13 de junio de 2007

Todos juntos

CASO I

Aquella mañana Misura Tayasaki, jefe operador de la Tercera División de Procesadoras en el Complejo Industrial de Osaka, se había levantado de mal humor. Sus hijos llegaron tarde al colegio y su esposa estaba enferma. Para colmo, en la planta ya no tenia repuestos para la compresora 15B y si no resolvía esto pronto, toda una linea de producción terminaría colapsando. ¿Qué pasaba en logística que no podían conseguirle un simple repuesto?. Llamó a la subdirección y nadie contestaba. Esto lo ponía de peor humor. -Deben estar en una reunión idiota- pensó. Desde su ventana en el tercer nivel del complejo podía verse el inmenso mar de contenedores y maquinarias que lentamente se movía.

-Subiré a ver a uno de los encorbatados- alguien tenía que darle una respuesta pensó. Ya la línea se había detenido y esto podía amenazar a todo el complejo industrial.

De pronto un bulto pasó rápidamente por su ventana ocultando la luz del sol de esa media mañana. Un bulto oscuro que cayó pesadamente al pavimento. -Parece un cuerpo- dijo sin creérselo.

CASO II

El Secretario de Hacienda esperaba al Presidente de los EEUU mientras seguía recibiendo en su laptop los informes que por la red inalámbrica le llegaban de Asia y Europa. Apagó su celular cuando vio la silueta del mandatario asomarse a la sala oval.

-Y James, que novedades tenemos ahora- dijo con acento sureño el viejo político.

-Nada bueno señor- recordó que la economía no era el fuerte del presidente. Había llegado a ese puesto gracias a una hermosa sonrisa y el origen mexicano de su esposa que le dio los votos latinos.

-Mmm bueno, las tasas de interés siguen subiendo, no sé si es algo coordinado o simple casualidad, pero nada parece detenerlas.
-Explícamelo mejor- dijo el presidente. -A ver señor, desde hace dos semanas se estan retirando los capitales finacieros en todas partes. Empezó en Asia, luego Europa. He tratado de hablar con Soros y sus amigos pero nada. No responde. Tampoco la mafia rusa, ni la nuestra....

-Es muy grave? No podemos decirle al Tesoro Nacional que inyecte algo para dar estabilidad- pregunto el otro. -Ya lo hicimos. Hace tres dias lo venimos haciendo. Mire señor, cuando se publicaron las ganancias de nuestras corporaciones la tasa de interes bajó, pues claro, había más dinero en la calle. Esto parece que asustó a algunos....

-Con la tasa en baja, los financistas perderían dinero, no?
-Si, pero incluso en los cálculos más pesimistas sólo seria menos del 3%..no tiene sentido la actual estampida... esto parece un juego de dominó, señor, los financistas han sacado su dinero ¿Donde está? no lo sabemos.
-Pero si las tasas ahora suben, porque no regresa todo a la normalidad?- preguntaba cada vez más nervioso el Presidente.
-Precisamente señor, eso es lo malo. Sigue fluyendo el dinero, las tasas suben más y nadie lo puede parar...
-Bueno, dime, ¿qué va a pasar?- el Presidente se empezaba a impacientar... -Señor, esta amaneciendo en Japón, algunos ejecutivos van a ver que las deudas de sus empresas se han quintuplicado... si se ponen nerviosos...si alguien decide cobrar... si el miedo llega a Europa... no lo sé....


CASO III

Una multitud de hombres y mujeres se dirigen a la Plaza Roja en Moscú, multitudes similares se movilizan en Berlín y París. En Roma, la CGIL convocaba a un mitín para la tarde y ya 200 mil personas estaban en la calle. Los noticieros anunciaron un aumento de los alimentos del 300% aquella mañana. Nestlé y las demas corporaciones de alimentos decidieron subir los precios sin previo aviso. La gente gritaba "control de precios" y empezaban algunos saqueos a centros comerciales. El gobierno de España declaraba la ley marcial en Barcelona y el país vasco.

En Inglaterra, frente a las oleadas de saqueos y movilizaciones, el Parlamento se disuelve y una Junta de Salvación Nacional formada por la Reina y las Fuerzas Armadas toma el control. Caen las primeras victimas. Para el anochecer Europa estaba en llamas. La gente se enfrentaba en las calles. Los barrios de inmigrantes eran quemados mientras que la policia resguardaba centros de abastos y bancos.

CASO IV

Misura Tayasaki tomó el elevador rápido y en breves segundos llego al 53avo piso del complejo industrial. Caminó lentamente por los pasillos hasta la oficina del gerente de área. No había nadie. El teléfono sonaba y al parecer la secretaria estaba en el baño. Por primera vez en su vida hizo algo inesperado y alzó el fono. Una voz preocupada y molesta empezó a hablar -Señor, no tenemos indicaciones sobre el stock de tornos pesados, nadie los quiere recibir y los almacenes estan repletos ¿que hacemos?- Instintivamente colgó el fono y volvio a sonar. Nadie venia y la secretaria definitivamente no estaba. Respiró hondo y por segunda vez levantó el fono -Señor -otra voz ya en pánico- en Tokio me preguntan por los despachos del dia de hoy, nadie sabe donde estan ¿Qué hacemos?.

Misura Tayasaki, obrero de 45 años miró lentamente la oficina desierta. Y por tercera vez en su vida hizo algo inesperado. -Mire, los despachos deben ser embarcados de inmediato, derivelos a la zonal de Kobe- así estuvo media hora dando órdenes, luego tuvo un respiró y empezó a hacer sus llamadas.
-Señor Hitaroshi, por favor venga a la oficina de la gerencia, tenemos una reunión.

Media hora después, delegados de los trabajadores se sentaban en la mesa de la dirección del Complejo Industrial más grande de Osaka. Pensaban que hacian algo extraordinario. No sabían que la misma escena se repetia en toda la isla.

CASO V

Una niña pasea del brazo de su padre, tiene ocho años y es muy despierta. Mira el enorme monumento en la plaza de la ciudad, dos figuras inmensas, un hombre y una mujer vestidos en faena de trabajo, mirando al horizonte. Siempre los ve a la hora del ir al colegio. -Papá ¿quienes son ellos? ¿cómo se llaman?. Su padre, vestido de overol azul la mira y con voz suave le dice -No lo sabemos hija. Nos recuerdan a los primeros trabajadores que durante el Gran Caos, tomaron las riendas de todo y bueno, salvaron el mundo. -¿Ellos fueron los primeros?- dice la niña mientras los mira tratando de reconocerlos en sus rostros. -Tal vez... en verdad, nadie lo sabe y es mejor asi. Este mundo lo construimos todos juntos.

La niña y el padre cruzan lentamente la plaza hacia la Unidad de Educación y Producción "Martires de Chicago" en el distrito de Denver en los Estados Socialistas de América.