2 de abril de 2007

DEBATE: ¿Sindicatos de empresa o sindicatos de rama?

Actualmente, en el movimiento sindical tenemos un debate organizativo que tiene implicancias prácticas y vitales para todos. Los trabajadores pueden seguir organizandose mediante sindicatos de empresa, con un mínimo de 20 afiliados, circunscritos a la empresa donde laboran. Por otro lado, pueden formar un sindicato de rama, ya sea regional o nacional; con un mínimo de 50 trabajadores, así en las empresas donde tienen afiliados se constituyen "secciones sindicales".
Históricamente en el Perú el sindicato de empresa es la forma tradicional de organización gremial.

Por ejemplo, en Ica tenemos un sindicato nacional de agroindustria, que dispone de secciones territoriales y de empresa. Por otro lado, hace unas semanas se ha formado un sindicato de empresa en una de las muchas empresas de la agroindustria. Aún no termina de completarse el registro sindical y ya hay amenazas de despido. Los aproximadamente 40 afiliados penden de un hilo.



Formar un sindicato no es una tarea sencilla, los trabajadores deben vencer el temor, cubrir los gastos de una inscripción notarial y esperar a que la autoridad ministerial los registre. Lamentablemente la forma "sindicato de empresa" se encuentra en crisis, aquí en el Perú y en todo el mundo. Los cambios en la organización del trabajo, la flexibilidad, la tercerización y la desregulación laboral permiten a los empleadores desaparecer los sindicatos de empresa con mucha facilidad. La figura es sencilla: una vez registrado el sindicato, la empresa despide de manera arbitraria a los dirigentes electos y amenaza a los demás para que se desafilien. Luego cuando el sindicato dispone de menos de 20 afiliados, se anula su registro sindical. El sindicato desaparece. Y aquí no pasó nada.

En el caso del sindicato de rama, la figura es diferente. Efectivamente, mientras la legislación lo permita, tendremos despido arbitrario, por lo que debemos reconocer que todo esfuerzo de organización gremial implica que algunos o muchos van a ser despedidos. La diferencia es que con el Sindicato de Rama, la organización no deja de existir. Podremos tener derrotas en algunas empresas pero la estructura y la legalidad de la organización se mantienen. Más aún cuando para formar una sección sindical basta con tres trabajadores.

Entonces, ¿Porqué aún existen trabajadores y grupos que prefieren el sindicato de empresa? Por un lado se arguye que es más fácil alcanzar una negociación colectiva con dicha forma organizativa. Y que las "secciones sindicales" no pueden negociar colectivamente. FALSO.

En general, en las empresas donde es posible una negociación colectiva, se debe a razones independientes de la forma de organización gremial. Si una empresa evalúa que es mejor sentarse a negociar colectivamente con sus trabajadores, que despedir a todos los sindicalistas; entonces va a negociar ya sea con un sindicato de empresa o con una sección sindical. La sección sindical puede presentar su pliego en el ámbito de su empresa, con vistas a alcanzar luego un pliego de rama.

Se dice también que el sindicato de empresa es parte de la tradición sindical del país. Bueno, si consideramos que dicha tradición proviene solamente de los años 70s, donde por razones expuestas en otros artículos de este blog, era posible un crecimiento sindical a partir de las empresas. Los trabajadores menores de 40 años tenían alrededor de 10 años en los 70s, así que no conocen ni comparten esa llamada "tradición sindical".

Lo que no se señala, y que probablemente sea una razón muy fuerte, es el cambio en la estructura de poder que implica un sindicalismo formado por organizaciones de rama y no de empresa. El sindicato de empresa, generalmente permite la existencia de liderazgos de caudillos; da más poder a los sindicatos de base y debilita a la Confederación. No es lo mismo ser Secretario general del sindicato tal y cual, que el delegado de la sección sindical de un sindicato nacional de rama. Aunque el sindicato de empresa tenga 21 afiliados y la sección sindical tenga 200 afiliados. Es como el "sueño del sindicato propio". El interés personal antes que el interés de clase.

También se encuentran los intereses de grupos particulares como ONGs, que muchas veces con buena intención fomentan el surgimiento de sindicatos de empresa, como una manera de disponer de un grupo de "beneficiarios" directos para sus proyectos. Lamentablemente aquí prima también el interés inmediatista y no la visión de conjunto.

Probablemente, construir sindicatos de rama y secciones sindicales; requiera de un cambio de mentalidad, pero precisamente, los saltos organizativos en el movimiento obrero se han realizado cuando una dirección sindical ha logrado colocarse por encima del sentido común de sus afiliados y les ha mostrado un camino mejor. Fue así en el paso de las cajas de resistencia a los sindicatos, del ludismo a la lucha clasista, del sindicalismo nacional al internacionalismo. Una dirección sindical hace avanzar a la masa más allá de lo que la masa puede hacerlo. Por eso es dirección.

Si no logramos cambiar la tendencia actual, en las próxima décadas tendremos efectivamente, sindicatos de empresas, pero solamente en las empresas más fuertes, más rentables, más grandes. La inmensa mayoría de trabajadores y trabajadoras no podrá disponer de un escudo frente a los abusos y se estrellará una y otra vez, construyendo sindicatos en sus empresas, viendo despedir a sus dirigentes y reculando una y otra vez. Lo que pase en Ica puede ser una señal para entender la necesidad de construir organizaciones fuertes.