, no desea darte nada más de lo que ya tienes. Y esta dispuesto a hacer todo lo necesario para desarticular tu reclamo y hasta a tu sindicato.

Así, lo que para un obrero de la construcción, un operario de industria, una trabajadora de manufacturas es claro desde el inicio, les toma un tiempo aprender a los sindicatos de trabajadores de clases medias. Nos pasó en el ahora desaparecido sindicato de Seguros Rimac. Lo importante es que se aprenda.

La soledad pasa la factura también cuando se negocia colectivamente. Como es público, el sindicato de Ripley ha firmado hace un tiempo un convenio colectivo con la empresa por cinco años y no ha logrado incrementar el sueldo básico. ¿Cómo así se puede firmar un convenio tan poco ventajoso? Por la debilidad de la representación sindical. Insisto. El modelo de sindicato de empresa no es conveniente en las actuales condiciones del trabajo flexibilizado.

Es necesario otro modelo de organización sindical que nos permita desarrollar nuevas formas de lucha y presión social sobre los empleadores. La jornada del 16 de julio ha sido un éxito mediático muy importante. Pero para lograr que se obtengan beneficios reales y duraderos se necesita algo más que cobertura periodistica.

La ministra de trabajo tiene la costumbre de aparecer en los medios prometiendo soluciones para los trabajadores y sanciones para los empresarios. Apenas se van las cámaras de televisión y los fotógrafos nos quedamos con soluciones para las empresas y sanciones para los trabajadores.

El sindicato de empresa en Ripley, por su debilidad numérica, organizativa e insistir en una acción individual, alejada de los sindicatos de clase, tiene pocas posibilidades de revertir el actual escenario negativo. En el caso del pago de las horas extras, la posición del MINTRA es de lo más cómoda. Pone una multa y luego se desentiende del problema. "Tiene la vía judicial para reclamar" es la frase que van a repetir los funcionarios. Una vez que la presión de la prensa pase, si no hay organización sindical, todo seguirá igual.

16 de julio de 2010

El Dr. Toyama preocupado por el regreso al pasado

Hace unos días el Dr. Toyama ha publicado su conocida columna en la web de "Semana Económica" y a diferencia de otras donde hace gala de una ambiguedad sutil y despreocupada, ahora asume una posición más clara.

El post es cortito y para facilitar al lector lo coloco aquí citando la fuente:

"Se supone que las negociaciones colectivas son libres y el Estado no debe intervenir para resolver los conflictos entre sindicatos y empresas. Debemos decir ahora ¿se suponía? 
A través de recientes y preocupantes resoluciones del Tribunal Constitucional (TC) y de Autoridades Regionales de Trabajo (ART) se pretende que los trabajadores pueden obligar a ir a un arbitraje y que la ART puede resolver el pliego de reclamos ante la falta de acuerdo entre las partes. De acuerdo con las normas y criterios de la OIT así como las leyes, el arbitraje es voluntario, es decir no se puede imponer un arbitraje a las empresas o sindicatos pues es un mecanismo voluntario de solución de conflictos. Este ha sido el criterio del Ministerio de Trabajo. 
Ahora, según el TC, el arbitraje es potestativo y los sindicatos pueden obligar a las empresas a acudir a un arbitraje y un tribunal arbitral resolver el pliego de reclamos (Caso Estibadores Portuarios). Por otro lado, también según la OIT y las leyes peruanas, la autoridad laboral no puede resolver un conflicto colectivo salvo en situaciones de convulsión social o peligro de continuidad de la empresa. Así, si las partes no llegan a un acuerdo directamente hay la conciliación, extra proceso, arbitraje. 
Sin embargo, algunas ART tienen un criterio diferente: si el sindicato hace una huelga y dura unos días, con actos de protestas y no hay rasgos de que se arribe a un acuerdo, las Autoridades de Trabajo de Ica (y ahora Arequipa) consideran que deben resolver inmediatamente el pliego de reclamos sin verificar las situaciones excepcionales. 
O sea, retrocedemos treinta años. Habría una tendencia hacia la solución del conflicto a como dé lugar, apreciándose una inusual e intensa intervención del Estado en la forma y fondo de solución de los pliegos de reclamos. El Estado no debe resolver conflictos privados. 
Ojalá que solo sean estas resoluciones. De lo contrario, el diálogo y las negociaciones entre las partes serán sustituidos por el criterio de un funcionario público o un árbitro. La vuelta a la década del setenta." Fin del post del Dr. Toyama.



Bueno, efectivamente el Tribunal Constitucional ha señalado que el arbitraje es obligatorio en caso que el sindicato lo solicite. Veamos, la actual legislación que viene de la época de Fujimori, que derogo la normativa anterior, señala que en caso la conciliación y mediación no logren resolver la negociación colectiva quedan abiertas dos puertas: el arbitraje y la huelga. Dichos mecanismos son excluyentes. Es decir, optas por uno u otro. 

El arbitraje ciertamente es un mecanismo que se utiliza poco. En Lima, por ejemplo durante el 2008 solamente hay registrados cuatro (4) laudos arbitrales para todo el año. Es así por el costo del arbitraje. Como debemos saber, bajo este mecanismo se designan tres árbitros. Uno lo designa la parte laboral, otro el patrón y los dos árbitros a su vez eligen un tercero de común acuerdo. A veces si hay acuerdo se elige un único árbitro (unipersonal) o si no hay acuerdo el ministerio elije el tercer árbitro. De los cuatro arbitrajes del 2008, en dos el tercer árbitro fue elegido por acuerdo de partes, en uno por resolución ministerial y el último fue un arbitraje unipersonal. Digamos que no hay tendencias fuertes pues la muestra es muy reducida.

El arbitraje se usa poco por que los niveles de incertidumbre son muy altos así como los costos económicos. El pago por el servicio de arbitraje es cubierto por cada actor interesado, es decir el sindicato paga la remuneración de su árbitro y el empleador del suyo. El tercer arbitro es cubierto a partes iguales por sindicato y patronal. 

Primer dato de la realidad: la patronal elige como árbitros a abogados de amplia experiencia en la defensa de la patronal, pues dispone de mayor dinero que un sindicato. Si bien el ministerio dispone de topes remunerativos acorde con el número de afiliados, eso nos deja con algunos abogados laboralistas que asumirán la labor de arbitraje si hay lugar en sus agendas personales. 

Hay entonces un grupo de sindicatos petroleros y mineros que por su afiliación y recursos puede acceder al arbitraje y obtener resultados más o menos positivos. Algunas empresas mineras han empezado a sentirse cansadas de que los sindicatos accedan al arbitraje. Así pues han empezado a negarse al mismo. 

Jurídicamente esto no está contemplado en la legislación. Y lo que no señala el Dr. Toyama es que de negarse la patronal al arbitraje impide el libre ejercicio de la libertad sindical pues interrumpe el proceso de negociación colectiva. Ha hecho bien el Tribunal Constitucional en señalar el carácter obligatorio del arbitraje cuando es solicitado por la parte de los trabajadores. 

El otro tema que señala el Dr. Toyama es la intervención de la autoridad de trabajo en la solución de los conflictos laborales. Lo que olvida el abogado es que históricamente si algo ha caracterizado al ejercicio del derecho laboral en el país ha sido su carácter intervencionista. La legislación fujimorista que es la que actualmente regula las relaciones laborales permite al Estado intervenir en casi toda la vida sindical, desde la formación -mediante un absurdo registro obligatorio- hasta un acto sindical tan simple como la reforma estatutaria. Sin embargo este intervencionismo no preocupa al Dr. Toyama. 

Lo que viene ocurriendo en algunos centros mineros -que es un sector sensible- es que las empresas mediante trabajadores tercerizados logran sortear el impacto económico de una huelga. Por lo que pueden acomodarse y esperar que la medida de presión se debilite y desaparezca. Pero esta situación implica poner en riesgo la integridad d los trabajadores y de sus familias. Ante este clima de convulsión social la Autoridad Regional de Trabajo (ART) interviene para resolver dicho conflicto. generalmente otorga un aumento mucho menor a la expectativa sindical. Pero algo es algo. Lamentablemente para la patronal minera y sus defensores incluso eso es demasiado. 







Hobbes. El Estado como Leviathan que impone orden al resolver conflictos privados. Olvidado por aquí. 




"Retrocedemos treinta años" alerta el Dr. Toyama. Como si la actual legislación fuera realmente moderna y contemporánea. olvida que seguimos con las leyes del dictador Fujimori. 

Para decirlo con claridad: a nivel de marco jurídico de las relaciones laborales seguimos en 1992. Ya vivimos en el pasado. 

Para el final el Dr. Toyama deja una frase que debe ser la delicia en cualquier curso de derecho laboral: "El Estado no debe resolver los conflictos privados". Ahhh caramba. ¿Y el poder judicial que hace entonces?.  Si no es el Estado, ¿entonces quién? ¿el más fuerte? Claro, si el estado no interviene, dejemos que los más fuertes hagan lo que quieran. Desde Hobbes hasta Rogmanoli, todos los que han construido la moderna noción de estado de derecho y iuslaboralismo, deben estar revolcándose en sus respectivas tumbas. 


14 de julio de 2010

El pulpo Paul y los sindicatos

Los compañeros del SITORA, el sindicato de trabajadores de limpieza pública que laboran en la empresa RELIMA mantienen una amplia estrategia comunicativa. Su web y blog son de los más activos, brindando información útil y oportuna a los afiliados y al conjunto del movimiento sindical. 

En la actualidad enfrentan nuevamente un proceso de negociación colectiva, que como es habitual tensiona muchas fuerzas y mide el temple de los dirigentes y afiliados. la empresa como es habitual asume posiciones retrecheras negándose a soltar lo que corresponde a los trabajadores. Así es la vida.

Pero, los compas del SITORA tratando por todos los medios de averiguar qué les depara esta nueva negociación no han vacilado en consultar incluso al famoso Pulpo Paul. He aquí el resultado que me han enviado y entiendo están colocando en web y blog para beneplácito de todo el mundo:



Como podemos ver, el famoso octópodo, claro y contundente vaticina un triunfo sindical en esta negociación. Esperemos pues que su racha de pronósticos siga invicta.

Más información del SITORA:

Sindicato de Trabajadores Obreros de Relima Ambiental s.a. 
S I T O R A 
Secretario General Adjunto : Raul Oviedo Camacho 
Email : sitovur@live.com  
Web solo pliego de reclamos: http://www.negociacion.ya.st




ACTUALIZACIÓN: 19 DE JULIO
El maestro Pepe López Bulla desde su imprescindible blog, nos informa de otros pronósticos del conocido Pulpo Paul. Todo parece indicar que efectivamente la Huelga General del 29 de setiembre allá en España será un éxito. Esa le ha salido sencilla al octópodo. Tengo claro que los compas de CCOO y UGT vienen trabajando duro y parejo para que no quede duda de la contundencia de la protesta laboral. 

Paro Nacional en Construcción Civil: 14 de Julio

El día de hoy se realiza el Paro Nacional de los Trabajadores de Construcción Civil, liderados por la Federación de Trabajadores de Construcción Civil del Perú (FTCCP), única organización sindical representativa y clasista de los trabajadores en el sector.

El tema principal de esta protesta social es exigir al gobierno y a Capeco una pronta solución a su Pliego de Reclamos. Como sabemos, la FTCCP es actualmente el único gremio que dispone de negociación colectiva por rama. Este importante derecho viene siendo amenazado por el actual gobierno. El gobierno viene impulsando la formación de sindicatos y federaciones paralelas, instrumentalizadas al partido aprista, con el objetivo de debilitar al gremio clasista. El sindicalismo "amarillo" y delincuencial de los apristas genera caos y violencia entre los trabajadores.








Mario Huamán, secretario general de la CGTP y de la FTCCP se dirige a multitud de trabajadores en los momentos previos al inicio de la movilización durante el paro nacional sectorial realizado por la FTCCP





Quienes se verían favorecidos de manera inmediata por el debilitamiento de la FTCCP son los poderosos empresarios de la construcción organizados en CAPECO, que desde hace más de una década se oponen a la negociación por rama. 


El día de hoy pues se realiza una huelga nacional en el sector de la construcción. La plataforma demanda también mejor atención en EsSalud y denuncia la violencia en el sector provocada por las mafias y bandas de delincuentes existentes en una autodenominada federación aprista. Asimismo, los trabajadores salen a las calles para protestar por la corrupción enquistada en el gobierno y para rechazar la exportación del gas de Camisea. 

La concentración de trabajadores en la Plaza Dos de Mayo en Lima ha sido exitosa. los trabajadores y sus pancartas han llenado la plaza y luego han iniciado la movilización hacia el congreso de la República de manera ordenada y pacífica. Los reportes que llegan señalan que la situación en otras ciudades del país es similar. La convocatoria de la huelga ha sido masivamente respondida por los trabajadores de la construcción civil. Esperamos que el gobierno sepa escuchar la protesta obrera y  corrija sus acciones.

Más información en:



6 de julio de 2010

Mundo del trabajo y agenda de la izquierda

Tengo 20 años y trabajo en la agroindustria. Cada fin de mes me preocupa saber si mi contrato será renovado o si me quedaré en la calle. Gano menos del mínimo, trabajo diez horas. 

Soy una obrera de confecciones, tengo 25 años y dos hijos. No tengo esposo. Hace siete años trabajo en una empresa que me renueva el contrato cada mes. 

Tratamos de formar un sindicato, nos despidieron...
Hicimos un reclamo, nos despidieron...
Hicimos una huelga, nos despidieron...

Hace casi veinte años fue derrotado Sendero Luminoso. Hace casi veinte años que un trabajador en el sector de confecciones y agroindustria puede trabajar en contratos mensuales. Hace casi veinte años que la dictadura cambio las relaciones colectivas de trabajo. 

Desde hace dos décadas, la legislación laboral ha trastocado las relaciones laborales. Es la legislación de Fujimori, dictada en plena dictadura, mediante decretos leyes. Ningún presidente desde entonces se ha atrevido a cambiarla.  

¿Puede alguien imaginar lo que es vivir con un horizonte de futuro de 30 días? Probablemente un enfermo terminal pueda entenderlo. En el Perú, cientos de miles de trabajadores viven así. No pueden imaginar su futuro más allá del fin de mes, pues sus contratos, que son la vida, tienen esa duración.  

-Pero por lo menos pueden quejarse
-No, tampoco. 

La actual legislación -que es la de Fujimori- limita toda forma de presión de los trabajadores frente a los empleadores. En los años 80s, la legislación laboral permitía diversos tipos de huelga, entre seis y siete tipos. Hoy solamente reconoce un tipo de huelga, en un momento determinado, con un objetivo determinado. Nada más. Antes siete tipos de huelga, hoy sólo uno. Antes podías hacer una huelga legal ante una injusticia o atropello. Hoy solamente cuando has iniciado un proceso de negociación colectiva y ya cancelaste el trato directo, conciliación y mediación. La ley limita hasta el absurdo las formas legales y pacíficas de protesta y disenso. 

El 2008 se tramitaron alrededor de 50 procedimientos de huelga en la ciudad de Lima. ¿Cuántos fueron declarados legales? Sólo cuatro. Todas las demás huelgas fueron declaradas improcedentes y luego ilegales. Cuatro huelgas legales para una ciudad de ocho millones de habitantes. 

Mi hipótesis es bien sencilla. Hay una relación directa entre la precarización de las condiciones de trabajo y las relaciones laborales con las posibilidades de una nueva espiral de violencia política. ¿Ó acaso creemos que la gente es idiota?   

Gustavo Faverón y Eduardo González han iniciado un intercambio sobre la agenda de la izquierda y el lugar de la lucha contra sendero en la misma. Son dos lecturas interesantes y necesarias. Entre otras  ideas señalan la necesidad de un discurso político que distinga y condene a Sendero desde la izquierda. González agrega además la necesidad de definir un "discurso de seguridad" frente a la amenaza senderista. ¿Seguridad frente a sendero para quién? Para las clases medias limeñas debe ser, pues la gente que cae dentro de esa gran etiqueta denominada "sectores populares" hace más de dos décadas que vive y sobrevive en la más completa violencia pero frente al estado y los empresarios. 

La sociedad peruana esta atravesada por estas fracturas estructurales, para usar un viejo término. La élite política -es un decir- no ha hecho prácticamente nada por cambiar esta situación. Lo real es que hoy más que nunca un pequeño grupo de empresas y empresarios locales y foráneos desarrollan un poder casi ilimitado dentro de las fábricas y en todas las relaciones laborales. La democracia, la ética, la justicia, las leyes y las formas civilizadas de comunicarse no ingresan al coto cerrado de la empresa. Allí impera el poder omnímodo del patrón. La guerra interna no ha terminado, continua dentro de las empresas.  El enemigo es la posibilidad que los trabajadores se conviertan no en senderistas, sino en ciudadanos.

El gobierno de turno, el actual tanto como los anteriores, tiene la voluntad de servir a este poder económico en la certeza que así se garantiza una continuidad social. La impunidad es total. Hace unos meses cerca de mil quinientos trabajadores, es decir mil quinientas familias, se quedaron sin trabajo en una empresa agroindustrial en el valle de Virú en La Libertad. No ha pasado nada. Una nota aislada en la prensa. A nadie le importa. A Lima, no le importa. La idea es que mientras más familias sean lanzadas a la calle, más posibilidades tenemos de reiniciar una guerra política. 

La presencia de un grupo de jóvenes senderistas en San Marcos así como en la ciudad de Lima, es parte de un proceso de radicalismo político en los sectores populares menos estructurados. Hace buen tiempo que he señalado el surgimiento de una "izquierda plebeya" que reclamaba la lucha armada como parte de la estrategia futura.   

Sin embargo, debemos entender que Sendero como propuesta política en Lima, va a correr la misma suerte que todos los movimientos que giran alrededor de un líder. Basta mirar a su otrora poderoso cabecilla para entender que es un movimiento derrotado. Que nuevamente aparezca reagrupado solamente es síntoma de procesos más complejos y profundos en la sociedad peruana. Es un reflejo de otras cosas. 

La idea es simple. La sociedad peruana genera violencia. Supura intolerancia y violencia. Entonces, el problema de un sector de la izquierda no es como señala Gustavo Faverón, luchar contra Sendero.  El senderismo crece porque nuevamente presenta un discurso radical, total y diferente a un sector social que necesita precisamente un cambio radical, total y diferente. 

A diferencia de lo que señala Eduardo González, no podemos mirarnos en el ejemplo colombiano por que aquí las clases medias urbanas -cuando existen más allá de la estadística- son ajenas a la idea de una comunidad nacional. Esta ausencia de un sujeto social, mesocrático y democrático fue parte de los problemas que enfrentó la CVR y del debate posterior sobre su informe.  

La ausencia de una mirada más social, hace que Eduardo González entienda la recurrencia a la violencia política como un asunto doctrinario de viejas izquierdas reducidas. Ojalá fuera así. 

Si tuviera nuevamente 25 años y viviera estos tiempos, sin conocer lo que fue la insania del terror senderista y del terror del estado en los 80s, si tuviera 25 años y ganara 550 soles y mirara la televisión llena de corrupción, impunidad y mentiras, si tuviera 25 años y el patrón fuera mi enemigo y dios cada fin de mes; bueno, si fuera así, es muy probable que pensara en la violencia como solución política.  ¿Quién podría culparme? 

Por eso, la izquierda necesita ser nuevamente revolucionaria. Aspirar a cambios realmente radicales. Obviamente radicalismo no significa violentismo. Se trata de señalar con claridad el cambio en las relaciones de poder que aspiramos. Solo unos ejemplos en el mundo del trabajo: estabilidad laboral como norma. Sindicatos de rama para todos. Negociación colectiva por rama de manera obligatoria. Más tipos de huelgas legales. Libertad sindical garantizada y con procedimientos eficaces. Ningún despido a un dirigente sindical. 

También se trata de señalar con claridad los limites e incongruencias de la actual democracia en su relación con el estado, los ciudadanos y la globalización. De esta línea se desprenden más temas que ameritan otro post. 

Como vemos la agenda de la izquierda, no puede ser simplemente la de vigilar a Sendero.  Se trata de construir un discurso radical y democrático que refleje los sueños y esperanzas de tanta gente ninguneada por el actual orden. Para entender mejor esto, podemos ver el siguiente video. 





5 de julio de 2010

Puñitos de libertad

Pedro Condori sale en libertad
A través del Facebook, la compañera Raquel Palomino, activista en derechos humanos de Aprodeh, nos informaba que Pedro Condori Laurente saldría en libertad el día sábado en la tarde. Ahoa puedo confiormar con alegría esta buena noticia. Pedro Condorí esta libre. Como podemos leer en la nota de La Primera es una libertad condicional mientras sigue el absurdo proceso judicial. Pero ya es un avance importante. este miércoles estará viajando Pedro a reencontrarse con sus bases en Casapalca. La CGTP tramitó una queja a la OIT por la detención del líder sindical.

Van a liberar a líder sindical iraní
El gobierno de Irán dice ahora que va a poner en libertad a Mansour Osanloo, el encarcelado líder de los choferes de autobuses de Teheran. El movimiento sindical internacional le ha dado la bienvenida a la noticia, pero está reclamando la puesta en libertad de otros 52 sindicalistas detenidos. La situación en Irán es muy difícil para los activistas y dirigentes sindicales. Por el compañero Osanloo se ha realizado una campaña internacional en pos de su liberación, a través de la ITF, el sindicato global del transporte.

Registro Sindical de SIDESP
El Sidesp es el Sindicato de rama de los docentes de Institutos de Educación Superior. Hace unos meses atrás enfrento serios problemas de división. La anterior secretaria general Shua Godoy tuvo problemas con una mayoría de su Consejo Nacional. Actualmente, el Consejo de Vigilancia de la CGTP tiene un expediente en discusión sobre la conducta sindical de dicha dirigenta. Por otro lado, el sector mayoritario, donde se encuentra la c. Carmela Sifuentes y el c. Luis Diaz ha logrado registrar su CEN en el Ministerio de Trabajo, lo cual cierra una buena parte del debate sindical. Se trata ahora, para el c. Luis Diaz de fortalecer al SIDESP, de curar las heridas y seguir luchandoi por los trabajadores de su sector. Buena suerte!!




Coca Cola es antisindical en todo el mundo
Numerosos trabajadores de una planta de Coca-Cola en Pakistán recientemente han enfrentado amenazas de muerte, secuestros, despidos, extorsión, falsificación y fraude. La razón: tratar de formar un sindicato.

En el sur de Pakistán, Coca-Cola se está negando a respetar los derechos básicos de los trabajadores. trabajadores estables son trasladados a un ficticio contratista de empleo, para demostrar que “en realidad” no trabajan para Coca-Cola. La empresa crea un falso sindicato pro patronal. Mientras la empresa presiona al gobierno para impedir el registro legal del auténtico sindicato. Ánimo y fuerza para los compañeros de Coca Cola allá en las lejanas tierras de Pakistán. A nivel internacional esta coordinando la campaña de solidaridad la UITA.




Charlas en el MINTRA en Lima

En general, la acción política del Ministerio merece un comentario extenso, y ya vendrá. Pero A la vez, algunos funcionarios tratan de hacer alguna labor de capacitación. es un esfuerzo modesto e insuficiente. Vamos, que es un saludo a la bandera, pero aún así, les pasamos la voz de los temas y fechas en que se dictan estás charlas, que como saben son gratuitas. Haz click en el gráfico y podrás verlo más grande. Así es la vida, camará...











Huelga en Camposol: 9 de julio

Nuevamente el combativo Sindicato de Camposol inicia los trámites para realizar una huelga. En oportunidades anteriores el conflicto ha dejado un alto número de detenidos, y trabajadores agredidos por la fuerza policial. 

Los motivos de la paralización son evidentes y están explicados en el comunicado de la Federación de Agroindustria de La Libertad. La empresa ha formado "sindicatos amarillos" es decir patronales donde ofrecen aumentos simbólicos y luego obligan a los trabajadores a renunciar al sindicato de clase para afiliarse a dicho gremio controlado por los empresarios. Se despide a dirigentes sindicales que además son miembros de la comisión negociadora. Se despide a sindicalizados para contratar nuevo personal sin afiliación sindical. Y para rematar, la empresa quiere firmar un convenio por cinco años sin amento general para el sindicato. 

Todo esto es parte del manual de acciones antisindicales que realizan las empresas en todo el país, y más aún contra los trabajadores de la agroindustria. ¿Porqué se aprovechan de los trabajadores y trabajadoras de la agroindustria? Pues porque están divididos y desorganizados. El sindicato de Camposol a pesar de reunir a cerca de 700 afiliados, es un sindicato minoritario, pues la empresa en temporada alta contrata a cerca de seis mil trabajadores entre temporeros y de planta. 

El próximo viernes empieza la huelga. Lo más probable es que la Dirección Regional del Ministerio de Trabajo -en abierta complicidad con la empresa Camposol S.A.- declare improcedente la huelga. En esa situación, la dirección sindical probablemente iniciará de todas maneras la medida de lucha mientras presenta una subsanación al expediente de huelga. Luego en uno o dos días saldrá la declaratoria de "ilegalidad" de la huelga, con lo que el retorno al trabajo debe ser casi inmediato o corremos el riesgo de ser despedidos. 

Esta historia ya la conocemos y sabemos como se desempeña cada actor. La huelga si logra una presencia en los medios, -es decir, si Camposol S.A. no se asegura mediante su presión económica de que haya un silencio mediático-, y logra convocar a todos sus afiliados y finalmente pero más importante, si logra afectar la economía de la empresa; podrá cambiar la actual correlación de fuerzas. 

Es muy difícil sinceramente. Y lo es, no por culpa o responsabilidad de los compañeros del sindicato, sino por la propia estructura organizativa que tienen. Un sindicato de empresa en el campo no puede derrotar a una empresa agroindustrial. El secretario general del sindicato de Camposol, Walter Campos es un joven trabajador con mucho entusiasmo pero poca experiencia sindical. Y ya antes ha tenido una conducta dubitativa en situaciones similares. 

La lucha de los trabajadores y trabajadoras de Camposol es una gesta valiente y tenaz, pero condenada al fracaso. Sirve para que algunas ONGs justifiquen sus redes, alianzas y proyectos. Sirve para hacer un acto de presencia pero nada más. Los resultados siguen siendo contrarios a los intereses de los trabajadores y trabajadoras.

La "Federación" en La Libertad es una reunión de tres sindicatos profundamente debilitados. No ha significado un factor de acumulación de fuerzas sino un cargo más para Campos y compañía. El viernes, el sindicato de Camposol inicia una huelga pero las otras dos bases de la Federación no pueden hacer una huelga de solidaridad, pues la ley desde la reforma fujimorista, elimino este tipo de huelga. Les queda apoyar de manera moral, o con algunos compañeros en sus ratos libres. ¿Golpe económico? Nada.

Es que en el sindicalismo agroindustrial hace tiempo se ha olvidado una lección muy simple y muy básica de la lucha de clases: la huelga es un arma económica. Las otras dimensiones de la huelga son secundarias y complementan el golpe económico. Pero, para los nuevos asesores del sindicalismo en la agroindustria,  la huelga tiene otras lecturas. Para los activistas de ONGs basta aparecer en un medio de prensa o con suerte en la televisión. Así tenemos las "fuentes de verificación" que el proyecto requiere.  Por otro lado, para los "ultras" universitarios la huelga se mide por el nivel de represión que alcance. En el entendido que una huelga es una escuela política. 

Y efectivamente, aparecer en la TV y educar políticamente son tareas necesarias y parte del proceso de conciencia ciudadana o revolucionaria. Pero no es lo central. Al final, una huelga se mide por el tipo de convenio colectivo que has logrado firmar. Por los resultados concretos. Por el aumento que hemos ganado. Y para ganar, tienes que golpear el bolsillo del patrón. Pues en el bolsillo está todo aquello que al patrón le importa. 

Pero todo esto no puede hacerlo la actual estructura organizativa de los sindicatos de agroindustria. Los sindicatos de empresa en el agro no funcionan. Nunca lo han hecho. Ni aquí ni en alguna parte del mundo. Necesitamos organizaciones de rama. Sindicatos agrarios por valle, región y nacional. 

Un sindicato nacional que luche por una gran huelga agraria, en todos los valles agroindustriales. Una gran huelga nacional en el momento más alto de la temporada de cosecha. Una huelga de rama que organice a todos los trabajadores y trabajadoras de la agroindustria contra el puñado de empresarios agroindustriales.  

No sé cómo se desarrollará esa gran huelga nacional agraria, ni cuanto deberá durar, pero tengo la certeza que después de ella, muchas cosas habrán cambiado en las relaciones de poder en el agro peruano. 

1 de julio de 2010

La defensa del gas como tema sindical

El tema de la exportación del gas a otros países es muy importante. Implica la defensa de conceptos centrales el siglo pasado como soberanía y desarrollo nacional. La CGTP ha asumido esta reivindicación y viene realizando diversos talleres y foros en Lima y otras ciudades del país en la perspectiva de construir un amplio frente de defensa de la soberanía y contra la torpe exportación del gas.

Lamentablemente, esta bandera de lucha no logra movilizar a los ciudadanos y ciudadanas. Tiene un efecto mediático en algunos espacios, pero no logra constituirse en un tema movilizador del interés nacional. Algo similar pasa con la lucha contra la corrupción. 

Son temas "políticamente correctos" que van a permitir alguna nota de prensa, un comunicado de notables, unos minutos de radio y algunos segundos en un noticiero de televisión. Pero no movilizan personas en Lima, el centro y norte del país. Es decir, más allá de las personas directamente afectadas. 

Como sabemos, para hacer política no basta aparecer en un medio de prensa. Hay que convencer y si no se puede organizar, por lo menos convocar, movilizar. La última marcha realizada en Lima alrededor de este tema, más allá de lo vistoso de ver algunos jóvenes entusiastas disfrazados de ratas y pericotes, no logró concitar una real convocatoria. En claro, muy poca gente participó de la marcha. 

Lima es una plaza dura para movilizaciones. Las redes sociales -reales, no virtuales- son débiles y dispersas. Es muy probable que el tema de la defensa del gas sea más propio de una clase media limeña, interesada en consolidar un modelo de desarrollo industrial local y tal vez nacional. Pero esa clase media no existe. 

A la pequeña burguesía limeña ni le interesa ni siente cercano el tema del gas, si se vende o regala o se queda en el país. Su composición social la hace dependiente de los vínculos globales de la economía local. Se trata de comerciantes, empresas trasnacionales, agentes exportadores, servicios para que las anteriores funcionen mejor. En este entramado, un discurso nacionalista soberano no cala ni llega. 

Es claro entender que los trabajadores asuman dicha reivindicación, no hay otro sujeto social en el escenario capaz de hacerlo. Pero resulta clara también la soledad sindical de esta lucha. Si alguien pensó que esta bandera podía ser la clave para una movilización nacional parecida a la defensa del petróleo a fines de los 60s, se ha equivocado. Los trabajadores están solos en la lucha por el gas. El último paro regional en el sur ha mostrado que es un tema regional, básicamente cuzqueño, algo puneño y para de contar. La última reunión de los lideres populares y frentes de defensa de la macro región sur ha mostrado las limitaciones de esta lucha, la dispersión representativa, las disputas entre grupos minúsculos y altamente radicalizados contra representaciones mayores y más sensatas. 


El primer barco exportando el gas ya debe estar cerca a México y así muchos otros seguirán. El punto más alto de la protesta ya pasó y nuevamente estamos en un reflujo. El tema seguirá siendo importante en la agenda política nacional  pero probablemente no deba ser el centro de la agenda sindical. 


¿Qué pasa en la CGTP Lambayeque?

Hace unas semanas se realizó el III Congreso de la CGTP Lambayeque. Todo congreso sindical es un momento de tensión y debate. Se hace un balance apasioanado y veraz de lo realizado, de la situación política y social. Los delegados discuten y analizan para poder juntos construir los nuevos derroteros por donde debe transitar el sindicalismo.

Un Congreso Sindical es a la vez un momento de afirmación y renovación. Se hace un balance y se fortalece una línea. Nuevos cuadros asumen posiciones de liderazgos y los más experimentados ceden lugares u ocupan otras responsabilidades. Esto es un proceso natural y lógico. No debe de llamar a extrañeza ni preocupación de nadie.

Lamentablemente, en la ciudad de Chiclayo, en el III Congreso las cosas no resultaron así. Como todos sabemos, allí tiene un rol central el c. Edwin Salazar. secretario general de la CGTP Lambayeque por un largo tiempo. Para nadie es un secreto que en las bases sindicales hay voces que piden renovación con mucho enfásis.

Algunos delegados nos informan que el III Congreso tuvo que suspender sus sesiones y no logro elegir la nueva Junta Directiva por que las delegaciones no lograron ponerse de acuerdo en un punto sencillo: que cargo debe ocupar Edwin Salazar. Al parecer, un importante sector donde destaca construcción civil plantea una renovación profunda de la CGTP Lambayeque. Es apoyado en esta idea por diferentes bases sindicales. En un punto opuesto, el c. Edwin Salazar aspira a seguir al frente de la dirección sindical.

Nos informan que para mantener al citado dirigente se ha llegado a plantear tener varios secretarios generales que rotativamente ocupen la responsabilidad. La idea es que Edwin Salazar detente un cargo importante. Al parecer el respaldo que tiene para estos propósitos no es mayoritario y la única salida que tuvo fue postergar la decisión del Congreso.

Hay estilos sindicales que pueden ser muy cuestionados. Aferrarse a un cargo por encima de la voluntad mayoritaria es uno de esos estilos negativos en el sindicalismo. Tratar de mantener un cargo para sostener un proyecto político es peor aún. El cargo sin respaldo de las masas solamente es un membrete sin valor.






En este contexto, a muchos delegados ha sorprendido la publicación de un comunicado casi a página completa al día siguiente del congreso firmado por una supuesta "CGTP Región Norte" donde nuevamente Edwin Salazar aparece a la cabeza. Hemos hecho la consulta y en la dirección nacional nadie sabe nada de esta supuesta "CGTP Región Norte", que más aún, no se encuentra establecida en el Estatuto de la CGTP.






Sorprende aún el tono del comunicado, pues aborda un tema que no es común en el movimiento sindical. Toma posición a favor del poderoso grupo empresarial Oviedo en una disputa con los grupos de poder Wong y Gloria sobre el acceso y disposición de las tierras agrícolas. Y además vemos a Edwin Salazar respaldar una propuesta del Partido Aprista.

Desde el sindicalismo de clase, todos los patrones son iguales y meternos a defender los intereses de un patrón en desmedro de otro siempre ha sido un camino de salida del sindicalismo. Sorprende pues la inusitada buena economía de los cc. de esta "Regional Norte" para cubrir los costos de este comunicado en edición nacional del diario "La República", sorprende el contenido del comunicado y más sorprende que sea firmado por una inexistente "CGTP Región Norte".

Son muchas las preguntas que los delegados al III Congreso de la CGTP Lambayeque le hacen al c. Edwin Salazar. Junto a ellos, esperamos respuestas claras y la responsabilidad de un verdadero líder que sabe dar un paso al costado cuando las bases se lo piden.