Mundo del trabajo y agenda de la izquierda

Tengo 20 años y trabajo en la agroindustria. Cada fin de mes me preocupa saber si mi contrato será renovado o si me quedaré en la calle. Gano menos del mínimo, trabajo diez horas. 

Soy una obrera de confecciones, tengo 25 años y dos hijos. No tengo esposo. Hace siete años trabajo en una empresa que me renueva el contrato cada mes. 

Tratamos de formar un sindicato, nos despidieron...
Hicimos un reclamo, nos despidieron...
Hicimos una huelga, nos despidieron...

Hace casi veinte años fue derrotado Sendero Luminoso. Hace casi veinte años que un trabajador en el sector de confecciones y agroindustria puede trabajar en contratos mensuales. Hace casi veinte años que la dictadura cambio las relaciones colectivas de trabajo. 

Desde hace dos décadas, la legislación laboral ha trastocado las relaciones laborales. Es la legislación de Fujimori, dictada en plena dictadura, mediante decretos leyes. Ningún presidente desde entonces se ha atrevido a cambiarla.  

¿Puede alguien imaginar lo que es vivir con un horizonte de futuro de 30 días? Probablemente un enfermo terminal pueda entenderlo. En el Perú, cientos de miles de trabajadores viven así. No pueden imaginar su futuro más allá del fin de mes, pues sus contratos, que son la vida, tienen esa duración.  

-Pero por lo menos pueden quejarse
-No, tampoco. 

La actual legislación -que es la de Fujimori- limita toda forma de presión de los trabajadores frente a los empleadores. En los años 80s, la legislación laboral permitía diversos tipos de huelga, entre seis y siete tipos. Hoy solamente reconoce un tipo de huelga, en un momento determinado, con un objetivo determinado. Nada más. Antes siete tipos de huelga, hoy sólo uno. Antes podías hacer una huelga legal ante una injusticia o atropello. Hoy solamente cuando has iniciado un proceso de negociación colectiva y ya cancelaste el trato directo, conciliación y mediación. La ley limita hasta el absurdo las formas legales y pacíficas de protesta y disenso. 

El 2008 se tramitaron alrededor de 50 procedimientos de huelga en la ciudad de Lima. ¿Cuántos fueron declarados legales? Sólo cuatro. Todas las demás huelgas fueron declaradas improcedentes y luego ilegales. Cuatro huelgas legales para una ciudad de ocho millones de habitantes. 

Mi hipótesis es bien sencilla. Hay una relación directa entre la precarización de las condiciones de trabajo y las relaciones laborales con las posibilidades de una nueva espiral de violencia política. ¿Ó acaso creemos que la gente es idiota?   

Gustavo Faverón y Eduardo González han iniciado un intercambio sobre la agenda de la izquierda y el lugar de la lucha contra sendero en la misma. Son dos lecturas interesantes y necesarias. Entre otras  ideas señalan la necesidad de un discurso político que distinga y condene a Sendero desde la izquierda. González agrega además la necesidad de definir un "discurso de seguridad" frente a la amenaza senderista. ¿Seguridad frente a sendero para quién? Para las clases medias limeñas debe ser, pues la gente que cae dentro de esa gran etiqueta denominada "sectores populares" hace más de dos décadas que vive y sobrevive en la más completa violencia pero frente al estado y los empresarios. 

La sociedad peruana esta atravesada por estas fracturas estructurales, para usar un viejo término. La élite política -es un decir- no ha hecho prácticamente nada por cambiar esta situación. Lo real es que hoy más que nunca un pequeño grupo de empresas y empresarios locales y foráneos desarrollan un poder casi ilimitado dentro de las fábricas y en todas las relaciones laborales. La democracia, la ética, la justicia, las leyes y las formas civilizadas de comunicarse no ingresan al coto cerrado de la empresa. Allí impera el poder omnímodo del patrón. La guerra interna no ha terminado, continua dentro de las empresas.  El enemigo es la posibilidad que los trabajadores se conviertan no en senderistas, sino en ciudadanos.

El gobierno de turno, el actual tanto como los anteriores, tiene la voluntad de servir a este poder económico en la certeza que así se garantiza una continuidad social. La impunidad es total. Hace unos meses cerca de mil quinientos trabajadores, es decir mil quinientas familias, se quedaron sin trabajo en una empresa agroindustrial en el valle de Virú en La Libertad. No ha pasado nada. Una nota aislada en la prensa. A nadie le importa. A Lima, no le importa. La idea es que mientras más familias sean lanzadas a la calle, más posibilidades tenemos de reiniciar una guerra política. 

La presencia de un grupo de jóvenes senderistas en San Marcos así como en la ciudad de Lima, es parte de un proceso de radicalismo político en los sectores populares menos estructurados. Hace buen tiempo que he señalado el surgimiento de una "izquierda plebeya" que reclamaba la lucha armada como parte de la estrategia futura.   

Sin embargo, debemos entender que Sendero como propuesta política en Lima, va a correr la misma suerte que todos los movimientos que giran alrededor de un líder. Basta mirar a su otrora poderoso cabecilla para entender que es un movimiento derrotado. Que nuevamente aparezca reagrupado solamente es síntoma de procesos más complejos y profundos en la sociedad peruana. Es un reflejo de otras cosas. 

La idea es simple. La sociedad peruana genera violencia. Supura intolerancia y violencia. Entonces, el problema de un sector de la izquierda no es como señala Gustavo Faverón, luchar contra Sendero.  El senderismo crece porque nuevamente presenta un discurso radical, total y diferente a un sector social que necesita precisamente un cambio radical, total y diferente. 

A diferencia de lo que señala Eduardo González, no podemos mirarnos en el ejemplo colombiano por que aquí las clases medias urbanas -cuando existen más allá de la estadística- son ajenas a la idea de una comunidad nacional. Esta ausencia de un sujeto social, mesocrático y democrático fue parte de los problemas que enfrentó la CVR y del debate posterior sobre su informe.  

La ausencia de una mirada más social, hace que Eduardo González entienda la recurrencia a la violencia política como un asunto doctrinario de viejas izquierdas reducidas. Ojalá fuera así. 

Si tuviera nuevamente 25 años y viviera estos tiempos, sin conocer lo que fue la insania del terror senderista y del terror del estado en los 80s, si tuviera 25 años y ganara 550 soles y mirara la televisión llena de corrupción, impunidad y mentiras, si tuviera 25 años y el patrón fuera mi enemigo y dios cada fin de mes; bueno, si fuera así, es muy probable que pensara en la violencia como solución política.  ¿Quién podría culparme? 

Por eso, la izquierda necesita ser nuevamente revolucionaria. Aspirar a cambios realmente radicales. Obviamente radicalismo no significa violentismo. Se trata de señalar con claridad el cambio en las relaciones de poder que aspiramos. Solo unos ejemplos en el mundo del trabajo: estabilidad laboral como norma. Sindicatos de rama para todos. Negociación colectiva por rama de manera obligatoria. Más tipos de huelgas legales. Libertad sindical garantizada y con procedimientos eficaces. Ningún despido a un dirigente sindical. 

También se trata de señalar con claridad los limites e incongruencias de la actual democracia en su relación con el estado, los ciudadanos y la globalización. De esta línea se desprenden más temas que ameritan otro post. 

Como vemos la agenda de la izquierda, no puede ser simplemente la de vigilar a Sendero.  Se trata de construir un discurso radical y democrático que refleje los sueños y esperanzas de tanta gente ninguneada por el actual orden. Para entender mejor esto, podemos ver el siguiente video. 





Comentarios

  1. Carlos,

    no entiendo en absoluto por que seria contradictorio que la izquierda tuviera una politica de seguridad y una politica de derechos laborales. En que forma se oponen una cosa y la otra? Si estas proponiendo que la izquierda se limite a la lucha por los derechos laborales haciendose la muda frente a Sendero, buena suerte, pero no creo que llegues muy lejos. Los superstites de Sendero son los superstites de los asesinos de Enrique Castilla, si quieres olvidar eso, alla tu. Para quienes velamos al compañero en su modesta casa de Ate-Vitarte, eso no se olvida.

    Por otro lado, quien esta diciendo que Colombia tiene un sujeto social mesocratico democratico inalcanzable en el Peru? Mockus y Petro juntos hicieron apenas un tercio del voto! Colombia es un referente a observar (no a imitar) porque muestra como la izquierda puede construir un discurso integral bajo circunstancias dificilisimas, incluso ante la provocacion permanente de las FARC y el infantilismo destructivo del ELN.

    ResponderEliminar
  2. Hola Eeduardo: Fiel a tu estilo respondes y en el mismo tono te respondo.

    "Como vemos la agenda de la izquierda, no puede ser simplemente la de vigilar a Sendero." Es una cita del párrafo final de mi post. ¿Que parte no entiendes? No estoy hablando en ningún lugar de contradicciones o negaciones, sino de prioridades.

    Tu, matizando las ideas de Gustavo nos señalas una lista de prioridades. Discrepo de esas pues considero que esta hecha desde un sujeto social inexistente y para una sociedad inexistente.

    No he dicho reemplazar ni limitarse a nada, sino centralizar y articular lo económico social al discurso político y ético.

    Tanto tu como Gustavo ponen en el primer punto de la agenda de la izquierda el tema de la lucha contra sendero (Gustavo), como el discurso de la seguridad frente a Sendero (tu) que es un matiz de la idea de Gustavo. Mi opinión es que no son lo prioritario. La seguridad de los sectores populares, en tu ejemplo de facebook, no empieza viajando a Ayacucho, sino evitando ser despedidos a fin de mes.

    Tus alusiones a compromisos pasados y presentes, son efectistas y conmovedoras, pero no se trata de ver quien tiene el corazón más grande sino las ideas más articuladas.

    saludos.

    ResponderEliminar
  3. Carlos, y que puede ser mas "efectista" que decir esto: "si tuviera 25 años y el patrón fuera mi enemigo y dios cada fin de mes (...) es muy probable que pensara en la violencia como solución política."

    En que base empirica sustentas que hay mas propension a la violencia entre los trabajadores precarizados que entre otros sectores sociales? La base social de SL no fue obrera en los 80-90s y no lo es ahora.

    Lee lo que digo ("esas izquierdas dificilmente pueden articular una politica de seguridad, pero debieran") Por que presentas eso como si yo hubiera planteado que la lucha contra SL es "lo prioritario"? Lo que he dicho y sostengo es que si la izquierda quiere salir de su marginalidad y proponer una politica de alcance nacional tiene que tener una propuesta integral, lo que incluye ciertamente una politica de seguridad ciudadana.

    ResponderEliminar
  4. Bueno Eduardo, tal vez podrías revisar la amplia literatura sobre violencia urbana de los últimos años. Entiendo que por vivir lejos de Lima y más lejos de algunos barrios de Lima, te pierdes la percepción de violencia en la que vivimos. De allí a la violencia política hay solamente algunos años de fermentación, como debes saber.

    Tu pones una disyuntiva que motiva mi comentario. "¿Qué le queda a la izquierda? Ir al castigo, defender los derechos humanos y soportar el sambenito de pro-senderista, o bien hacerse la muda y dejar que la situación empeore." Si esto no es establecer una prioridad...

    La izquierda puede plantear un discurso radical sin ser senderista. Mi hipótesis es que hay una base social para dicho discurso y un espacio político para dicho sujeto.

    Más aún, para mi lo central en la actual sociedad peruana es la violencia económica; perdona ese sesgo tan demodé. Desde allí podemos articular todo lo integral que tu quieras. Y la política de seguridad ciudadana que tanto te interesa tendrá también su lugar.

    ResponderEliminar
  5. Un diario limeño pone en primera plana asesinatos locales. Nunca habla de problemas laborales. Alguien lo critica por no tener como prioridad los temas laborales. El diario limeño se defiende de la crítica diciendo: "A ver, muéstreme usted dónde he dicho que los asesinatos locales tengan prioridad sobre los temas laborales" Y más aún, el diario responde ¿por qué el tema de los asesinatos locales es contradictorio a a los temas laborales?"

    En este caso, como en el del post de Eduardo (donde lamentablemente no se puede comentar -a diferencia de otros blogs de La Mula), la prioridad no está en los temas laborales.

    El país vive hoy una crisis de escasez de gas mientras se exporta gas, crisis ambiental por las extractivas, observación de García a la ley de consulta, abusos laborales de dos décadas con desacato a promesas electorales, y es claro que el gobierno desvía la atención hacia Sendero (como hace unos años hacia el MRTA - ¿se acuerdan de Melissa Patiño y cómo algunos se apuntaron a su criminalización?)

    Y sobre Sendero, ¿cuál es la "lucha contra Sendero" que la izquierda tendría que dar? ¿Pedir que los excarcelados por terrorismo no sean elegibles como maestros de escuela? ¿Pedir la expulsión de Berenson o que vuelva a la cárcel? ¿Pedir que Garrido Lecca no tenga beneficios penitenciarios? ¿Pedir que los sucedáneos de Sendero no tengan derecho a manifestarse? ¿Pedir que los sucedáneos de Sendero no participen en elecciones? ¿Pedir que pedir la amnistía general sea "apología del terrorismo" como dice Alan García? ¿Debatir con Sendero? ¿Armas rondas? ¿Denunciarlos a Dircote uno por uno?

    Yo he manifestado mi posición sobre todos estos temas en el grancomboclub.com, pero no he visto que Gustavo Faverón o Eduardo González sienten posición en concreto soobre estos temas. Y sin embargo piden que la izquierda (así en general) tome posición.

    Sobre la prioridad en una agenda, ahí están las encuestas que suelen indicar que la prioridad en los sectores más pobres es la economía por sobre la delincuencia o el terrorismo, que, efectivamente, eran señalados como principal problema por sectores medios y altos. La prioridad de la economía sobre el terrorismo se daba incluso en los años de guerra. En realidad siempre el tema fue la economía, en plena guerra en 1985 y en 1990.

    ResponderEliminar
  6. Carlos:

    La cosa es bastante sencilla, companero, se trata de sumar, no de dividir, devaluar, "priorizar". La izquierda es tan debil y marginal que tiene una oportunidad de crear programas amplios e integrales, que apelen a las necesidades de distintos sectores de la ciudadania.

    Tu devaluacion de los "partidos tradicionales" y de la "izquierda pegada al centro" va de la mano con una romantica sobrevaloracion de la "izquierda plebeya". Todos tienen un lugar en la unidad, pero para ti, ya hay prioridades.

    La derecha ha estado en una ofensiva sostenida por anhos para criminalizar la protesta y -como te preocupa- mantener a toda costa los derechos laborales en el sotano. Un elemento fundamental para esa criminalizacion ha sido el sicosocial sostenido sobre el "resurgimiento" de Sendero, de la mano con el efectivo accionar provocador del neosenderismo. Ignorar eso, es aislarse y marginalizarse.

    Una vez mas, nadie esta diciendo que los derechos laborales no sean importantes. De hecho, creo que la izquierda debiera seguir siendo el baluarte de la defensa de los derechos humanos, incluyendo por supuesto los derechos sociales y economicos. Pero sucede que para que ese eje programatico sea exitoso se necesita de otros ejes programaticos, y la seguridad ciudadana es fundamental.

    ResponderEliminar
  7. Lo de Silvio, respecto a que significaria la lucha ideologica contra Sendero es pura especulacion. Pero supongo que se debe a que, como dices, Carlos, "vivir lejos de Lima" te quita perspectiva.

    ResponderEliminar
  8. Respuesta a las preguntas de Silvio:

    ¿cuál es la "lucha contra Sendero" que la izquierda tendría que dar?
    - Ideologica y organizativa

    ¿Pedir que los excarcelados por terrorismo no sean elegibles como maestros de escuela?
    - No. Por el contrario, debe asegurarse que los excarcelados por terrorismo tengan todas las garantias de su reincorporacion laboral y rehabilitacion.

    ¿Pedir la expulsión de Berenson o que vuelva a la cárcel?
    - Berenson no es de SL. Mis puntos de vista sobre ese tema estan clarisimos para cualquiera que haya visto mi blog en el ultimo mes. (http://latorredemarfil.lamula.pe)

    ¿Pedir que Garrido Lecca no tenga beneficios penitenciarios?
    - No. Ver Berenson.

    ¿Pedir que los sucedáneos de Sendero no tengan derecho a manifestarse? ¿Pedir que los sucedáneos de Sendero no participen en elecciones?
    - En principio, estoy con el modelo de represion del terrorismo de ETA en Euskadi. Las asociaciones de fachada de una organizacion criminal no deberian participar en las elecciones o hacer apologia. Esto debiera dar lugar a un esfuerzo legal para acorralar tambien al fujimorismo, que utiliza su fachada publica para hacer negacionismo. Es un tema dificil, merece mucha mas discusion, la ziquierda deberia dar esa discusion mas alla de un intercambio de facebook.

    ¿Pedir que pedir la amnistía general sea "apología del terrorismo" como dice Alan García?
    - No

    ¿Debatir con Sendero?
    - Si

    ¿Armas (me imagino decia "armar") rondas?
    - No

    ¿Denunciarlos a Dircote uno por uno?
    - Increible. Las cosas que se te ocurren, Silvio...

    La izquierda debe tener una propuesta de seguridad ciudadana que consista en la afirmacion de los derechos humanos de la poblacion: seguridad integral, basada en la constitucion y el disfrute de los derechos fundamentales.
    Eso incluye,e ntre otros (en el orden que quieran):
    1) seguridad contra la violencia y el crimen;
    2) seguridad contra el hambre y el desempleo;
    3) seguridad contra el deterioro ambiental;... See More
    4) seguridad contra el racismo y la discriminacion.

    El punto (1) seguridad contra la violencia y el crimen debe incluir distintos elementos tales como (de nuevo, entre otros, en el orden que quieran):
    (a) proteccion contra la delincuencia comun
    (b) proteccion contra la violencia de genero
    (c) proteccion contra el terrorismo
    (d) democratizacion y reforma de la policia (sindicato y defensoria del policia, cambio de la doctrina de seguridad, etc)

    ResponderEliminar
  9. Hola Eduardo:
    Algunas de tus ideas ya se han mencionado en el debate que seguimos en el Gran Combo Club. Así que repito lo dicho allá: una cosa es articular, integrar y otra es amontonar temas sin ton ni son. Toda articulación requiere de un centro y un orden que de sentido a las relaciones de dicha articulación.

    Una parte de la izquierda cree que incorporando temas nuevos o novedosos sin mayor reflexión se amplia la oferta electoral y se incrementan los votos. Eso no ha ocurrido. En la última elección a la que se presentó Javier Diez Canseco, levanto un discurso muy amplio, variopinto y multicéntrico de temas y reclamos, pero igual ni sacó para el té. Tu que conoces a Javier más que yo, sabes de su capacidad para sumar temas y hablar de muchas cosas, así que entenderás que no basta juntar reclamos sin un eje articulador.

    Para establecer una agenda política, es necesario identificar en el análisis social un eje integrador. Cuando se trata de entender las posibilidades de unidad orgánica de la izquierda veo las organizaciones existentes. Son dos momentos de reflexión diferentes. Relacionados, pero diferentes.

    Para mi las relaciones laborales son ese eje articulador de un discurso de izquierda. Los asalariados urbanos y rurales son el sujeto. Bueno, sé que esta afirmación puede parecer anticuada y nostálgica, pero a mi juicio tiene argumentos y razones válidas. A dicho eje se debe articular los otros temas.

    No hay romanticismo en mi visión de la izquierda plebeya, sino una seria preocupación y la necesidad de entenderla.

    Tu insistes en esto del discurso de "seguridad ciudadana" frente a lo que denominas "el accionar provocador del neosenderismo". Frente a eso, dos preguntas puntuales, una que ya te ha hecho Silvio y otra mia. ¿Que entiendes exactamente por seguridad ciudadana frente a Sendero? No creo que tu preocupación se reduzca a poner más serenazgo en los distritos.

    Lo otro, es ¿si este "accionar" de sendero es algo más que un par de marchas en la ciudad de Lima? En el entendido que este grupo de neosenderistas es diferente a las bandas armadas del VRAE.

    saludos cordiales,
    carlos

    ResponderEliminar
  10. Celebro las respuestas de Eduardo (que espero que pronto aparezcan por aquí). Vemos que avala la exclusión electoral, tanto en el País Vasco como en el Perú. En el País Vasco la exclusión sirvió para que los partidos españolistas (PSOE y PP) se hicieran del gobierno vasco. Con estos mecanismos en el Perú las oligarquías excluyeron al PC y al APRA de la participación electoral.

    Es además contradictorio. Si según Eduardo pedir la amnistía a los terroristas no es "apología del terrorismo", entonces ¿con qué argumento/excusa se produciría la exclusión electoral a los sucedáneos de Sendero que piden la "amnistía general"? En realidad, lo que queda de Sendero anda abocado en pedir amnistía a sus integrantes, no en reiniciar la lucha armada como aseguran las derechas. La discusión de las izquierdas con Sendero, además de sobre la historia de la guerra, sería sobre si debe haber "amnistía general", no sobre una propuesta violentista.

    Lo de denunciar gente a Dircote no iba para ti, Eduardo. Hay gente que sí piensa así.

    ResponderEliminar
  11. Daniel Salas hace unas preguntas en el facebook, pero las pongo aquí:
    "Yo repito mis preguntas para Carlos:

    ¿En qué momento de su larga historia la izquierda NO ha defendido los derechos laborales? ¿En qué momento no ha apoyado la estabilidad laboral, el derecho a huelga y el trato justo para los obreros?"

    La idea de Salas, al parecer es que la izquierda ya viene defendiendo lo que señalo, por lo que no es necesario el énfasis que le doy.

    Efectivamente, los intereses de los trabajadores y sus demandas son parte de cualquier agenda que se tenga por izquierda. Pero no siempre tienen el mismo lugar o el rol asignado. Nuevamente: articular no es juntar. Integrar no es acomodar.

    Ya desde el clásico el estudio de Perry Anderson sobre la izquierda sabemos de los cambios en las agendas políticas, como los estudios económicos ceden frente a el análisis del lenguaje y los cultural studies en el pensamiento marxista europeo.

    En la izquierda local algo así ha pasado. En parte por moda, en parte por inercia y en parte porque efectivamente la sociedad ha cambiado mucho desde los 70s. Pero también es conocida la vieja crítica de Rochabrún a asumir conceptos y categorías sin una buena reflexión.

    Entonces, sinceramente no estoy diciendo nada nuevo, no es mi intención descubrir nada. Simplemente señalo que en el actual escenario económico y social debemos tener un principio organizador y un sujeto social definido.

    Los consejeros de la izquierda que nos traen temas y agendas tienen sus prioridades e intereses. Me permito disentir de dichas prioridades y cuestionar dichos intereses.

    ResponderEliminar
  12. En esa misma lógica, Carlos, yo añadiría que las izquierdas también YA vienen defendiendo lo que algunos llaman "seguridad ciudadana". Siempre lo han hecho.

    ResponderEliminar
  13. Carlos, ya nos vamos entendiendo.

    La terminologia es importante. Si la izquierda quiere tener un proyecto hegemonico tiene que inscribir contenidos progresivos en los conceptos que el sistema ha utilizado a su modo y para sus intereses, tales como "democracia", "seguridad", "economia nacional","derechos", "pais", "
    reconciliacion". Yo creo que la manera de hacer eso es demostrar que la izquierda tiene discurso para cada reto que plantee la derecha. El aislamiento ocurre cuando la izquierda rechaza de plano un debate ("yo no discuto seguridad porque es la agenda de la derecha", "yo no discuto sexualidad porque es una bandera feminista pequenoburguesa", etc).

    Eso -armar un programa hegemonico- se hace desde un determinado lugar social, desde un eje tematico articulador? Por cierto. No me parece anticuado hacerlo desde la lucha laboral. Ni lo he dicho ni lo he sugerido, no entiendo la sensitividad. Se tiene que debatir. Es un eje fundamental, por cierto, pero creo que habria que estar claro que hay otros ejes de discriminacion tambien fundamentales, ademas del de clase. Pienso -en el caso del Peru- en el racismo, por ejemplo.

    ResponderEliminar
  14. Silvio, en efecto: avalo, aplaudo y sostengo la actuacion judicial del juez Baltazar Garzon para ilegalizar a las fachadas publicitarias y electorales de ETA. Tu, no. Ya nos explicaras por que. Del mismo modo, me parece razonable y adecuado que se persiga penalmente al neonazismo en Canada, Francia, Suiza, Alemania y Austria. A los EEUU y Gran Bretaña no les parece adecuado, porque viola la libertad de expresion. Ambas alternativas son validas, pero yo prefiero la europea continental. Tu, me imagino que prefieres la que prevalece en los EEUU: Ku Klux Klan legal, Nacion Aria legal, etc.

    Creo que hay una enorme diferencia entre defender el estado de derecho ante el fascismo (que es lo que ocurre en los casos arriba mencionados) y defender el orden oligarquico, que es el caso de la proscripcion de los "partidos internacionales" en la constitucion sanchezcerrista. Si no eres capaz de ver esa diferencia, va a ser bien dificil que yo te la explique.

    El pedido de amnistia de SL debe hacerse por medio de las vias juridicas. Creo que no es un tema politico y menos electoral. Los beneficios penitenciarios pueden plantearse en forma juridica sin que constituya apologia; asi lo hacen por ejemplo Beto Galvez Olaechea o Victor Polay que no justifica los crimenes de lesa humanidad como el secuestro (ver sus respectivos libros). SL a traves de Crespo y Fajardo plantean la amnistia como un acuerdo politico ilegal, ligado a una amnistia mutua y general basada en la negacion de los crimenes de lesa humanidad. Eso es la puerta para la impunidad de los militares y es -muy posiblemente- delito de apologia. De nuevo, si no puedes ver la diferencia, tendrias que intentar de nuevo.

    ResponderEliminar
  15. Eduardo,

    Nadie ha dicho

    "yo no discuto seguridad porque es la agenda de la derecha"

    Sin embargo, recuerda tus palabras:

    "El debate de las cifras es solo importante porque a la derecha le interesa".

    ResponderEliminar
  16. Claro Eduardo, nos entendemos si hacemos el esfuerzo por leer al otro. La diferencia ha estado en un punto que señala claramente Gustavo Faveron:

    "La izquierda, que no es una opción electoral viable en los próximos pocos años, puede volver a hacerlo si elige que la derrota final y absoluta de Sendero Luminoso sea su objetivo particular, el centro de su acción, algo que la sociedad le pueda deber a ella, después de tantos años en que poco o nada le debemos a la izquierda."

    Y sobre esta idea tu has señalado:

    "Esas izquierdas difícilmente pueden articular una política de seguridad. Pero debieran. Una perspectiva de izquierda es indispensable para darle una respuesta completa y para desenmascarar a Sendero. De otro modo, el círculo vicioso identificado en “Puente Aéreo” seguirá funcionando, con consecuencias mucho mas allá de la izquierda."

    Difiero en el rol que le atribuye Gustavo a la izquierda. El centro de nuestra acción no puede ser la derrota "política" del neosenderismo. Más allá del ninguneo de Gustavo a la izquierda, he dado razones de por que hay una agenda de izquierda que tiene otras prioridades. Tal vez Daniel Salas desde su liberalismo podría apuntarse a lo que llama Gustavo.

    Luego, tu post no discute el planteamiento central de Gustavo. Juega en pared y lo complementa (lo cual no lo digo en plan negativo, sino resulta habitual entre amigos que se conocen de larga data).

    En ese sentido, esa lucha contra sendero adquiere en tu posición el tono de un "discurso de seguridad desde la izquierda".

    Nuestra diferencia y es más clara ahora, yace allí. No es central lo que Gustavo llama central. Y lo que tu llamas "seguridad", para la sociedad peruana no es más que la defensa de los derechos de ciudadanía básicos, violentados sistemáticamente por patrones y estado. ¿Que sería lo nuevo en contenido?

    Tal vez solo se trata de una forma nueva de presentar el mismo discurso.

    ResponderEliminar
  17. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  18. "Eso es la puerta para la impunidad de los militares y es -muy posiblemente- delito de apologia. "

    No estoy de acuerdo con la "amnistía general" que pide Guzmán. Sin embargo, pedir la "amnistía general" y que esto sea impunidad no equivale a "delito de apología" como probablemente dices. No creo que la izquierda llegue lejos secundando a Alan García en este punto, o pasando a encabezarlo.

    He escrito sobre la exclusión electoral antes de que ésta se convierta en un proyecto concreto. Desde hace rato ni bien sale alguien que pueda representar una alternativa a la política que se aplica desde el fujimorismo, el gobierno y los medios le caen con todo. Así hicieron con Huamán, Arana, Pizango y con quien vean que levanta cabeza. Lo hicieron con Roque González y con Melissa Petiño, cuando se agitó la paranoia por las FARC en el Perú. Ahora es Sendero. Una criminalización sistemática, que ya lleva tiempo, que parece que no hubiera que rechazar, sino sumarse a ella por "seguridad ciudadana".

    En el Perú ¿cuánto han sacado las izquierdas legales (alguna vez también ilegales) en las últimas elecciones? No más del 1% ¿no? Tal vez les vaya mejor en las urnas a las izquierdas que antes no fueron legales, a lo ex-senderistas y ex-emerretistas. Sin embargo, según tú, las izquierdas legales tienen que ponerse en primera fila de la exclusión electoral contra estas últimas, comparándolas con neo-nazis, con el argumento de la "seguridad ciudadana".

    También hay que ver muchas diferencias entre ahora y lo que pasó en los treintas. Sin embargo, los apristas eran los terrucos de hace ochenta años. El APRA fue considerada una secta terrorista, que era excluída con excusas de las contiendas electorales. Y hubo varios delitos cometidos por los apristas como aniquilamientos de rivales políticos y asesinatos y vejaciones de rehenes de los cuales la historia oficial aprista no parece estar muy "arrepentida", a pesar de que los apristas renegaron con todo de sus banderas anti-imperialistas fundacionales.

    Sobre la prohibición al PCTV de parte del PP y el PSOE (Garzón es totalmente orgánico a este último partido, como que fue candidato en sus listas) definitivamente no estoy de acuerdo. Fue una maniobra electoral para beneficiar a los partidos españolistas. No es asimilable a la política anti-neo-nazi de Europa continental. El País Vasco tiene un sólido voto nacionalista radical de entre 5 y 10% que no votaría por partidos españolistas ni por el PNV, pero que da el gobierno al PNV. A este sector de la ciudadanía los españolistas le niegan una alternativa electoral. Sólo excluyéndolo es que los españolistas lograron desplazar al PNV del gobierno vasco. La exclusión electoral no tenía nada que ver con luchar contra el terrorismo, sino contra los nacionalistas vascos. En el Perú tampoco veo que la exclusión electoral sea para luchar contra el terrorismo.

    ResponderEliminar
  19. "Eso es la puerta para la impunidad de los militares y es -muy posiblemente- delito de apologia. "

    No estoy de acuerdo con la "amnistía general" que pide Guzmán. Sin embargo, pedir la "amnistía general" y que esto sea impunidad no equivale a "delito de apología" como probablemente dices. No creo que la izquierda llegue lejos secundando a Alan García en este punto, o pasando a encabezarlo.

    He escrito sobre la exclusión electoral antes de que ésta se convierta en un proyecto concreto. Desde hace rato ni bien sale alguien que pueda representar una alternativa a la política que se aplica desde el fujimorismo, el gobierno y los medios le caen con todo. Así hicieron con Huamán, Arana, Pizango y con quien vean que levanta cabeza. Lo hicieron con Roque González y con Melissa Petiño, cuando se agitó la paranoia por las FARC en el Perú. Ahora es Sendero. Una criminalización sistemática, que ya lleva tiempo, que parece que no hubiera que rechazar, sino sumarse a ella por "seguridad ciudadana".

    En el Perú ¿cuánto han sacado las izquierdas legales (alguna vez también ilegales) en las últimas elecciones? No más del 1% ¿no? Tal vez les vaya mejor en las urnas a las izquierdas que antes no fueron legales, a lo ex-senderistas y ex-emerretistas. Sin embargo, según tú, las izquierdas legales tienen que ponerse en primera fila de la exclusión electoral contra estas últimas, comparándolas con neo-nazis, con el argumento de la "seguridad ciudadana".

    También hay que ver muchas diferencias entre ahora y lo que pasó en los treintas. Sin embargo, los apristas eran los terrucos de hace ochenta años. El APRA fue considerada una secta terrorista, que era excluída con excusas de las contiendas electorales. Y hubo varios delitos cometidos por los apristas como aniquilamientos de rivales políticos y asesinatos y vejaciones de rehenes de los cuales la historia oficial aprista no parece estar muy "arrepentida", a pesar de que los apristas renegaron con todo de sus banderas anti-imperialistas fundacionales.

    Sobre la prohibición al PCTV de parte del PP y el PSOE (Garzón es totalmente orgánico a este último partido, como que fue candidato en sus listas) definitivamente no estoy de acuerdo. Fue una maniobra electoral para beneficiar a los partidos españolistas. No es asimilable a la política anti-neo-nazi de Europa continental. El País Vasco tiene un sólido voto nacionalista radical de entre 5 y 10% que no votaría por partidos españolistas ni por el PNV, pero que da el gobierno al PNV. A este sector de la ciudadanía los españolistas le niegan una alternativa electoral. Sólo excluyéndolo es que los españolistas lograron desplazar al PNV del gobierno vasco. La exclusión electoral no tenía nada que ver con luchar contra el terrorismo, sino contra los nacionalistas vascos. En el Perú tampoco veo que la exclusión electoral sea para luchar contra el terrorismo.

    ResponderEliminar
  20. Claro que es una forma nueva de presentar ideas viejas. En eso consiste la evolucion politica. Bien mirado, poca es la diferencia sustantiva entre las ideas clave del pensamiento de izquierdas, en 1791, 1848, 1917, 1948, 1960... pero cada epoca ha reflejado nuevas formas culturales: sufragio, nacion, autogobierno, derechos humanos, anticolonialismo.

    En cada momento de refundacion, la izquierda le ha "dado la vuelta" a los conceptos hegemonicos; por eso, la izquierda socialista ha sido muchas veces la campeona consecuente de las ideas que el liberalismo lanzo solo para arrepentirse despues.

    No hay por que cambiar esa logica.

    ResponderEliminar
  21. Silvio:

    Es obvio que para Carlos la agenda de seguridad frente a Sendero no valia porque era "para las clases medias". Me imagino que el debate hara que esta receta de auto-aislamiento se revise, dentro de una logica integral de "seguridad".

    Tiene que haber una politica de seguridad que incluya muy claramente la derrota politica de los distintos sectores de Sendero como fuerza terrorista, provocadora y destructora de los movimientos populares.

    Que el juez Garzon te parezca un juez totalmente organico al PSOE es tu privilegio. Para mi es solo una muestra de incomprension de la funcion judicial y del estado de derecho.

    Es igualmente revelador que el criterio de verdad te parezca el resultado electoral. No lo es. Si estas pensando en la varita magica para sacar 30% el 2011, olvidate. Esa es otra razon para observar la construccion de la izquierda en Colombia.

    ResponderEliminar
  22. Hola, Carlos:

    Lo que yo veo en estas propuestas es la repetición de un error, que es no saber salirse del manual. Una persona de izquierda puede tener mucha calle, mucha experiencia, mucho contacto con la clase obrera. Pero eso no significa que la entienda. Tú estás definiendo al obrero básicamente desde una posición de clase y una posición económica. Si esa visión fuera correcta, la izquierda que tú representas (es decir, no la izquierda humalista ni la caviar como lo has aclarado antes) tendría pegada. Pero ocurre que no la tiene. ¿No será que no se ha preocupado en entender cuáles son los intereses y los sentimientos de las clases populares en muchos aspectos que van más allá de la reivindicación laboral? Otra cosa que podrás explicar es cómo podrías no tener una estrategia de lucha contra Sendero y sus sucedáneos sin, a la vez, renunciar a una estrategia de lucha contra el terrorismo de Estado en todas sus variantes. Si de verdad crees que los derechos humanos (entendida como la lucha contra los abusos del Estado) son una agenda prioritaria que las clases populares pueden sentir como suya, deberías explicar cómo así no ocurre lo mismo frente a los grupos subversivos. En otras palabras, habría que responder cómo así hay que asegurarse que Kerosene no siga haciendo de las suyas cuando salga libre pero tal vez no debamos preocuparnos tanto de Morote. El caso es que ambos saldrán libres en algún momento y para ambos casos hay que asegurarse que no puedan reagruparse. Y esto no significa violar sus derechos humanos ni nada parecido. Kerosene tal vez pueda además conseguir chamba dando clases en alguna escuela castrense, ¿qué te parece?

    Claro que la seguridad le importa a mucha gente. Tal vez no tomas en cuenta la cantidad de linchamientos que ocurren en los barrios marginales contra delincuentes que se meten a robar una radio o un televisor. Si a mí me roban una radio, me puedo comprar otra. Pero eso no pueden hacer los pobres en el Perú, que son la mayoría. Y sobre todo, no solo está el hecho de perder el objeto sino de sentirse inseguro, asustado y, finalmente, furioso sabiendo que, si cae en manos de la policía, el ladrón saldrá libre en cuestión de días. Y ponte en el lugar de la madre que sabe que en la esquina hay alguien vendiendo la pasta que pueden ir a comprar sus hijos. Los ricos tienen sus tranqueras, sus seguridad privada, su rejas electrificadas y, por último, sus seguros contra robos. ¿Qué tienen en cambio los pobres? Los ricos pueden mandar a sus hijos a la PUCP, la UPC o la U de Lima. Los pobres tienen que confiar en las universidades estatales y si la imagen que ellas tienen es la de centros de subversión, con entorno inseguro ¿cómo pueden sentirse tranquilos? Y, sobre todo, ¿cómo pueden no sentir que a ellos se les quita una oportunidad de la que gozan los que que ya tienen?

    Entonces no sé de dónde sacas que la seguridad no es un tema relevante para los mismos pobres.

    Otro tema es la insistencia de la izquierda en recurrir a los mismos íconos que a la gente no le dicen nada y hasta les causan repulsión. Por eso digo: hay que salirse del manual, hay que comprender. El aspecto subjetivo es tan crucial como el objetivo. Saludos.

    ResponderEliminar
  23. Hola Eduardo:

    El "discurso de seguridad frente a sendero" que desmenuzando no es más que un debate político y restricciones legales a su participación política, pues efectivamente tiene interés para las clases medias asustadizas de Lima.

    Es curioso como este tema ha pasado de ser "el centro de la acción de la izquierda" (Faverón) que en caso de no hacerse quedaríamos mudos e inertes, (González) a un simple juego de mercadotecnia política.

    Tu sabes lo que las demandas de orden pueden significar en una sociedad caótica. Tu sabes a donde nos lleva eso.

    En todo caso, con el eslogan de la lucha contra sendero no creo que sumes muchos votos, ni adherentes, ni militantes en los sectores populares y dentro de un horizonte de izquierda.

    Ahora si se trata de ponerles "camisas negras" a los sectores populares, siempre es probable que tengas algún resultado.

    ResponderEliminar
  24. Eduardo,

    Por eso te pedí que aclares a qué te refieres con "seguridad ciudadana". Ahí Daniel expone con un ejemplo lo que entiende por ésta:

    "la cantidad de linchamientos que ocurren en los barrios marginales contra delincuentes que se meten a robar una radio o un televisor"

    Es decir, se entiende ante todo seguridad ante la delincuencia. Bueno, ahí están las encuestas que indican claramente el grado de preocupación por este tema según nivel socio-económico.

    El país lleva ya 20 años con el mismo modelo económico, ¿se debe mantener este modelo en lo esencial y debe "la izquierda" distinguirse de las derechas por otros temas? Yo veo lo que propone Susana Villarán, por ejemplo, y es claro que comparte la idea de mantener el modelo económico, como que ella y otros del IDL (que están muy activos en la agenda de la "seguridad ciudadana") han sido ministros de Paniagua y de Toledo (y gente de su partido ha sido y lo sigue siendo funcionaria de García).

    Estas izquierdas se han "modernizado", no son como las otras izquierdas antiguas y "dogmáticas", centradas en el mundo laboral, etc. Hay muchos clichés que se ponen en movimiento para ponerles sambenitos a estas otras izquierdas, pero la verdad es que las izquierdas "modernas" en el Perú viven de los fondos que les llegan de las fundaciones americanas, van a las celebraciones de la embajada americana y siguen la agenda que les viene de allá. Ya vimos los éxitos de esas izquierdas: fracasos electorales pero éxitos en financiamientos, cargos públicos (incluso bajo el gobierno actual), etc.

    También se ha visto cómo ni bien surge alguien que cuestione el modelo actual, le caen con todo y lo criminalizan. Incluso ahora ser "anti-sistema" es estar fuera de la legalidad. O también, le dicen que esa no es la agenda, que hay otra mejor, que la izquierda debe dedicarse a encabezar la lucha contra Sendero, etc.

    Los resultados electorales no son un criterio de verdad, pero sí de éxito político (de algo deben ser, ¿no?).

    En España el estado de derecho permitió la participación electoral del nacionalismo radical. Incluso tanto el PP como el PSOE abogaron por la negociación con ETA y su reintegración a la vida civil mediante la participación electoral. Dejaron de hacerlo cuando fracasaron las negociaciones, por cálculo electoral y por los éxitos electorales de los nacionalistas radicales. Quienes mandan en España declaran dentro o fuera del estado de derecho a quien les venga bien o mal. Irregular. Ya se vio cómo Zapatero incumplió su promesa de respetar el estatuto de Catalunya aprobado por el parlamento catalán. Ya se vio cómo desde Madrid rechazaron el plan Ibarretxe de autonomía vasca, aprobado en el parlamento vasco.

    ResponderEliminar
  25. Carlos:

    Anda dile a los vecinos de Los Olivos, a los comerciantes de Lima Norte o de Gamarra, que sus intereses te importan un rábano como izquierdista, porque son unos "asustadizos".

    O, como te recuerda Daniel, date un paseo por Cárcamo y pregunta si no les ha parecido bien la recuperación urbana y el desplazamiento de las mafias. Y luego diles que la seguridad es una ilusion programatica de la pequeña burguesía.

    Y tu insinuación sobre las "camisas negras" está tan fuera de lugar que no la voy a dignificar con una respuesta.

    ResponderEliminar
  26. Silvio,

    creo que Daniel ha dado un ejemplo muy claro de por qué la seguridad es importante y debe ser democratizada. Es inaceptable que algunos sectores mercenaricen la seguridad con empresas privadas o barrios enrejados y otros no tengan ninguna posibilidad de defenderse de la delincuencia en sus múltiples formas.

    Qué le vas a decir a la señora en El Progreso, Km 22 de la Túpac Amaru, a la que le pega el marido y no la atienden en la comisaría? Que tiene que esperarse a que le cambien el modelo económico? Que la culpa la tiene el empleador del marido por tenerlo precarizado?

    En lo de España, claramente también diferimos. Así tendrá que quedarse, pues.

    ResponderEliminar
  27. Hola Daniel:
    Como no estas siguiendo esta discusión en el Gran Combo Club, algunas cosas que diga aqui ya están repetidas allá, pero bueno, no hay problema.
    Veamos, me acusas de repetir un error de manual. Pero quien entiende a la izquierda desde un manual eres tu.

    Te explico. Una cosa Daniel es el sujeto social y otra muy distinta es el discurso social. estas son cosas que Eduardo puede explicarte mucho mejor pues es sociólogo y tuvo experiencia política partidaria. Yo identifico un sujeto social. Pero este sujeto se encuentra en la economía, es básicamente una estadística.

    En esta discusión, no he dicho nada acerca de las diferentes identidades sociales que dicho sujeto económico adquiere en el entramado de relaciones sociales donde convive. Pero si hubieras leido -pero entiendo que no lo hayas hecho- mi blog durante un tiempo, verías que una de mis preocupaciones centrales es precisamente entender y conocer dichas variadas y múltiples identidades. No voy a resumir tres años de discusiones en el mundo sindical (por que no solamente hay debate en las universidades) pero debes creerme si te digo que los asalariados urbanos y rurales son un grupo muy diverso socialmente.

    Luego, a nivel político, se trata de identificar los puentes o las articulaciones que pueden existir entre las necesidades económicas para que se conviertan en intereses políticos.

    No es como imaginas ingenuamente -es un error común ciertamente- que hay intereses ocultos en la gente y que aquel que los desentrañe gana el favor electoral. Si fuera así, la política se convierte en decirle a la gente lo que quiere oir con tal de obtener sus votos.

    Eso, no es lo mío.

    Pero es obvio, y lo he dicho muchas veces en mi blog, que la izquierda se ha perdido en este camino. Ha olvidado centrarse en un sujeto y ha olvidado entender al sujeto y construir intereses políticos que duren más allá de una campaña electoral. Hay varios líderes de izquierda cuyas biografías grafican bien este proceso.

    fin de primera parte..continua

    ResponderEliminar
  28. Segunda parte

    Pasando al otro tema, me sorprende que teniendo tan cerca a Eduardo que es un reconocido experto en los temas de derechos humanos, pongas en el mismo grupo a un terrorista de estado, de un terrorista político. De mis nociones básicas de derechos humanos recuerdo que ambas formas de terror tienen raíces, lógicas y sentidos diferentes.

    Un rebrote senderista no empieza con la liberación de unas personas. Se requieren de condiciones sociales -véase el informe de la CVR, Eduardo te lo puede prestar- económicas, culturales determinadas.

    Para decirlo en términos tal vez más cercanos para ti, en la parábola de Jesús, sobre la semilla; sólo la que cae en una determinada tierra, prende y brota. Bueno pues, de eso se trata. Mi hipótesis es simple: la semilla senderista ya no tiene la tierra adecuada para rebrotar; pero eso no niega que otras semillas puedan hacerlo. Lo he dicho aqui en el blog. Si las condiciones económicas y sociales no cambian drásticamente estará germinando la violencia política otra vez. Claro, será otro sujeto, otro discurso pero la misma violencia de siempre.

    La violencia de estado -y allí se nota más tu lejanía- no depende de si kerosene sale libre o no. Ya es un dato de la realidad, es permanente, brutal y diversa. Es Choropampa, Bagua, son los más de tres mil dirigentes sindicales, populares y políticos con juicios, son los cerca de 80 mil puestos de trabajo que se han perdido desde la crisis sin negociación ni acuerdo, son los cerca de 400 dirigentes sindicales despedidos en el gobierno de Alan García, pero también es las limitaciones para la negociación sindical, la práctica prohibición de hacer huelgas, los entrampes en el ministerio de trabajo, la política antisindical concertada de los empresarios (que he argumentado en el blog).

    Y la violencia terrorista de estado implica una voluntad política, una práctica regular y un objetivo determinado: los comunistas, los homosexuales, los judios por citar ejemplos históricos. Mi impresión es que más allá de operadores individuales, el estado peruano dispone siempre de un aparato represivo y terrorista en funcionamiento. Ahora se persigue a todos aquellos que cuestionan el modelo de articulación de nuestra economía al mundo global. Y pueden caer en la mira ciudadanos nativos de la amazonía, dirigentes sindicales y hasta un cura extranjero comprometido con los pobres.

    Lo de los linchamientos no amerita comentario pues entiendo que es un reflejo de tu acercamiento periodístico al país. Si cruzas la data entre delitos ocurridos en barrios populares y número de linchamientos veras que se trata en los últimos años de una portada de diario amarillista.

    Tal como entiendes la seguridad -que es diferente a lo que plantea Gonzalez- es probable que algunas personas de escasos recursos puedan reivindicar. La pregunta es si a la izquierda le interesa asumir eso. Es como la pena de muerte que tiene mucha aceptación en encuestas y sondeos, pero no por eso vamos a meterla en nuestro programa.

    En resumen, la izquierda es mucho más, más compleja, diversa y cercana a los sectores populares, de lo que tu ideologizada visión pretende iluminar.
    saludos

    ResponderEliminar
  29. Eduardo:

    Guachimanes. Al final tu rollo se reduce a eso. Cuidar que no asalten la propiedad privada. Bien por ti. Los entiendo de Salas, pero me sorprende en ti.

    ¿En verdad crees que en Los Olivos, en esos Malls nuevos o los grandes comerciantes de aquí o allá, los "intereses" se reducen a si te asaltan o no?

    En los Olivos -si revisas algo de data- no solo hay pequeños, medianos y casi gran empresarios. Hay muchos asalariados. ¿Que debe hacer la izquierda? ¿Competir con la derecha sobre quien pone más serenazgo? ¿Quién cuida mejor la propiedad? Ahhhh, ya pues.

    Mira, hubo una vez que la izquierda reclamaba temas como participación, poder popular, autonomía, en el ámbito local. Creo que un candidato de izquierda que ofrezca asesoría jurídica gratuita, capacitación en derechos ciudadanos, pero tambien cosas nuevas como apoyo a los sindicatos del distrito, intermediación y presión a los empresarios abusivos, vamos que tu sabes más de esto. En fin se trata de construir una agenda centrada en el sujeto y desde allí interpreta, prioriza, asume y rechaza.

    Eso es construir una izquierda con base en la sociedad real, que tal vez no gane las elecciones mañana, pero puede ser una alternativa más consistente a futuro.

    Claro, si uno tiene una lógica "atrápalo-todo" cualquier demanda social venga de donde venga te va a interesar.

    ResponderEliminar
  30. Eduardo,

    Algunos sectores no tienen posibilidades de defenderse de la delincuencia (queda claro que este es el eje de lo que tú consideras "seguridad ciudadana"), por su situación de pobreza, precarización, criminalización, deslegitimación, invisibilización. No está desligada una cosa de la otra. No se trata de competir con las derechas en poner más policías, sino de exponer una concepción alternativa a la que vienen manejando los partidarios del actual modelo social y económico.

    Tú no eres el abanderado de ninguna señora golpeada por su marido para que vengas ahora con esas poses. Has visto que Gustavo Faverón ha reclamado que las izquierdas le hagan el pare a sendero y te has subido al carro de SU discurso con lo de "seguridad ciudadana".

    Aquí nadie ha planteado que había que esperar a cambiar todo el sistema económico para recién ocuparse de la violencia de género o de la delincuencia. Era un tema de prioridades y de enfoques. Sin embargo, no vas a poder resolver o siquiera aliviar el problema de la delincuencia si la ciudadanía de los barrios más pobres sigue trabajando jornadas de 12 horas, muchas de ellas impagas, a bajos sueldos, con inestabilidad laboral. Para poner más y mejores comisarías se necesita aumentar la capacidad contributiva de la gente más pobre. De ahi salen los arbitrios que financian a los serenazgos y policías. Lo otro es que el gobierno central ponga el dinero para una mayor vigilancia, es decir, que los sectores más pobres sean subsidiados (1). Pero esto sería paradójico: ¿el estado que no interviene para hacer respetar los derechos laborales va a intervenir para hacer respetar el derecho a la seguridad? Si ahora se ven barrios esplendorosos en Lima o en Asia, Cañete, es porque hay un crecimiento económico en el país que llega directamente a los sectores más ricos, no así a los sectores más pobres. Claro, no faltará algún proyecto financiado por alguna agencia internacional (como los del IDL) que pongan como ejes "la seguridad ciudadana" o "los yachachiq" en el campo. Suenan bien, pero sus impactos suelen ser muy reducidos y temporales, pues no se ocupan de los temas de fondo. Quedan muy bien, eso sí, como que ahí tienes a las corporaciones mineras o petroleras financiándolos o, en su defecto, a la NED, la USAID y otras.

    _____
    (1) Una tercera opción es que la ciudadanía misma se organice en "rondas" como las de Cajamarca, creadas para combatir la delincuencia en el campo. Esta fue una acción de "seguridad ciudadana" impulsada por las izquierdas.

    ResponderEliminar
  31. Cumplio su ciclo el debate. Penosas las insinuaciones de Carlos y Silvio sobre "guachimanes" "camisas negras" y soploneria. Fuera de eso, es un debate que tiene que darse, en el que gente razonable puede discrepar legitimamente. Como de costumbre, la practica sera el criterio de verdad.

    ResponderEliminar
  32. Fiel a su estilo, Eduardo abandona indignado.Es que hay cosas que no cambian. Saque el lector sus conclusiones y que cada uno haga su trabajo.

    Nos vemos.

    ResponderEliminar
  33. Eduardo González se tira al suelo dentro del área y reclama penal. El árbitro le dice "ya, joven, levántese y no haga teatro".

    No te pases, Eduardo. Eres tú quien ha recurrido a la retórica descalificadora como para que ahora te hagas el ofendido. Si crees que el debate se agotó, vale, déjalo ahí, pero sin descalificaciones, por favor.

    ResponderEliminar
  34. Este debate es interesante, aunque la polarización de las opiniones es tal, que dan ganas de recurrir al pulpo Paul para dirimirlo. No es un debate nuevo; es la centenaria polémica entre socialdemocracia y comunismo, por más que las partes no quieran aplicarse esas etiquetas a sí mismas.

    Es entendible que nadie quiera llamarse socialdemócrata, porque el APRA, Toledo, Susana Villarán y Javier Diez Canseco hacen uso y abuso del término. Del mismo modo, se sobreentiende que llamarse comunista y/o marxista es difícil, después que SL ha hecho uso y abuso del trademark. Por lo tanto, aquí se habla de "izquierda". Lo malo es que el término es tan vago y se presta a tantas interpretaciones, que al final no se sabe de que se está hablando.

    En ese sentido, me parece injusta la crítica a Eduardo González. El parece estar planteando una socialdemocracia neta (como la del PSOE, la SPD alemana o el PS francés): cero marxismo, cero lucha de clases, cero violencia.

    Carlos Mejía olvida que el vigilantismo es consustancial a esta socialdemoracia, desde los tiempos de las masacres de Berlín al amparo de Ebert, Scheidemann y Noske. Hasta hoy, en que Rodríguez Zapatero se zurra olímpicamente en el Estatuto de Cataluña y termina uniéndose en la práctica a los partidarios de la España "una, grande y libre".

    Así que la postura de González es irreprochable, lo mismo que su preocupación por las clases medias emergentes: el empresario de Gamarra, el comerciante de Los Olivos... son simpatías y votos que se pueden obtener con chamullo y algo de efectismo sobre Sendero, la delincuencia y la seguridad ciudadana contra el hambre (¿no estará confundiéndose con la seguridad alimentaria?), y no con el pesado, fatigoso, peligroso e ingrato trabajo de base.

    Sin embargo, creo que González debería incluir también como su público objetivo a los capitostes de las ONG y a los peruanos en el exterior. Así ningún ultra podrá reprocharle que escriba desde Brooklyn.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares